lunes, 17 de agosto de 2020

Don Juan Carlos confirma que está en Emiratos Árabes Unidos desde el día 3

ABC

El Rey Don Juan Carlos ha anunciado este lunes que se encuentra en Emiratos Árabes Unidos, país al que se trasladó el pasado día 3, cuando abandonó el Palacio de La Zarzuela. El anterior Monarca ha anunciado su paradero a través de la Casa del Rey. Con el anuncio oficial, se ha confirmado la información adelantada por ABC, que indicaba que Don Juan Carlos había volado desde Vigo a Abu Dhabi.

Según el comunicado de La Zarzuela, «el Rey Don Juan Carlos ha indicado a la Casa de Su Majestad el Rey que comunique que el pasado día 3 del presente mes de agosto se trasladó a Emiratos Árabes Unidos, donde permanece en la actualidad».

El anuncio del paradero se ha producido dos semanas después de que se anunciara su salida. Durante todo este tiempo, la Casa del Rey ha manifestado que debía ser Don Juan Carlos quien diera a conocer su paradero o indicara a La Zarzuela que lo hiciera.

Don Juan Carlos no ha precisado en cuál de los siete Emiratos Árabes Unidos se encuentra, pero todo apunta a que está en Abu Dhabi, donde tiene grandes amigos, entre ellos los miembros de la Familia Real Al Nahyan, que probablemente le hayan cedido alguno de sus palacios como residencia. El anterior Monarca tampoco ha precisado si va a fijar en Abu Dhabi su residencia, o si será un destino temporal.

viernes, 14 de agosto de 2020

El futuro de la monarquía

Roberto Fernández Díaz
El País

(...)
En cambio, las actitudes mostradas por Felipe VI representan las virtudes esenciales que se exigen a todo jefe de Estado en una democracia representativa. Entre ellas la austeridad, la ejemplaridad y el sentido del deber en el desempeño del cargo. Ejemplaridad porque a estas alturas de su vida y de su reinado no se le conoce nada que se le pueda reprochar moralmente en sus esferas privada y pública por parte de los españoles. Austeridad en sus actividades y cuentas claras en sus presupuestos, siendo la española una de las casas del rey y presidencias de república más sobrias de Europa. De ahí su pronta, tajante y acertada decisión de desmarcarse rotundamente de las presuntas actuaciones ilícitas de su padre. Y, por último, un sólido sentido del deber y una dedicación absoluta al bien común de los españoles, mostrando ser el primer servidor público del país y conservando una exquisita neutralidad institucional en el abigarrado juego de la política partidaria, cumpliendo a pies juntillas con el mandato constitucional de arbitraje y mediación (auctoritas sin potestas), que ha sido más importante en el juego político de lo que pudiera parecer a primera vista.

Los españoles de hoy no somos responsables de las cosas que hicieron nuestros pretéritos. Somos por supuesto legatarios y gestores del pasado, pero no autores responsables del mismo. Por eso, me parece muy poco riguroso y consecuente que no se distinga entre el impecable comportamiento del actual monarca y los errores o faltas de ejemplaridad de su antecesor, poniendo encima de la mesa política una falsa crisis de la Monarquía parlamentaria en unos momentos en los que el país necesita sosiego y unidad para entre todos sacarlo hacia adelante con la inestimable ayuda de Europa. Y me parece igualmente insostenible que no se distinga entre el comportamiento de una persona y la validez política de una institución, como si cuando hay un presidente de república corrupto (como los ha habido) hubiera que suprimir la república como legítima forma de Estado.
(...)

miércoles, 12 de agosto de 2020

Reyes, reinas y exilios

José María Carrascal
ABC

«Este breve resumen de los últimos tiempos de la historia española deja claro, primero, que la salida de un Rey no es nada nuevo, sino al revés, bastante corriente, por lo que conviene andarse con cuidado. Y, segundo que el ejemplo de las dos repúblicas, una con cuatro presidentes en once meses, otra desembocando en guerra civil, no anima a hacer experimentos»

Seguiré siendo monárquico

José María Álvarez del Manzano
ABC

Defendí la figura de Don Juan de Borbón como el eslabón necesario en la cadena sucesoria y asumí, con dolor, la importante encarnación de la Corona en la persona de su hijo Don Juan Carlos.  
(...)
Por eso seguiré siendo monárquico, defensor de la institución por encima incluso, si necesario fuera, de las personas y lucharé, ya con limitadas fuerzas, para impedir que se introduzcan en España otro tipo de regímenes políticos que tanto daño han hecho a nuestra patria a lo largo de siglos y años pasados.  

