jueves, 28 de febrero de 2008

El príncipe Enrique de Inglaterra combatió durante diez semanas en Afganistán


El príncipe Enrique, en Afganistán. (Foto: AP)

  • La información era confidencial y ha sido filtrada por medios de fuera del Reino Unido
  • 'Su conducta en las operaciones de Afganistán han sido ejemplares', dice el ejército

AGENCIAS

LONDRES.- El príncipe Enrique, hijo pequeño del príncipe de Gales, ha combatido durante 10 semanas contra los talibanes en el frente de Afganistán, ha anunciado el ministerio británico de defensa.

El destino del príncipe desde el pasado mes de diciembre ha sido confidencial, informa 'The Guardian'.

La noticia de su desplazamiento al frente norte de Afganistán se ha filtrado a raíz de la ruptura de un acuerdo de embargo de la noticia con los medios de comunicación cuando la historia se publicó en EEUU a partir de una información en Drudge Report.

La nota indicaba que la fuente era una noticia publicada el mes pasado en una revista femenina de Australia.

"Estoy muy decepcionado por la publicación de la noticia sin consultarnos en sitios de Internet extranjeros", ha dicho Sir Richard Dannatt, al frente del ejército británico.

La actitud de estos medios, dice Dannat, contrasta con "la actitud altamente responsable de los medios impresos y audiovisuales británicos, y un pequeño número de medios extranjeros".

En mayo de 2007 Sir Richard Dannat afirmó que Enrique era un peligro para las tropas británicas, para las 11 personas a su cargo, y que por tanto se quedaría en casa y no iría a primera línea.

«Tras una visita a Irak la semana pasada, he descubierto un número de amenazas específicas directamente vinculadas al príncipe Enrique y a todos aquellos que estén a su alrededor y no estoy dispuesto a correr esos riesgos», señaló entonces Richard Dannat.

Enrique planteó su abandono del ejército si no podía ir al frente junto a sus compañeros.
Nueva petición a los medios de comunicación

"Su conducta en las operación de Afganistán han sido ejemplares", ha dicho Dannat tras conocerse la información.

"Al igual que todos los de su generación que sirven hoy en el Ejército, es motivo de orgullo para la nación", añade el alto mando militar, que precisa que, al llegar a un entendimiento con los medios de comunicación para que no difundiesen la información, "el riesgo era manejable".

Una vez que la noticia es "de dominio público", los mandos militares británicos pedirán asesoramiento de los comandantes en el terreno sobre si Enrique puede seguir sirviendo en Afganistán.

El alto mando militar ha aprovechado el comunicado para hacer un llamamiento a los medios de comunicación para que se abstengan de informar de los movimientos del príncipe y vuelvan a cumplir los términos del acuerdo.

El príncipe Enrique, de 23 años, ha estado viviendo y trabajando en una base militar situada en la provincia de Helmand. Es el tercero en la línea de sucesión al trono británico.

Pedro Schwartz: "No todo es política, por eso defiendo la Monarquía"

El profesor Schwartz, premio Rey Jaime I de Economía, critica el "republicanismo cívico" abrazado por Rodríguez Zapatero, por encerrar a las personas en su dimensión política. Por eso –ha subrayado en Libertad Digital Televisión– "defiendo la monarquía en España".


(Libertad Digital) "Consideran que los individuos sólo nos realizamos cuando estamos inmersos continuamente en la política", comenta este maestro de economistas liberales, para quien "la política es sólo la parte pequeña de nuestra vida". Es un símbolo de que una parte de nuestras instituciones está fuera de la política. Ése es un mensaje que hay que dar".
 
El profesor de la Universidad San Pablo-CEU y de la Saint Louis University aprecia resonancias "mussolinianas" en "esa visión de que la sociedad tiene que estar organizada en colectivos que compiten entre sí", propia de los "republicanos de izquierdas" como José Luis Rodríguez Zapatero.
 
"Los que creen que es inevitable que las personas estén metidas en grandes asociaciones y que para evitar el predominio de unas sobre otras haya competencia entre ellas (...) no se dan cuenta de que para la libertad, lo central es el individuo y que debemos pensar cómo conseguimos que los individuos sean más dueños de sus propias vidas y lo más responsable posible de lo que hacen", ha explicado Pedro Schwartz en el programa de esta semana de Contemporáneos, en Libertad Digital Televisión.
 
Para Schwartz, la Monarquía ha resultado en España un dique frente a la tendencia de la izquierda a politizarlo todo. "Por eso la defiendo", dice de la Corona, "porque en España es un símbolo de que una parte de nuestras instituciones está fuera de la política. Ése es un mensaje que hay que dar".
 
"La política es una parte pequeña de nuestra vida. La mayor parte transcurre en la esfera privada, la familia, el trabajo, el escribir, el pensar, el hacer arte... Esta reducción de la política a una mínima expresión en nuestras vidas es, ciertamente, muy contrario a lo que dicen los republicanos cívicos, porque la política no puede llenar nuestra vida; no todo puede ser política", reflexiona.
 
Schwartz repasa en una extensa entrevista algunos hitos de su trayectoria académica,  del acervo familiar y de su obra investigadora y ensayística, marcada recientemente por la publicación de En busca de Montesquieu. La democracia en peligro (Ediciones Encuentro, 2006).
 
Hijo, hermano y sobrino de diplomáticos, Pedro Schwartz ha evocado en Libertad Digital Televisión algunos recuerdos de su estancia en Viena durante los años del pogrom contra los judíos. Allí estuvo destinado su padre como embajador.
 

¿Qué será de España?

La conversión de Recaredo

Por José Francisco Serrano Oceja

Libertad Digital

Para los españoles, dos
instituciones han representado el continuum de su identidad como pueblo, la fuerza integradora en la pluralidad de geografías y de psicologías humanas individuales y sociales: la Iglesia y la monarquía. La una, comunidad de trascendencia, como sustrato de humanidad y propuesta de síntesis entre la naturaleza y la vida, entre la razón y la fe; y la monarquía como correa de estabilidad y garantía de los derechos de los más.

Cumplía el domingo pasado el arzobispo de Toledo una larga tradición: la presencia de una alta dignidad eclesiástica en las sesiones de la Real Academia de la Historia. Satisfacía una alta misión para la con la sociedad española: la reflexión sobre el acontecimiento histórico que había unido inseparablemente España como proyecto común y la fe que habían predicado los varones apostólicos. Cuando el cardenal Cañizares pronunció su discurso de recepción pública en la citada Academia sobre El esplendor visigótico, momento clave en la edificación de España y para su futuro, a nadie le extrañó que lo que las políticas destructivas de la educación del Gobierno socialista han pretendido borrar de nuestro pasado iba a adquirir un protagonismo singular en un presente cargado de diatribas de mentira y falsedad, no sólo para el aquí y el ahora, también para el allí y el ayer.

Los hechos fueron y son tozudos. Aquel 7 de mayo del 589, bajo la presidencia del venerable Mausona, arzobispo emeritense, ante la presencia de sesenta y tres obispos y seis vicarios de las cinco provincias españoles, el rey Recaredo hizo profesión de fe en la doctrina de los cuatro Concilios generales, Niceno, Constantinopolitano, Efeso y Calcedonense y reprobó de los errores de Arrio, Nestorio, Macedonio, Eutiques y demás heresiarcas, amén de establecer una serie de decretos para todo el pueblo. Por primera vez en la historia de España, la unidad de religión, de culto, era tierra fecunda de unidad de hombres, de proyectos, de esperanzas. Como escribiera un día el arzobispo de Toledo cardenal Marcelo González Martín, "entonces se forjó la unidad católica de los pueblos de España. Lo que se consiguió entonces fue la pacificación de los espíritus –de los hispano-romanos, de los visigodos– que, libres ya de enfrentamientos a que daban lugar las disidencias religiosas, podían avanzar hacia el futuro con el gozo compartido de una misma fe y de un mismo modo de sentir en la consideración y análisis de os problemas de índole social y familiar, en el respeto y la función que se concedía a los tribunales de justicia, en la educación política y religiosa del pueblo en todas sus instancias".

