sábado, 26 de octubre de 2013

Don Felipe: «España es una gran Nación que vale la pena vivir y querer»

Don Felipe: «España es una gran Nación que vale la pena vivir y querer»

ABC

«No podemos permanecer indiferentes o inmóviles. Debemos reaccionar». «España es una gran Nación que vale la pena vivir, y querer, y por la que merece la pena luchar». «Una Nación que nunca ha claudicado frente a la adversidad ni ha renunciado a ningún sueño». El Príncipe de Asturias aprovechó su discurso más importante del año, en la entrega de los premios que llevan su nombre, para transmitir una inyección de ánimo a los españoles, a los que invitó a construir un futuro «con principios éticos firmes», basado «en el rigor, la seriedad, el esfuerzo y la honradez». Con ese fin, recordó, «la sociedad exige una reflexión rigurosa para nunca más volver a caer en errores y excesos inadmisibles».

Para transmitir este mensaje lleno de carga emocional –el objetivo es ayudar a superar un estado de ánimo colectivo–, Don Felipe decidió no leer el discurso en papel y utilizar el teleprompter, aunque en algún momento de la intervención tuvo que recurrir al papel. Este sistema lo estrenó el pasado septiembre en Buenos Aires, cuando defendió la candidatura olímpica de Madrid. Aunque en aquella ocasión la ciudad española quedó descartada, la intervención del Príncipe recibió numerosos elogios.

Para incorporar esta novedad (el teleprompter), el Heredero de la Corona escogió el mismo escenario en el que hace 33 años pronunció su primer discurso en público: el Teatro Campoamor. Si en aquella ocasión emocionó por su corta edad –tenía doce años–, ayer volvió a emocionar por sus mensajes de ánimo y el gran amor a España y a los españoles que transmitían sus palabras.

A Don Felipe siempre le ha gustado prepararse a fondo sus intervenciones y cuidar los detalles, por lo que el pasado jueves, después de recibir en audiencia a cinco grupos distintos, de asistir al concierto de los premios y de cenar con los patronos de la Fundación Príncipe de Asturias, decidió ir a ensayar al Teatro Campoamor, donde permaneció hasta las dos de la madrugada.

Acompañado por la Princesa, vestida de verde esperanza, y con la Reina, de gris y plata, en el palco de honor, el Príncipe dirigió ante los 1.400 invitados a la ceremonia el único discurso que pronuncia en todo el año que no está supervisado por el Gobierno, aunque por cortesía el Ejecutivo conoce su contenido.

Hubo aplausos para la Reina, la primera que hizo entrada en el teatro, para los Príncipes, a su llegada, y para el Rey, cuando el presidente de la Fundación, Matías Rodríguez Inciarte, pidió a Doña Sofía que hiciera llegar su lealtad y respeto a Don Juan Carlos.

Ejemplo y capacidad de sacrificio

Tras la intervención de los galardonados y la entrega de los premios, el Heredero de la Corona tomó la palabra, glosó la figura de cada uno de los reconocidos y, al final de su largo discurso, hizo una profunda reflexión sobre España. Don Felipe empezó con un recuerdo a la «lección de coraje y solidaridad» que a finales de julio pasdo dio el barrio de Angrois a todos los españoles, cuando sus vecinos bajaron de inmediato a las vías del tren para ayudar a las víctimas del accidente ferroviario.

El Príncipe convirtió el ejemplo de este pequeño pueblo gallego en «una referencia, un estímulo, para hacer frente al pesimismo, la frustración o la desconfianza que afectan a muchos españoles». «Me gustaría animal a que todos ayudemos a susperar –y sé que no es fácil– ese estado de ánimo», dijo. «Lo que de verdad necesitamos es recuperar la ilusión y la confianza que fundamenta cualquier éxito».

También recordó el Príncipe que «el activo más sólido» con el que cuenta España es «nuestra gente». «Los hombres y mujeres de España han hecho frente con gran coraje a la adversidad y han mostrado una capacidad de sacrificio fuera de toda duda». «Son millones los españoles que cada día batallan para salir adelante con honestidad, con esfuerzo, con valentía y con humildad. Ellos son los que reamente hacen de España una gran Nación que vale la pena vivir, y querer, y por la que merece la pena luchar».

Don Felipe destacó la solidaridad que están mostrando muchos españoles: unos, como jóvenes voluntarios y otros, los más mayores, «que están dando un gran ejemplo de generosidad al compartir con os más jóvenes los esfuerzos de una vida llena de sacrificios». «No estamos en la España que entristeció a Unamuno, en la que vive cada cual solo entre los demás». Ni tampoco, agregó, ante «un pesimismo insuperable, como en otras épocas de nuestra historia».

Mensaje positivo de integración

Sin mencionar expresamente a Cataluña, Don Felipe transmitió un mensaje positivo de integración: «Creo firmemente que entre nosotros están muy presentes los sentimientos fraternales generados a lo largo de muchos siglos de convivencia; de compartir profundos vícnulos familiares e históricos, tantas emociones sufridas o disfrutadas colectivamente, juntos». El Heredero de la Corona llamó a «preservar y alimentar» los sentimientos de respeto, estima, afecto y amistad «que nos han dado forma» y hacerlo «siempre y en todo momento, por encima de las tensiones, de las discrepancias y los desencuentros». Defendió una España con democracia y libertad que rechaza la violencia y la intolerancia y que «ha sido capaz de integrar en su seno a personas de diferentes religiones, lenguas y costumbres».

Recordó que España es «una Nación que han construido millones y millones de ciudadanos a lo largo de los siglos y que hoy, todos juntos, en un proyecto compartido, tenemos la responsabilidad de continuar, en una gran tarea siempre inacabada. Una Nación que nunca ha claudicado frente a la adversidad ni ha renunciado a ningún sueño»

Principios éticos e integridad

No obstante, el Príncipe también lanzó una seria advertencia y recordó que «la sociedad exige una reflexión rigurosa para nunca más volver a caer en errores y excesos inadmisibles, con la firme aspiración de construir un futuro basado en el rigor, la seriedad, el esfuerzo y la honradez». Un futuro que, según Don Felipe, debe ser «solidario y con principios éticos firmes, en el que la integridad inspire nuestras vida colectiva y la gestión de nuestros recursos». «Tenemos muchas razones para sobreponernos a la adversidad», concluyó.

Para terminar su intervención, Don Felipe volvió a recurrir al «ejemplo de grandeza y dignidad de los ciudadanos de un pequeño pueblo de Galicia –un gran pueblo ejemplar de España–». Este ejemplo y la obra de los premiados, dijo, «nos reconfortan y nos animan. Nos dan confianza, nos invitan al optimismo y a la esperanza; nos hacen ver que hacer las cosas bien es el camino para hacer un mundo y una España mejor».


viernes, 25 de octubre de 2013

Una foto para la Historia



El Mundo

La Casa Real británica divulgó esta noche una foto histórica, en la que aparece la reina Isabel II, de 87 años, junto a tres futuros reyes de Inglaterra: su hijo Carlos, su nieto Guillermo y su bisnieto Jorge.

