viernes, 30 de mayo de 2014

El Príncipe Amadeo de Bélgica y Elisabetta Rosboch se casarán el 5 de julio

ABC

Anunciaron su compromiso hace algo más de tres meses –el 15 de
febrero–, pero por fin se conoce la fecha del enlace que unirá en
matrimonio al sobrino del rey Felipe y la periodista italiana que
conquistó su corazón: será el 5 de julio. «Sus Altezas Reales la
Princesa Astrid y el Príncipe Lorenzo tienen la gran alegría de
anunciar los esponsales de su alteza real el Príncipe Amadeo y la
señorita Elisabetta Maria Rosboch von Wolkenstein», indicaba el
comunicado hecho público por la Casa Real de Bélgica.

También se ha conocido que el lugar donde la pareja celebrará la boda
será en Roma puesto quela prometida del Príncipe Amadeo tiene
nacionalidad italiana. La abuela del novio, la Reina Paola, también
nació en Italia, hecho por el que la ciudad del Coliseo más famoso del
mundo ha sido la elegida para el bonito acontecimiento. Después, todo
parece indicar que el matrimonio se mudará a Bruselas aunque ahora
mismo viven en Nueva York. Según indica la prensa belga, el Príncipe
Amadeo habría encontrado trabajo en la ciudad del Atomium.

La pareja mantiene una relación sentimental desde hace cinco años que
quedó oficializada con el anuncio del compromiso. En noviembre del año
pasado ya se pudo ver a la pareja participar en una gala de caridad
organizada por la asociación «La Fondazione» en Nueva York, mientras
que en enero el programa «Royalty» de la cadena de televisión belga
VTM había revelado su relación mostrando fotografías tomadas en ese
evento augurando una «boda inminente».

Alberto y Charlene de Mónaco serán padres al final de año

Alberto y Charlene de Mónaco serán padres al final de año

ABC

El Principado de Mónaco ha anunciado a través de un escueto comunicado que el Príncipe Alberto II y la Princesa Charlene de Mónaco esperan su primer hijo para finales de año. El periódico francés «Le Figaro» ha adelantado la noticia la tarde de este viernes

Desde que se casaron en 2011 las presiones de la Corte hacia los Príncipes han sido innumerables. El Principado quería asegurar un Heredero en la monarquía monegasca. Con esta nueva y feliz noticia, los rumores sobre un problema en la pareja se disipan.

«Creo que necesitaba un poco de tiempo para instalarme y adaptarme. Tuvimos una gran boda. Fue un gran cambio después de eso. Ahora me he acomodado y creo que vendrán niños», con estas palabras la Princesa Charlene expresaba sus deseos de ser madre. Un año después, su bebé ya está de camino.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Los Príncipes de Asturias celebran diez años de matrimonio

Los Príncipes de Asturias celebran diez años de matrimonio

Madrid. (EFE).- Los Príncipes de Asturias celebran mañana diez años de matrimonio en los que doña Letizia ha completado, con un estilo nuevo y una agenda centrada en la educación y la salud, la creciente actividad de don Felipe, comprometido con los esfuerzos de los españoles, en especial los jóvenes, ante la crisis.

Las infantas Leonor y Sofía garantizan la continuidad institucional de la Corona y han hecho visible en estos últimos años el interés de los Príncipes por preservar la privacidad e imagen de sus hijas, la preocupación por su educación y el deseo de asegurarles un estilo de vida lo más próximo posible a la normalidad del resto de niños de su edad.

Cuando la hasta entonces periodista Letizia Ortiz contrajo matrimonio con el Príncipe en la catedral de la Almudena aquel lluvioso 22 de mayo de 2004, él había completado un largo proceso de formación y asunción progresiva de funciones como Heredero, entre ellas la representación de España en la investidura de presidentes iberoamericanos, pero nada estaba fijado sobre el papel de la Princesa.

Con el ejemplo cercano de la Reina, ella misma creó y consolidó un espacio propio de trabajo, con actividades en favor de la infancia y la juventud, la educación, la lucha contra enfermedades penosas y la investigación científica, que se suman a los numerosos viajes oficiales y actos públicos compartidos con el Príncipe.

El apoyo a colectivos de discapacitados como las personas con problemas visuales, con sordera o trastornos autistas y la ayuda a los menores de edad en su formación y en la adquisición de hábitos saludables se compaginan en su agenda con la presidencia de honor de la Asociación

Española contra el Cáncer (AECC), que ejerce de forma activa, y con su dedicación a quienes sufren patologías poco frecuentes, las denominadas "enfermedades raras".

Este compromiso la llevó en 2010 a Berlín para intervenir en una entrega de premios de investigación invitada por la esposa del presidente alemán, un viaje que constituyó su primera visita sola al extranjero como Princesa, aunque su participación en actos oficiales sin el Príncipe había comenzado en España pocos meses después de su boda y su primer discurso institucional se remontaba a 2005.

En todo caso, siempre deja claro que, para ella, las prioridades son su familia y el apoyo a la labor institucional del Heredero de la Corona, especialmente visible en la entrega anual de los Premios Príncipe de Asturias y, desde 2009, en el conjunto de iniciativas que promueve la Fundación Príncipe de Girona para ayudar a los emprendedores y fomentar oportunidades de trabajo para los jóvenes.

En los últimos diez años, los Príncipes han recibido juntos a más de 7.200 representantes de todos los sectores de la vida española en 248 audiencias con cobertura informativa y han intervenido en 1.516 actos oficiales.
A ello hay que sumar las actividades institucionales individuales de don Felipe, que se ha reunido en este tiempo con más de 10.800 personas en 571 audiencias públicas, además de asistir a 938 actos oficiales, y la agenda propia de doña Letizia, quien ha recibido a más de 2.100 personas en 107 audiencias y ha asistido a 190 actos oficiales.

La Princesa ha contribuido asimismo a consolidar el papel de don Felipe como promotor de los intereses españoles en el extranjero a través de 73 viajes en los que han visitado 38 países de cuatro continentes, sin olvidar las 70 visitas del Príncipe a 39 países -incluidas 38 tomas de posesión iberoamericanas- y los dos viajes de doña Letizia a Ginebra para reunirse con expertos de la OMS.

Entre especulaciones sobre unos supuestos preparativos de abdicación, que la Casa del Rey siempre ha desmentido y con doña Letizia sometida a escrutinio continuo por parte de todo tipo de medios, la creciente actividad oficial de los Príncipes ha sido más patente durante los últimos cuatro años, como consecuencia de las nueve intervenciones quirúrgicas a que se ha sometido el Monarca.

También han sido años marcados por el distanciamiento público de la infanta Cristina y su esposo, Iñaki Urdangarin, sometidos a investigación judicial por el caso Nóos, años en los que don Felipe ha insistido en sus llamamientos a la ética y la transparencia en el desempeño de responsabilidades públicas.

Hace solo unos días, la presencia de las infantas Leonor -de ocho años- y Sofía -de siete- junto a sus padres en la tribuna de una ceremonia militar en la base aérea de San Javier reforzaba la imagen de continuidad institucional de la Corona, la de unos Príncipes listos para ejercer sus futuras obligaciones y un Heredero preparado para asumir la jefatura del Estado cuando llegue el momento.