Han pasado los siglos y se ha puesto en entredicho, en movimiento sinfónico, de una forma nunca vista la fe católica y la unidad de España. Han pasado los siglos y lo que ocurrió en el pasado sigue siendo motivo y razón para el presente. No se trata, ni mucho menos, de la confesionalidad del Estado, ni la religión política, ni de la vuelta al nacional-catolicismo. Se trata de dos claves presentes en la historia que han sido fecundas para la historia. El cardenal Cañizares, maestro de la esencia íntima de España, nos ha ofrecido una lección de la historia para el hoy en forma de preguntas. Una lección que no debemos olvidar. Se preguntó el cardenal de Toledo y Primado de España:

¿Será cristiana la España del mañana? Lo será en cuanto se mantenga en sus raíces, en cuanto mantenga viva su memoria y su identidad. Pero aún podríamos preguntarnos con mayor radicalidad: ¿Será España si deja de ser cristiana, si renuncia a la memoria de los orígenes que le dieron lugar y existencia, esto es, si renuncia a sus raíces y fundamentos cristianos? Si deja de ser cristiana, si sucumbe a fuerzas disgregadoras, y olvida o, peor, suprime las raíces cristianas que le dan unidad e identidad, España dejará de ser España, dejará sencillamente de ser; será otra cosa u otras cosas.

No hay más que mirar atrás y descubrir que, en los momentos de esplendor de España, la fe católica ha sido el aliciente y el motor de su gloria.

lunes, 25 de febrero de 2008

El Emperador de Japón reduce su agenda

El emperador, el pasado 18 de febrero. (Foto: Reuters)

AGENCIAS

TOKIO.- La Casa Imperial de Japón ha indicado que estudiará reducir la agenda oficial del emperador Akihito, según publica la prensa local. Su hijo mayor, el príncipe Naruhito, señaló el pasado fin de semana que sus padres necesitan más tiempo para descansar.

Según informó recientemente la cadena nacional de televisión NHK, la última revisión médica realizada al emperador, de 74 años, muestra que el cáncer de próstata por el que se sometió a una operación hace cinco años no se ha extendido.

Sin embargo, su densidad ósea se ha resentido en este tiempo como consecuencia de la terapia.

La Casa Imperial advierte que Akihito, a quien la prensa local nunca llama por su nombre, tiene un riesgo elevado de desarrollar osteoporosis.

Su mujer Michiko, de 73 años, ha sufrido episodios de mareos y de hemorragia intestinal, aunque la NHK afirma que ninguno de los problemas es grave.

La cadena de televisión afirma que, para paliar los problemas de salud del matrimonio, los médicos barajan una receta sencilla: una dieta adecuada, ejercicio y descanso.

"Creo que es necesario que los que los rodean consideren disponer más tiempo para que ellos descansen y se lo tomen con calma", dijo Naruhito a los periodistas en una rueda de prensa celebrada el sabado con motivo de su 48 cumpleaños.

La esposa de Naruhito, la princesa heredera Masako, ha sido criticada por algunas revistas sensacionalistas, que afirmaron que pasaba demasiado tiempo con su familia y amigos y poco cumpliendo sus obligaciones oficiales.  

jueves, 21 de febrero de 2008

Significado de V.E.R.D.E.

Me explicaron ayer que en tiempos de la II República y el Franquismo, los monárquicos se reconocían entre sí luciendo en la solapa una insignia de color verde puesto que esa palabra, "V.E..R.D.E." es un acrónimo de "Viva El Rey De España".
Buscando información sobre esta anécdota, he encontrado este emotivo artículo de Antonio Burgos publicado en ABC el 3 de octubre de 2007. Seguiré investigando sobre esta cuestión.

V.E.R.D.E.

Cuando llegan las corridas que recuerdan la vieja Feria de San Miguel con sus tratos en duros y en reales de arrobas de ovejas, libras de cochinos y la edad en la boca de los potros, la plaza de toros de Sevilla tiene una dorada luz de campo en septiembre, de verdeo y vendimia. No es la cegadora claridad del abril feriado de naranjos en flor y buganvillas chorreando malvas por la cal de las tapias, cuando suenan desde la calle cascabeles camperos de los tiros de mulas. Es una luz tenue, velada, como de sepia de grabado antiguo o de planos colores de litografía de Santigosa.

Bajo esa luz se obró el prodigio la otra tarde, en la segunda de Feria de San Miguel. La plaza tenía esa luz tenue del presentido otoño campero. Curro Díaz toreaba a su segundo, cuarto de la tarde, «Barbudo» de nombre, número 60, con 510 kilos, un negro mulato de Alcurrucén. Usaré las palabras de Zabala de la Serna para describir a Curro Díaz en el albero: «Cómo disfrutamos todos. Torea con gusto, el mentón en la pechera y el aroma en los vuelos. Los fogonazos de trincherillas, trincherazos, ayudados por bajo y cambios de mano se plasmaron en la retina de la memoria. Torería y buen hacer.» Usaré mis propias palabras para continuar diciendo que esta letra tuvo su música. Música, maestro Tejera que estás en los cielos. Estaba Curro Díaz cruzándose con «Barbudo» cuando, repeluco del alma, escalofrío de la belleza, comenzó a sonar «Suspiros de España» desde la grada del 9. El pasodoble de Antonio Álvarez Alonso con más de cien años encima que sigue siendo emocionante bandera sonora de España. El que conmovió a Concha Piquer cuando en Nueva York, una Nochebuena de la Ley Seca, preparó una cena para invitar a sus paisanos y un gramófono sonó. Como en El Arenal sonaba el gramófono de la memoria de España. El pasodoble que, sin tener que irnos a Nueva York, le hizo decir a Albert Boadella: «No me duelen prendas al confesar que me emociona más «Suspiros de España» que una sinfonía de Mozart. No creo que esto deba ser considerado simple manifestación de españolismo, de la misma manera que los amantes de la Quinta Sinfonía de Beethoven son todos germanófilos. En una época en la que parte del país quiere cribar la complejidad mestiza para reencontrar la nostálgica homogeneidad tribal, no puedo dejar de evocar a menudo la emoción de aquellos instantes.»

Sonaba «Suspiros de España» y bajo aquella luz otoñal había dejado de oler a campo, a albero regado, a vendimia, a agua de búcaro, a humo de veguero, a almendras garrapiñadas. Olía a España. Olía a Patria. Sólo nos dimos cuenta del silencio con que estábamos escuchando a Curro Díaz y viendo «Suspiros de España», en juanramoniana sinestesia de los malvas del atardecer, cuando el golpe de bombo puso fin al pasodoble y sonó desde el tendido una voz potente y clara:

-¡Viva el Rey de España!

La voz, subrayada por la mayor ovación de la tarde, había dicho lo que todos sentimos en la emoción escuchando el repeluco de un pasodoble hecho bandera, de una bandera hecha pasodoble. ¿De quién fue el viva al Rey? Narilargo y Rascarrabia, los duendes de Sevilla, vinieron a decírmelo al Arenal desde la muralla macarena donde su olvido habita. La que gritó fue la voz de la Historia de España. Cuando muchas cosas están en peligro, suena ese grito: «¡Viva el Rey de España!». En el que nunca se sabe en qué palabra se pone más corazón, si en la afirmación de España, si en la esperanza en su Rey. Bajo la luz velada del otoño, en mi barrio del Arenal, la otra tarde se hizo voz de orgullo de la Patria el viejo grito de la color verde, de los trigos en su nacencia, del agua en el hondo frescor de las albercas del Alcázar: V.E.R.D.E., acrónimo de «Viva El Rey De España».

Como en aquellos tiempos tricolores en que la esperanza de que España siguiera siéndolo estaba puesta en el V.E.R.D.E., ojalá en esta nación de lazos rojos, lazos azules y lazos negros volvamos a sacar las antiguas cintitas verdes de las solapas que sobre el pecho de los españoles con su color gritaban el V.E.R.D.E. de «¡Viva El Rey De España!». La dorada luz de otoño de la Feria de San Miguel, con la voz del tendido, se hizo V.E.R.D.E. la otra tarde. Ojalá se hagan también V.E.R.D.E. de cintitas de homenaje popular al Rey todos los suspiros, ay, de España.

