domingo, 28 de diciembre de 2014

Crónica de la abdicación

Interesante avance del libro 'Juan Carlos I. El hombre que pudo reinar', escrito por el peridosita Fernando Ónega y que incluye una entrevista con el Rey.

Crónica de la abdicación "Fueron sentimientos contradictorios: el dolor de la despedida y el orgullo"

jueves, 4 de diciembre de 2014

Histórica presentación del cuadro "La Familia de Juan Carlos I"

Don Juan Carlos, al ver el cuadro: «Me veo fenómeno, pero ahora estoy mejor, más descansado»

ABC

Casi todos los Reyes de España, desde tiempos de los Trástamara, se han reunido en el Palacio Real, pero los únicos de carne y hueso eran Don Juan Carlos y Doña Sofía, que en la tarde de este miércoles han inaugurado la exposición «El Retrato en las Colecciones Reales. De Juan de Flandes a Antonio López».

Entre las 114 obras se encontraba un cuadro de sí mismos con veinte años menos, que son los que el pintor ha tardado en retratarlos. Pintado por Antonio López, el cuadro «La Familia de Juan Carlos I» se ha presentado al público con motivo de esta exposición.

Los Reyes padres posaron primero ante el retrato ecuestre de «Juan José de Austria» de Ribera, y los de «Carlos IV» y «Maria Luisa de Parma», de Goya, y finalmente ante el retrato de «La Familia de Juan Carlos I», de Antonio López. Y lo hicieron ante un numeroso grupo de fotógrafos y cámaras. Tan numeroso que Don Juan Carlos tuvo que esperar a que salieran para contemplar el nuevo cuadro. «No lo veo bien desde aquí, cuando pueda lo veo y os digo», afirmó el Rey padre. Después, cuando pudo contemplarlo, añadió: «Me veo fenómeno, pero estoy mejor ahora, mas descansado». Agregó que el cuadro «ha mejorado muchísimo. Hace unos años no me gustaba. Ahora sí». Explicó que ha cambiado «en la luz, en el color, las formas... Lo ha rehecho y está mucho mejor».

También la Reina valoró el cuadro: «Precioso. Me gusta mucho, el antes y el después»

La exposición se podrá visitar a partir de mañana, 4 de diciembre, y hasta el 19 de abril de 2015, en las Salas de exposiciones temporales del Palacio Real de Madrid.

La muestra, organizada por Patrimonio Nacional en colaboración con la Fundación Banco Santander (quizá por eso, algunos llevaban corbata roja), reúne obras de los mejores retratistas de todas las épocas porque, en cuanto se corría la voz de su talento, los maestros recibían encargos de la Corona.

La exposición, que sigue un orden cronológico, se divide en dos secciones: la Casa de los Austria y la Casa de Borbón, pero se remonta a los orígenes y empieza con una imagen de Isabel La Católica realizada por Juan de Flandes.

En su recorrido, los Reyes padres estuvieron acompañados por la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saenz de Santamaría; la alcaldesa de Madrid, Ana Botella; el presidente de la Comunidad, Ignacio González; el de Patrimonio Nacional, José Rodríguez-Spiteri; Alfonso Escamez, presidente de la Fundación Santander, así como los comisarios Carmen García-Frías y Javier Jordán de Urries,

Es un recorrido por la historia de la mano de los mejores maestros, como son Jakob Seisenegger, Velázquez, Ribera, Louis-Michel van Loo, Anton Raphael Mengs, Francisco de Goya, Joaquín Sorolla y Salvador Dalí, entre otros.

sábado, 25 de octubre de 2014

Don Felipe: «Queremos una España alejada de la división y de la discordia»

Don Felipe: «Queremos una España alejada de la división y de la discordia»

ABC

El Rey no podía ocultar ayer su emoción. Treinta y tres años después, regresaba al mismo escenario en el que, cuando tenía trece, pronunció el primer discurso de su vida. Ahora lo hacía por primera vez como Rey para entregar los últimos premios Príncipe de Asturias, pero también para transmitir como Jefe del Estado unos mensajes muy claros y positivos a la España que le ha tocado reinar, desencantada por los casos de corrupción y amenazada por el separatismo.