La Casa del Rey abre su cuenta oficial en Twitter



ABC

La Casa de Su Majestad el Rey ha abierto hoy al mediodía su cuenta oficial en Twitter, bajo el nombre de usuario @CasaReal, con el objetivo de informar de las actividades de la Familia Real y de la institución. La cuenta ya está operativa y se puede localizar y seguir los microblogs en el usuario @CasaReal, dedicados a dar cuenta de las principales novedades en el día a día de la institución.

A través de la @CasaReal, la Casa de Su Majestad el Rey publicará imágenes de las audiencias y actos de la Familia Real, junto a los discursos y otros contenidos que, desde www.casareal.es, ayuden a conocer mejor la Monarquía española. Además, @Casa Real también informará de la agenda de la Familia Real, cada viernes.

En las normas de uso del canal, la institución agradece a los usuarios los comentarios y aportaciones que desee realizar y pide que se utilice un lenguaje correcto y educado, respetando la privacidad de los demás.

La apertura de la cuenta oficial en Twitter responde al proceso de digitalización de la comunicación de la Casa de S.M. el Rey que empezó en 1997. Hace 20 meses, en septiembre de 2012, se dio un paso significativo con el lanzamiento de la nueva web www.casareal.es. Un sitio de internet que en la actualidad siguen mensualmente más de 100.000 usuarios. Meses más tarde, en diciembre de 2012, por primera vez se retransmitió en directo el Mensaje de Navidad de Su Majestad el Rey a través del canal oficial de YouTube CasaRealTV. Cerca de 3.000 usuarios están suscritos a este canal audiovisual con más de 500 vídeos sobre las actividades oficiales de la Familia Real.

Un año más tarde, en diciembre de 2013, dentro de la página web de casareal.es, se publicó un espacio especialmente diseñado y dirigido a los más pequeños, la web infantil www.casareal.es/AreaInfantil, y se lanzaba la primera aplicación para dispositivos móviles «Descubre la Casa del Rey».

El Rey defiende la Constitución en Barcelona

El Rey ha afirmado esta mañana, durante el acto de entrega de
despachos a la nueva promoción de jueces celebrado en Barcelona, que
la Corona apoyará a aquellos que respeten la Constitución. Un mensaje
deDon Juan Carlosdirigido a los nuevos jueces recién salidos de la
Escuela Judicial que ha tenido como testigo destacado al presidente de
la Generalitat, Artur Mas, que asistió a la ceremonia, entre otras
autoridades.

En una Cataluña inmersa en el proceso secesionista, interrumpido
levemente por las elecciones europeas, Sus Majestades los Reyes de
España han presidido en el Auditorio de Barcelona la entrega de
despachos a los 204 integrantes de la LXIV Promoción de la carrera
judicial, -formada por 139 mujeres y 65 hombres- un acto que ha
contado con la presencia de Artur Mas.

El Rey, que en los últimos años ha sufrido varios percances de salud,
no viajaba a Cataluña desde hace un año y ocho meses, cuando inauguró
precisamente junto con el presidente Artur Mas una terminal de
contenedores en el Puerto de Barcelona. Fue el 27 de septiembre, 16
días después de la gran manifestación independentista celebrada en
Barcelona con motivo de la Diada de Cataluña. Dos meses después de
esta visita a tierras catalanas, Don Juan Carlos se sometió a la
primera de las cuatro operaciones que ha sufrido hasta noviembre de
2013, que redujeron sus actos públicos y viajes.

En su discurso dirigido a los nuevos jueces, el monarca les animó a
abordar su profesión "con la dignidad, la equidad y la vocación de
servicio que le corresponden, teniendo presente en todo momento los
principios, valores y derechos que la Constitución consagra y
protege". "En esa labor -añadió el Rey-, sabéis que siempre podréis
contar con el invariable apoyo de la Corona".

"El Estado de Derecho quiere que sus jueces, al juzgar y hacer
ejecutar lo juzgado, se vuelquen sin descanso en la protección y
tuutela de los principios y derechos reconocidos por nuestro
ordenamiento jurídico", afirmó el Rey, quien subrayó a los nuevos
jueces que en el ejercicio diario de su trabajo contribuirán a la
"convivencia democrática, la paz social y la justicia".

Máxima representación institucional

A la entrega de despachos judiciales también asistieron el presidente
del Tribunal Supremo (TS) y del Consejo General del Poder Judicial
(CGPJ), Carlos Lesmes; el ministro de Justicia, Alberto
Ruiz-Gallardón; el presidente del Tribunal Constitucional, Francisco
Pérez de los Cobos; el fiscal general del Estado, Eduardo Torres
Dulce, y el alcalde de Barcelona, entre otras autoridades judiciales y
políticas.

En su discurso, el presidente del Supremo y del CGPJ, Carlos Lesmes
señaló que los nueves jueces deberán ejercer en una época de
"turbulencia económica y social" y de precariedad en la profesión. Con
todo, les animó a trabajar teniendo como "principio rector" la
Constitución. Porque, añadió, "las mejores democracias son las que
están asentadas en el respeto a la ley y a la Constitución"

lunes, 19 de mayo de 2014

Viaje del Rey a Arabia Saudí

ABC

El Rey ha emprendido regreso a Madrid poco después de las dos de la
tarde (hora local) desde Arabia Saudí, donde ha realizado una breve
visita de 40 horas de duración acompañado por tres ministros y 28
empresarios. El poderoso Principe Salman, Heredero de Arabia Saudí,
viceprimer ministro y ministro Defensa, acompañó a Don Juan Carlos a
despedirle a pie de avión, el mismo lugar en que el sábado acudió a
recibirle.

Aunque todo el país está lleno de carteles que aconsejan no besarse ni
estrechar la mano para evitar el contagio del coronavirus -que ha
ocasionado más de cien muertes en Arabia Saudí-, Don Juan Carlos
estrechó su mano y besó con todo afecto a sus anfitriones, sobre todo
a los miembros de la Familia Real. Al Rey de Arabia Saudí, al que no
pudo ver por su avanzada edad y delicada salud (91 años), le llamó «mi
querido hermano» y le hizo llegar «el más cálido» de sus saludos.

Antes de regresar el Rey se ha reunido esta mañana con unos 80
profesionales españoles que trabajan para empresas españolas y residen
en Arabia Saudí, quienes le han contado sus problemas.
Fundamentalmente, son dos: las restricciones que impone Arabia Saudí a
los visados de sus familias, que llegan con mucho retraso, y la
necesidad de que se abra un Instituto Cervantes o se les envíen
profesores de español para que sus hijos puedan fortalecer la
educación que reciben en colegios internacionales.

Aunque no estaba previsto, Don Juan Carlos improvisó unas palabras
ante ellos en las que se mostró muy contento por estar allí y les
agradeció el trabajo que realizan en sus empresas por la «Marca
España» en el exterior. Además, el Rey, que se mostró muy cariñoso con
ellos, les dio un consejo: que aunque sean competencia, trabajen
juntos, para ganarse la confianza de los saudíes porque «en la cultura
árabe», les dijo el Monarca, «la confianza es todo».

Los empresarios dirigieron un gran aplauso al Rey, que pudo trasladar
posteriormente la petición de los visados al ministro de Exteriores
saudí, el Príncipe Saud al Faisal Bin Abdulaziz al Saud.

Don Juan Carlos regresa a Madrid en uno de los dos Airbus de la Fuerza
Aérea Española, acompañado por los ministros de Defensa, Pedro
Morenés; de Fomento, Ana Pastor, y de Industria, José Manuel Soria, y
tiene previsto aterrizar en Torrejón de Ardoz hacia las siete y media
de esta tarde.