La Corona, clave de bóveda

Daniel Berzosa López
ABC

«Los poderes públicos, los partidos políticos, los empresarios y los sindicatos, con sus extensiones mediáticas que lo abarcan todo, deberían insistir en la importancia de la Corona como abrigo de la nación y cúspide del Estado social y democrático de Derecho. Y enseñarlo así a las actuales y a las nuevas generaciones. Y los ciudadanos reclamárselo. Por el bien de todos»

La Corona y la persona que la ostenta

José Manuel Otero Lastres
ABC

(...) La inviolabilidad, que parece una prerrogativa personal de naturaleza muy excepcional toda vez que el que la posee no se está sujeto a responsabilidad penal, bien miradas las cosas no lo es tanto. Porque el artículo 71 de la Constitución se la reconoce también, pero más limitadamente, a los Diputados y Senadores. Y ello porque el Rey goza de tal prorrogativa sin limitaciones (art. 56.3 CE), mientras que los parlamentarios solo la disfrutan respecto de las «opiniones manifestadas en el ejercicio de sus funciones».

Por su parte, la no sujeción del Rey a responsabilidad se extiende tanto a la responsabilidad civil, como a la política. Pues bien, para hacer efectiva esta prerrogativa hubo que recurrir a la ficción de que Rey nunca actúa solo («the king cannot act alone», que dicen los británicos), lo cual se traduce en que es preciso siempre el refrendo de sus actos, en virtud del cual responden quienes, mediante el refrendo en sus diversas formas, asumen los actos del Monarca. Así lo dispone el artículo 64.2 de la CE: «De los actos del Rey serán responsables las personas que los refrenden». (...)

lunes, 10 de agosto de 2020

Recuerda que eres mortal

José Álvarez Junco
El País

Semblanza personal del historiador José Álvarez Junco sobre el rey emérito y su figura.

La corona mágica

Víctor Lapuente
El País

En la práctica, ninguna otra forma de jefatura del Estado ofrece mejores garantías para preservar los derechos democráticos que una monarquía parlamentaria. Las repúblicas son atractivas, pero no dan las mismas prestaciones. El sustituto de un rey constitucional puede ser un ángel meritocrático, pero también un sátrapa inconstitucional.  

viernes, 7 de agosto de 2020

Juan Carlos I, guía de lectura

El País

Nacido en Roma en 1938, Juan Carlos I ha ocupado el trono de la monarquía parlamentaria española entre 1975 y 2014. En junio de este último año abdicó la Corona y su hijo, Felipe VI, se convirtió en el nuevo rey de España. Sobre la vida y el reinado de Juan Carlos I se han escrito muchos artículos y libros. Algunos generaron, incluso, gran expectación, como las famosas conversaciones de José Luis de Vilallonga con el rey, de 1993. Ya en la década de 1980 encontramos meritorias biografías del monarca, obra de Nourry —con su famoso "rey para los republicanos"— o de Seco Serrano. Los trabajos periodísticos sobre las cuestiones más personales no escasean: Bardavío, Carol, García Abad, Urbano, Romero, Peñafiel, Herrero. Tampoco faltan los ensayos originales (Valentí Puig, Juaristi), las obras centradas en eminentes personas del entorno juancarlista (Soriano y Sabino Fernández Campos, Apezarena y los hombres del rey) o los libros que dedican una buena parte de su contenido al reinado (Fuentes). 

La tesis del rey

Ignacio Camacho

Un sanedrín político de doblez moral farisaica se atreve a establecer el estándar de ejemplaridad democrática.