La imagen oficial fue tomada por Jason Bell, un conocido fotógrafo de famosos, durante el bautizo del príncipe Jorge, de tres meses de edad y tercero en la línea de sucesión de la corona británica, pero no ha sido divulgada hasta esta noche.

En total el Palacio de Buckingham difundió cuatro fotografías del bautizo, en las que aparecen tanto la familia real como los Middleton, familia de la duquesa de Cambridge, Catalina, madre del niño y esposa del príncipe Guillermo.

En una de las fotos, aguardada con expectación en el Reino Unido por ser histórica, aparece sentada la Reina, mientras permanecen en pie su heredero Carlos y su nieto, éste último con su hijo en brazos, todos ellos sonrientes.

El pequeño va ataviado con una réplica del faldón de encaje del que portó la princesa real Victoria, hija de la reina Victoria, en su bautizo en 1841, mientras la soberana viste de traje azul y pamela a juego y los dos adultos portan traje.

Es la primera foto en la que aparecen cuatro generaciones de la familia real británica en casi 120 años, desde la que fue tomada en 1894 durante el bautizo del que después fue el rey Eduardo VIII.

En aquella instantánea aparecían en el centro de la imagen el bebé (Eduardo VIII) junto a su padre, el que sería después rey Jorge V; su abuelo, el futuro Eduardo VII, y su bisabuela, la anciana reina Victoria, mirándolo fijamente. Otra imagen de ese día recuerda a la foto difundida esta noche, pues aparecen los dos herederos de la reina Victoria de pie mientras la soberana está sentada, en esa ocasión con el bebé en brazos.

Además, esta noche se ha divulgado otra foto de los duques de Cambridge sentados con su hijo entre ellos, con los brazos abiertos, mientras ellos sonríen.

En una tercera instantánea aparecen la Reina sentada junto a los duques de Cambridge y su hijo, mientras de pie posan el marido de la soberana, el duque de Edimburgo, de 92 años; Carlos y su esposa Camilla y el príncipe Enrique, hermano pequeño de Guillermo.



Finalmente en una fotografía más numerosa se retrata a la familia real a un lado y, a otro, los Middleton, todos muy sonrientes y de pie, mientras permanecen sentados Isabel II, el príncipe Guillermo y Catalina, esta última con el bebé Jorge en brazos.

jueves, 24 de octubre de 2013

El Príncipe Carlos portada de Time

[foto de la noticia]

El Mundo

Un día después del bautismo del príncipe Jorge, su abuelo Carlos reclama un mínimo de atención. La revista Time le dedica su última portada ("El príncipe olvidado") y brinda una entrevista exclusiva, en la que confiesa que no pierde la paciencia y que disfruta de su labor como primero en la línea de sucesión, a falta de días para cumplir los 65.

La revista Time ofrece también entrevistas con cincuenta personas del círculo de amistades del príncipe Carlos, incluida la actriz Emma Thompson, que se deshace en elogios: "Es mentira que sea un hombre aburrido. Bailar con él es mejor que el sexo".

"No desespero por llegar a ser rey", asegura el príncipe Carlos en una charla abierta con Time, en su retiro de las Tierras Altas de Escocia. "Mi situación actual me permite trabajar por mejorar la vida de la gente en Gran Bretaña", declara el heredero de la corona, en referencia directa a su labor por el medio ambiente y por la educación a través de The Prince's Charities (que recauda al año más de 120 millones de euros).

Temor a las 'tristes obligaciones'

Carlos no oculta su temor de que la corona le obligue a dejar de lado sus pasiones y su vida se convierta en una serie de "tristes obligaciones" como las que jalonan los días de su madre, la reina Isabel II, a sus 82 años. "He tenido una sensación extraordinaria durante años y más años", confiesa. "Lo que me ha movido siempre son las ganas de ayudar y hacer mejor las cosas".

"Nos mantenemos ocupados trabajando y pensando en las oportunidades de las próximas generaciones", agrega Carlos, haciendo copartícipe de la "espera" a Camila de Cornualles. "Tenemos que conectar los puntos para reconocer el daño que le estamos causando al medio ambiente, teniendo en cuenta que el nuestro es el único planeta que conocemos donde es posible la vida".

A Camila se refiere como "mi maravillosa esposa", y reconoce que la llegada del príncipe Jorge le ha obligado más que nunca a pensar en el futuro: "Hasta ahora me preocupaba por los nietos de los demás, porque de eso se trata. Tenemos que tener una visión a largo plazo para entender realmente donde estamos".

Más popular

Un mes antes de su viaje simbólico a la cumbre de la Commonwealth en Sri Lanka, donde reemplazará por primera vez a Isabel II, la popularidad de Carlos va en ascenso, aunque la mayoría de los británicos preferirían como heredero al príncipe Guillermo, auténtica "joya" de la Corona.

La apertura de un comité parlamentario para examinar si Carlos paga lo que le corresponde de impuestos (el año pasado facturó 22 millones de euros y su hacienda, el Ducado de Cornualles, está valorada en 800 millones) ha hecho también mella en su reputación como adalid de causas sociales y ecológicas.

El perfil del príncipe a través de sus 50 conocidos, está "lleno de contradicciones", según escribe Catherine Mayer en 'Time', que ofrece una atinada descripción de Carlos de una memorable frase: "Comprometido y distante, indulgente y desvalido, el príncipe es un pináculo radical en el esclerótico 'establishment' de Gran Bretaña, rodeado siempre de gente, pero tantas veces profundamente solo".

Daily Telegraph

miércoles, 23 de octubre de 2013

Bautizo del Príncipe Jorge de Cambridge

Un bautizo íntimo con solo 22 invitados para el Príncipe Jorge de Cambridge

ABC

Los duques de Cambridge han apuntalado su estilo discreto y renovado y su apuesta por la intimidad durante el bautizo de su primer hijo, el Príncipe de Cambridge, este mediodía en Londres. Solo 22 invitados han participado en una ceremonia de unos 45 minutos en la capilla real del Palacio de St. James.

Además de la Reina y su marido el duque de Edimburgo, la Familia Real ha estado representada por el Príncipe Carlos y la duquesa de Cornualles, abuelos del homenajeado, y por su tío el príncipe Enrique, que esta vez no ha sido acompañado por su actual pareja, Cressida Bonas. Otros familiares como la Princesa Ana o la duquesa de Wessex no han estado presentes. También han acudido solos Pippa y James Middleton, hermanos de la duquesa Catalina, junto a sus padres.

El resto de asistentes eran amigos íntimos de los duques y sus familias a los que han elegido como padrinos para su primer hijo. Siete personas, en lugar de seis, como solía ser la norma. De los siete elegidos, seis han acudido con sus parejas. Entre los padrinos de la criatura figuraban Julia Samuel, amiga íntima de Diana de Gales, y el secretario privado de los Duques y del Príncipe Enrique desde 2005 hasta 2012, Jamie Lowther.