Antes de subir al avión, el ministro de Industria destacó la
importancia de este viaje a un país que tiene programadas inversiones
multimillonarias en los próximos 20 años. España podría aspirar a
algún contrato en el programa de energía nuclear, donde Arabia Saudí
tiene previsto invertir 80.000 millones de euros y espera que el
primer reactor (7.000 millones) entre en funcionamiento en 2019; en
energía renovable (150.000 millones) y en automoción. En este último
sector, dos empresas españolas, Antolin y Gestamp, están pendientes de
que se adjudique en las próximas semanas el concurso para empezar a
construir dos fabricas de 150 millones de euros cada una.

El ministro de Defensa también regresa satisfecho porque la visita del
Rey «nos ayuda a abrir puertas». De hecho, Morenés ha tenido la
oportunidad de hablar con el Príncipe Salman, ministro de Defensa, y
con el nuevo viceministro de Defensa. El ministro español destacó que
la buena noticia del viaje es que la posible venta de carros de
combate a Arabia Saudí «sigue viva cinco años después». Además de los
vehículos militares de Urovesa, la industria militar española ha
ofrecido fragatas y el avión A400M, entre otros, a las Fueras Armadas
saudíes.

Arabia Saudí es el quinto país del Golfo Pérsico que ha visitado el
Rey desde abril, después de Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán y
Bahrein. Ya sólo le queda Qatar, que lo hará después del verano. El
objetivo de estas visitas de diplomacia económica es apoyar a las
empresas españolas que aspiran a conseguir contratos en el exterior.
Las buenas relaciones del Rey con las Familias Reales de estas
Monarquías ayudan a crear una clima favorable para sacar los proyectos
adelante.

Preparación de la Princesa Leonor como futura Reina





La Infanta Leonor presidió, junto a sus padres y su hermana, las bodas de plata de la 41 promoción de la Academia General del Aire de San Javier.

La revista Hola contaba cómo la hija mayor de los Príncipes de Asturias era consciente ya de su papel en la línea de sucesión, aunque de momento recibía, y así sigue haciendo este año, la misma formación que su hermana Sofía. Recibe clases de chino mandarín dos veces por semana, tiene una institutriz inglesa desde que nació -además, su abuela Sofía le habla en inglés- ­y en el colegio destaca por su memoria, ser aplicada y formal. Derrocha naturalidad y soltura en público. Y visto lo visto en su primer acto oficial, también estilo y saber estar. También practica deporte, como el esquí y acude a clases de ballet. Y se prepara para recibir su Primera Comunión, asistiendo a Cataquesis.

No se descarta que la infanta Leonor, al concluir sus estudios en el colegio Santa María de los Rosales (donde también asistió Felipe de Borbón) siga los pasos de su padre y realice 2º de Bachillerato en el extranjero. En Canadá estudió el Príncipe de Asturias su último año antes de acceder a la Universidad.

También parece previsible que la hija mayor de don Felipe y doña Letizia escoja una universidad madrileña, como hiciera el príncipe con la Autónoma y Cristina y Elena con la Complutense. Tampoco hay que descartar que se decante después por un máster en el extranjero.

Asimismo, al igual que su padre – y otras princesas herederas europeas, como Victoria de Suecia- la infanta Leonor recibirá formación militar, aseguraba ¡Hola! en aquél reportaje. El Príncipe Felipe, desde septiembre de 1985 a julio de 1988, llevó a cabo sus estudios militares, en la Academia General Militar de Zaragoza, donde prestó Juramento a la Bandera el 11 de octubre de 1985. Continuó su formación militar en la Escuela Naval Militar de Marín y en la Academia General del Aire de San Javier, sucesivamente, recibiendo en julio de 1989 los despachos de Teniente de Infantería, Alférez de Navío y Teniente del Arma de Aviación.

En la actualidad, ostenta en las Fuerzas Armadas los empleos de Teniente Coronel del Cuerpo General del Ejército de Tierra (Infantería), Capitán de Fragata del Cuerpo General de la Armada y Teniente Coronel del Cuerpo General del Ejército del Aire. Es piloto de Helicópteros, con aptitud para el vuelo instrumental en el 402 Escuadrón de las Fuerzas Aéreas del Ejército del Aire. Está en posesión de las Alas de Piloto de Helicópteros del Ejército de Tierra y de la Armada.

Y precisamente el primer acto oficial de su primogénita -acompañada por hermana, la infanta Sofía- ha sido las bodas de plata de la 41 promoción de la Academia General del Aire (AGA), a la que don Felipe pertenece, y de las promociones del año 1989 del Cuerpo de Ingenieros y de los Cuerpos Comunes de las FAS. Allí, la pequeña Leonor pudo presenciar también un desfile aéreo, que concluyó con un desfile del escuadrón de alumnos, impresionando a todos por su actitud seria y formal y su infinita curiosidad.

Y es que cuando don Felipe y doña Letizia sean reyes, la heredera al trono se convertirá en la XXXVI Princesa de Asturias y recibirá también los títulos de Princesa de Gerona y de Viana, Duquesa de Montblanc, Condesa de Cervera y Señora de Balaguer, siguiendo la tradición de la monarquía española.

lunes, 28 de abril de 2014

El Papa Francisco recibe a los Reyes de España



ABC

El Papa Francisco dedicó a los Reyes de España el doble del tiempo habitual en las visitas de jefes de Estado: 53 minutos, para sorpresa de los colaboradores del Santo Padre, quienes le avisaron a los 44 minutos, pero no lograron interrumpir una conversación afectuosa. Era la primera vez que el Papa les recibía en audiencia pues en la misa de inauguración del pontificado en marzo del 2013 nuestro país estuvo representado por los Príncipes de Asturias.

Según fuentes de la Casa Real, el Papa y los Reyes de España hablaron en privado de la situación internacional, los conflictos en el mundo -con especial referencia a Ucrania-, la Unión Europea, y el espinoso problema de los jóvenes y el desempleo, desde un punto de vista social.

Hablaron también del posible viaje del Papa a España en 2015 con motivo del V centenario del nacimiento de Santa Teresa, pero no hubo invitación oficial, porque ya ha sido hecha. Tampoco hubo ningún anuncio, pues suelen hacerse tan sólo unos meses antes de cada viaje.

El Papa Francisco esperó a los Reyes de España en el corredor para introducirlos personalmente en su estudio. Su Majestad el Rey le cedió el paso pero el Santo Padre hizo una broma para animarle a precederle indicando "los monaguillos primero", a lo que el Rey contestó con una carcajada.

La conversación fue estrictamente privada entre los tres, y al cabo de 53 minutos, las puertas se abrieron para el séquito. Su Majestad el Rey presentó personalmente al Papa a cada uno de los miembros de la delegación española, entre los que figuraba la secretaria de la Reina «durante más de treinta años».

Los Reyes ofrecieron como regalo al Santo Padre dos volúmenes -encuadernados en piel blanca y decorados con el escudo papal-, de obras completas de San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús. Estaba claro que formaban parte de la «invitación» a visitar nuestro país. El Papa regaló, a su vez, un medallón de bronce de la basílica y un ejemplar de la exhortación apostólica «La alegría del Evangelio».

Antes del encuentro con el Papa, los Reyes de España –acompañados del ministro de Asuntos Exteriores Jose Manuel García-Margallo- se reunieron durante media hora con el secretario de Estado, Pietro Parolin, y otros altos cargos del Vaticano. Puntualmente, a mediodía, terminaron ese encuentro para caminar unos metros hacia el estudio del Papa contiguo al Aula Pablo VI.

