domingo 3 de agosto de 2008
sábado 2 de agosto de 2008
La Torre del Rey Martín, entre la leyenda, la realidad y la admiración

La realidad es más prosaica. Martín el Humano reinó entre 1396 y 1410, cuando desde hacía siglos que los peces del Mediterráneo Occidental debían de llevar las barras de Aragón, para lucir su lomo en la superficie del agua y los berberiscos procuraban no acercarse a la costa. En el XVI, con los Barbarroja y Soleimán el Magnífico, volvió a ser peligroso navegar por aguas del Golfo de León, sobre todo hasta Lepanto.
Infatigable labor De lo que no cabe duda es de que el rey Humano tuvo una vocación urbanística acuciada. Su primer proyecto fue construir un nuevo palacio real por la parte baja de las Ramblas, ya había existido uno en el interior del complejo de las Atarazanas. Otra alternativa fue edificar por donde ahora está el Gobierno Militar y el Refino, la antigua Fundición de Cañones y Campanas.
Pero la escasez de numerario en las arcas reales bloqueó el proyecto y el monarca se dedicó a reformar y embellecer el palacio Real Mayor, así como reordenar toda la plaza del Rey. Uno de los objetivos de la reforma es que en el nuevo espacio cuadrangular se pudieran celebrar recepciones de embajadores y personalidades, festejos diversos, justas, torneos y ejecuciones capitales, que entretenían extraordinariamente al pueblo bajo. El lugar quedaba muy cerca de la cárcel, cuyo nombre llevó una bajada próxima, junto a Libretería, por donde pasaron Carlos I y Cervantes en sus visitas, dejando memoria de ello.
También se celebraron mercadillos artesanales. Lo más costoso fue negociar con la autoridad municipal y otras instancias la cesión de los terrenos afectados por las obras. Hubo que expropiar cuatro manzanas de casas y Martín pretendía lograr un espacio alargado como el Borne. La plaza como la conocemos ahora tardó siglos en completarse.
De las construcciones realizadas en el palacio propiamente dicho destaca el Salón del Tinell. El enorme conjunto cayó en un relativo desuso a finales del XV. Únicamente se celebraban sesiones de Cortes.
El siguiente golpe vino con el matrimonio de los Reyes Católicos y el traslado de la Corte a Valladolid. Parte del conjunto fue cedido a la Inquisición y a la Audiencia Real.
Hay que desmentir algunas leyendas, sobre las cuales incluso existen cuadros pintados reproduciendo el momento histórico -que no ocurrió nunca- como fue el recibimiento que habrían hecho los Reyes Católicos, en la escalinata del Tinell, a Cristóbal Colón, al regreso del primer viaje a América, en 1493. Hubo recibimiento, pero fue en el convento badalonés de San Jerónimo de la Murtra, enorme conjunto monumental que desapareció con las quemas de conventos y desamortizaciones del XIX.
En 1555, las Cortes de Monzón ordenaron a la Generalitat construir un anexo al palacio para el lugarteniente o virrey y, en estas obras, se construyó la famosa Torre que se ha atribuido, por la leyenda, al Rey Martín. El palacio del Lugarteniente es la sede actual del Archivo de la Corona de Aragón, con entrada por San Ivo y la plaza del Rey. La Inquisición ocupó primero el espacio del actual Museo Marés y después se traslado a la Pía Almoina (actual Museo Diocesano), donde estuvo hasta 1820.
viernes 1 de agosto de 2008
Tonga tiene nuevo rey
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EFE
El pequeño archipiélago de Tonga, en el Pacífico Sur, tiene desde hoy nuevo rey. George Topou V ha sido monarca del último Estado feudal del Pacífico en un acto al que han asistido unos 1.400 dignatarios de todo el mundo, entre los que se encontraban el príncipe japonés, Naruhito, la princesa tailandesa, Maha Chakri Sirindhorn, y los duques británicos de Gloucester.
La ceremonia de coronación y la celebración han sido objeto de duras críticas ya que han costado 2,5 millones de dólares (1,6 millones de euros), es decir, una cifra superior al presupuesto anual de la nación. La ceremonia de hoy es la culminación de 15 días de festejos tradicionales, durante los que Topou V ha sido investido Gran Jefe Tribal.