Los demás padrinos pertenecen al círculo más íntimo de amigos de los duques de Cambridge. Oliver Baker fue compañero del hijo mayor de Diana de Gales y de su esposa en la Universidad de St. Andrews. Emilia Jardine fue amiga de Catalina desde la facultad de Marlborough. Y William van Custem es amigo del príncipe Guillermo desde la infancia, al igual que el conde de Grosvernor (hijo del Duque de Westminster). Finalmente, Zara Phillips será la única persona de la Familia Real elegida entre los padrinos y madrinas del pequeño Jorge Alejandro Luis.

Solo un fotógrafo y un periodista en la puerta

En este clima de intimidad, la ceremonia ha sido oficiada por el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, en el Palacio de St. James, y no en Buckingham, donde solían celebrarse los bautizos reales. La capilla real, construida en estilo Tudor por orden de Enrique VIII sobre un antiguo hospital, fue el escenario de la boda de la Reina Victoria con el Príncipe Alberto en 1840, y albergó los restos de Lady Di antes de su funeral en la abadía de Westminster en 1999.

El arzobispo de Canterbury, cabeza de la iglesia anglicana, ha sido asistido en el sacramento por el deán de la capilla, Richard Chartres, y el subdeán, William Scott. Los tres han recibido uno a uno a los invitados, hasta la llegada de la Reina unos minutos antes de las tres de la tarde (las cuatro en la Península). El Príncipe Jorge ha esperado también a la soberana en la entrada de la capilla en brazos de su padre. Estaba serio y relajado, vestido con una réplica del faldón de seda blanco que llevó la hija mayor de la reina Victoria, la princesa Victoria, en su bautizo en 1841.

Más de 60 bebés reales se han vestido con el original para el sacramento del bautizo. Demasiado frágil ya, fue utilizado por última vez en el bautizo de una hija de la condesa de Wessex en 2004. Tras los saludos de rigor de hijos y nietos a Isabel II y su marido –Enrique y Guillermo inclinando la cabeza ante su abuela, y la duquesa Catalina con la reverencia que marca el protocolo–, la familia ha pasado al interior de la capilla para bautizar al bebé en la fe anglicana con agua del río Jordán.

Durante la ceremonia, Pippa Middleton y el príncipe Enrique han leído textos del Evangelio de San Lucas y el de San Juan respectivamente, mientras que el coro de la capilla, que ya cantó en la boda de los duques, ha recuperado un himno escrito para el bautizo del Príncipe Guillermo, el 4 de agosto de 1982. Entonces, sus padres invitaron a toda la Familia Real y a varios representantes de la realeza europea. En total, en el bautizo del duque de Cambridge hubo 60 invitados.

El listado de padrinos y madrinas del hijo mayor de Carlos y Diana da cuenta también de las enormes diferencias de estilo entre las dos épocas, y del sutil proceso de modernización de la monarquía que han traído los duques de Cambridge. Sus padres eligieron al rey Constantino de Grecia, a lord Romsey, nieto del fallecido Lord Louis Mountbatten (el tío del duque de Edimburgo asesinado por el IRA en 1979), Sir Laurens va der Post, un explorador sudafricano, la princesa Alexandra, prima de la Reina, la duquesa de Westminster y Lady Susan Hussey, primera dama de compañía de la Reina

La discreción ha sido la norma. Solo un fotógrafo y un redactor de agencia han podido cubrir el evento desde la entrada. fotógrafo de «celebrities» elegido por los duques Las imágenes oficiales serán obra de Jason Bell, el de Cambridge, en un detalle más de separación con respecto a las tradiciones palaciegas. Se espera que las fotos oficiales sean distribuidas este jueves.

La ocasión propiciará una instantánea histórica, de notable gravedad dinástica si se compara con los retratos de Johnny Depp, Paul McCartney, Kate Winslett, Courtney Love o Kate Perry realizados hasta la fecha por el fotógrafo británico, de 44 años. Por primera vez desde el bautizo de un biznieto de la Reina Victoria en 1894, Bell tendrá la misión de retratar a una reina con tres herederos directos al trono. Dada la solemnidad de la ocasión, y las dificultades propias de hacer fotos en un bautizo de un bebé, se cree que Bell ha pasado toda la mañana preparando la sesión.

Té, tarta y fotos en Clarence House

Las fotos se tomarán en Clarence House, la residencia oficial del Príncipe Carlos contigua al Palacio de St. James, con el que comparte los jardines. Allí, los asistentes han sido invitados a un té con tarta por los padres del Príncipe Jorge quien, si reina algún día, será cabeza formal de la Iglesia de Inglaterra y «defensor de la fe» por obligación contractual. La tarta ocupará un tercio del tamaño de la utlizada en la boda de los duques de Cambridge, según ha trascendido.

La Reina Isabel II posará aquí con su hijo Carlos, el príncipe Guillermo y el pequeño Jorge, al igual que la Reina Victoria posó con el Príncipe de Gales (y futuro Eduardo VII), su hijo el futuro Jorge V, y el pequeño Príncipe Eduardo, quien reinó brevemente en 1936 como Eduardo VIII antes de abdicar en menos de un año en su hermano, Jorge VI, padre de la actual soberana.

sábado, 12 de octubre de 2013

El Príncipe preside el desfile y la Reina, la recepción en el Palacio Real

Los Príncipes presiden el desfile

ABC

El Príncipe de Asturias preside hoy por primera vez el desfile militar de la Fiesta Nacional, que será aún más austero que los años anteriores, con un presupuesto de 823.000 euros (un 16% menos que en 2012).

Hoy también será el primer 12 de octubre quelos Reyes no presidan la parada, a la que tampoco asistirá la Infanta Doña Elena. La ausencia de Don Juan Carlos, por prescripción facultativa tras su última operación, y la de Doña Sofía, por razones protocolarias, llevará a ajustar los honores militares, que son más breves para el Heredero de la Corona que para los Reyes.

Entre otras novedades, las banderas no responderán hoy al saludo castrense del Príncipe, ya que sólo lo hacen ante el Monarca; la Guardia Real llevará el guión del Heredero de la Corona y el himno nacional se interpretará en formato breve: 27 segundos, en lugar de los 52 de la versión completa. Tras la parada y los homenajes a la bandera y a los que dieron su vida por España, la Patrulla Águila dibujará en el cielo la bandera.

Acompañarán a los Príncipes los presidentes del Gobierno, del Congreso, del Senado y de una decena de Comunidades, entre otras autoridades. Una vez terminado el desfile, todos ellos se desplazarán al Palacio Real, donde se ofrecerá la tradicional recepción a un millar de invitados en representación de los distintos sectores de la sociedad. En Palacio será la Reina la que encabece la línea de saludo a un restringido grupo de autoridades, acompañada por los Príncipes y la Infanta Doña Elena.