Aunque no habrá anuncio oficial hasta más adelante, parece claro que el Papa Francisco se sumará en Ávila y Alba de Tormes al flujo de peregrinos que celebran el V centenario siguiendo las huellas de Teresa de Jesús. Quedan por ver la fecha y el resto de su programa en nuestro país.

Un trato personalizado

El Santo Padre ha dado a los Reyes de España un tratamiento privilegiado. En lugar de recibirles con prisa el sábado, en medio de otros jefes de Estado y de Gobierno, les reservó la mañana del lunes, mucho más tranquila.

El encuentro con el séptimo Papa en la vida del Rey de España - bautizado en Roma en 1938 por el cardenal Eugenio Pacelli, futuro Pio XII-, no pudo ser más cordial ni más grato.

Era la decimocuarta vez que Don Juan Carlos y Doña Sofía visitaban el Vaticano. Si todo va bien, el próximo encuentro con el Papa Francisco será en España.

miércoles, 23 de abril de 2014

El Rey entrega el Premio Cervantes a Elena Poniatowska

El Rey reconoce el compromiso de Poniatowska al dar voz a los desfavorecidos

ABC

El Rey ha reconocido el compromiso humano, y en particular con las mujeres, de la escritora mexicana a la que ha entregado hoy el Premio Cervantes, Elena Poniatowska, autora impulsada por la necesidad de "dar voz a los desfavorecidos".

En el histórico paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, acompañado de la Reina y en presencia del jefe del Gobierno, Mariano Rajoy, Don Juan Carlos ha dicho que la distinción a la autora mexicana, de 81 años, es también "un homenaje a todas las personas que, como la propia galardonada, han sembrado el camino para alcanzar la promesa de un futuro mejor".

"La humanidad es el centro de gravedad de la obra de Elena Poniatowska. La necesidad de dar voz a los desfavorecidos, de poner en evidencia las contradicciones del progreso, de denunciar la discriminación social y toda clase de injusticias, conforma el espíritu se su producción literaria", ha destacado el monarca.

En su "ingente obra", ha proseguido el Monarca, "ha defendido la igualdad como requisito esencial del desarrollo social y humano, la educación como derecho universal y la trascendental relevancia de la mujer en las nuevas realidades sociales".

Porque en la alocución con la que ha cerrado el solemne acto de entrega de Premio Cervantes 2013 ha hecho especial hincapié en la preocupación de la autora por la condición de la mujer y ha citado sus relatos de la vida de grandes mujeres, "que han hecho uso de su genio para reclamar y conquistar un mejor espacio".

"Elena Poniatowska hace que las mujeres se eleven con voz propia y encuentren espacios que por justicia les corresponden", ha remarcado. También ha constatado cómo en su obra la conquista de la libertad y la igualdad aparecen como una "aspiración universal" que trasciende "los límites de la clase y el género".

En sus obras, la lucha social se presenta como "una defensa del entendimiento mutuo, de la solidaridad y del encuentro entre individuos históricamente distantes, para crear un espacio compartido que acoja a quienes lo habitan", según el Monarca.

El Jefe del Estado, que ha comenzado su discurso con un recuerdo "lleno de admiración y cariño" al escritor Gabriel García Márquez, "una figura clave de las letras hispánicas y de toda la literatura universal", ha situado en la vida de Elena Poniatowska, "de por sí, crisol de lenguas tradiciones y culturas", el carácter de su obra.

«Manera global de observar el mundo»

Nacida en Francia, su herencia mexicana y polaca, ha explicado, constituye una combinación que "se hará visible en su manera global de observar el mundo", y sus "intensas vivencias", la materia con la que ha alimentado su literatura". Una producción marcada por una "profunda conciencia social", por la "dramática historia europea" del siglo XX y por la "muchas veces dura, realidad mexicana", según sus palabras.

En este sentido, el Rey ha recordado que el periodismo "fue su ventana para conocer el mundo, y parte fundamental de su quehacer literario", en el cual "la fina línea que separa la realidad de la ficción" es una constante. "Conjugando lo real y lo literario en una zona intermedia entre la crónica y la novela, nuestra galardonada aproxima la realidad a nuestras vidas", ha añadido Don Juan Carlos, para quien la escritora logra invitar al lector a "adoptar una visión crítica", estimulándolo para "vivir un compromiso con el ser humano".

En suma, los principios de su universo literario, ha constatado, "se identifican con los de una cultura democrática que configura la equidad, la justicia y la libertad como un deseo posible, como un proyecto realizable dedicado a regenerar la humanidad".

Para el Rey, Elena Poniatowska merece el Cervantes "por su extraordinaria dedicación al oficio de escritora, por el entusiasmo demostrado en su ejercicio y por la profunda sensibilidad con que ha retratado la realidad mexicana de las últimas décadas". Algo que, ha enfatizado don Juan Carlos, ha conseguido a través de más de cuarenta libros de cuentos, reportajes, teatro, ensayo, biografía y novela y miles de artículos periodísticos.

lunes, 21 de abril de 2014

"Happy and Glorious"




Con estas palabras extraídas del himno nacional británico, podemos definir la nueva fotografía oficial que se ha divulgado de la reina Isabel II con motivo de su 88 cumpleaños.

El autor de la imagen es David Bailey, quien confesó ser «desde siempre un enorme admirador de la Reina». «Tiene ojos muy amables y un destello travieso. Siempre me han gustado las mujeres fuertes y ella es una mujer muy fuerte», comentó el artista.

La instantánea será empleada en actividades de apoyo a la campaña «GREAT», cuyo objetivo es generar empleo y crecimiento al presentar al Reino Unido como destino de primera para el comercio, el turismo, la inversión y la educación.

Artículo en The Daily Telegraph

Álbum de fotos

domingo, 20 de abril de 2014

Los Reyes asisten a la misa del Domingo de Pascua en la Catedral de Palma

Pulse para ver el video

ABC

Sus Majestades los Reyes, los Príncipes de Asturias -con sus hijas- y la Infanta Doña Elena han asistido este domingo a la misa de Pascua celebrada en la Catedral de Palma de Mallorca. A su llegada al templo, la Familia Real ha sido recibida por el presidente del Gobierno balear, José Ramón Bauzá, y por la presidenta del Consell de Mallorca, María Salom.

En años anteriores, se encontraban también junto a las principales autoridades autonómicas los integrantes del cabildo catedralicio, situación que este domingo no se ha dado.

Cabe recordar que Don Juan Carlos no había podido estar presente en la misma celebración hace justo un año, al encontrarse aún convaleciente de una operación, aunque sí asistieron entonces Doña Sofía, los Príncipes de Asturias con sus hijas Leonor y Sofía, y Doña Elena.

La Reina ha pasado toda la Semana Santa en Mallorca, acompañada de su hermana Doña Irene. El pasado lunes Doña Sofía asistió, también en la Seo palmesana, a un concierto organizado por el Rotary Club Palma-Ramón Llull a beneficio de Proyecto Hombre. La obra interpretada fue «Un réquiem alemán», de Johannes Brahms, por parte de la Orquesta Sinfónica de las Islas Baleares, bajo la dirección de Joan Company, y por la Coral Universitaria de las Islas Baleares.

Por su parte, los Príncipes de Asturias llegaron a la isla ayer sábado, mientras que Don Juan Carlos y Doña Elena han llegado a primera hora de este domingo.