El primer viaje del Rey Juan Carlos fue el lunes de Vigo a Abu Dabi

Pilar Vidal

ABC

El pasado lunes 3 de agosto, a las 18 horas, Casa Real difundía la carta en la que el Rey Juan Carlos I, comunicaba a su hijo, el Rey Felipe VI, su decisión de abandonar España tras las investigaciones abiertas sobre los supuestos fondos en paraísos fiscales.

Mucho se ha especulado estos días sobre el paradero de Don Juan Carlos, que si había salido de España rumbo Santo Domingo o si bien se había instalado en Portugal. Todos los destinos sin confirmar por parte de la Casa Real que hasta el momento ha preferido no desvelar el paradero del Monarca y que sea él quien lo haga público si lo desea.

Una Corona a prueba de balas: ¿qué pueden aprender los Borbones de los Windsor?

Celia Maza
El Confidencial

Cuando tuvo lugar la visita de Felipe VI y la reina Letizia al Reino Unido en julio de 2017, en los corrillos de prensa, una persona cercana a la Casa Real comentó: "aquí es que no hay ningún pudor en mostrar toda la pompa.. con sus carruajes y sus trajes… es más, se enorgullecen de ello". Se llegaba a percibir incluso cierto tono de envidia sana a la que es una de las monarquías más antiguas y sólidas de Europa.

Es como si, en algunos aspectos, los británicos se hubieran quedado encapsulados en el tiempo. La tradición se lleva a rajatabla. Para que se hagan una idea, la reina Isabel II sigue siendo la que protagoniza las sesiones de apertura del Parlamento en una ceremonia cargada de boato. Sale del Palacio de Buckingham en una carroza dorada tirada por seis caballos blancos y, una vez llega a Westminster con un traje de raso blanco, capa forrada de armiño y corona, presenta el programa legislativo del gobierno de turno. ¿Se imaginan semejante escena a día de hoy en España?

jueves, 6 de agosto de 2020

Don Juan Carlos

Juan Carlos Girauta
ABC

Sin luces y sombras no sale un retrato, y al de Juan Carlos I no le faltan las unas ni las otras. Lo luminoso es historia, no hay persona instruida en España que desconozca su protagonismo en la Transición. A los valientes virtuales que hoy quieren cargarse la Monarquía, con su tropa tuitera de cuesco y sofá, habría que haberlos visto entonces.

El desprecio de la Transición es ignorancia, estupidez y suicidio. Fueron años peligrosos, nada estaba escrito, y si salió lo mejor de nosotros es porque nos empeñamos en que así fuera. Lo contrario de ahora. La benéfica operación exigía convicción, sentido histórico, algo de temeridad y luces largas.

El resabio antimonárquico

Ignacio Camacho
ABC

«Mira, te seré sincero: el problema es que Pedro no es fiable. Con otro líder ni siquiera me habrías llamado porque su reacción del martes fue, en términos objetivos, absolutamente impecable. No entusiasta, si quieres, pero hizo una defensa de las instituciones contundente y sin ambigüedades. Sin embargo, su palabra es tan poco consistente que incluso cuando estás de acuerdo te deja una sensación inquietante. Se llama falta de credibilidad: es como si todo lo que dijera se quedase colgando en el aire. Y claro, no convence a nadie, no sabes si es otra impostura más, otro de sus disfraces, un guión circunstancial para salir del trance. Te gustaría creerlo, pero ya conoces lo que ha ocurrido antes. La primera vez picas, la segunda dudas y a partir de la tercera ya eres tú el culpable de que te engañe».  