Junto a él, Doña Letizia, vestida de azul, que también regresaba como Reina al Teatro Campoamor en cuyo escenario había llegado a actuar alguna vez, siendo una niña, con la escuela de ballet a la que acudía. Y frente a ellos, Doña Sofía, vestida de gris, que fue recibida con un largo aplauso y ovación con todo el público de pie. Doña Sofía asistía en esta ocasión, igual que en las anteriores, únicamente como madre, como madre del Rey. Mientras la aplaudían, nada más llegar, Don Felipe y Doña Letizia aguardaban en la puerta del salón para no interrumpir el homenaje. Después, mientras hablaba, el Monarca fue interrumpido hasta en cinco ocasiones con aplausos, pero la ovación más larga y con el público en pie surgió cuando hizo referencia a su regreso como Rey y llegó a aguarle los ojos.

Referencias morales

«Es necesario un impulso moral colectivo», afirmó. Un impulso «con el que se puede y se debe hacer de España una nación ilusionada, llena de vida y de pensamiento, llena de ideas que merezcan la confianza de los ciudadanos». «La sociedad necesita referencias morales a las que admirar y respetar; principios éticos que reconocer y observar; valores cívicos que preservar y fomentar», añadió. Y se mostró convencido de que «a partir de esas convicciones alejaremos el pesimismo, la desconfianza y el desencanto de muchos ciudadanos que demuestran, admirablemente, una capacidad de esfuerzo y de sacrificio digna de todo respeto».

Del mensaje de regeneración moral, el Rey pasó a hacer una llamada a la convivencia -«Queremos también una España alejada de la división y de la discordia»- y al cumplimiento de la ley por parte de todos: ciudadanos e instituciones. «Nuestra democracia, desde hace ya más de 35 años, no es fruto de la improvisación, sino de la voluntad decidida del pueblo español de constituir España en un Estado social y Democrático de Derecho, inspirado en los principios de libertad e igualdad, de justicia y pluralismo; y en el que todos, ciudadanos e instituciones, estamos sometidos, por igual, al mandato de la Ley» (aplausos).

Garantía de convivencia

En palabras del Rey, «respetar y observar ese marco constitucional y democrático es la garantía de nuestra convivencia en libertad. Es la garantía necesaria para que todos los españoles puedan ejercer sus derechos, para que las instituciones y los ciudadanos cumplan con sus deberes y asuman sus responsabilidades, y para que funcione ordenadamente nuestra vida colectiva. Pero debemos también cuidar y favorecer nuestra vida en común». En su discurso, el Rey evitó usar la palabra unidad, tan mañida que ha perdido fuerza e incluso ha generado rechazo en determinados sectores, y prefirió utilizar otras expresiones más atractivas.

También llamó el Rey a respetar la historia en estos tiempos en los que circulan tantas versiones, algunas tergiversadas, sobre hechos del pasado: «Miremos a nuestra historia con serenidad, objetividad y sabiduría -dijo-. Reconozcamos sus luces y sus sombras, y aprendamos de todas ellas para no cometer -para no repetir- los errores del pasado». En este sentido, recordó que «el caudal de progreso que hemos conseguido con el empuje de todos, especialmente en las últimas décadas, jamás lo había alcanzado España en tantos ámbitos», y animó a sentirnos «orgullosos de lo mucho y bueno que juntos hemos hecho».

«Pero no sólo compartimos historia», matizó Don Felipe. «Compartimos intereses y valores comunes; tenemos una misma voluntad de pertenecer a Europa, de ser Europa. Y sobre todo, compartimos sentimientos. Los españoles ya no somos rivales los unos de los otros. Somos protagonistas de un mismo camino» (aplausos).

El Rey se mostró convencido de que «la comprensión, la consideración, el afecto y el respeto mutuos son sentimientos arraigados en el corazón de los españoles y compartidos de norte a sur y de este a oeste de nuestro territorio. Y todos esos sentimientos, ni los debemos olvidar nunca, ni mucho menos perder. Al contrario, los tenemos que preservar y alimentar».

En su intervención, solo hizo una breve referencia a la crisis económica, en la que llamó a valorar el «enorme sacrificio y esfuerzo por parte de muchos españoles» para superarla. En cambio, dedicó buena parte del mismo a transmitir la necesidad de afrontar el futuro desde una posición sólida: «Debemos afrontar nuestro futuro con la fortaleza que nos exige un mundo distinto al que hemos conocido; un mundo que camina hacia una mayor integración y no al contrario». «Trabajemos pues cada uno con su propia personalidad, en un proyecto integrador, sentido y compartido por todos», animó.