El nuevo monarca tendría que haber sido coronado en 2007, un año después de la muerte de su padre, Taufa'Ahau Tupou IV, según marca la tradición tongaza. Sin embargo, los disturbios acaecidos a finales de 2006 en la capital del país, en los que 8 personas perdieron la vida y varios edificios fueron pasto de las llamas (incendiados supuestamente por jóvenes pertenecientes al movimiento democrático), obligaron a posponer la ceremonia.
Tonga es uno de los países más pequeños y pobres del mundo, con apenas 178 kilómetros cuadrados y 119.000 habitantes repartidos entre más de cien islas. Se trata de un estado feudal donde 29 familias nobles eligen a la mitad de los diputados de la cámara baja, mientras que la otra mitad es elegida por 67.000 tonganos plebeyos. La tarea de designar a todos los ministros corre a cargo del rey.
Sin embargo, el pequeño Estado va a iniciar una etapa de cambios, ya que el Ejecutivo ha anunciado el inicio este año de un proceso de reforma de la estructura política del país. El objetivo de estos cambios es que en 2010 se puedan celebrar elecciones democráticas, con lo que se pondría punto final a un sistema que ha estado vigente durante 133 años.
Zapatero despacha con el Rey sobre ETA y el 'frenazo económico'
PALMA MADRID.- El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha reunido esta tarde con el Rey Don Juan Carlos en el Palacio de Marivent, en Palma de Mallorca. La lucha contra el terrorismo y la actual situación económica han sido los temas centrales del encuentro, según ha explicado el jefe del Ejecutivo al término de la reunión.
"He trasladado que el Gobierno está poniendo todos los medios para hacer frente a este frenazo económico", dijo Rodríguez Zapatero en la rueda de prensa ofrecida tras la reunión, la primera de los dos despachos que celebran habitualmente en verano el Rey y Rodríguez Zapatero. Se prevé que el segundo sea a finales de agosto.
"Es evidente que la preocupación más importante de los ciudadanos es la situación económica y el paro. (...) El gobierno está tomando las decisiones que están a su alcance", ha señalado Zapatero.
Además de la situación económica, el jefe del Gobierno y del Ejecutivo también han despachado sobre las últimas actuaciones contra ETA y la unidad en la lucha contra los terroristas. No han hablado, por el contrario, de la inminente salida del terrorista Iñaki de Juana Chaos, según ha aclarado Zapatero ante preguntas de los periodistas. Sin embargo, Zapatero sí ha dicho acerca del etarra que "este individuo a todos, incluido el presidente del Gobierno, le genera una sensación perfectamente entendible de desprecio, pero tenemos que respetar la ley".
Don Juan Carlos esperó al presidente del Ejecutivo al pie de las escaleras del Palacio, donde le recibió con un fuerte y afectuoso apretón de manos. Tras posar en las escaleras durante unos minutos para los medios gráficos, accedieron al interior, donde celebran la reunión.
Rodríguez Zapatero ha presidido este viernes por la mañana el último Consejo de Ministros hasta septiembre y se ha reunido con el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Rouco Varela, en Moncloa.
Tras la entrevista, los Reyes ofrecen una cena a Rodríguez Zapatero y a su esposa, Sonsoles Espinosa, en el Palacio de Marivent. Asimismo, está previsto que el presidente del Gobierno se reúna este sábado a primera hora con el jefe del Ejecutivo balear, Francesc Antich, antes de abandonar la isla.
Tras el despacho con Antich, Zapatero se trasladará a Madrid, donde permanecerá hasta el próximo domingo o lunes, cuando se trasladará, junto a su familia, a la residencia oficial del Parque Natural de Doñana (Huelva) para pasar sus vacaciones estivales. El presidente del Gobierno hará un paréntesis para desplazarse el 14 de agosto a Madrid para un Consejo de Ministros Extraordinario para abordar la situación económica.
sábado 26 de julio de 2008
El príncipe Guillermo, nuevo caballero de la Orden de la Jarretera
Terra
El príncipe Guillermo fue nombrado el lunes, por su abuela la reina Isabel II de Inglaterra, nuevo caballero de la Orden de la Jarretera, la más antigua del país. A la solemne ceremonia asistieron la novia del príncipe, Kate Middelton, y varios miembros de la familia real británica.