«En Cartagena, los Reyes se volcaron con Gabo, ya enfermo»

«En Cartagena, los Reyes se volcaron con Gabo, ya enfermo»

ABC

«Gabo era amigo del Rey desde hace mucho tiempo», relata Víctor García de la Concha, actual director del Instituto Cervantes. Cuando se estaba preparando el Congreso de la Lengua en Colombia, Gabriel García Márquez quería que se celebrase en Cartagena, mientras que el presidente colombiano Uribe prefería Medellín. Un día, Carmen Ballcells llamó a García de la Concha y le dijo que viajara a Barcelona porque Gabo quería verle: «Y ten cuidado porque a veces se le va la cabeza, me lo dijo ya entonces, antes de 2007, aunque no con la gravedad que sucedió más tarde».

El caso es que Gabo le recibió con una frase sonora: «Cuando un rico viene a ver a un pobre algo bueno le ha de dar». El entonces director de la Academia le respondió que «entonces, piensa que el rico eres tú, que tienes este piso, y la casa de Cartagena y la de México. Lo digo porque tienes un tesoro, los derechos literarios de "Cien años de soledad" y vengo a pedirte que nos los cedas para hacer desde la Academia una edición conmemorativa». Allí todos pedían.

Gabo dijo: «Pero yo quiero ver al Rey». «Yo volví a hablar de los derechos y él insistió en lo del Rey –recuerda García de la Concha, y los logró para la edición canónica que hizo la RAE– porque había hecho una gestión infructuosa. Llamé a Zarzuela y se puso Ricardo Díez-Hochleitner, que me confirmó que el Rey había oído que Gabo estaba en España y también quería verle».

Tiempo después, el Rey relató al entonces director de la RAE el resultado de aquella visita: «Me dijo, mira tú, Rey, tienes que ir a Cartagena», porque lo que quería era celebrar en su ciudad el Congreso de la Lengua. Al final se acordó hacerlo así, con presencia de los Reyes y celebrar en Medellín el Congreso de la Gramática.

García de la Concha recuerda la visita de los Reyes también a Medellín, en alguno de los barrios más conflictivos: «Allí la seguridad dependía de los ángeles custodios, pero fue impresionante, porque salía la gente de los ranchitos, de las chabolas, a saludar y a besar a los Reyes con un cariño extraordinario». Pero García de la Concha insiste en que Gabo era «amigo amigo, desde mucho antes de ese congreso, pero en aquel Congreso los Reyes se volcaron. Gabo ya estaba herido por la enfermedad y se volcaron mucho más».

domingo, 13 de abril de 2014

Misión Península Arábiga: el Rey en busca de contratos y prestigio

El Rey Juan Carlos, recibido por el ministro de Estado Sultán al...

El Mundo

Don Juan Carlos, de 76 años, ha despegado esta mañana de Torrejón de Ardoz en un Airbus 310 rebosante de acompañantes oficiales: cuatro ministros (Fomento, Defensa, Exteriores e Industria); dos secretarios de Estado (Comercio e Infraestructuras); el jefe de la Casa, Rafael Spottorno (con rango de ministro); una quincena de altos ejecutivos (ACS, Indra, OHL, Airbus, Técnicas Reunidas, FCC, CAF-Talgo, Abengoa, Cepsa, Ferrovial, Navantia, Sener, Ineco, Constructora San José y Typsa), y cuatro periodistas de medios públicos.

El Airbus A-310 de la Fuerza Aérea española aterrizó minutos antes de las 19.00 hora local (18.00 hora española) en el aeropuerto de Abu Dabi, donde le dio la bienvenida el ministro de Estado Sultán al Yaber -que dirige la empresa Masdar, con intereses en España- y fue recibido con un cordón de honores militares.

Desde el aeródromo de la capital emiratí, el Rey se dirigió al mausoleo donde reposan, junto a una de las mayores mezquitas del mundo, los restos del jeque Zayed bin Sultán al Nayan, fundador de la Federación de Emiratos Árabes Unidos, para rendir homenaje a su memoria, como suele ser habitual en el protocolo de estas visitas oficiales.

Ayudado por su bastón, el Monarca entró en el mausoleo erigido en memoria del jeque Zayed junto a una de las mayores mezquitas del mundo y, al igual que hizo en su visita oficial de 2008, permaneció unos instantes ante la tumba y se despidió con una inclinación de cabeza en señal de respeto por el primer presidente de los EAU, fallecido en 2004 y a cuyo funeral asistió el Príncipe de Asturias.

En esta ocasión, el Rey no llegó a entrar en la Gran Mezquita, un imponente templo de mármol blanco y 82 cúpulas, cuyo interior ya recorrió en 2008 -como también hicieron los Príncipes Felipe y Letizia dos años después-, en una visita en la que el Monarca pudo contemplar la inmensa sala de oración, con capacidad para más de 30.000 fieles y cubierta con la alfombra persa más grande del mundo.

Este lunes, la agenda comienza con una presentación de Mubadala, brazo inversor del Gobierno del emirato, y continúa con reuniones entre ministros de ambos países, un encuentro empresarial, la firma de varios acuerdos bilaterales y un almuerzo oficial ofrecido al monarca por el príncipe heredero, jeque Mohamed bin Zayed al Nayan.

El martes, una presentación de la ciudad financiera de Abu Dabi completará el programa oficial en Emiratos Árabes, desde donde el Rey de España viajará a la capital kuwaití.

El Rey comienza así en Abu Dabi, la capital federal de Emiratos Árabes Unidos (EAU), una gira entrecortada por la Península Arábiga y que durará hasta primeros de junio. El martes irá a Kuwait City, y de ahí volverá a Valencia para asistir a la final de la Copa del Rey de fútbol. Más tarde, regresará a Bahrein y Omán. Después, dentro de unas semanas, Arabia Saudí. Por último, y de nuevo en el Golfo Pérsico, Qatar.

Estos seis países forman parte del llamado Consejo de Cooperación del Golfo, una especie comunidad europea en sus orígenes basada en una riqueza petrolífera compartida en todos los casos excepto el del sultanato de Omán. Emiratos Árabes Unidos y Kuwait generan cada uno el 10% del total de la producción de petróleo de la OPEP, unos tres millones de barriles cada día.

Las empresas que acompañan al Rey acuden hambrientas de contratos. Entre los más codiciados, el metro de Abu Dabi y dos museos de futura construcción allí (Zayed, en honor al padre de la patria, y Guggenheim, una rama del original en Nueva York como lo fue el de Bilbao). También el aeropuerto de Kuwait, necesitado de una urgente renovación.

Casi todas las compañías españolas están ya presentes en Emiratos, que se compone de siete federaciones además de Abu Dabi, la principal además de capital y donde reina la familia Al-Nayhan. Pero con este viaje aspiran a conseguir más gracias a la diplomacia pública ejercida por el Rey.

Don Juan Carlos conoce muy bien esta zona del mundo, que es junto a América Latina donde más negocios internacionales está haciendo ahora España. Hace dos años y medio estuvo por última vez en Abu Dabi en un viaje personal para asistir a la Fórmula 1. Hace dos años, justo un poco antes de Semana Santa, como ahora, viajó a Kuwait. Entonces lo hizo, sin embargo, sin anunciarlo públicamente. En España se supo tan sólo porque un medio kuwaití publicó una foto del Rey saludando al emir de allí, Sabah al Sabah.