Crónica de la jornada


miércoles, 25 de septiembre de 2013

El Rey ya está en planta y presenta una recuperación satisfactoria

ABC

El Rey Juan Carlos ya se encuentra en planta después de pasar la noche
en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Quirón de Madrid,
donde fue operado de su cadera izquierda. Según el primer parte
médico, el Monarca presenta una «evolución altamente satisfactoria» y
se encuentra «cómodo y con buen estado de ánimo». [Lee el parte médico
completo (PDF)]

La directora gerente de los centros sanitarios del grupo Quirón en
Madrid, Lucía Alonso, ha leído el primer parte médico sobre la
evolución de don Juan Carlos, firmado por el cirujano Miguel Cabanela,
quien junto al también especialista Robert Trousdale, sustituyó anoche
la prótesis de la cadera izquierda para atajar una infección.

El parte detalla que el Mmonarca fue intervenido quirúrgicamente para
extraerle la prótesis de la cadera izquierda y se le insertó una
prótesis temporal recubierta con cemento con altas dosis de
antibióticos. Durante cirugía se halló tejido periprotésico inflamado,
del que se realizó una biopsia introperatoria y cultivos
micorbiológicos. «El estudio anatomopatológico confirmó la presencia
de inflamación», detalla.

«Transcurridas las primeras doce horas de la operación la evolución
del paciente es altamente satisfactoria. se encuentra estable
hemodinámicamente, cómodo y con buen estado de ánimo», finaliza el
primer parte médico. El siguiente parte con información de la
evolución del Rey se hará público mañana.

La Reina ya ha acudido al hospital, igual que los Príncipes de
Asturias, y se espera que la Infanta Cristina vieja a Madrid para
visitar al Rey Juan Carlos. Por la tarde será la vicepresidenta del
Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, quien acuda al centro médico. Ya
acompañó anoche a la Reina en el centro sanitario mientras tenía lugar
la operación.

Anoche, tanto Doña Sofía como los Príncipes y la Infanta Elena
pudieron ver a Don Juan Carlos después de su salida del quirófano,
aunque todavía dormido por los efectos de la anestesia total, y, tras
recibir explicaciones de los médicos, Don Felipe dijo a los
periodistas que en la Familia Real estaban «muy contentos» porque la
intervención había «ido como la seda».

En su comparecencia informativa tras una operación calificada de
«éxito», que duró unas dos horas y media, Cabanela afirmó que el
Monarca puede permanecer hospitalizado entre cuatro días y una semana,
que deberá someterse a una nueva intervención en un plazo mínimo de
dos meses para que le sea implantada la prótesis definitiva y que
podrá caminar sin muletas dentro de unos tres meses y medio.

viernes, 20 de septiembre de 2013

El Rey será operado en Madrid y no se ha planteado la abdicación

Pulse para ver el video

ABC

El jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno, ha asegurado este viernes que el Rey «no se ha planteado en ningún momento la abdicación» y ha recalcado que «no ha lugar» para la inhabilitación porque Don Juan Carlos «no está incapacitado para el ejercicio de sus funciones» por la operación quirúrgica a la que será sometido «en los próximos días» en Madrid para sustituir la prótesis de su cadera izquierda, que sufre una infección. [Así hemos contado en directo la rueda de prensa en Zarzuela]

Según ha explicado Spottorno en una rueda de prensa en Zarzuela, a primeros de septiembre Don Juan Carlos comenzó «a tener molestias» en la cadera izquierda, que se han hecho «evidentes en las actividades públicas en las que ha participado». Miguel Fernández Tapia-Ruano, jefe del Servicio médico de la Casa del Rey, y Ángel Villamor, el traumatólogo que le operó la cadera, decidieron ponerse en contacto con el cirujano ortopédico de la prestigiosa Clínica Mayo (Estados Unidos), el doctor Miguel Cabanela, que se desplazó a Madrid para atender al Monarca.

El jefe de la Casa del Rey ha señalado que aunque la infección del tejido perioprotésico supone un «cierto retroceso en la recuperación del Monarca», don Juan Carlos se encuentra en buen estado anímico y, debido a su carácter, ha decido atajar el problema cuanto antes y someterse a una nueva operación, que será en Madrid por decisión médica y por el propio deseo del Monarca.

Así, el Rey será intervenido para sustituir la prótesis de su cadera izquierda, que es la que está infectada. La operación será en Madrid —aunque no se ha confirmado en qué hospital— en los próximos días y estará dirigida por Cabanela. Dado el tipo de operación, el Monarca estará hospitalizado un máximo de una semana (cuatro días habitualmente). El postoperatorio variará de 8 semanas hasta seis meses, dependiendo de si la cirugía se hace en un solo tiempo o dos, según ha indicado el propio Cabanela. Esa decisión se tomará en el momento en que se realice la primera intervención, en la que podrán comprobar si se necesita de una segunda.

Cabanela ha señalado que el estado general de Su Majestad es «bastante mejor» que el de la media de pacientes de su edad que él ha operado. «Es un hombre vigoroso, y toma bastante menos medicación de la que tomo yo», ha señalado. No obstante, la agenda del Monarca tendrá que ajustarse al calendario clínico que se fije. «El Rey necesitará antibióticos intravenosos para tratar la infección durante de 4 a 6 semanas y en ese tiempo tendrá que estar cerca de casa», ha adelantado el doctor Cabanela. «Caminar normalmente le va a llevar un tiempo», señala.

Tanto el Rey como su familia tienen la más absoluta confianza en el equipo médico que llevará a cabo la operación. «Se puede ver luz al final de este breve tunel que ha sido el pequeño retroceso del Rey en su recuperación», ha indicado el jefe de la Casa del Rey. «Ha habido preocupación; ahora hay optimismo y un cierto alivio», ha insistido Spottorno.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Cómo educar a una reina de España



Mábel Galaz

El País

Cumplirá ocho años el mes próximo. Se llama Leonor de Borbón y Ortiz. Es alumna del colegio Nuestra Señora de los Rosales y está llamada a ser algún día reina de España. La heredera del heredero comenzó ayer sus clases lejos de la atención mediática en la que sus padres intentan que vivan ella y su hermana menor, Sofía. Son las reglas impuestas por los Príncipes de Asturias, sobre todo por doña Letizia, que lucha sin cesar por que ella y su familia tengan un espacio sin focos que les permita llevar una vida lo más normal posible.

La infanta comienza este curso tercero de primaria con los que han sido sus compañeros de los últimos cuatro años. Dicen que es una alumna aplicada que se defiende ya con el inglés, que asiste a clases de ballet y que estudia la historia de los Borbones. Está previsto que en el futuro reciba instrucción militar, por su papel de heredera, y que siga algún curso en el extranjero cuando sea algo más mayor, como hizo su padre. Este es parte del guion de la formación diseñado para la infanta, un proyecto blindado por sus padres y del que los portavoces del palacio de la Zarzuela no informan. Una decisión que se contrapone a la apertura que existe en otras casas reales, donde la formación de los herederos es una cuestión de Estado.