Fue en la capilla de San Jorge del castillo real de Windsor, al este de Londres, donde Guillermo vistió el atuendo de la orden: una capa negra cerrada por una cadena y un sombrero ornado con plumas de avestruz blancas. Tras el nombramiento, se unió a su padre, el príncipe Carlos, y los otros caballeros para una procesión previa al servicio religioso anual de la orden.Kate Middleton estuvo a la entrada de la capilla junto al príncipe Enrique, hermano menor de Guillermo, en su primera aparición pública en un acto de la familia real. La Orden de la Jarretera se fundó en el año 1348. La decisión de nombrar a sus caballeros es exclusiva de la reina. Además de los miembros de la familia real, la orden tiene otros 24 caballeros, elegidos por sus méritos.Buckingham: La cubertería de la Reina
El abrazo del Rey
EUGENIO FUENTES, Escritor
ES una fotografía extraordinaria, porque lo revela todo y al mismo tiempo oculta con respeto lo que no es necesario que se muestre. Los dos hombres llevan el paso acorde, se apoyan en el pie izquierdo y tienen el derecho ligeramente levantado, sólo la punta del zapato roza el césped fresco, a punto de seguir hacia delante.
El brazo derecho del Rey rodea cordialmente los hombros de Suárez, como si quisiera ocultar que al mismo tiempo lo está guiando. Sin ser solemnes, el traje oscuro y los zapatos negros de Don Juan Carlos son más protocolarios, el atuendo de Suárez es más informal y veraniego, pero ambos muestran la misma pulcritud, la exacta longitud de las perneras, la geométrica huella de la plancha. Nadie diría que el hombre de la derecha es un hombre enfermo.
Si no los reconociéramos, podríamos pensar que se trata de dos amigos que están de vacaciones, o que pasan un rato de ocio en el jardín de uno de ellos, en una casa de la periferia. Pero sabemos que no es así y que la fotografía muestra una situación delicada y muy difícil para el viejo amigo. El enfermo ya no lo reconoce, pero para él no es un desconocido; sabe que cuando le habla no lo entiende, que las palabras resuenan sin sentido en el vacío de su cerebro, y sin embargo no debe callarse; puede sentir piedad, pero a sí mismo se prohíbe manifestarla.
En la fotografía todo sugiere un entorno amable, que oculta que cuando el Alzheimer avanza hay que guardar fuera del alcance del enfermo los objetos punzantes o candentes, el control de la luz o del gas o del fuego y todo lo que pueda hacerle daño.
También hay que vaciar la casa de espejos. Si se ve reflejado en uno de ellos y no se reconoce, puede creer que está frente a un extraño y provocar una crisis. El seto verde del fondo impide ver que el jardín está cerrado, porque si el enfermo se aleja de allí no sabrá cómo regresar.
Como una antigua moneda que, con el paso del tiempo, ha perdido el rostro que llevaba acuñado y ya es sólo un trozo de metal, así el enfermo de Alzheimer ha perdido su identidad, su rostro y sus recuerdos, y ya es sólo cuerpo, pero cuerpo que aún mantiene sus otras cualidades: es sensible al dolor y a las sensaciones agradables, a un gesto frío y a una sonrisa amable.
También es sensible a un abrazo amistoso y desde algún lugar primario e infantil del corazón, aunque ya no reconozca las palabras, reconoce el afecto y el aprecio, la calidez del brazo que se apoya en su hombro. En la fotografía parece que el Rey le está comunicando un secreto. Y se diría que Suárez lo entiende.
lunes 21 de julio de 2008
Bélgica celebra el Día Nacional
Hola
La Familia Real asistió anoche en el Palacio de las Bellas Artes de Bruselas al concierto tradicional que precede a las celebraciones21 JULIO 2008
La Familia Real belga comenzó ayer los actos conmemorativos del Día Nacional de Bélgica, que desde 1890 se celebra el 21 de julio en recuerdo de la creación de la ratificación de la constitución del país europeo, durante el reinado Leopoldo I. Si bien los eventos principales están reservados para hoy ya ayer los miembros de la Casa Real asistieron ayer por la noche en el Palacio de las Bellas Artes de Bruselas al concierto tradicional que precede a las celebraciones. En el concierto -que contó con la presencia de los músicos seleccionados en el prestigioso Certamen Reina Isabel- estuvieron presentes los Reyes, el príncipe Felipe acompañado de su esposa, la princesa Matilde, la reina Fabiola, la princesa Astrid con su marido, el príncipe Lorenzo, y uno de sus hijos, el príncipe Joaquín, así como la princesa Claire, esposa del príncipe Laurent. El variado programa de la velada -denominada Preludio del Día Nacional y ejecutado por la Orquesta Nacional de Bélgica junto a solistas como Yossif Ivanov o Isabelle Druet- estuvo compuesto por piezas diversos compositores como Glinka, Rossini, Mozart o Ravel.