Don Felipe habló de sus padres, Don Juan Carlos y Doña Sofía, y de sus hijas: «Se comprenderá con cuánto cuidado y dedicación la Reina y yo educamos a nuestras hijas, Leonor, Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, para que también crezca en ellas un compromiso como el nuestro por esta noble causa y todo lo que representa», afirmó en referencia al espíritu de la fundación. Y cuando citó a Doña Sofía -«cuyo apoyo no nos ha faltado nunca»-, el público dirigió otra ovación a la Reina madre.

Un orgullo para España

Por primera vez, Don Felipe hizo ayer una referencia al ébola en público, y la hizo para elogiar «las historias ejemplares de entrega, de generosidad y de profesionalidad protagonizadas por médicos, sanitarios y científicos, por religiosos, cooperantes y militares». «Gracias a todos ellos y, particularmente, a nuestros compatriotas, por hacernos confiar en su competencia y capacidad; son -sois- todo un orgullo para España» (más aplausos).

El Rey terminó su discurso con una cita de Vicente Ferrer: «Hacer el bien sirve para llenar una vida. Hacer el bien a los demás, señoras y señores, sirve para darle sentido a una vida. Muchas gracias». Y en ese momento, el público se puso de pie y le brindó un largo aplauso de un minuto de duración, mientras Don Felipe hacía gestos con las manos para que cesaran. Tras el himno de Asturias, interpretado por la banda de gaitas Ciudad de Oviedo, el Rey cerró el acto con la tradicional convocatoria de los galardones para el próximo año, pero en esta ocasión, había una novedad y Don Felipe se equivocó: «Quedan convocados, por primera vez, los premios Príncipe de Asturias... Princesa de Asturias», corrigió sobre la marcha. Doña Letizia, a su lado, le hizo un comentario sobre la equivocación y el Rey respondió: «La falta de costumbre...».

lunes, 28 de julio de 2014

Cambios en el funcionamiento interno de la Casa del Rey

ABC

Tal y como anunció hace un mes y nueve días, en su discurso de
proclamación, el Rey ha empezado a renovar la Monarquía. Antes de que
termine este año, la Casa del Rey pondrá en marcha una serie de
medidas con el fin de modernizar esta Institución y adaptarla a los
nuevos tiempos.

Entre otras medidas, Don Felipe ha decidido someter las cuentas de la
Casa del Rey a una auditoría externa, que será realizada por la
Intervención General del Estado y deberá preservar la independencia
presupuestaria que la Constitución atribuye a esta Institución. Esta
auditoría empezará a hacerse con las cuentas de 2015. Además, Don
Felipe ha dado instrucciones a La Zarzuela para que establezca un
régimen jurídico de los regalos destinados a los miembros de la
Familia Real. También se dotará al personal de la Casa del Rey de un
código de conducta, que incorpore principios de buen gobierno, y de un
régimen de incompatibilidades.

Además, Zarzuela contará con el asesoramiento jurídico permanente de
la Abogacía General del Estado para que sea ésta la que lleve a cabo
sus servicios jurídicos. De la misma manera, firmara un acuerdo de
colaboración con la Secretaria de Estado de Comercio que le asesore y
apoye en la promoción de los intereses económicos españoles.

Los familiares no desarrollarán actividades institucionales

Todas estas medidas han sido anunciadas en la mañana de este lunes en
la primera reunión informativa celebrada en el Palacio de La Zarzuela
con el equipo de Don Felipe. En dicho encuentro, la Casa del Rey ha
informado también de que Don Felipe ha decidido establecer una serie
de principios que guíen las actividades de la Familia Real. De esta
forma, los miembros de la Familia Real solamente podrán desarrollar,
con carácter exclusividad, actividades de carácter institucional.
Estas actividades se realizarán por encargo del Rey o del Gobierno.
Son miembros de la Familia Real los Reyes, Don Juan Carlos y Doña
Sofía, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía.

Los familiares del Rey, como la Infanta Doña Elena, no desarrollarán
actividades institucionales ni percibirán retribuciones del
presupuesto de la Casa, aunque el Rey podrá encargarles algún acto
puntual u ocasional, pero por el que no recibirán retribución alguna.