Después vino la caída en Botsuana, el posterior escándalo, y el modus operandi de La Zarzuela cambió. Se acabaron los viajes del Rey privados/públicos. Esta mañana ha despegado con luz y taquígrafos en un viaje de altos vuelos políticos y económicos: Ana Pastor (Fomento); Pedro Morenés (Defensa); José Manuel García-Margallo (Exteriores) y José Manuel Soria (Industria).

Soria se llevará la peor parte en Abu Dabi. Forzado por Mariano Rajoy, presionado a su vez por Bruselas, el ministro de Industria se vio obligado a rebajar las primas que el anterior Gobierno socialista había concedido a las renovables como medio para reducir el déficit.

Masdar, la empresa verde del emirato, se vio perjudicada por este cambio una vez que ya había realizado la inversión en España. Masdar ha denunciado a España ante el tribunal internacional. Madrid espera que este viaje con el Rey sirva para suavizar las tensiones provocadas por tras el repentino ajuste del presupuesto español.

Las empresas persiguen contratos y el Rey, prestigio. La última vez que quiso viajar a Abu Dabi, en enero de 2013, se vio obligado a cancelar la visita debido a motivos personales, entre ellos su mala salud. Ahora ya puede caminar solo con un bastón, ha perdido peso y sólo tiene que hacer dos horas de rehabilitación al día. Lo acompañan el médico y el fisio.

En 2012 quiso recuperar su imagen de infatigable embajador internacional de la Marca España demasiado pronto. Viajó a América Latina (Brasil y Chile), Moscú y la India. Al final, tuvo que regresar a quirófano, de donde ha estado entrando y saliendo hasta el pasado otoño, cuando fue operado con más éxito por el doctor Miguel Cabanela.

Con esta importante misión a la Península Arábiga el Rey pretende remontar en las encuestas y demostrar a los españoles que, 38 años después de la Transición, su reinado aún vale la pena.

lunes, 7 de abril de 2014

El Príncipe brinda con Artur Mas por Cataluña y por España

Artur Mas y Don Felipe brindan hoy en Barcelona

ABC

El Príncipe Don Felipe ha alabado esta mañana el "espíritu emprendedor" de la empresa catalana Puig en la inauguración del nuevo edificio coporativo del grupo de moda y perfumería, que este 2014 celebra su centenario, y la ha señalado como "ejemplo de los mejores valores empresariales que Cataluña y el conjunto de España quieren proyectar al mundo". "Gracias por ello, por lograrlo y por apostar por ese futuro brillante y esperanzador que queremos forjar todos juntos", ha concluido Don Felipe su brindis en el transcurso del almuerzo oficial.

En lo que es su sexta visita a Cataluña en lo que va de año, y acompañado de Doña Letizia, el Príncipe ha señalado la marca perfumera como una de las que "lleva la mejor imagen de Cataluña y de España por todo el mundo y nos da muy buenas razones para ser optimistas en la plena superación de la crisis y el mayor progreso de nuestra economía". En esta misma línea, y en una intervención en catalán y castellano, Don Felipe ve en Puig "un ejemplo del mejor espíritu emprendedor y empresarial catalán que sabe coordinar eficacia, resultados, servicio al consumidor y compromiso con la sociedad".

Acompañado por el presidente de la Generalitat, Artur Mas, entre otras autoridades, así como por el consejero delegado de Puig, Marc Puig, Don Felipe ha valorado también el alto grado de internacionalización de la firma, un ejemplo, ha añadido, para el conjunto de la economía española.

jueves, 3 de abril de 2014

El Papa recibe a la reina Isabel II

La reina de Inglaterra hace esperar 15 minutos al Papa Francisco en su primer encuentro en el Vaticano

ABC

El Papa Francisco recibió este jueves en audiencia privada a la reina de Inglaterra Isabel II, cabeza de la Iglesia Anglicana, que ha hecho esperar al Papa cerca de quince minutos. Ella y su marido, el duque de Edimburgo, llegaron con retraso al Vaticano, en torno a las 15.20 hora local (13.20 GMT).

La última visita de Isabel II a la Santa Sede fue en 2000 para reunirse con Juan Pablo II.

La audiencia, a puerta cerrada, no se produjo en el apartamento papal, como es costumbre en las reuniones con autoridades y jefes de Estado, sino que se celebró en una de las salas anexas del Aula Pablo VI del Vaticano. Antes de la reunión, que finalmente duró 17 minutos, se procedió al tradicional intercambio de regalos.

El Pontífice argentino obsequió a la monarca con un presente dirigido a su bisnieto Jorge, el hijo de los duques de Cambridge, Guillermo y Catalina. Se trata de una esfera de lapislázuli con una cruz de plata engarzada.

Asimismo, el Papa regaló a la reina un facsímil del decreto de canonización de San Eduardo «El Confesor», rey de Inglaterra entre 1043 y 1066. Por su parte, la reina entregó al Pontífice una cesta con productos ingleses y frutos de sus propiedades.

Isabel II y el duque de Edimburgo llegaron a Roma hacia el mediodía de este jueves para almorzar con el Jefe del Estado italiano, Giorgio Napolitano, en una visita que duró unas cinco horas y que terminó con la entrevista con el Papa, al que aún no conocía.

lunes, 31 de marzo de 2014

«La concordia fue posible con Suárez ¿por qué no ha de serlo también ahora?»

«La concordia fue posible con Suárez ¿por qué no ha de serlo también ahora?»

ABC

Hacía mucho tiempo que la España institucional, política y social no se reunía al completo. Ni la celebración de la Fiesta Nacional ni el aniversario de la Constitución ni ningún otro acontecimiento había tenido el efecto unificador del recuerdo a Adolfo Suárez. Los Reyes y los Príncipes de Asturias, el Gobierno y la oposición, políticos de izquierdas y de derechas, defensores de la unidad de España y nacionalistas, mandatarios extranjeros, altas autoridades, artistas, cantantes, toreros y ciudadanos anónimos... Todos se dieron cita en la tarde de este lunes en la catedral de La Almudena, de Madrid, para rendir el último homenaje al primer presidente de la democracia.

Compartían banco sus sucesores en el cargo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero. Las 17 Comunidades y las dos ciudades autónomas estuvieron representadas por sus presidentes. El de la Generalitat, Artur Mas, estuvo sentado durante la ceremonia con el de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. Al otro lado, tenía un pasillo.

Tres décadas después de que los españoles decidieran prescindir del artífice de la Transición en las urnas, esos mismos españoles y otros de las nuevas generaciones se unieron para reconocer en un funeral de Estado la obra y la persona de Adolfo Suárez, fallecido ocho días antes después de una penosa enfermedad que le había borrado los recuerdos.

Minutos antes de las siete de la tarde, los Reyes y los Príncipes llegaron a la catedral, en cuyas puertas les aguardaban el arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela; el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con su esposa, Elvira Fernández, y uno de los cinco hijos del primer presidente de la democracia, Adolfo Suárez Illana, que se fundió en un largo abrazo con Don Juan Carlos y en otro, más corto, con Don Felipe. Acompañaba a Suárez hijo su esposa, Isabel Flores, mientras el resto de la familia del político esperaba en el interior del templo: sus otros hijos, Sonsoles, Javier y Laura, los dos primeros con sus parejas; sus hermanos, Hipólito, Ricardo y María del Carmen, y sus nietos, entre ellos Alejandra Romero, futura duquesa de Suárez.

La Infanta Doña Elena no pudo asistir a la ceremonia porque a la misma hora se celebraba el funeral por la que fue su suegra, la condesa viuda de Ripalda, madre de Jaime de Marichalar.