domingo, 17 de febrero de 2008

Castilla y España

Daba yo en noviembre pasado a estudiantes y profesores hispanoamericanos un pequeño ciclo de lecciones sobre el influjo griego y latino en los orígenes de la literatura castellana. En conexión, es claro, con los orígenes de la lenguas castellana como lengua escrita y literaria, extendida luego por toda España y en América. Y, en relación con todo ello, hablaba de los orígenes y expansión del condado de Castilla.
Pienso ahora que es un tema, en realidad, no tan conocido, que cabe el intento de hacer llegar algo de él a un público amplio. Porque sobre la historia de nuestra Lengua, nuestra Literatura y nuestra Nación se propagan demasiadas inexactitudes, hay demasiadas omisiones.
Yo intentaba que, para empezar, los alumnos se asombraran (el asombro es el comienzo de la Ciencia, decía Aristóteles). Y, en efecto, ¿no es asombroso que un mínimo dialecto del leonés, al pie de los Montes de Oca, se convirtiera en la lengua común de España? No la única, Dios me libre, pero sí la común a todos. Y un mínimo condado se convirtió, poco a poco, en el Reino de España.
Claro que había en todas partes un panorama de fondo: todos añoraban la antigua nación Hispania, parteada por Diocleciano, conseguida por los godos («reges Hispaniae» eran sus reyes), destruida por la invasión musulmana, puesta a su vez en riesgo por la Reconquista, que en cada valle de los montes cántabros y pirenaicos creaban entidades políticas y lingüísticas diversas.
Pero había aquella antigua unidad que todos añoraban, desde Gonzalo de Berceo, que llamaba a Santo Domingo «lumen de las Españas», a Jaime I de Aragón, que hablaba de «salvar Espanya». Los caballeros vascos y catalanes lucharon junto a Alfonso VIII en las Navas de Tolosa, en 1212. No hubo, en lo esencial, una imposición de arriba a abajo, Castilla no hizo sino liderar un sentimiento común de unidad.
Lo hizo a través de la creación del Reino de España y de la conversión de su lengua y su literatura en comunes a toda España. Esto no ofende a nadie, todos la acompañaron.
Los dialectos romances eran varios, el castellano no era sino un dialecto del leonés, que a su vez había nacido de los romances asturianos. Había otros dialectos al Oriente. En realidad, sabemos desde don Ramón que el castellano destacaba por su originalidad en relación con los demás dialectos de España y aun de fuera de ella: el único que aspiraba la «f» latina (hijo, hermoso), que diptongaba la «e» y «o» breves y tónicas (hierro, muela), el único (con el italiano) que tenía un sistema de vocales simple y casi latino, el único que hacía en «as» el plural de los nombres en «a» (el plural era en «es» en asturiano, leonés, catalán, francés, hasta en griego).
Tenía un ímpetu innovador. Las gentes lo buscaban. Tardaron mucho en llegar reacciones en contra.¡Ahora, cuando hay quienes, con riesgo para todos pero sobre todo para ellos tratan de rebajarlo legal y socialmente!
Claro que la expansión del castellano, su conversión, con los retoques que fueran necesarios, en el español de España y América, no tuvo lugar sin ser acompañada de hechos políticos y hechos literarios. Como pasó, en Italia y Francia, por ejemplo, con dialectos mínimos luego convertidos en lenguas nacionales.
Ahora bien, Castilla se expandió como matriz del reino de España a base de matrimonios, como los que unieron en el siglo XII a Castilla y León, en el XV a Castilla y Aragón. O por acuerdos, como el que llevó a entronizar en Aragón la dinastía castellana de los Trastámara. Antes de la boda de Isabel y Fernando.
Sí, hubo discordias a veces, fue una de ellas, tras la herencia repartida por Alfonso VI entre sus dos hijas, la que creó Portugal. Fueron más bien raras, Cataluña, por ejemplo, no se declaró independiente frente a Felipe V, se limitó a escoger, en una querella dinástica, el partido que a muchos les parecía preferible. En general, la espada se utilizó casi siempre frente al enemigo islámico (en América, con frecuencia, frente al indígena, aunque la espada no lo fue todo, ni mucho menos).
Lo esencial es esto: Castilla se convirtió, en un momento dado, en la punta de lanza principal (no la única, claro), de la Reconquista, que culminó en Granada. Y se unió a Aragón y creció en América. Fue el núcleo de un estado moderno. Con una unidad en la diversidad.
Una lengua, de puramente hablada, se hace culta y literaria siguiendo modelos prestigiosos. Roma siguió el modelo griego, España y Europa en general los modelos griego y latino. Castilla dio en España la tónica: los modelos latinos, a veces traducidos del griego, le llegaban de Europa y de sus propios monasterios. Pero al tiempo le llegaban los modelos árabes, que eran traducciones del griego, también del persa: ya de autores de Ciencia y Filosofía, a través de la Escuela de Traductores de Toledo, ya de modelos literarios varios que hizo traducir Alfonso el Sabio. Era como una plataforma que recibía de varias direcciones, luego creaba e irradiaba. Al modelo político se unían un modelo lingüístico y un modelo literario: como en el caso de Roma o el de Francia. Estos son hechos, no hagamos caricaturas.
No fueron triunfos absolutos, quedaron hechos diferenciales, por supuesto. Pero es que los poderosos reyes castellanos del siglo XIII, tal Alfonso el Sabio, protegían el conocimiento. Reunían sabios en torno. Y Castilla era una plataforma privilegiada. La unidad política que iba construyendo se doblaba y triplicaba con la potencial unidad o casi unidad promovida por la lengua. Desde el XV la otras literaturas peninsulares prácticamente desaparecían, triunfaba el castellano en toda España. En el siglo XIV se hablaba en todas partes, no exclusivamente, pero como lengua culta y literaria buscada por todos (también, luego, por los americanos). La unidad política tendía a hacerse, en una medida creciente, unidad cultural y lingüística. Todo el que quería crecer, rebasar los límites locales, buscaba ese nuevo foro de unidad.
Esto es todo, es un proceso paralelo al de otras naciones europeas. Poder político y hasta militar y poder lingüístico y literario iban a la par. Todo ello daba el modelo para los que querían integrarse en la sociedad de los nuevos tiempos.
Solo así se explica el salto de Castilla y lo castellano desde comienzos ínfimos a modelo predominante. Era una vía de unidad y de integración social y cultural. El que quería escribir algo que trascendiera los límites de su región, lo hacía en castellano. Vean si no la nómina de los escritores españoles de todos los siglos: han venido de todas las regiones.
Sí, ya sé que desde el siglo XIX ha habido movimientos en pro de la renovación de las otras lenguas peninsulares y de sus literaturas. Y sabemos que en ello, con frecuencia, a golpe de decreto se sobrepasan los límites, se emplean coacciones. En todo caso, España sigue existiendo en la conciencia de casi todos. Y la lengua que llamamos española, es decir, el castellano de hoy, que es más que castellano, sigue siendo un factor de unidad. También con América.
La historia es como es, las cosas son como son. Imitando los modelos antiguos, griegos, romanos y godos, se recreó a partir de Castilla un amplio espacio político y cultural. Era necesario, igual que en otros lugares de Europa. Y la nación española, con sus instrumentos políticos (que incluyen religión, sociedad y economía), pero también los lingüísticos y literarios, surgió como la más antigua de Europa. Y sigue, entre tropiezos, adelante.
Castilla no hizo sino cristalizar, dar forma, a un empeño común. Esto es lo que yo trataba de explicar, lo que intento ahora exponer en resumen apretado.

martes, 12 de febrero de 2008

Madrid regresa a 1808

<b>Madrid se viste y se arma de 1808</b>

El País

Los Príncipes de Asturias han presidido esta mañana en la Plaza de Oriente de Madrid una colorista e histórica parada militar con motivo de la conmemoración del bicentenario de la Guerra de la Independencia (1808-1814), en homenaje a los caídos en el enfrentamiento con las tropas napoleónicas y en recuerdo del levantamiento del 2 de mayo. Al acto han asistido también los ministros de Defensa de España, Polonia y Portugal, así como representantes de Francia y Gran Bretaña. Soldados de estos cinco países han desfilado vestidos y armados con los uniformes de la época.

Ataviado con el uniforme de comandante del Ejército de Tierra, don Felipe llegó a la explanada del Palacio Real a las 10.30, acompañado por doña Letizia, y ha pasado a saludar a las autoridades, encabezadas por el jefe de Estado Mayor de la Defensa, general de Ejército Félix Sanz, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, y el vicepresidente de la Comunidad, Ignacio González.

Tras los honores de ordenanza y la revista a las compañías de los Ejércitos de Tierra y del Aire y de la Armada, los príncipes han ocupado su lugar en la tribuna de presidencia de este acto, que abre la secuencia de más de un centenar de actividades para conmemorar en toda España la efeméride. Durante la parada militar, contemplada por varios centenares de personas y marcada por las bajas temperaturas, se ha producido el izado de banderas de los pelotones de los Ejércitos de Francia, España, Portugal, Polonia y Reino Unido vestidos con los uniformes de época, al son de sus himnos nacionales. También se ha llevado a cabo un homenaje a los caídos en la Guerra de la Independencia, con los acordes de la marcha fúnebre La muerte no es el final.

No trata de "enaltecer victorias ni derrotas"

Al término del acto, que se ha prolongado durante una hora, el titular de Defensa español, José Antonio Alonso, ha reiterado el mismo mensaje lanzado en el discurso del desfile y centrado en resaltar que esta conmemoración no trata de "enaltecer victorias ni derrotas" sino que busca "honrar con respeto" a quienes murieron en la contienda. El conflicto causó más de 300.000 muertos en España. El ministro ha destacado la actual unidad de los países europeos que entre 1808 y 1814 se enfrentaron con las armas y ha ensalzado el valor de esa época en tanto supuso el inicio del constitucionalismo y del sentimiento nacional en España. También supuso el inicio de las independencias de los países americanos y la pérdida del imperio español.