El Gobierno y la Corona

Editorial ABC

El gobierno de Pedro Sánchez está ofreciendo un espectáculo político lamentable con motivo de la decisión del Rey emérito de abandonar el país. Unidas Podemos y sus dirigentes no quieren ser partícipes de una iniciativa que ha avalado personalmente Pedro Sánchez, como no podía ser de otra manera. Para la extrema izquierda del Gobierno, la marcha de Don Juan Carlos es una enmienda a la totalidad de su ideario antimonárquico, en la medida en que se interprete como un apoyo al Rey Felipe VI. El socio de Pedro Sánchez es cada día menos socio en las cuestiones fundamentales de Estado y por eso temía Sánchez que le quitara el sueño gobernar con Pablo Iglesias. La extrema izquierda apuesta por derogar la monarquía parlamentaria de 1978 y, por esta razón, quiere a Don Juan Carlos no fuera de España, sino en el banquillo de los acusados, para juzgar a la Corona y, por supuesto, socavar el reinado de Felipe VI. La expectativa de Unidas Podemos no es consolidar la Monarquía y esto lo sabía de antemano Pedro Sánchez cuando pactó una coalición con una amalgama de grupos comunistas y antisistema. La responsabilidad política de esta situación es de quien la ha propiciado, Pedro Sánchez, y ha de responder con una firmeza que no ha demostrado en ningún pulso con Pablo Iglesias, ganados todos por aquellos de sus ministros que no solo no comparten los postulados ultraizquierdistas de Unidas Podemos, sino que se han enfrentado abiertamente a sus propósitos más atrabiliarios.  

Volveré. O no...

Carlos Herrera
ABC

«Si mañana el fiscal concluye que no encuentra motivos para pedir su procesamiento por asuntos desvelados por un policía encausado y una avispada comisionista, JC podría aplicar inmediatamente la textualidad de su carta y volver a trasladarse a su casa, de la que ha sido amablemente invitado a marcharse. Es decir, podría hacer verdad lo que se esconde tras sus confidencias a quienes tienen su confianza: "Volveré"»

Pamela Carmen, la desconocida prima catalana de Isabel II y Felipe de Edimburgo

Luis Fernando Romo
El Mundo

Dicen que los reyes no tienen amigos, pero Lady Pamela Hicks puede vanagloriarse de ser una de las pocas íntimas de su edad que aún tiene Isabel II. No en vano, con 18 años fue una de las ocho damas de honor en la boda de la soberana británica con el príncipe Felipe de Grecia y Dinamarca (tras su enlace pasó a ser conocido como duque de Edimburgo). Entre la pareja y la aristócrata existen fuertes vínculos familiares ya que es prima carnal del duque y prima tercera de la monarca.

Antes de su matrimonio con el afamado decorador David Hicks su nombre de soltera era Lady Pamela Mountbatten, ya que su padre fue Louis Mountbatten de Burma, el último virrey de la India que supervisó la independencia de ese país surasiático de la corona británica para convertirlo en dos estados independientes, India y Pakistán, y su madre fue la multimillonaria heredera Edwina Ashley.

Actualmente es la única Mountbatten viva, un apellido artificial creado en plena I Guerra Mundial debido al sentimiento antigermánico de la sociedad británica. Como el rey Jorge V de Inglaterra odiaba a los teutones, decidió poner orden y cambió sus orígenes. Para eliminar cualquier rastro alemán, los príncipes de Battenberg pasaron a ser Mountbatten y les dieron el marquesado de Mildford-Haven, mientras que los royals borraron el Sajonia-Coburgo-Gotha para cambiarlo por el de Windsor, en honor al célebre castillo.

Lady Pamela nació por casualidad en Barcelona. Sus padres se encontraban en España, donde realizaron diversas actividades; entre ellas, Louis estuvo con su flota de maniobras en Gibraltar por el Mediterráneo a bordo del HMS Revenge, después visitaron la Exposición Universal de Barcelona y acudieron a un torneo en el Real Club de Polo de la ciudad. Tras dormir en una de las suites del hotel Ritz, durante la mañana del 19 de abril, Edwina empezó a tener contracciones.

El personal del cinco estrellas solo pudo localizar a un otorrinolaringólogo, por lo que el futuro papá no dudó en llamar al palacio real de Madrid para hablar con su prima, la reina Victoria Eugenia. Al no encontrarse, habló con el rey Alfonso XIII, quien malinterpretó sus palabras. Tal y como cuenta Lady Pamela Hicks en su biografía Daughter of empire: life as a Mountbatten, Louis le dijo "vamos a tener un bebé", a lo que el monarca, como buen Borbón mujeriego, le replicó: "¡Oh, querido Dickie, no se lo diré a nadie!" pensando que su pariente había sido infiel.