Leonor arrastró ayer por la mañana su mochila desde el coche de sus padres hasta la clase que este año ocupará en el colegio Los Rosales, situado en Aravaca, a solo unos pocos minutos de su casa en el complejo de La Zarzuela. La cercanía con su domicilio y el hecho de que este centro fuera en el que se formó el Príncipe resultaron determinantes para su elección una vez que cumplió los tres años y medio y abandonó la guardería del palacio del Pardo a la que asisten los hijos de los empleados de palacio y de la guardia real.

Los Rosales es una escuela privada que se levanta sobre una parcela de 22.000 metros cuadrados. Imparte todos los niveles de estudios: bachillerato, educación secundaria, educación primaria y educación infantil. Es laico, aunque ofrece formación religiosa, que la infanta sigue. De hecho ya ha comenzado a prepararse para tomar la primera comunión. Si lo hace al mismo tiempo que el resto de sus compañeros, la recibirá la próxima primavera.

Los Rosales ofrece una formación bastante personalizada con clases de pocos alumnos y con un tutor para cada una de ellas. Los Príncipes de Asturias tienen la posibilidad de apuntar a su hija a actividades extraescolares. Hay talleres de pintura, dibujo, cine, teatro, ballet, danza española, chino mandarín e inglés. Y si la niña prefiere la música, puede elegir entre aprender piano, violín, violonchelo, flauta travesera y guitarra clásica. Don Felipe y doña Letizia pagan en torno a 700 euros al mes por cada una de sus hijas.

El uniforme del colegio es falda gris, jersey azul, zapatos oscuros y abrigo azul. Las clases comienzan a las 9.30 y acaban a las 17.30, de lunes a jueves. El viernes, la salida se adelanta a las 15.45. Leonor almuerza con sus compañeros en el comedor de la escuela y asiste a las fiestas de cumpleaños a las que la invitan sus amigos. Eso sí, su presencia ha provocado algún problema por la orden de doña Letizia de que no se tomen fotos de las niñas en esas convocatorias por el temor a que se difundan. En el colegio también se impide a sus compañeros que capten imágenes con el teléfono móvil.

En Los Rosales, todos saben que allí estudian las nietas de los Reyes de España, pero intentan llevar su presencia con normalidad. Los Príncipes lo quieren así y por eso las medidas para la seguridad de las niñas son lo más discretas posible. Desde que Leonor y Sofía estudian allí, el muro que rodea las instalaciones ha crecido en altura y las puertas de entrada están mejor blindadas. En el colegio sostienen que fueron obras que tenían pendientes, pero a nadie se le escapa que los servicios de seguridad de la Casa del Rey han sugerido algunos cambios.

Una de las razones por las que este año no hay fotos del primer día de colegio de las infantas es, según la versión oficial, el deseo de don Felipe y doña Letizia de no molestar a los otros niños en un día tan importante. Es probable que se puedan tomar la semana próxima y mantener así en pie los cuatro posados anuales fijados para las infantas, que se completan con la imagen de la felicitación navideña, la foto de familia en la misa de Pascua en Mallorca y el reportaje veraniego realizado en algún punto de la isla.

Poco más se ve a las niñas a lo largo del año, a diferencia de otros hijos de príncipes herederos que participan de manera más asidua en la vida social de sus países. Los herederos de Dinamarca se dejan ver en parques públicos con sus niños; los ahora reyes de Holanda van con las suyas a muchos actos, mientras Haakon y Mette Marit de Noruega o Victoria y Daniel de Suecia se dejan captar por las cámaras sin problemas cuando salen con ellos.

Leonor sabe quién es y cuál puede ser su papel algún día si se cumple la historia. Sus padres se lo han contado de una manera sencilla. Las explicaciones comenzaron el día en que preguntó: "¿Por qué nos hacen tantas fotos?". Entonces, don Felipe y doña Letizia le dijeron que sus abuelos eran los Reyes de España. Más difícil parece que le resultó a la Princesa responder a su hija mayor el día que quiso saber en qué trabajaba.

Hace unos meses, al inaugurar la nueva página web la casa real, se tomaron unas fotos oficiales en las que aparecía el Rey, el Príncipe y Leonor, para que de esta manera quedara reflejada la línea de sucesión al trono. En la Monarquía española, a diferencia de lo que ocurre en las otras casas reales europeas, todavía sigue existiendo la prevalencia del varón sobre la mujer, pero no parece probable que doña Letizia vuelva a ser madre. A esa sesión de fotos tan especial asistió Sofía, la hija menor de los Príncipes, que se mostró algo celosa. Al final, para contentarla, el Rey decidió que se hiciera otra foto en la que apareciera también la pequeña, pero para la familia.

Según ha contado la Reina, Leonor se parece físicamente a ella cuando era pequeña. De hecho, doña Sofía ha mostrado algunas fotos para corroborar esta afirmación. A sus casi ocho años, es una niña que se muestra seria y formal en los actos públicos, donde observa todo con gran atención a la vez que se preocupa de que su hermana Sofía obedezca. En privado es más inquieta y ocurrente. Famosa es ya la anécdota revelada por un científico español a quien doña Letizia explicó cómo Leonor le decía a su hermana: "Come verdura, que tiene antioxidantes".

De lunes a viernes, cuando sus padres están trabajando, las niñas cuentan con dos cuidadoras; una de ellas solo les habla en inglés. Por eso las dos son casi bilingües. La Reina, desde que nacieron, solo se dirige a ellas en este idioma, que es, además, en el que hablan los Borbón y Grecia cuando se reúnen. En inglés les lee cuentos y ven películas.

Doña Sofía adora a sus nietos, en los que se apoya ahora más que nunca cuando las aguas se han vuelto turbulentas. A Leonor y Sofía las tiene cerca y las visita algunas noches antes de que se vayan a dormir. Pero igual o mayor relación tiene con los hijos de las infantas Elena y Cristina.

Doña Letizia recurre a su madre, Paloma Rocasolano, para que se ocupe de las pequeñas cuando tiene que estar tiempo fuera de casa. El Príncipe las lleva a visitar al Rey una vez a la semana.

Este verano, las pequeñas infantas estuvieron algunos días más en Mallorca que su madre. Leonor y Sofía saludaron al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, cuando acudió a despachar con don Juan Carlos.

La última vez que se vio a Leonor y Sofía fue durante un paseo con sus padres por una granja mallorquina, en lo que fue un posado pactado por la prensa. Luego, tras estas vacaciones públicas, los Borbón Ortiz se alejaron de los focos y se perdieron como todos los años. El palacio de la Zarzuela no confirma cuál fue su destino, pero ha trascendido que estuvieron navegando por el Mediterráneo. Con ellos iba Carla, la hija de Erika, la hermana fallecida de la Princesa, que es para Leonor y Sofía casi una hermana. Con ella pasan mucho tiempo libre.

lunes, 12 de agosto de 2013

La Reina visita Cáritas Mallorca

La Reina visita Cáritas Mallorca

ABC

Su Majestad la Reina ha visitado en la mañana de hoy lunes las dependencias de la Fundación Joana Barceló, ubicadas en una de las sedes de Cáritas Mallorca, en Palma. Durante el recorrido, Doña Sofía ha estado acompañada, entre otras autoridades, por el presidente del Gobierno balear, José Ramón Bauzá; la presidenta del Consejo de Mallorca, María Salom; el alcalde de Palma, Mateo Isern; el obispo de Mallorca, Javier Salinas, y el director insular de Cáritas, Antonio Vera.