Nada más entrar en la catedral, los Reyes y los Príncipes con Rajoy y Suárez hijo pasaron al atrio, donde recibieron –fuera de cámara– el saludo, una por una, de las autoridades internacionacionales que asistieron al funeral. Entre ellos, el presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang; el viceprimer ministro del Reino Unido, Nick Clegg; el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso; el primer ministro de Marruecos, Abdelilah Benkirán; el vicepresidente de Argentina, Amado Boudou, y el expresidente de Colombia Álvaro Uribe.

Minutos después, el Himno Nacional anunció la llegada de la Familia Real, de luto riguroso. Don Juan Carlos y Don Felipe llevaban en la solapa las insignias del Toisón de Oro para despedir a otro caballero de la ilustre orden. La Reina saludó a los asistentes con la mano, la Princesa se santiguó y empezó la ceremonia. El tercer nieto del presidente fallecido, Adolfo Suárez Flores, leyó la primera lectura, la Carta a los Corintios, y monseñor Rouco pronunció su homilía.

«La concordia fue posible con él», afirmó el arzobispo de Madrid. «¿Por qué no ha de serlo también ahora y siempre en la vida de los españoles, de sus familias y de sus comunidades históricas?», preguntó. Suárez, agregó, «buscó y practicó tenaz y generosamente la reconciliación en los ámbitos más delicados de la vida política y social de aquella España que, con sus jóvenes, quería superar para siempre la guerra civil: los hechos y las actitudes que la causaron y que la pueden causar».

Añadió Rouco que la vida del expresidente al servicio de España «nos resulta inexplicable sin la fuerza inspiradora y motivadora del amor cristiano». «Su plegaria es hoy nuestra plegaria. ¡Es la plegaria de España!», afirmó. El arzobispo de Madrid también recordó la entrega de Suárez «al cuidado tierno y sacrificado» de su esposa e hijos.

Volvió a escucharse el Himno Nacional durante la consagración y, después en el momento de la paz hubo gestos que llamaron la atención entre los políticos. José María Aznar estrechó la mano de José Luis Rodríguez Zapatero y José Manuel García-MargalloMargallo dio la paz a Artur Mas. «Por supuesto, si no me llevo mal con él», comentó el ministro de Exteriores después a la salida. Mientras tanto, los Reyes se estrecharon la mano, y los Príncipes se dieron un beso,

Una vez terminada la ceremonia religiosa, la Familia Real y el presidente del Gobierno dieron el pésame al resto de los hijos, hermanos y nietos de Adolfo Suárez., que recibieron también las condolecencias de los mandatarios extranjeros, mientras las autoridades españolas abandonaron rápidamente el templo. En ese momento, se pudo ver cómo Aznar, con toda evidencia, y Soraya Sáenz de Santamaría, con más discreción, eludían saludar al presidente de la Generalitat.

Fuera, a la salida, cientos de ciudadanos aguardaban tras las vallas que terminara el funeral y en algunos balcones se podían ver banderas de España con un crespón negro.

lunes, 24 de marzo de 2014

La gratitud del Rey hacia Adolfo Suárez



ABC

La enfermedad, un proceso degenerativo neuronal, había robado a Adolfo Suárez la capacidad de hablar y de recordar, pero no pudo con el mundo de los afectos y eso fue lo que quedó, al final, entre el Rey y el presidente del Gobierno al que -muy probablemente- más ha querido. Don Juan Carlos también congenió con otros, más allá de la impecable relación institucional que ha mantenido con todos, pero con Suárez era especial. Fue el único presidente del Gobierno al que el Rey pudo escoger -de la terna que le presentó Torcuato Fernández-Miranda- y, aunque en aquel momento a algunos les pareció una decisión arriesgada y a otros «un inmenso error», 38 años después se considera como uno de los grandes aciertos de aquella época.

Al mes de la dimisión

Juntos compartieron la enorme responsabilidad histórica de construir una España democrática y afrontaron los años duros y difíciles de la Transición. El Rey nunca ha podido ocultar la gratitud que siente hacia Suárez. No había pasado un mes desde su dimisión como presidente del Gobierno cuando Don Juan Carlos le concedió el título de duque de Suárez con Grandeza de España, que ahora ha heredado su nieta Alejandra Romero Suárez, hija mayor de Mariam, la primogénita del expresidente.

Pocas veces el Boletín Oficial del Estado ha publicado un reconocimiento tan rotundo como las palabras con las que el Monarca explicaba la concesión de ese título: «Para premiar la lealtad, el espíritu de servicio, el patriotismo y la muestra de sacrificio» de Suárez «en las misiones que le fueron encomendadas, en especial como presidente del Gobierno durante el periodo histórico de la transición política que dirigió con abnegación, tacto y prudencia, al servicio de la reconciliación de todos los españoles en la libertad y bajo la Corona».

En abril de 2002 tuvo lugar el último acto público al que asistió el expresidente del Gobierno antes de que la enfermedad empezara a dar la cara. En ese acto, Don Juan Carlos le entregó el premio Vocento a los valores humanos. Nunca se habían visto antes ni se vieron después tantas muestras de afecto y simpatía en público entre el Rey y un político. Suárez estaba emocionado con los gestos, pero también con las palabras que el Monarca le dirigió: «Creo que el mejor homenaje que puede rendirse hoy al duque de Suárez es el de reconocer que sin su esfuerzo, su abnegación, su lealtad y, lo recalco, su lealtad y su patriotismo, España no habría volado tan alto ni tan deprisa».

Seguramente que en los últimos años al Rey le habría gustado haber podido llamar a Suárez para conocer su opinión sobre España, sobre la crisis, sobre Cataluña y el País Vasco o sobre las dificultades que tienen los políticos de ahora para llegar a acuerdos. Pero Suárez llevaba ya más de diez años enfermo. En su última intervención pública, un mitin en Albacete en mayo de 2003, perdió el hilo y llegó a leer varias veces el mismo folio del discurso que había escrito para apoyar a su hijo mayor, que se presentaba como candidato del PP a las elecciones de Castilla-La Mancha. Ese fue el primer síntoma en público de su enfermedad. En 2005 ya no se acordaba ni de que había sido presidente del Gobierno. En 2008 no reconocía al Rey.

Durante la enfermedad, Don Juan Carlos mantuvo contacto con él y le visitó en varias ocasiones en privado en su residencia de la urbanización madrileña de La Florida. En 2007, cuando se cumplieron treinta años de las primeras elecciones democráticas, le rindió el mayor homenaje que puede brindar el Rey: le concedió el Collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro, que es la máxima distinción que otorga la Casa Real española. Y un año después acudió con la Reina al chalé del expresidente para entregarle personalmente las insignias del Toisón.

No les reconoció

Adolfo Suárez no les reconoció, pero en pocos minutos los Reyes volvieron a ganarse al presidente de la Transición. Incapaces de establecer una comunicación real, Don Juan Carlos y Doña Sofía se volcaron con el lenguaje de miradas y de cariño que Suárez seguía comprendiendo y, «en tres minutos», se metieron «el uno al otro en el bolsillo», relató Adolfo Suárez Illana, testigo del encuentro. Conocedora de su fama de presumido, en un momento de la visita la Reina le llamó «guapo» y Suárez «pegó un brinco» de alegría. Los dos amigos pasearon por el jardín de la casa. El Rey le pasó el brazo por encima del hombro y Adolfo (hijo) aprovechó para tomar unas imágenes con su cámara de fotos para inmortalizar aquel momento.