Una vez desenmarañado el entuerto, Alfonso XIII hizo gestiones y en un santiamén los guardias reales rodearon el hotel, se localizó a un doctor y a una enfermera inglesa que "apareció como un ángel". No contentos con la seriedad del momento, ya que Edwina había empezado a tener hemorragias, el obstetra fue arrestado por los guardas a las puertas del hotel porque quería entrar a toda prisa con una bolsa sospechosa. Simplemente, eran los objetos necesarios que había ido a buscar al hospital. Al final, todo salió bien. La segunda hija de los Mountbatten había nacido.

miércoles, 5 de agosto de 2020

Monarquía y democracia

Florentino Portero
Libertad Digital

(...)
La mayoría parlamentaria, con el Partido Socialista a la cabeza, arrincona a la Monarquía con el objetivo final de ir a un cambio de régimen, que ni será monárquico, ni democrático ni próspero. Depende de nosotros el impedirlo. Pero eso no será posible si esta sociedad adormecida y cobardona no reacciona en defensa de su libertad y su dignidad.

Felipe VI pactó en un encuentro con Juan Carlos I su salida de España

El País

La marcha de Juan Carlos I de España se decidió en una reunión directa entre Felipe VI y su padre, después de que, a través de intermediarios, no se hubiera logrado un acuerdo sobre la forma de evitar que el escándalo en torno a las cuentas de este último en paraísos fiscales dañase a la Monarquía. El Gobierno estuvo al corriente de las conversaciones, pero la decisión última fue de Felipe VI, como subrayó este martes el presidente Pedro Sánchez. Juan Carlos I abandonó el domingo La Zarzuela y cruzó el lunes la frontera de España con Portugal, aunque este país puede no ser su residencia definitiva.  

Los tres frentes judiciales tras el exilio: España, a la espera de que Suiza envíe datos

El Confidencial

Con Juan Carlos I en el exilio, las investigaciones en España y Suiza siguen su curso. Fuera del país, el Emérito no goza del blindaje que le otorga la Constitución hasta junio de 2014, pero sin ninguna causa judicial abierta en su contra, no se esperan efectos judiciales a corto plazo. Tanto el fiscal suizo como sus homólogos españoles indagan en la "donación" de 100 millones de dólares que el monarca recibió en 2008 de Arabia Saudí, pesquisas que buscan aclarar si fue una comisión por la adjudicación del AVE a la Meca a empresas españolas tres años después. Las investigaciones se desarrollan en paralelo y, según apuntan fuentes jurídicas, España está a la espera de que Suiza le envíe el grueso de sus averiguaciones, documentación que se revisará a fondo para comprobar si el Emérito pudo incurrir en algún hecho delictivo tras su abdicación. (...) 

No hace falta ser monárquico

Álvaro de Diego González
ABC

(...) Hoy no hace falta ser monárquico para defender la plena vigencia de la Monarquía Parlamentaria. Es verdad que se trata de una opción de valientes. Los cortesanos siempre han acudido al auxilio del vencedor. Sus mejores defensores pueden ser los republicanos de corazón que aman a España y conocen su historia. Las dos repúblicas significaron una desoladora experiencia que dista mucho de ser la Arcadia que algunos imaginan. En el peor de los casos, el sueño republicano es el juguete al que se aferran los que quieren despiezar España o patrimonializar su futuro régimen político. (...) 

Doña Sofía, la Reina prudente

Almudena Martínez-Fornés
ABC

Hija, hermana, esposa, sobrina, nieta y madre de Reyes, Doña Sofía es el miembro más querido de la Familia Real, aunque muy seguida por Don Felipe. A sus 81 años, siempre ha sabido estar en su sitio, que no es otro que el que los españoles esperan y desean de un miembro de la Familia Real. Pero mantener esa actitud ha sido algo especialmente difícil en los últimos años, cuando Corinna Larsen irrumpió en la vida de Don Juan Carlos. Y precisamente esa actitud de gran señora que mantuvo en las circunstancias más tensas, han hecho que la mayoría de los españoles la valoren más.