"Unidos por los principios de libertad, igualdad y fraternidad lanzados desde Europa irreversiblemente hacia la humanidad. Desde ellos, miramos hacia el mundo, conscientes de vivir en una sociedad planetaria que reclama solidaridad y cooperación, respeto para todos y grandes alianzas", ha subrayado Alonso. Al término de la ceremonia militar, los ministros de Defensa de Portugal, Nuno Severiano Teixeira, y Polonia, Bogdan Klich, junto a representantes ministeriales de Francia y Reino Unido, han acompañado a Alonso y al titular de Cultura, César Antonio Molina, hasta el Centro Cultural de la Villa, donde han visitado, junto con una representación del consistorio madrileño, la exposición España 18080-1814. La Nación en Armas.

La jornada conmemorativa del bicentenario de la Guerra de la Independencia continuará esta tarde en el Palacio de Buenavista, sede del Cuartel General del Ejército de Tierra y una de las obras arquitectónicas que ha sido protagonista y espectadora de algunos de los acontecimientos más importantes de la historia contemporánea española y que fue la única propiedad del general Godoy que se salvó de ser saqueada tras el motín de Aranjuez el 17 de marzo de 1808. Tras el almuerzo que el ministro de Defensa ofrecerá en el Palacio de Buenavista a las autoridades asistentes, los actos proseguirán con la apertura al público de la exposición del Centro Cultural de la Villa y concluirán con un concierto de música de época en el Auditorio Nacional.

Relato de una guerra ganada a Napoleón

Exposición sobre invasión francesa

El País


La evocación de la Guerra de la Independencia arranca vigorosamente en Madrid, capital del levantamiento contra la ocupación militar napoleónica, con la primera de las grandes exposiciones oficiales que van a conmemorar los hechos que la jalonaron, hace dos siglos. La muestra, abierta desde mañana hasta el 11 de mayo y de acceso gratuito, va a ser inaugurada hoy por los príncipes del Asturias y se halla bajo la plaza del Descubrimiento, en el teatro Fernán-Gómez.

La Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales y el Ministerio de Defensa, con la anfitrionía del Ayuntamiento de Madrid y el patrocinio del BBVA, han encomendado a un equipo de expertos el trenzado de un relato esmaltado por 215 objetos de valor simbólico y documental distribuidos en siete salas, que incluyen desde una dedicada a los ejércitos regulares hasta otra consagrada al papel de la mujer en la guerra.

Con ello se da noticia de aquel estremecimiento histórico, en clave bélica, que de 1808 a 1814 rubricó el tránsito de la España del antiguo régimen a la de la modernidad. Así lo subraya Juan Francisco Fuentes, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense y comisario de esta muestra, diseñada por Marcos Corrales. Su contenido incluye desde una colección de casacas de época y una bruñida pieza artillera francesa, hasta un botiquín con 15 instrumentos quirúrgicos empleados por la abnegada madre Rafols para atender a los heridos del asedio de las tropas francesas en torno a Zaragoza, donde cobró celebridad, por su bravura, Agustina de Aragón. Su gesta le confirió -excepción en la Europa de su tiempo- el nombramiento de subteniente de Artillería cuyo pergamino, caligrafiado, la exposición exhibe. Lleva fecha de 30 de agosto de 1809 y su rúbrica se sitúa en la ciudad portuaria de Cádiz. Allí, liberales y serviles -nombre dado a los fernandinos acérrimos-, patriotas todos, consensuaron pese a verse cercados una avanzada Constitución. En ella irrumpiría con voz propia en la historia oficial el pueblo soberano, el mismo que de Gerona a Vitoria, de La Coruña a Madrid, se echó a la calle y adoptó asombrosas formas de lucha y auto-organización para detener a un emperador, primero aliado de España y luego, con felonía y malas artes cebadas por el marasmo dinástico, pomposo ocupante militar de la Península. Uno de los documentos mostrados da noticia de los efectivos de Napoleón en 1808: tres lugartenientes, 16 mariscales, 157 generales de división, 287 generales de brigada y una nómina de 1.508.527 soldados... Un tercio de ellos vino a España. Aquel formidable aparato militar no silenciaría la herida dignidad de miles de españoles, desde garrochistas andaluces a fundidores gallegos, tamborileros catalanes o pastores vascos que en la guerrilla o en campo abierto, como en Bailén o San Marcial, con la ayuda de británicos y portugueses, rebajaron las ínfulas del invasor y derrotaron a Ney, Murat, Soult, Hugo... algunos de los mejores mariscales del Corso.

Por cierto, uno de sus bicornios, con escarapela tricolor incluida, más un juego de pistolas suyas ha sido prestado por el Museo francés del Ejército. En un audiovisual interactivo, el estudioso Luis Aragón Martín ha reconstruido 23 importantes batallas libradas entonces. En otra sala se proyectan filmes argumentados en aquella contienda, convertida desde entonces -por conservadores y progresistas- en mito de una indomable nación española, como consuelo de un sentimiento patrio lacerado por la brutalidad de los desastres bélicos. La cercana Biblioteca Nacional, desde el 28 de febrero, los hará aflorar en una exposición ideada por Valeriano Bozal, principal experto español en Francisco de Goya.

España, 1808-1814. La nación en armas. Martes a sábado, de 10.00 a 21.00. Domingos y festivos, de 10.00 a 19.00. Gratis. Teatro Fernán-Gómez (Centro Cultural de la Villa de Madrid). Plaza de Colón.

jueves, 7 de febrero de 2008

El Rey ofrece a Egipto la experiencia de España, octava economía mundial

ALMUDENA MARTÍNEZ-FORNÉS. ENVIADA ESPECIAL. EL CAIRO.
ABC

Sus Majestades los Reyes terminaron ayer su viaje de Estado a Egipto después de inaugurar un encuentro empresarial que fue calificado de «muy exitoso» por el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán. Ante un salón abarrotado de hombres de negocios de los dos países y del ministro egipcio de Comercio Exterior e Industria, Mohamed Rashid, Don Juan Carlos ofreció al país anfitrión, que se encuentra inmerso en un incipiente proceso de privatización, la experiencia de «nuestra transformación económica», que gracias a «los grandes cambios» registrados en las tres últimas décadas «es ahora la octava economía del mundo por volumen de PIB y el tercer mayor inversor internacional».
Según manifestó el Rey, nuestro país puede cooperar con Egipto en algunos sectores concretos, siendo «el más evidente el del turismo, en el que España ocupa una destacada posición a escala internacional». Once millones de turistas visitan Egipto cada año frente a los 50 millones que llegan a España. Don Juan Carlos también citó otros sectores clave «para el crecimiento económico y el mayor bienestar de nuestros ciudadanos», como los de energía, telecomunicaciones, medioambiente o transporte, en los que las empresas españolas acumulan «una valiosa experiencia». Además, animó a explorar las «oportunidades de negocio» que se abren para egipcios y españoles en terceros mercados, como los de África, Oriente Medio e Iberoamérica. «Egipto y España -instó el Rey- están llamados a reforzar la cooperación como piedras angulares en la vertebración de un área mediterránea como modelo de entendimiento, paz, integración y progreso».
En nombre de los empresarios españoles, Díaz Ferrán pidió a las autoridades egipcias «un entorno normativo, jurídico y fiscal, estable y fácilmente aplicable, con atractivo para los inversores españoles», así como que faciliten «una mayor participación» en los proyectos industriales y tecnológicos, tanto en este país como en el resto del mundo árabe.
Durante el encuentro, los Gobiernos de España y Egipto firmaron un acuerdo por el que el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona construirá un polígono industrial en un solar de 200 hectáreas en las afueras de El Cairo, junto con la empresa árabe Pyramids Industrial Parks, que aportará la mayor parte del capital. Según el acuerdo firmado por los ministros de Industria de ambos países, Joan Clos y Mohamed Rashid, la principal aportación de la empresa catalana será en bienes tecnológicos y en gestión. Además, en estos momentos se negocia la construcción de un segundo polígono cerca de Alejandría, cuyo principal cliente será Mercabarna.
Memorando de Entendimiento
Asimismo, la visita de los Reyes incluyó la firma de un Memorando de Entendimiento por el cual España pondrá a disposición de Egipto 250 millones de euros, en su mayoría en forma de créditos para proyectos públicos o de pymes egipcias que contraten a empresas españolas. También se acordó que España ayude a Egipto a estudiar la viabilidad de un tren de alta velocidad que una Alejandría con El Cairo, aunque este proyecto no tiene plazo. De momento, lo que sí se concretó fue el contrato por cien millones de euros de la empresa española Eliop para que mejore la señalización y la seguridad de las principales líneas ferroviarias egipcias, que han registrado graves accidentes.
Mientras Don Juan Carlos asistía a este encuentro empresarial, la Reina visitó el barrio copto de El Cairo, donde se encuentra la iglesia de San Sergio, que alberga la cueva en la que, según la tradición, se refugió la Sagrada Familia en su huida a Egipto. En su camino de regreso a España, los Reyes hicieron una escala en Alejandría, donde visitaron la nueva Biblioteca.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Isabel II, 56 años de servicio como reina



Se conmemora hoy el 56 aniversario de la muerte de Jorge VI y el acceso al trono del Reino Unido de Isabel II si bien la ceremonia de Coronación no sería hasta el 2 de junio de 1953.