La visita se ha iniciado en la sala de reuniones de la citada fundación, con un encuentro con la comisión permanente de Cáritas, compuesta por el equipo de dirección y los coordinadores, y una representación de voluntarios. A continuación, Doña Sofía ha podido conocer el desarrollo de diferentes cursos y talleres con participantes en proceso de aprendizaje, dirigidos por voluntarios y coordinados por profesionales de Cáritas.

La Reina también ha visitado el taller de primeras habilidades, en el cual participan ocho mujeres, y el taller de lengua castellana. Finalmente, ha habido una visita al taller de confección Koluté, que en lengua senegalesa significa "confianza".

Todos esos talleres forman parte del proyecto denominado Acción para la Ocupación. La visita ha concluido con una degustación de la bebida típica del Senegal -el bisap- y de productos del comercio justo.


Muere el príncipe Johan Friso de Holanda

El príncipe Johan Friso de Holanda.| Reuters

El Mundo

El príncipe Johan Friso de Holanda ha muerto, según ha informado la familia real. El hermano menor del rey Guillermo-Alejandro estaba en coma desde que en febrero de 2012 quedase enterrado por una avalancha.

"Su majestad el rey tiene la desdicha de anunciar que su alteza real el príncipe Johan Friso Bernhard Chistian David, el príncipe de Orange-Nassau, ha muerto esta mañana a los 44 años en el palacio Huis ten Boch en La Haya", según ha informado en un comunicado el servicio de prensa de la casa real.

"El príncipe Friso murió a causa de las complicaciones que surgieron como consecuencia del daño cerebral causado por falta de oxígeno después de su accidente de esquí", ha informado el Gobierno en un comunicado.

Guillermo-Alejandro ha aprovechado para señalar que "la familia real agradece a todos los que se han interesado por el príncipe Friso, así como por el excelente cuidado que ha recibido".

Después de ser tratado en una unidad de cuidados intensivos en Innsbruck (Austria), cerca del lugar del accidente, Friso, de 44 años, fue trasladado a principios de marzo de 2012 al Hospital Wellington, en Londres.

Desde noviembre 2012 el príncipe mostró signos de "consciencia mínima", pero desde entonces no se produjo ninguna evolución.

En julio de 2013 fue trasladado al palacio de Huis ten Bosch, una de las residencias oficiales de la monarquía holandesa, donde ha fallecido este lunes.

Johan Friso quedó en coma hace un año y medio, tras quedar atrapado por un alud de nieve mientras esquiaba en la localidad austriaca de Lech. Permaneció en la nieve durante unos veinte minutos antes de ser liberado por los salvavidas.

Segundo en la línea sucesoria, y conde de Orange-Nassau, murió sin conocer que su madre pasó el pasado 1 de mayo el relevo en la jefatura del Estado a su hermano Guillermo-Alejandro y su esposa Máxima como reyes de los Países Bajos.

Friso nació el 25 de septiembre de 1968 en Utrecht (Holanda) y se casó en 2004 con Mabel Martine Nos, con quien tuvo dos hijas, Luana y Zaria, de 8 y 7 años, respectivamente.

Reacciones de la comunidad política

El primer ministro de Holanda, Mark Rutte, ha trasladado a la familia real el apoyo de toda la nación tras conocerse el fallecimiento del príncipe Friso a quien, ha destacado, la muerte le ha llegado cuando aún estaba "en la mitad de la vida".

El primer ministro holandés, que se ha declarado "profundamente triste", señaló que "las noticias son un shock" y ha asegurado que tiene en sus pensamientos a la esposa y las hijas del fallecido.

"En este momento, tan cercano desde el fallecimiento del príncipe, lo que quiero transmitir a la princesa Mabel y al resto de la familia es el profundo pésame de toda Holanda y que les deseamos mucha fuerza y entereza en este momento difícil y triste", ha indicado el político liberal en un comunicado.

Desde la vecina Bélgica, el ministro de Exteriores, Didier Reynders, también ha querido dar el pésame de parte del Gobierno y la población belga a través de su cuenta de Twitter.

"Deseo a la familia real y al pueblo holandés mucha fuerza tras el fallecimiento del príncipe Friso", ha expresado en la red social.

lunes, 5 de agosto de 2013

Revelado el discurso de Isabel II para anunciar en 1983 la III Guerra Mundial



Londres. (EFE).- El discurso con el que Isabel II hubiera anunciado la III Guerra Mundial en 1983, en pleno auge de la Guerra Fría, fue este jueves divulgado en el Reino Unido junto a decenas de documentos clasificados hace tres décadas.

Los Archivos Nacionales, que han hecho público el contenido del citado discurso, se encargan, entre otras funciones, de publicar documentos confidenciales treinta años después de que estos se redacten como parte de un programa de transparencia pública impulsado por el Parlamento británico.

El discurso de la reina refleja, además del anuncio que nunca llegó a pronunciar, el contenido de las reuniones del Consejo de Ministros o la política exterior.

El documento carece de membrete oficial y como único aviso reza en la parte superior el término "Ejercicio" y, a continuación, el encabezamiento "Mensaje a la nación emitido por Su Majestad el mediodía del 4 de marzo de 1983".

"Cuando me dirigí a vosotros hace menos de tres meses todos disfrutábamos del calor y la comunidad de la familia en Navidad", comienza el mensaje de la soberana, fechado para ser emitido en 1983, año especialmente convulso en las relaciones entre países durante la Guerra Fría (1947-91).

El texto pudo haber sido elaborado por el llamado comité Wintex-Cimex (83), un grupo de expertos en inteligencia y actividades militares creado para evaluar posibles escenarios de guerra durante los tensos años de la guerra fría.

"Ahora esta locura de guerra se extiende una vez más por el mundo y nuestro valiente país debe prepararse de nuevo para sobrevivir grandes desafíos", continuaría la reina, que recuerda el mensaje radiofónico que su padre, el rey Jorge VI, pronunció para advertir al Reino Unido de la entrada en la II Guerra Mundial, en 1939.

"En ningún momento imaginé que este solemne y terrible deber recaería un día sobre mí", se añade en el texto en alusión al papel del monarca ante una supuesta nueva guerra mundial.

A lo largo del sobrio y breve discurso, Isabel II alienta a sus compatriotas a resistir apoyándose en sus familias y subraya que su "amado hijo", el príncipe Andrés, se encuentra en ese momento realizando el servicio militar.

"Mientras nos esforzamos en combatir unidos el nuevo mal recemos por nuestro país y los hombres de buena voluntad donde quiera que estén. Dios os bendiga a todos", concluye el discurso.