Zarzuela también ha informado que este año se mantendrá la
distribución presupuestaria que se realizó en el anterior Reinado, de
forma que Don Felipe podría seguir cobrando la misma dotación que
percibía cuando era Príncipe de Asturias durante los próximos meses,
en los que Don Juan Carlos continuaría percibiendo la asignación de
Rey.

«La Casa va a ser más permeable, va a estar más abierta y va a pedir
más opiniones a expertos. Vamos a improvisar poco», afirmaron fuentes
de Zarzuela en la citada reunión.

martes, 15 de julio de 2014

Visita de los Reyes a Marruecos

ABC

El Rey ha recibido en la mañana de este martes al primer ministro de
Marruecos, Abdelilah Benkirán, con quien constató las buenas
relaciones que mantienen ambos países en estos momentos. A la salida
del encuentro, el jefe de Gobierno marroquí afirmó: «El Rey sabe lo
importante que es un Marruecos estable en una zona un poco
perturbada». Benkiran agregó que ambos países «compartimos la misma
visión sobre los graves acontecimientos que se están produciendo en
Palestina» y destacó la «excelente colaboración en materia de
inmigración».

Durante el encuentro, Don Felipe lucía en su solapa el pin de la
condecoración que le impuso anoche Mohamed VI, el Collar de Wissam Al
Mohammadi, que es la más alta que concede el Reino de Marruecos.

La audiencia se celebró en el Palacio Real de Huéspedes de Rabat, una
preciosa construcción árabe rodeada de jardines y estanques con
nenúfares, perfumados con pétalos de rosas. En este mismo palacio se
alojó Don Juan Carlos hace un año, cuando realizó su última visita
oficial a Marruecos. Aunque Don Felipe y Doña Letizia ya habían
estado, al menos durante una cena, en este mismo lugar, esta es la
primera ocasión en la que han pernoctado. «He dormido bien», respondió
el Rey a Benkiran cuando este le preguntó por cortesía en el momento
del saludo. Don Felipe también calificó de «muy agradable» la cena de
ruptura del ayuno del Ramadán que le ofreció Mohamed VI la víspera.

Durante la audiencia, en la que el Rey habló en francés con el jefe de
Gobierno marroquí, Don Felipe estuvo acompañado por el ministro de
Exteriores, José Manuel García-Margallo; el embajador de España en
Rabat, José de Carvajal, y el jefe de la Casa del Rey, Jaime Alfonsín.

Tras el encuentro, Margallo destacó que ambos países están viviendo
las «mejores relaciones» de la historia, calificó de «magnífica
noticia» para España la firma del acuerdo de Pesca entre Marruecos y
la Unión Europa -«un regalo que hemos agradecido»- y destacó la
colaboración que el Reino alauí viene prestando en la lucha contra la
inmigración ilegal.

Don Felipe también recibió en audiencia a los presidentes de la Cámara
de Representantes, Rachid Talbi Alami, y de la Cámara de Consejeros,
Mohamed Cheikh Biadillah.

miércoles, 2 de julio de 2014

Los argumentos de la defensa de Doña Cristina

El recurso de apelación presentado este miércoles por la defensa de la
Infanta Doña Cristina expone varios motivos concretos en los que
sustenta su petición de que le sea levantada a su cliente la
imputación por un presunto delito fiscal y otro de blanqueo.

Según se señala en el escrito, diversos informes periciales de la
Agencia Tributaria «pusieron inequívocamente de relieve» que la
Infanta no habría cometido ningún delito contra la Hacienda Pública,
ni tampoco Aizoon, la mercantil cuya titularidad compartían al 50 por
cien los Duques de Palma. En este sentido, sólo existirían «indicios»
de un posible delito por parte de Iñaki Urdangarín en el IRPF en 2007
y 2008.

También avalaría la tesis de la defensa un informe policial sobre los
proveedores de Aizoon. Dicho informe habría puesto de relieve que
dichos proveedores fueron «unánimes al afirmar que nunca fue Doña
Cristina quien les dio indicaciones de pago del bien o servicio
concretamente entregado o prestado, ni mucho menos de que la factura
correspondiente se emitiera con cargo a Aizoon».