Coincidiendo con esta efeméride, se ha anunciado que próximamente se rodará la segunda película de "The Queen" que será interpretada por la misma actriz que dio vida a Isabel II en la gran pantalla, Hellen Mirren.

La primera película se desarrollaba en los días posteriores a la muerte de la Princesa Diana. La segunda parte se basará en las celebraciones del 50 aniversario de la Coronación de Isabel II.


Queen marks accession anniversary

The Press Association

The Queen is due to mark the anniversary of her accession to the throne privately at Sandringham.

The Monarch will reflect on the death of her father King George VI and the start of her reign 56 years ago.

It was at Sandringham that the King died peacefully in his sleep early on the morning of February 6 1952 after suffering from lung cancer.

Princess Elizabeth was at Sagana Hunting Lodge, Nyeri, in the foothills of Mount Kenya with Prince Philip when the news of her father's death reached her.

They had spent the night before at the Treetops Hotel in Aberdare Forest watching big game.

Royal gun salutes are fired around the country on Accession Day.

A 41-gun salute will be performed by the King's Troop Royal Horse Artillery in Hyde Park and a 61-gun salute at Gun Wharf, the Tower of London, by the Honourable Artillery Company.

The extra 20 guns signify the salute is fired from a Royal Palace.

Mirren wants The Queen sequel

Actress Dame Helen Mirren, who won an Oscar award for her performance in The Queen, is keen for a sequel.

The Queen was based around the events surrounding the death of Diana, Princess of Wales, in 1997. Thesun.co.uk reports that Mirren wants the sequel to be based on Queen's celebration of 50 years on the throne in 2002. She is ready to go through the transformations necessary to portray the role in

She said: "The Queen was such an individual, idiosyncratic film. It was one of a kind. You can't repeat that. People have asked, 'Is there going to be a sequel?' Yes, lets do the Golden Jubilee. That would be interesting."

lunes, 4 de febrero de 2008

Los Reyes inician su tercera visita de Estado a Egipto

Los Reyes de España han iniciado en El Cairo su tercera visita de Estado a Egipto con la que se reforzarán las relaciones bilaterales mediante la firma de un Tratado de Amistad y Cooperación.

Don Juan Carlos y Doña Sofía han sido recibidos en el aeropuerto por el ministro de Finanzas del Gobierno egipcio, Youssef Boutrous Ghali, ya que la bienvenida oficial, con honores militares, tendrá lugar mañana en el Palacio Presidencial y ante el jefe del Estado egipcio, Hosni Mubarak.

Tras el recibimiento, los Reyes se han dirigido a un céntrico hotel de la capital egipcia donde han ofrecido una recepción a la colectividad española residente en el país. Allí, y ante cerca de 700 personas, Don Juan Carlos ha expresado la disposición de España, con "una economía abierta y dinámica y empresas de reconocida capacidad y prestigio", a contribuir "al crecimiento y bienestar" de Egipto. Al mismo tiempo que ha agradecido a los presentes "la entrega y calor humano" en beneficio de la "creciente amistad" entre los dos países.

Vivas al Rey

El Monarca ha manifestado que desde quela Reina y él realizaron en 1977 el primer viaje de Estado a este país, ha crecido "la calidad del diálogo" y los contactos han permitido "ensanchar el entendimiento" no sólo bilateral, sino también en el proceso de paz de Oriente Próximo o en otros foros multilaterales.

Don Juan Carlos ha mencionado asimismo la colaboración económico-empresarial entre ambos países y la cooperación cultural y educativa, representada en las sedes del Instituto Cervantes en El Cairo y Alejandría, y en el Instituto Egipcio de Estudios Islámicos en España.

En especial, el Rey ha reconocido que la amistad hispano-egipcia "no podría entenderse sin la contribución diaria y directa de quienes, como españoles residentes en este gran país, promovéis y difundís la imagen de España en la sociedad egipcia". También ha resaltado el incremento de la presencia de ciudadanos españoles en Egipto en los últimos diez años, representantes de una España "cada vez más moderna y dinámica".

Sus palabras han sido recibidas con vivas al Rey, a la Reina, a España y a Egipto por todos los asistentes.

Foro empresarial hispano-egipcio

Don Juan Carlos y Doña Sofía han viajado a Egiptos acompañados por los ministros de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y de Industria, Comercio y Turismo, Joan Clos, así como por representantes de medio centenar de empresas españolas que participarán, junto al Monarca, en un foro empresarial hispano-egipcio que busca abrir camino a nuevas oportunidades de negocio en los ámbitos energético, medioambiental, tecnológico o turístico.

Esta noche, los Reyes asistirán a una cena de carácter privado con el presidente egipcio en el palacio presidencial de Heliópolis.