La referencia de la soberana británica al enemigo soviético como "el nuevo mal" se relaciona con las palabras del entonces presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, que calificó por primera vez en 1983 a la URSS como el "imperio del mal".

La relación entre EEUU y el Reino Unido centra la mayoría de los documentos desvelados hoy, que contienen el intercambio de cartas entre Reagan y la entonces primera ministra británica, Margaret Thatcher, sobre la situación diplomática de la Guerra Fría y la visión británica de los problemas del mundo y sus intereses en relación a ellos.

Así, puede consultarse un informe elaborado en octubre de 1983 en el que el ministerio de Interior desmenuza conflictos como el del Líbano o Chipre en un tono definido como "deliciosamente británico" por los expertos que los han conservado desde entonces.

Versión en inglés

Comentario de The Daily Telegraph

El certificado de nacimiento del Príncipe Jorge



Los Duques de Cambridge ya han registrado a su hijo Jorge, que nació el pasado 22 de julio. Es el tercero en la línea de sucesión al trono británico.

Guillermo y Catalina completaron el paso burocrático desde el Palacio de Kensington, donde residen. En Inglaterra todos los bebés deben estar registrados antes de que hayan pasado 42 días de su nacimiento.

El encargado de firmar el certificado de nacimiento fue el Príncipe Guillermo, bajo la atenta mirada de un miembro de la Oficina de Registros de Westminster.

El pequeño ha quedado inscrito como Su Alteza Real el Príncipe Jorge Alejandro Luis de Cambridge, hijo de Su Alteza Real el Príncipe Guillermo Arturo Felipe Luis, Duque de Cambridge, y de Catalina Isabel, Su Alteza Real la Duquesa de Cambridge.

A la hora de rellenar el campo de profesión de los progenitores, en el certificado aparecen como Príncipes del Reino Unido. Y en la dirección, el palacio de Kensington.

Homenaje a la Reina Madre

Con motivo del 113 aniversario del nacimiento de la Reina Madre, publicamos a continuación el reportaje "The Queen Mother - 100 Years in 100 Minutes"

martes, 30 de julio de 2013

Los ingleses y las cosas abstractas

Lluis Foix

La Vanguardia

Los ingleses son un pueblo sentimental que se emociona con los símbolos, los desfiles y las victorias deportivas. Es un ritual de todos los tiempos el entusiasmo hacia la monarquía. Lo hemos visto este fin de semana con el nacimiento del que será un día rey de Inglaterra.

Y digo que lo será porque, si no cambian sus usos y costumbres, la monarquía cumplirá con su cometido a pesar de las tropelías que algunos de sus miembros hayan podido perpetrar. Son sentimentales pero prácticos, con una desconfianza formidable hacia lo abstracto y lo ideológico que es lo que ha proporcionado a los ingleses su envidiable historial de tolerancia, de irónica inmunidad a lo intelectualmente carismático, Steiner dixit.

Inglaterra no aceptó la Revolución Francesa. Edmund Burke escribió sus impresiones sobre lo que ocurría en París en 1790, un año después del asalto de la Bastilla, diciendo que la revolución sería un desastre por sus fundamentos abstractos que ignoran la complejidad de la naturaleza humana. Reflections on the revolution in France es un libro muy vigente. Ellos ya protagonizaron la incruenta revolución industrial de 1688. Simplemente, se cambió un rey por otro.

Los ingleses supieron hacer revoluciones que no atacaran el principio de legitimidad. Y la legitimidad no viene de una Constitución escrita, sino del sentido práctico de la política. La reina Isabel, a sus 87 años, es querida porque en su rostro se dibuja el sufrimiento personal y el declive de un país que cuando subió al trono hace 60 años poseía colonias en medio mundo. Ni su hijo pide la abdicación.

Los ingleses pueden explotar de alegría y emborracharse por las calles de Londres para celebrar el nacimiento del futuro rey. Castlereagh, pieza clave en el Congreso de Viena que puso fin a las guerras napoleónicas en 1820, decía que "cuando el equilibrio territorial europeo se ve perturbado, Inglaterra es capaz de intervenir eficazmente, pero es el último gobierno en Europa del que cabe esperar aventuras o compromisos de cualquier tipo en cuestiones de índole abstracta".

Es sintomático que ni el fascismo ni el estalinismo pudieran suscitar emoción más que en unos pocos en los años treinta y cuarenta del siglo pasado. No se fían de los intelectuales. Les escuchan atentamente pero van a lo práctico, a los intereses, a la realidad de la vida ordinaria.

Han aceptado una monarquía ornamental, sin poderes, dotándola de palacios, tierras, títulos y parafernalias varias que mantiene la cohesión tanto entre los votantes de izquierdas como de derechas. Llamar intelectual a alguien en Inglaterra es casi un reproche o una burla. Steiner dice que un pensador, un thinker, no es un epíteto que se sienta cómodo en la lengua de Shakespeare. El boato, pompa y circunstancia de estos días es una cortina para liberar emociones.

Los Príncipes arropan a las familias de las víctimas del Alvia en un emotivo funeral

Monseñor Barrio, en el funeral: «Sentimos con vosotros y estamos a vuestro lado»

ABC

«Sentimos con vosotras y estamos a vuestro lado». Son las palabras de la Homilía que ha pronunciado el arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Julián Barrio, durante el emotivo funeral oficial por las 79 víctimas mortales del descarrilamiento del tren Alvia del miércoles pasado.

En la catedral de Santiago —e incluso en las plazas de los alrededores, donde decenas de ciudadanos se han congregado aguardando el momento en que pudieran entrar a la catedral y recibir la eucaristía—, los Príncipes de Asturias y la Infanta doña Elena han presidido la ceremonia, que ha comenzado a las siete de la tarde y que también ha contado con la presencia del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, y muchas más autoridades.

Monseñor Barrio ha recordado también a los heridos que aún permanecen en los hospitales, a quienes ha deseado una pronta recuperación, así como a todos los gallegos que colaboraron desinteresadamente en los momentos siguientes a que se produjera el siniestro. También ha tenido palabras para el Papa Francisco, a quien ha agradecido su «fraterno afecto y su emocionada solidaridad».

«En el atardecer de un día que se presentaba festivo, la noticia del accidente ferroviario sobrecogió nuestra alma», ha señalado el arzobispo. Y ha querido lanzar un mensaje de esperanza para las familias de las víctimas: «Todo tiene sentido en nuestras vidas. No somos un grito en el vacío».

Tras la ceremonia, los Príncipes han aprovechado para brindar su cariño y apoyo a los familiares presentes en el funeral. A todos ellos han saludado y para todos han tenido besos, abrazos y diversos gestos de cariño. Galicia pretende cerrar uno de los capítulos más tristes de las últimas décadas. Las heridas aún tardarán algo más en cicatrizar.

Homilía del arzobispo de Santiago

viernes, 26 de julio de 2013

Los Príncipes visitan a los heridos del accidente de Galicia

Los Príncipes, aplaudidos en Santiago tras visitar a los heridos

Los Príncipes de Asturias han visitado durante una hora aproximadamente a los heridos ingresados en el Hospital Clínico de Santiago de Compostela, donde recibieron aplausos por parte de los vecinos que aguardaban a las puertas del centro sanitario.