Ayer también se retransmitió el discurso del Rey en el que Alberto II hizo un llamamiento a la unidad y a la tolerancia. El discurso fue especialmente emotivo al cumplirse este año el decimoquinto aniversario del fallecimiento del rey Balduino, que estuvo muy presente en las palabras del Soberano belga. "Hace ya casi quince años que el rey Balduino nos dejó, pero aún hoy pervive en la memoria de los belgas", afirmó el Rey. También el Soberano hizo un homenaje en su discurso a la reina Fabiola, que recientemente ha cumplido ochenta años: "En nombre de todos los belgas quiero agradecer a la reina Fabiola por su papel durante treinta años al lado del rey Balduino, y también por la labor que aún hoy desarrolla".
Te Deum, parada militar y visitas por el país
El grueso de los actos conmemorativos, sin embargo, se celebra hoy. Los miembros de la Casa Real se trasladarán por la mañana a diversos puntos del estado para asistir a la tradicional misa Te Deum. Los Reyes, los Herederos y la reina Fabiola asistirán a este acto religioso en la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, en Bruselas. La princesa Astrid y el príncipe Lorenzo, por su parte, estarán presentes en el Te Deum que se celebra en la Catedral de San Salvador de Brujas. Por último, el príncipe Laurent y su esposa, la princesa Claire, estarán presentes en la misa que se dará en la Catedral de San Aubain, en Namur.
Tras el almuerzo, la Familia Real volverá a reunirse en la capital, para asistir en pleno al desfile militar que se producirá en la Plaza de Palacio a las tres de la tarde. Tras la parada los miembros de la Casa Real se trasladarán a distintos puntos de la ciudad para compartir con los ciudadanos el Día Nacional. Los Reyes visitarán el parque Warande en donde se celebra el Olympicnic, un evento en el que las diferentes Federaciones deportivas belgas promueven los deportes, a pocos días de comenzar los Juegos Olímpicos en Pekín. Por su parte la reina Fabiola visitirá la exposición Un puente entre China y Europa que se muestra estos días en el Museo BELvue. Los Herederos harán una visita al stand que el Ministerio de Defensa ha instalado en el Zavel y donde los ciudadanos pueden contemplar aviones de combate, tanques... La princesa Astrid y el príncipe Lorenzo se trasladarán a la Plaza del Museo donde los proveedores reales (las dieferentes tiendas y empresas que abastecen de productos a la Casa Real) mostrarán sus productos. Por último el príncipe Laurent y su esposa, la princesa Claire, harán una visita al Pueblo Europeo, que se ha instalado en la Plaza del Rey y en el que se puede realizar un recorrido por los diferentes países de la Unión Europea.
sábado 19 de julio de 2008
Que nunca caiga en el olvido
El encuentro era todo emoción. A Adolfo lo acompañaban sus hijos y su cuidador. El Rey y la Reina querían demostrarle un cariño que en sus manos y en sus palabras representaba el cariño de toda España hacia el hombre que hizo posible el sueño de un país libre y pacífico. Cuando Suárez dudó de Su Majestad sin saber identificarle, Don Juan Carlos le regaló una sonrisa y con los ojos venció su resistencia. Y Suárez se dejó. Confió. Hacía casi dos años que no se veían, pero tampoco en esa ocasión el presidente había reconocido al Monarca. El encuentro del jueves, sin embargo, tuvo una magia especial. El Rey echó su brazo al hombro de Suárez, ambos se dieron la vuelta, y dando la espalda a todos salieron al jardín. Suárez Illana, consciente de la transcendencia del momento, buscó una cámara de fotos y salió detrás de ellos. La instantánea forma parte ya, desde ayer, del templo de recuerdos de una época que nunca debe olvidarse. Estuvieron casi una hora. Nunca se sabrá de qué hablaron, ni si hablaron, pero las palabras sobraban porque el gesto encerraba toda una lección para las generaciones presentes y futuras.