miércoles, 30 de enero de 2008

Un cumpleaños con suerte


MANUEL RAMÍREZ
Catedrático de Derecho Político
ABC

SUPONGO que nadie podrá enumerar con precisión el caudal de recuerdos que en el día de hoy, al celebrar familiarmente sus cuarenta años de vida, pasarán por la mente de Don Felipe de Borbón y Grecia, Heredero de la Corona. Es posible que ni su propia persona. Puede que el regocijo familiar lo dificulte. Y puede también que el mismo capricho de aparecer y desaparecer que el ayer, lo pasado, somete a cualquier persona, impida la exactitud de la empresa. Pero ahí, en la distancia y en la objetividad ajenas a la legítima pasión que el interesado experimenta, se puede encontrar el análisis de lo ocurrido.
Y en esa línea, acaso lo primero a resaltar sea la suerte que el Príncipe tuvo por el momento de venir al mundo en la España de fines de los sesenta. Atrás, bastante atrás, habían quedado en el tiempo (aunque sin duda no en el sentimiento) los hechos cruciales de la primera mitad del siglo XX que tanto van a seguir pesando en nuestra andadura como nación y que supongo que el Príncipe conoce a fondo por sus estudios o lecturas: la caída del reinado de su antecesor Alfonso XIII, con sus múltiples secuelas, la llegada y crisis de la II República, la tragedia de nuestra última guerra civil y todo un largo tramo del régimen instaurado por el general Franco. Y su objetivo conocimiento me parece imprescindible para cualquier español que asuma algún tipo de responsabilidad política porque, de una forma u otra, todo ese tracto está histórica e ideológicamente bien unido y hasta constituye un necesario punto de arranque para entender plenamente el presente. No. Por mucho que «algunos expertos» se empeñen, España no ha nacido con la Constitución de 1978. El análisis de nuestro siglo anterior puebla numerosas bibliotecas dentro y fuera de nuestras fronteras. Y va de suyo que conocer es en este caso también asumir y superar. ¡Allá la responsabilidad histórica de quienes se empeñan en lo contrario resucitando divisiones y rencores!
La España de los ahora llamados «felices sesenta» ya no conoce la escasez, el racionamiento, ni la continua movilización. Tampoco el aislamiento, ni la imperiosa vigilia internacional. La suerte trae al mundo al Príncipe en el pleno auge de lo que de verdad interesaba ya al franquismo (que, por cierto, es una mentalidad generalizada y no únicamente una persona): la apatía propia de los regímenes autoritarios y la aceptación inquebrantable de un Caudillo con poder vitalicio. Por supuesto que con sectores que aspiraban a libertades inexistentes y por supuesto, igualmente, con la represión de quienes públicamente lo manifestaban de una u otra forma. Y los exilios exterior e interior. Y las tristes consecuencias que sufrieron los contendientes. No intentamos justificar nada. Únicamente recordar sin ira.
La España de los sesenta ha conocido ya el desarrollo y el titulado «milagro económico». El turismo nos había elegido como lugar preferente y con el turismo vinieron muchas más cosas. El español de entonces podía ya permitirse el pequeño veraneo, disfrutar del «seilla» y lograr que sus hijos accedieran a una Universidad que conoce pronto la masificación. Nadie obligaba a apuntarse a nada y las camisas podían tener el color que se quisiera. Y en las alturas gubernamentales, una derecha tecnocrática que, sin olvidar la lealtad a Franco, moderniza al país, comienza a mirar a Europa y... muestra bien pronto su confianza en el también Príncipe llamado Juan Carlos. Dejo a la que supongo intimidad familiar cuanto el actual Rey haya narrado al actual Heredero sobre sus nada fáciles relaciones, tanto con la persona de Franco cuanto con su padre Don Juan. Sacrificio hubo por doquier y mucho queda todavía por saber.
Pero cuando el feliz nacimiento ocurre, hacía ya años (1947) que el mismo Franco, en la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado, y por las razones que fuere, había declarado que España, de acuerdo con su tradición, se declaraba «constituida en Reino». Y en el posterior desarrollo legislativo, de aquí se partiría siempre. Ciertamente se habló siempre de «instauración» y no de «restauración», con lo que se aspiraba tanto a desear un nuevo estilo de Monarquía, cuanto a esfumar las aspiraciones del asentado en Estoril. Los indicios se fueron afianzando en el proceso educativo de Don Juan Carlos. Y justamente un año después del nacimiento que comentamos, exactamente el 22 de julio de 1969, Franco le proclama como sucesor a título de Rey. Al día siguiente, Don Juan Carlos de Borbón jura todo lo jurable como sucesor ante el pleno de las Cortes.
Se había dado el gran paso. Pero quedaba el principio legitimador de toda Monarquía: el origen dinástico. Dos días después de fallecer Franco, el nuevo Rey asume la Jefatura del Estado y proclama que quiere ser el Rey de «todos los españoles». De vencedores y vencidos de antaño. De los de dentro y de los que podían volver. Las piezas de un gran proceso terminan con dos acontecimientos definitivos: la abdicación de Don Juan y la aprobación en referéndum del pueblo español de una Constitución en la que se establecía una Monarquía Parlamentaria. Un Rey que no gobernaba, pero que unía. Que no mandaba, pero que estaba llamado a moderar.
Todo lo anterior y algunas cosas más las ha recibido Don Felipe de Borbón. Es su caudal heredado. Que no es un caudal «democrático», sencillamente porque el principio legitimador de la Monarquía no es el sufragio universal. Como no lo es en el ascenso a general de división, obispo de una Diócesis, catedrático de Universidad o equipo campeón de la Liga. La democracia tiene su ámbito muy concreto y, muy posiblemente, romper ese ámbito (algo que presumo está ocurriendo en los momentos actuales) significa caer en la demagogia final. No hay que olvidar la meritocracia, la disciplina, la antigüedad o la fe. Cada cosa en su sitio, que diría el castizo.
Quien hoy cumple cuarenta años posiblemente pase a la historia como el heredero mejor preparado académicamente de la Monarquía española. Y resulta tan peligroso como absurdo lanzarle eso de «ser juancarlista, pero no monárquico» antes, bastante antes de que haya llegado su hora de reinar. ¿En virtud de qué? La labor hasta ahora desarrollada por iniciativa propia o por indicación del Rey, no puede ser más loable, ni más intensa. En su cumpleaños cada uno puede pedirle algo más, pero no negar sus méritos. En mi opinión, que lo antes posible ejerciera alguna función de mando en nuestro Ejército. De la forma más asequible, pero sabiendo que eso es beneficioso para su presente y para su futuro. Y algo más. El conocimiento directo de la problemática de los distintos sectores del país (médicos, empresarios, profesores, obreros, artistas, etc.) de forma habitual y mediante reuniones en las que oiga los auténticos problemas, sin ningún tipo de mediación. Si así lo hiciera, la felicitación de hoy sería doble. Sobre todo si, en su día, también se propone ser Rey de todos los españoles.


Especial de ABC

Especial de El Mundo

El Príncipe cumple 40 años

El Príncipe cumple 40 años

Mariángel Alcázar
La Vanguardia

Durante años, a Felipe de Borbón se le ha definido como el príncipe más preparado de la historia de España. Ahora, con 40 años, el heredero de la Corona atesora también la experiencia en el cargo que ejerce a plena dedicación desde que, en 1996, concluyó su etapa de formación. Dispuesto a asumir sus responsabilidades futuras desde la madurez de su estabilidad personal, don Felipe tiene el propósito de seguir trabajando para que la práctica del día a día, en lo público y en lo privado, consolide su figura como futuro rey de España.

Felipe, Juan, Pablo, Alfonso de Todos los Santos de Borbón y Grecia nació en Madrid el 30 de enero de 1968. En aquellos momentos sus padres, los entonces príncipes Juan Carlos y Sofía tenían un futuro incierto que dejó de serlo el 22 de noviembre de 1975, fecha en la que don Juan Carlos asumió el trono y su hijo, Felipe de Borbón, la certeza de que su destino estaba decidido.

Siempre fue un joven responsable y serio pero desde que alcanzó la mayoría de edad, en 1986, todos sus anhelos personales quedaron supeditados a su formación como príncipe heredero. De los 18 a los 28 años, don Felipe se dedicó a formarse en todas y cada una de las áreas por las que debe transitar un futuro rey de acuerdo con un minucioso plan elaborado en la Zarzuela según las indicaciones del Rey.

Don Felipe ya había iniciado con 17 años su paso por las academias militares, donde realizó unos cursos acelerados que le permitieron entrar en el escalafón de los tres ejércitos. En la actualidad, el Príncipe ostenta los empleos de comandante del Ejército de Tierra (Infantería); capitán de corbeta de la Armada y comandante del Ejército del Aire. Don Juan Carlos estuvo especialmente interesado en la formación militar de su heredero, consciente de que sus compañeros de academia serían, con los años, interlocutores imprescindibles para quien está llamado a ser jefe de las Fuerzas Armadas.

Los estudios universitarios de Derecho y Económicas, en Madrid y un master en relaciones internacionales en Estados Unidos, completaron la formación de don Felipe. Fueron años de estudio que el heredero compaginó con algunas actividades oficiales y, sobre todo fueron años en los que se escudriñó con afán en la vida sentimental de don Felipe. Al Príncipe le empezaron a atribuir posibles novias que, hasta su boda con Letizia Ortiz, fueron formando una lista que encabezó Isabel Sartorius y cerró Eva Sannum.

La relación de don Felipe con Eva Sannum provocó un debate nacional que repercutió en la figura de don Felipe como heredero y dejó en segundo plano la integridad con la que ejercía su función y sus méritos personales e institucionales como representante de la Corona. En esos años, su voluntad se puso a prueba y su empeñó en lograr conciliar su vida personal con su papel institucional marcó su decisión más importante y, también, la única que pudo tomar desde la libertad y la responsabilidad: su compromiso matrimonial con Letizia Ortiz.

La boda del heredero llegó en el mejor momento y aunque la elección de una mujer divorciada, periodista e hija de una familia de clase media causó cierta conmoción y algunas críticas desde los sectores más convencionales, la verdad es que, desde su matrimonio con la princesa Letizia, don Felipe es otro o, mejor dicho, es el que siempre quiso ser. Ha ganado en proximidad y calidez

En los casi cuatro años que han pasado desde la boda real, don Felipe ha sido padre de dos niñas, las infantas Leonor y Sofía, cumpliendo con uno de los deberes de su posición; dar continuidad a la institución monárquica. Su matrimonio y su paternidad han contribuido decisivamente a un mayor conocimiento del Príncipe entre la sociedad española. Don Felipe, apreciado y valorado por todos los miles de interlocutores con los que ha tenido trato directo en los últimos años, está superando algunos estereotipos sobre su persona gracias, precisamente al ejercicio de su trabajo. Don Felipe no es solo un príncipe preparado es, sobre todo, un príncipe en ejercicio. Podía haber sido un príncipe a la espera, pero en la Zarzuela y, de acuerdo siempre con el Gobierno, se optó por un príncipe implicado en el aparato del Estado para atender cuestiones de interés general. Instrumento útil de la política exterior sobre todo en Latinoamérica y con especial interés la defensa de los intereses culturales y económicos de España en el mundo. El Príncipe ejerce también funciones de representación de la Corona en España ante las instituciones y ante las personas. Don Felipe quiere que se le vea como alguien útil, preparado pero, sobre todo con experiencia.

miércoles, 23 de enero de 2008

Imágenes hogareñas de los Príncipes de Asturias

Con motivo del 40 cumpleaños del Príncipe de Asturias, se ha hecho público un vídeo en el que se ve la vida cotidiana del Príncipe. Se le puede ver despachando con el Rey, enseñando a ir en bici a la Infanta Leonor y también junto a Doña Letizia y la Infanta Sofía en una cariñosa sesión de lectura.
La Familia Real, una vez más, ejemplo para las familias españolas.