Los Príncipes llegaron a Santiago un día después que los Reyes. Igual que hicieron Don Juan Carlos y Doña Sofía, empezaron su visita en el Hospital Clínico, donde están ingresados la mayor parte de los heridos que siguen hospitalizados, y también los más graves. En concreto, en este centro se encuentran 42 de los 81 heridos ingresados, y 30 de los 31 críticos, entre ellos, los tres niños.

Don Felipe, vestido con chaqueta azul marino, pantalón gris y corbata negra, y Doña Letizia, con pantalón y camisa también negra. Durante la visita estuvieron acompañados por el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, y las ministras de Fomento, Ana Pastor, y de Sanidad, Ana Mato. Tras visitar a los heridos y conocer su evolución, Don Felipe y Doña Letizia se desplazaron a Angrois, un barrio situado a las afueras de Santiago que, de la noche a la mañana, se ha convertido en motivo de orgullo para todos los españoles por la valentía y generosidad con la que atendieron a las víctimas del accidente.

El Rey: «Estamos unidos todos los españoles en este momento»

Pulse para ver el video

"Todos los españoles estamos unidos en este momento. Toda España está pendiente. Estamos con las víctimas, con las familias y con los amigos", ha afirmado el Rey tras visitar a los heridos del accidente ferroviario de Compostela. Don Juan Carlos felicitó a las instituciones, al personal sanitario y a los voluntarios por la "coordinación, la profesionalidad y la rápida reacción", y también por "el espíritu de ciudadanía".

Además, mostró su deseo de que los heridos se recuperen y de que "dentro de la desgracia podamos esclarecer los problemas que pueda haber", en referencia a las causas del accidente.

Don Juan Carlos hizo esta declaración tras visitar a los heridos en el Hospital Clínico de Santiago.

Los Reyes viajaron a Santiago de Compostela para conocer la evolución de los heridos, transmitir ánimos y recabar información de primera mano sobre el accidente.

Visitar a los heridos, lo primero

Don Juan Carlos, con traje gris y corbata negra, y Doña Sofía, con un traje de chaqueta negro, llegaron poco después de las siete de la tarde al Hospital Clínico de Santiago, a cuyas puertas fueron recibido con aplausos por decenas de vecinos.

Después de aterrizar en el aeropuerto de Lavacolla, los Reyes se dirigieron al citado centro sanitario y en el recorrido vieron desde el vehículo la zona del accidente.

Lo primero que hicieron en el hospital fue visitar a los heridos ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos y a algunos de los que se encuentran hospitalizados en la cuarta planta del centro sanitario, donde trataron de llevar consuelo y ánimo. Posteriormente se reunieron con el equipo médico del hospital.

Tras esta visita, los Reyes se trasladaron a la clínica La Rosaleda para visitar a otros heridos. Durante su estancia en Santiago, los Reyes estuvieron acompañados por el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo; por la ministra de Fomento, Ana Pastor, y el alcalde de Santiago, Ángel Currás, entre otras autoridades locales.

A Don Juan Carlos y a Don Felipe la noticia del accidente les sorprendió en Madrid, donde hoy han cancelado sus actos públicos en señal de duelo. Sin embargo, la Reina ya se encontraba en Palma de Mallorca desde el pasado martes con motivo del verano. En cualquier caso, Doña Sofía ha interrumpido su estancia en la isla para regresar inmediatamente. [Así lo estamos contando en directo]

Mensaje de condolencia en la web

Además, el Rey ha hecho público un mensaje de condolencia, a través de su página web, en que el que señala lo siguiente: "El terrible accidente ferroviario ocurrido en Santiago de Compostela, en vísperas del Día de Galicia y del Patrón de España, ha teñido de luto nuestro país y suscitado los sentimientos de pesar de toda la Comunidad Internacional de cuyos dirigentes estoy recibiendo las más sentidas condolencias.

Me dirijo a los familiares y amigos de las víctimas mortales, a los heridos y a todos los damnificados por este desgraciado suceso que, como seres humanos y como españoles, nos conmueve y nos llena de dolor y tristeza, para transmitirles el más profundo cariño y toda la cercanía y la solidaridad de la Familia Real y del conjunto de nuestra Nación que hoy tiene depositada toda su emoción en el corazón de la querida tierra gallega".

miércoles, 24 de julio de 2013

El Príncipe de Cambridge se llama George Alexander Louis

La familia al completo. | Efe

Por fin se conoce el nombre del primer vástago de los jóvenes duques de Cambridge. George era el nombre favorito en las apuestas de los británicos. También erael nombre predilecto de la reina Isabel II, que vería con muy buenos ojos el homenaje a su propio padre, el rey George VI (que en realidad se llamaba Albert Frederick Arthur George).

De ser coronado, el pequeño príncipe de Cambridge será conocido como rey George VII.

Portadas de la prensa británica

Recopilación de portadas de los principales periódicos británicos.


La Reina visita al Príncipe de Cambridge



Isabel II ha podido tener por primera vez en brazos a su bisnieto, el Príncipe de Cambridge. La Reina de Inglaterra se ha trasladado esta mañana en un Bentley de color verde y sin apenas comitiva del Palacio de Buckingham al cercano Palacio de Kensington para conocer al tercero en la sucesión del trono.

"El primer niño es muy especial", señaló la Reina, recordando su propia experiencia cuando dio a luz con 22 años, en 1948, al príncipe Carlos. "Me han dicho que es un bebé grande", reconoció incluso antes de comprobarlo con sus ojos y sus brazos.

Con 3,8 kilos, el Príncipe de Cambridge es efectivamente el heredero de mayor peso en los últimos cien años, en contraste con los 3,1 kilos de su padres, Guillermo, y de los 3,3 kilos de su abuelo Carlos. Su tía Zara Phillips, que pesó 3,6 kilos, es la única que se le acerca entre los últimos descendientes de la familia real.

La breve visita de la Reina se produjo en plena cuenta atrás para la elección del nombre del nuevo príncipe, que posiblemente se hará público de aquí al fin de semana. Isabel II ha prometido no interferir en la elección y dejarlo a discreción de sus padres, que han asegurado que "siguen trabajando en el nombre".

La propia Reina reconoció su impaciencia en la recta final del embarazo de Catalina de Middleton y advirtió que estaba dispuesta a marcharse de vacaciones esta semana junto con Felipe de Edimburgo a la residencia estival de Balmoral, en Edimburgo, incluso si el bebé no llegaba antes.

Isabel II partirá finalmente el viernes, después de su primer contacto con el Príncipe de Cambridge. La Reina había admitido de antemano que le daba igual tener un bisnieto que una bisnieta, aunque las leyes de sucesión había sido modificadas a tiempo para evitar la discriminación de género del primogénito, que habrí sido directamente el tercero en la línea de sucesión si hubiera sido niña.