Tanto su vida pública como privada se rigen por los mismos principios, y en la sombra sigue haciendo ahora lo mismo que antes hacía en presencia de los medios de comunicación. Y es que ella no sabe vivir de otra manera.

Con el Rey

Editorial ABC

Los envites, ataques y presiones contra Felipe VI son reiterados. Hay fuerzas políticas, incluida Podemos, hoy un partido de Gobierno, empecinadas en socavar el valor intrínseco de la Monarquía parlamentaria como excusa para dar por superados los consensos de la Transición. El populismo de izquierdas y el separatismo tienen como meta la derogación de facto de la unidad nacional consagrada en la Constitución para dar paso a una república de corte federalista. Perciben en las irregularidades cometidas por Juan Carlos I la ocasión propicia para imponer un régimen presidencialista, para hacer borrón y cuenta nueva con nuestra propia historia, para dilapidar nuestro patrimonio como nación. No es legítimo castigar a Don Felipe por los errores ciertos de su padre, que han sido sancionados por el actual Rey, quien le retiró el pasado marzo su asignación pública y rechazó formalmente su herencia (amén de que Juan Carlos I ya había renunciado previamente a toda representación pública oficial). Tampoco resulta legítimo penalizar a la institución, tal y como acertadamente dijo ayer Sánchez, quien sin embargo no estuvo a la altura de su cargo al no condenar los ataques de su vicepresidente Iglesias y de su pareja, la ministra Montero, a la Corona. España atraviesa una situación muy delicada, debido a la conmoción sanitaria y económica que ha provocado la pandemia, lo que hace más necesario defender a la Monarquía de agresiones oportunistas. Nuestra Constitución es un modelo de convivencia y no debería ser puesta en riesgo por partidos que siguen siendo electoralmente minoritarios.

La defensa que hizo ayer Sánchez de Felipe VI no puede ser fingida. Está obligado a revisar sus alianzas con formaciones que han propugnado la erradicación de la Monarquía y sus símbolos, o con grupos separatistas que justifican la quema de retratos de la Familia Real. Si desde el Gobierno de la nación no se defiende a Felipe VI con todo el ahínco, la lealtad y la responsabilidad de Estado que merece su figura, y si todo se reduce a una operación de mercadotecnia política en la que la protección de la Corona se convierte en algo melifluo, es que Sánchez no habrá entendido nada de lo que ocurre en España. Su deber es apoyar a la jefatura del Estado, hoy encarnada por un Felipe VI que disfruta de gran respaldo popular, por su hoja de servicios intachable, su talante sereno y su perfecta preparación para el cargo. El jefe del Ejecutivo expresó ayer su apoyo al sistema de libertades y derechos del 78 y a la monarquía parlamentaria, y desde aquí lo celebramos. Pero le toca demostrarlo con hechos, algo que hasta ahora no ha ocurrido, pues se sostiene en el poder con el apoyo de fuerzas antisistema y antiespañolas y se ha resistido a respaldar al Rey frente a ataques que salen de su Gobierno.

La disyuntiva de Sánchez y el cambio de régimen

Manuel Marín
ABC

(...) El hecho cierto es que Sánchez duda, consciente de que el PSOE y su Gobierno son ahora mismo la clave de bóveda del sostenimiento de la monarquía parlamentaria en España. Ayer, Sánchez defendió con cierta vehemencia al Rey pero no desautorizó a ese segmento esencial de su Gobierno, Podemos, que ha vuelto a desairar a todos dándose por no enterado de las decisiones entre Moncloa y Zarzuela y afeando a Sánchez su secretismo. El PSOE y Sánchez, que vienen a ser lo mismo ante la renuncia de cualquier sector crítico del partido a denunciar los bandazos de La Moncloa, son ahora mismo la única línea roja para dirimir el debate entre la defensa del constitucionalismo y de la monarquía parlamentaria, y el diseño de un cambio de régimen hacia una república federalista. Aquello que Sánchez definió como una «España plurinacional».  (...)