Especial informativo - 'Los 40 del Príncipe'

Anuncio del reportaje que emitirá Televisión Española el próximo viernes 25 de enero con motivo del 40 cumpleaños del Príncipe Felipe.

Resumen de la actividad diaria del Príncipe

Reportaje de la Agencia EFE que ha seguido durante 3 meses las actividades oficiales del Príncipe Felipe y en el que se muestran los entresijos de la preparación de los viajes oficiales y actos públicos. También nos muestra la cara más humana de su vida familiar junto a su esposa e hijas.


El álbum familiar de los Príncipes de Asturias

Numerosos medios de comunicación habían pedido al Palacio de La Zarzuela entrevistas, declaraciones, fotos o imágenes de los Príncipes de Asturias con el fin de realizar sus respectivos especiales sobre el cumpleaños de Don Felipe, que se celebra el 30 de enero. Finalmente, la Casa del Rey optó por que la agencia Efe realizara en régimen de pool un reportaje gráfico con imágenes inéditas de la vida de los Príncipes, cuyas fotografías se distribuyeron ayer. Las imágenes fueron tomadas por Jesús Bartolomé y Nacho Martín, cámaras de Efe que siguieron a Don Felipe durante casi tres meses, según informa la agencia.
El reportaje de 90 minutos de duración, que también utilizarán las distintas cadenas de televisión, incluye imágenes de la vida pública y privada del Príncipe. En ellas se puede ver a Don Juan Carlos y a Don Felipe en el despacho del Rey, o al Heredero de la Corona pilotando un helicóptero desde La Zarzuela a la base de Torrejón. De esta forma, el Príncipe aprovecha los traslados que tiene que hacer para conseguir las horas de vuelo necesarias para mantener la licencia de piloto.
Pero las imágenes más curiosas son las que ofrecen escenas familiares. Así, se puede ver a DonFelipe enseñando a montar en bicicleta a su hija la Infanta Leonor, mientras Doña Letizia pasea en la sillita a la Infanta Sofía, cubierta con una mantita de retales. En otro momento, los Príncipes leen cuentos a sus hijas, primero sentados en un sofá y después, en torno a una mesa camilla.
En todas las imágenes familiares se intenta transmitir la sencillez de la vida privada de los Príncipes de Asturias. Para ello, se han escogido estancias en las que llama la atención la austeridad de su decoración. En todas estas fotografías destacan los colores marrones y rosas, así como el detalle de que Doña Letizia y su hija Leonor se vistieron en estos mismos tonos.
La Zarzuela también facilitó unos datos sobre las actividades oficiales realizadas por el Príncipe desde que terminó su formación académica y militar, hace doce años. Desde entonces, Don Felipe ha realizado 4.530 actividades oficiales y 170 viajes al extranjero. También ha recibido en audiencia a más de trece mil personas y ha pronunciado 719 discursos.

Reportaje fotográfico

lunes, 21 de enero de 2008

Dear King

ABC

EL Rey ha cumplido 70 años. Por muchas razones, no ya sólo por ésta trivial y convencional del cumpleaños, es hora de hablar del Rey. Han pasado ya más de treinta años desde la instauración monárquica. Un acontecimiento histórico excepcional, seguramente irrepetible. Nada ocurrió como estaba previsto, no todo estaba atado y bien atado, la democracia no vendría por generación espontánea. Había que hacer encaje de bolillos, se dice, hilar muy fino, tener voluntad y coraje, inventar sobre la marcha, hacer camino al andar. Nada estaba escrito del todo. Y en estas circunstancias, sin tener una clara hoja de ruta delante, el Rey asumió su papel con todas las de la Ley y se ganó el respeto y la admiración de la mayoría de los españoles. Finalmente no fue la figura pública que unos despreciaban, otros temían y otros deseaban. Fue mejor que todo eso. Dijo que sería el Rey de todos los españoles y lo cumplió con todas las dificultades que ello suponía en aquel momento.
Ahora lo vemos con una cierta normalidad, pero entonces aquello sorprendió a propios y a extraños. No teníamos, no tenemos, un Rey al uso, si es que eso existe en nuestros días. Es decir, una institución del pasado que vive y se alimenta del pasado sin más recursos y posibilidades que mirarse y defenderse a sí misma. El Rey, nuestro Rey, ha demostrado, contra aduladores y detractores, que la Monarquía es, podía y puede serlo, una institución actual; desde luego, muy pocos pueden poner en duda seriamente que, hoy por hoy, es un pilar básico de nuestro sistema democrático. Tenemos, pues, un Rey innovador, lo que a muchos puede parecer casi una contradicción en los términos. Un Rey innovador en su talante, en sus ideas, en su inquieta preocupación por detectar qué es lo que pasa en el mundo y tomar buena nota de ello, en dar a cada cosa, por pequeña que sea, la debida importancia.
Ese rasgo de la personalidad del Rey merece ser reconocido y valorado. Me referiré a una parte de la biografía de Don Juan Carlos, quizás no demasiado conocida, que revela, a mi juicio, lo que acabo de decir y creo que este momento de celebración puede ser una buena oportunidad para mostrarla. Nos tenemos que remontar para ello a finales de año 87 cuando los Reyes realizan un viaje oficial a los Estados Unidos. Visitan Washington, en donde almuerzan con el presidente Reagan, Nueva York, Texas, Nuevo México y finalmente California. Allí en California, en la ciudad de Los Ángeles, y concretamente en un almuerzo en el Bank of América, es donde salta una idea que el Rey coge al vuelo, acaricia, hace suya y trata, con una tenacidad digna de tan buena causa, de llevar a la práctica. Ciertamente, no fue fruto de la casualidad: la idea de la innovación como motor de desarrollo social y económico del país encontró terreno abonado en la mentalidad del Rey, una predisposición extraordinariamente favorable. Se trataba de trasladar a nuestro país la opción californiana de fomento de la alta tecnología que tuvo su culminación en el Sillicon Valley.
El Rey no paró hasta que aquella idea germinal se materializó en un proyecto concreto. La noche misma de la reunión en el Bank of America realizó sus primeras gestiones para el seguimiento de su conversación con Abel Zarem, uno de los viejos leones del sector aeroespacial norteamericano que le había entusiasmado al hablarle de un futuro prometedor para España si entraba con paso firme en la revolución post-industrial. Poco tiempo después Zarem escribe una carta al Rey en la que profundiza en sus mensajes; concreta planes de acción y le sugiere la elección de algunos champions, personajes de prestigio en el mundo económico y social, que empujen y lideren el proyecto. El Rey lee aquella carta, que comienza con un familiar Dear King, con extrema atención; directa y espontánea, podía haber quedado perdida entre cientos de misivas grandilocuentes e «importantes». Pero no es ese el caso.
El Rey, doy fe, la guarda como oro en paño y sigue actuando con rapidez. No muchos meses después Lladó, Sánchez Asiaín y Piera se ponen en marcha para dar los primeros pasos y comprometer en el proyecto a un importante grupo de empresarios. Un equipo de trabajo formado por universitarios, expertos y representantes de las empresas, realiza un estudio de viabilidad que sienta las bases de una gran Conferencia Tecnológica. El Rey sigue con atención todas estas iniciativas y las apoya sin reservas; opina, urge, anima. Lo que fue una idea etérea, frágil, que hubiera podido quedar en el mundo de los sueños, de las ilusiones incumplidas, se va convirtiendo paso a paso, en una realidad.
La Fundación Cotec es, finalmente, el fruto de aquel viaje real del año 87. España estaba entonces en pleno proceso de integración en la Unión Europea, la modernización social, política y económica se encontraba pues en su máximo apogeo. La etapa política de la transición había terminado y el Rey podía limitarse ya a un papel casi puramente representativo como Jefe del Estado, tal y como figura en la Constitución. La Fundación Cotec es, sin embargo, una muestra más del compromiso del Rey con el proceso de cambio que sigue la sociedad española: no hay que esperar a que las cosas pasen por sí solas, por la propia inercia, sino que hay que propiciarlas, impulsarlas, favorecerlas. El Rey así lo entendió, se tomó el asunto en serio y se convirtió en el primer promotor del valor de la innovación en España.
Veinte años después Cotec es ya un proyecto europeo. Existen iniciativas similares a la española en Portugal y en Italia. El pasado año, se celebró una importante reunión en Lisboa promovida por los socios portugueses. En el Palacio de Ajuda se encontraron para hablar de innovación en Europa los Jefes de Estado de los tres países mediterráneos. Al Rey se le notaba contento. Me parecía que estaba en su salsa, en la salsa que más le gusta, en la que transmite más ilusión y entusiasmo. En un momento de la reunión me pidió que le hablara al presidente Cavaco de los orígenes de Cotec, de lo de Zarem y California, aquel día en que en Los Ángeles se produjo un terremoto que produjo olas en la piscina del hotel, una anécdota que a Don Juan Carlos le gusta recordar. Traté de hacer una breve y clara exposición en castellano pero el Rey, atento y sensible hacia nuestros interlocutores, me pidió que hablara en portugués o en inglés.
Así es el Rey: las «pequeñas» ideas preñadas de posibilidades, como esa de la «innovación» cuando nadie todavía hablaba de innovación en España; las «pequeñas» e informales cartas, como la de Zarem, con mensajes de interés para el futuro; las «pequeñas» virtudes como las de la cortesía y la buena educación, ocupan un lugar destacado en su regia labor de todos los días. Nadie que no conozca a Don Juan Carlos puede pensar en algo así. De un Rey se espera, quizás, solemnidad, lejanía, representación, poder. Pero nuestro Rey es distinto, es un Rey de mañana, con 70 años nada menos y pendiente de los pequeños detalles. Que el tiempo no le cambie.