Don Juan Carlos y Doña Sofía se habían acercado hasta el domicilio particular de Adolfo Suárez en La Florida para llevarle la máxima distinción que el Rey puede otorgar, el Collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro. Don Juan Carlos llevaba tiempo queriendo hacerlo, y el jueves, por fin, pudo poner su mano sobre el hombro del hombre a quien él mismo encargó que llevara a cabo la Transición de la dictadura a la democracia, del hombre que trajo a España la libertad y que dio al mundo un ejemplo de fe en la democracia liberal, en la capacidad de diálogo y de consenso, en el respeto a la pluralidad... Ambos habían recorrido un largo camino juntos, y casi treinta años después de que los españoles ratificaran aquel enorme esfuerzo de generosidad, volvían a encontrarse en circunstancias muy especiales, y muy diferentes a aquellas. A la memoria del Rey vendría el día aquel en que Suárez, siendo príncipe Don Juan Carlos y en vida de Franco, le escribió en un papel como creía que debía ser la Transición. Y aquel otro, unos años después, en junio de 1976 cuando lo llamó a La Zarzuela y entregándole ese mismo pedazo de papel le dijo: "Es el momento de llevarlo a cabo".
La sintonía entre ambos, la amistad entre el Rey y aquel al que la Historia confirmará como el más fiel de sus vasallos, había surgido mucho antes. Siempre se entendieron y entre ellos hubo palabras que nunca nadie le hubiera dicho al Monarca y que nunca nadie escucharía de los labios de Don Juan Carlos. A esa amistad se unió el cariño y la admiración que por Suárez y por su mujer, Amparo Illana, sintió, desde el primer momento, la Reina Sofía. No podía ser de otra manera, y por eso el jueves, cuando le cogió entre sus manos, la Reina solo pudo decirle una palabra: "Guapo". Suárez sonrió. Había entendido el piropo y aunque no conocía el rostro ni el linaje de quien se lo acababa de decir, si fue capaz de percibir la trascendencia. El Rey y la Reina sintieron que ofrecían a Suárez el abrazo de todos los españoles, por eso Don Juan Carlos, antes de irse, pidió volver: "Me voy muy contento porque veo a tu padre feliz", le dijo antes de despedirse a Adolfo hijo. Se había hecho, una vez más, justicia con la memoria de nuestra reciente historia, y con un alcance en el gesto que todavía habrá tiempo para valorar. Suárez es hoy el resumen de una pasión colectiva por la libertad, y más que nunca este es el tiempo en el que conviene traerlo a la memoria.
jueves 17 de julio de 2008
El Rey homenajea a uno de sus servidores más leales

MADRID.- Los Reyes han realizado una cariñosa visita este jueves al ex presidente del Gobierno Adolfo Suárez, que sufre una grave enfermedad degenerativa desde hace años y le han hecho entrega del Collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro.
Don Juan Carlos y Doña Sofía han acudido al mediodía al domicilio familiar. El encuentro ha sido cariñoso y muy entrañable y se les ha podido ver pasear juntos. También han estado presentes otros miembros de la familia Suárez, que han charlado amistosamente con el Rey, muy interesado en el estado de salud de Suárez y en sus cuidados.
Al margen del campo institucional, el Rey y Suárez han mantenido siempre una estrecha relación personal fruto de los intensos años de Gobierno del político que impulsó la Transición. Su relación se fortaleció por la lealtad y confianza demostrada en momentos difíciles.
Tras abandonar la presidencia del Gobierno, la vida del que fuera fundador de UCD y primer presidente del Gobierno de la Democracia, ha sufrido duros reveses, como las muertes de su esposa Amparo Illana y de su hija Mariam, y el cáncer de su otra hija Sonsoles. Desde hace años él sufre además una grave enfermedad degenerativa que le ha llevado a la progresiva pérdida de sus facultades mentales.
Adolfo Suárez gobernó España desde 1976 hasta 1981. Durante su mandato impulsó el Estado de las Autonomías y realizó profundos cambios en la sociedad española en su camino de la dictadura a la democracia. En 1996 recibió el premio Príncipe de Asturias a la Concordia como reconocimiento a su labor política y su importante aportación personal a la convivencia democrática en España.