El tercer argumento de la defensa hace referencia a un informe
pericial presentado por parte de Manos Limpias, personado como
acusación popular en la causa, que pretendía inculpar a la Infanta en
calidad de coautora de delitos contra la Hacienda Pública. «Pues bien,
lo cierto es que la ratificación de dicho informe resultó
absolutamente esperpéntica», señala el recurso, que también considera
que el perito del citado sindicato quedó «absolutamente
desacreditado».

Por otra parte, la declaración de la Infanta ante el juez Castro, el
pasado 8 de febrero, «fue absolutamente clara en el sentido de su
desconocimiento de cualquier actividad presuntamente ilícita llevada a
cabo desde Aizoon. Asimismo, en su desconocimiento de quién o cómo
había abonado determinados servicios que habría consumido, utilizado o
recibido».

Por todo ello, la defensa considera que «resulta difícilmente
comprensible que de unas diligencias con resultado abiertamente
exculpatorio se pretenda extraer serios indicios de criminalidad».

lunes, 30 de junio de 2014

Los Reyes de España recibidos por el Papa Francisco

Felipe VI se despide del Papa Francisco  «con la esperanza de verle en España»

ABC

El Papa Francisco recibió este lunes a los Reyes de España con una cordial bienvenida, en la que no faltaron las bromas, y Felipe VI se despidió del Pontífice «con la esperanza de verle en España», tras explicarle que el relevo en la Corona ha sido «muy intenso», pero lo ha vivido «tranquilo».

Antes de entrar en la biblioteca privada del Papa para esta reunión, que duró unos 40 minutos, Don Felipe se dirigió al papa para preguntarle, sonriente, «¿Los monaguillos delante?», en alusión a la reciente visita al Vaticano de los reyes Juan Carlos y Sofía, cuando el Pontífice, con esta expresión, les invitó a pasar antes que él. «Así es, ¿se lo contó su padre?», contestó, divertido, el Papa, antes de ceder el paso a Felipe VI y Doña Letizia.

Para esta audiencia con el Papa, Don Felipe acudió a la Santa Sede con traje y corbata azul oscuro, mientras que Doña Letizia vestía un traje de chaqueta blanco -color reservado en estas ocasiones a las reinas católicas- y no llevaba mantilla.

Los Reyes de España, Felipe VI y Doña Letizia, llegaron este lunes al Vaticano, en su primera visita oficial al extranjero,

Era previsible que Felipe VI y Doña Letizia trataran la invitación trasladada en su día al Pontífice por los obispos españoles, para que visite España el año próximo con ocasión del quinto centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, una posibilidad que también fue abordada durante la audiencia que ofreció el pasado 28 de abril a los Reyes Juan Carlos y Sofía.

Don Felipe y Doña Letizia, que viajan acompañados por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, fueron recibidos por un piquete de honor de la Guardia Suiza en el Patio de San Damaso, donde salió a darles la bienvenida al arzobispo Georg Gaenswein, prefecto de la Casa Pontificia.

Tras la audiencia con el Papa, que se celebrará en la biblioteca privada del Pontífice, mantendrán un encuentro con el secretario de Estado vaticano, el cardenal Pietro Parolin, al que asistirán García-Margallo; el subsecretario del ministerio español de Asuntos Exteriores, Cristóbal Gonzçalez Aller; el jefe de la Casa del Rey, Jaime Alfonsín, y el consejero diplomático de la Casa, Alfonso Sanz.

Don Felipe y Doña Letizia llegaron esta mañana en un avión de la Fuerza Aérea Española que aterrizó en el aeropuerto militar de Ciampino, donde fueron recibidos por los embajadores de España en Roma, Javier Elorza, y en la Santa Sede, Eduardo Gutiérrez, así como por dos altos funcionarios de la Secretaría de Estado vaticana, Fernando Chica y José Avelino Bettancourt.

El Papa Francisco conoció a los actuales reyes de España el 19 de marzo de 2013, cuando encabezaron, como Príncipes de Asturias, la delegación española que asistió el 19 de marzo a la misa solemne de inicio de su pontificado.

Don Felipe y doña Letizia fueron recibidos juntos por primera vez en audiencia en el Vaticano por Juan Pablo II, en junio de 2004, unos días después de su enlace matrimonial en la catedral madrileña de la Almudena, y el 1 de mayo de 2011 encabezaron la delegación española asistente a la misa de beatificación de este Papa bajo el pontificado de Benedicto XVI.