miércoles, 16 de enero de 2008

El himno nacional

Jose María Pemán
Libertad Digital

Al fin, el jurado designado por el C.O.E. y la S.G.A.E. ha elegido una letra para el himno nacional.El primer debate que se establece ahora es la conveniencia o no de que el himno tenga letra. Es cierto que el ciudadano español es bastante reacio a exteriorizar sus sentimientos profundos y prefiere ocultarlos en su corazón, y si se decide a manifestarlos lo hace más de forma unipersonal que compartiéndolos en grupo. Abundando el lo dicho pongo por ejemplo el típico cantaor que nos deleita con una saeta al pasar una procesión, o el aragonés que nos brinda una preciosa jota, etc.

Naturalmente hay excepciones, principalmente en el norte de España, entre las que podríamos citar, por ejemplo, a Asturias, donde bastan cuatro sidras para que inmediatamente, los asturianos entonen el "Asturias patria querida…", o bien un par de albariños para que los gallegos se lancen a cantar una muñeira…

Se me viene a la cabeza una anécdota que me contó hace muchos años mi padre. Vino a dar un concierto en la plaza de toros de El Puerto de Santa María el Orfeón Donostiarra. Mi padre asistió al acto acompañado de su Séneca particular. Cuando terminó la actuación, el filósofo sentenció "Don José, ha estao mu bonito, pero lo que no entiendo es pa qué hace farta tanto tío pa decí tos los mesmo".

Por todo lo expuesto anteriormente, se explica que, el motivo por el que se ha demandado una letra para el himno nacional es por razones mucho más triviales. Efectivamente, no es más que la cierta envidia que nos produce el observar a los deportistas que representan a otras naciones, cuando cantan fervorosamente con la mano en el pecho su correspondiente himno.

En mi modesta opinión yo soy partidario de que tenga letra nuestro himno. De hecho, cuando oímos interpretar el himno nacional, si en vez de guardar en nuestro interior la emoción que nos produce, nos decidiéramos a exteriorizar nuestro sentimiento cantándolo, nos encontraríamos mucho más a gusto por la misma y simple razón que una persona se desahoga gritando cuando le hacen daño o rompe a llorar al sentir pena.

Para conseguir el objetivo de que el pueblo se decida más fácilmente a cantar el himno nacional es muy importante que la letra exprese los mensajes adecuados que nos hagan vibrar como verdaderos y auténticos españoles.

Aunque las comparaciones son odiosas, a continuación pasaré a hacer una análisis comparativo entre la auténtica letra que escribió Pemán y la ahora elegida, cuyo autor es Paulino Cubero. Y digo una vez más la auténtica letra de mi padre, ya que en estos días, que se ha reabierto el debate sobre el himno vuelven muchos medios de comunicación a transcribir una letra que no se corresponde con la original y que, como ya he dicho en otras ocasiones fue manipulada durante la guerra civil.

Especialmente me duele que un periódico como ABC, en el que durante tantos años colaboró mi padre escribiendo sus magníficos artículos en "la tercera", reproduzca la letra de forma equivocada, y para colmo, al recordar a la figura de Pemán manifieste que murió en el año 1987, cuando la realidad es que lo hizo en el año 1981; o que diga que la letra la escribió durante la guerra civil, lo que tampoco es cierto pues dicha letra es muy anterior, ya que fue un encargo que le solicitó Don Miguel Primo de Rivera.

Así pues las dos letras son:

José María Pemán

¡Viva España!
alzad la frente
hijos del pueblo español
que vuelve a resurgir.

Gloria a la Patria
que supo seguir
sobre el azul del mar
el caminar del sol.

Triunfa España
los yunques y las ruedas
canten al compás
un nuevo himno de fe.

Juntos con ellos
cantemos de pié
la vida nueva y fuerte
de trabajo y paz.

Paulino Cubero

¡Viva España!
Cantemos todos juntos
con distinta voz
y un solo corazón
¡Viva España!
desde los verdes valles
al inmenso mar,
un himno de hermandad
Ama a la Patria
pues sabe abrazar,
bajo su cielo azul,
pueblos en libertad
Gloria a los hijos
que a la Historia dan
justicia y grandeza
democracia y paz

Yo sinceramente me quedo con la de Pemán, y no precisamente por estar guiado por la parcialidad de ser su hijo, sino por argumentos que estimo objetivos y evidentes, entre los que pudo destacar los siguientes:

Primero: mi padre empieza manifestando el mensaje de que el pueblo español, "con la frente en alto", se siente orgulloso de haber resurgido en infinidad de ocasiones de sus propias cenizas frente a múltiples adversidades que han ocurrido en siglos pasados. En esa misma línea se destaca como los españoles han sabido también hacer frente a los ataques externos y a la invasión de otras culturas, forjándose su propia identidad, que no sólo ha mantenido en España sino que, guiado por su propia fe y su afán universalista, ha sentido la necesidad de propagar sus principios a través del "azul del mar y el caminar del sol".

Pemán, continúa ensalzando la entereza del pueblo español, que mediante su trabajo constante y su propio esfuerzo ("yunques y ruedas"), fieles a su fe, ha sabido conseguir que nos sintamos todos orgullosos de ser españoles, y vivir en paz.

El autor Paulino Cubero en sus tres primeras estrofas evoca un mismo mensaje, mucho más simple y a la vez oportunista: que existe una diversidad en el pueblo español pero que todos estamos unidos bajo una sola nación, España.

Éste único mensaje lo manifiesta en cada estrofa bajo tres prismas distintos:

A) Por el sentimiento: diciendo que somos diversos pero "con un solo corazón"
B) Geográficamente: al decir simplemente que esos pueblos diversos están unidos en una sola nación que van desde "los verdes valles al inmenso mar"
C) Constitucionalmente: al expresar que la Patria nos "abraza a todos los pueblos diversos".
Termina evocando al final en la cuarta estrofa un mensaje más profundo al hacer mención de la justicia, la grandeza, la democracia y la paz. Por todo ello, prefiero la mayor profundidad de los conceptos que se desprenden de la letra de Pemán.

Segundo: Desde el punto de vista de la calidad poética, no hay duda de que lo escrito por Pemán es muy superior. Además, la última estrofa de Paulino Cubero, al cantarse, provoca unas cuantas sinalefas que dificultan interpretación popular. En cualquier caso, soy totalmente pesimista, y estoy convencido de que ninguna de las dos letras obtendrá el consenso necesario para adquirir la categoría de letra oficial del himno de España.

Si sigue gobernando la rancia y envidiosa izquierda que nos ha tocado sufrir, o bien vuelve la derecha, con su habitual complejo ante los mal entendidos progresismos, contando además con los nacionalistas siempre adversos al concepto de la unidad de España, difícilmente aceptarán una letra oficial en la que se pronuncien las palabras España y Patria. España es diferente. Ahora resulta que el himno nacional no puede hacer mención al nombre de la nación. Es triste.

sábado, 12 de enero de 2008

Vídeo de los 70 años del Rey

Televisión Española ha publicado en Youtube el interesante vídeo dedicado al Rey con motivo de su 70 cumpleaños.

Por su interés, publicamos aquí el acceso al reportaje que tiene una duración de hora y media.