También el Príncipe ha sido siempre extremadamente cariñoso con Suárez y un gran admirador de su obra política, cuyos valores trata de rescatar contra viento y marea ante la nueva generación de españoles. En 1996, cuando le entregó el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, Don Felipe destacó que Suárez «hizo posible lo que muchos tratadistas políticos habían considerado imposible. Logró aunar voluntades que parecían contrapuestas, dirigió sin violencia las energías latentes de una sociedad hacia la tolerancia y el diálogo, cerró distancias y cicatrices y, en fin, realizó desde su Gobierno la gran misión de devolver España a los españoles mediante el establecimiento de la democracia, la forma de gobierno que Goethe consideraba la mejor, "aquella que nos enseña a gobernarnos nosotros mismos"».

«Los españoles que vivimos la libertad recobrada -agregó entonces- podemos decir de aquella generación que gracias a su ayer existe para nosotros un presente en paz y también un mañana pleno de esperanza».

domingo, 23 de marzo de 2014

Homenaje del Rey al Duque de Suárez



Su Majestad el Rey ha manifestado la «consternación y pena» que siente en estos momentos, tras conocer el fallecimiento del expresidente del Gobierno, Adolfo Suárez.

En un mensaje a la Nación, Don Juan Carlos ha destacado de la figura de Suárez que fue un «colaborador excepcional», que tuvo la «lealtad al Rey y a la Corona» como pauta de comportamiento durante toda su trayectoria política en «defensa de la democracia y de la unidad de España».

En su alocución, el Rey ha destacado de Suárez que representa la «muestra» de que «juntos» los españoles son capaces de superar las «grandes dificultades» y alcanzar «con unidad y solidaridad» el «mejor futuro colectivo para todos».

A Don Juan Carlos el fallecimiento del duque de Suárez le ha llenado de «consternación y pena», ya que fue «un amigo leal» y un «colaborador excepcional» que «en todo momento» tuvo como guía de su actuación su «lealtad a la Corona» y a lo que ésta representa, «la defensa de la democracia, el Estado de Derecho y la unidad y diversidad de España».

El Rey reconoció que su gratitud a Suárez es «honda y permanente, y que su dolor por su pérdida es «grande». Una pena que no puede ser «obstáculo» para recordar «uno de los capítulos más brillantes» de la historia de España que, «protagonizada por el pueblo español», el Rey y Suárez impulsaron junto con «un excepcional grupo de personas de diferentes ideologías, unidos por una gran generosidad y un alto sentido del patriotismo».

Consenso

Esta etapa histórica dio paso al periodo de «mayor progreso económico, social y político» de España. El Rey considera a Suárez un «hombre de Estado» que «puso por delante de intereses personales y de partido» el «interés del conjunto de la nación española». A su juicio, vio con «clarividencia y gran generosidad» que el «mejor porvenir de todos pasaba por el consenso» sabiendo «ceder en lo accesorio, si ello era necesario» para lograr «grandes acuerdos en lo fundamental»

Don Juan Carlos ha señalado en su mensaje a la Nación que «la superación de la fractura política y social que vivió la sociedad española en el siglo XX fue su objetivo prioritario, como lo fue también el mío» y que en ese empeño «Adolfo Suárez dio lo mejor de sí mismo» y «trabajó sin descanso para lograr la mejor articulación de la diversidad de España, y la recuperación de la legítima posición de nuestro país en el escenario internacional».

El Rey finalizó sus palabras con un «emocionado recuerdo» a Suárez enviando «en estos tristes momentos» todo su «cariño» a sus hijos y a toda su familia.

sábado, 22 de marzo de 2014

Adolfo Suárez, el político de las cuatro palabras

Fernando Ónega

La Vanguardia

Fue el hombre oportuno para el momento más necesario. Fue el hombre adecuado para la inmensa aventura de conducir un país desde un sistema dictatorial a una democracia plena. Fue una genial intuición del rey Juan Carlos, que, cuando decidió designarlo presidente, se jugó literalmente la Corona. Pero lo conocía muy bien. Sabía que era bastante del régimen franquista como para no soliviantar al búnker de la resistencia. Sabía que era lo bastante abierto como para legalizar al Partido Comunista. Sabía que era bastante seductor como para encabezar una gigantesca operación de consenso. Sabía que era bastante leal como para dejar la piel en consolidar la monarquía. Y sabía que era lo bastante osado como para ponerse al día siguiente a desmontar el franquismo y toda su poderosa estructura de poder. Os estoy hablando de Adolfo Suárez González, al que suelo definir como el último héroe nacional.

Aquel chusquero de la política, como le gustaba calificarse, era un personaje mediano cuando llegó a la presidencia del gobierno. No tenía la talla intelectual de un Fraga, ni el atractivo ideológico de un Felipe González, ni la prestancia exterior de un Areilza. Se consideraba a sí mismo un desclasado, porque no estaba en la lista de ninguna élite, ni económica, ni intelectual, ni procedía de una familia de abolengo. Era pura clase media, de extracción provinciana, formación religiosa, casado con la chica bien de la comarca y con recursos tan escasos que tuvo ganar el pan como porteador de maletas en una estación de tren. Pero había mamado la política. La llevaba en la sangre. No valía para otra cosa ni vivía para otra cosa. La política no fue su vocación; fue su pasión.

Su ejecutoria se puede resumir en cuatro palabras: valentía, diálogo, dignidad y generosidad. Sobre esas cuatro palabras construyó todo lo que hoy tenemos en la España política, desde la Constitución al Estado de las autonomías, o desde la reforma fiscal a la ley del divorcio. Todo lo hizo él en unos años trepidantes y en las peores condiciones: en medio de una crisis económica agobiante; cercado por todos los terrorismos; amenazado por los movimientos militares, aquel sórdido ruido de sables que desembocó en el 23-F; con el apoyo de un partido político de puros personalismos; con una oposición dura en la parte final de su mandato, y con una opinión pública que le abandonó (o le acompañó) en su caída en el desencanto.

Digo la palabra valentía y quizá sería más exacto hablar de osadía y más elegante hablar de audacia. Fue osado para enfrentarse a los militares hasta el punto de decirle al general De Santiago: "Le recuerdo que la pena de muerte sigue vigente en el Código de Justicia Militar". Fue audaz en acciones históricas como la legalización del Partido Comunista, que afrontó en soledad, haciendo que el gran motor, el rey Juan Carlos, no apareciese detrás de aquel enorme desafío. Fue un atrevido en la operación Tarradellas. Y fue un valiente en el desmontaje del viejo régimen, a veces con acciones propias de un comando, como cuando decretó la extinción del Movimiento Nacional o cuando ordenó retirar el inmenso yugo y flechas que cubría la fachada de Alcalá 44. Era tan audaz, tan valiente y tan osado que le empezaron a llamar el Chuletón de Ávila.

Escribo la palabra diálogo, porque fue el político que más lo practicó en la historia reciente de España. De las 24 horas del día, 20 las dedicaba a hablar. Habló con todo el mundo, incluso de forma clandestina y ocultándose de la policía, todavía franquista. Buscó el acuerdo con todos los partidos políticos. Entendió la transición como una operación de seducción y así logró consensos nunca vistos y nunca repetidos: la Constitución, los pactos de La Moncloa, la aceptación del registro de partidos, la sumisión de los republicanos históricos a la monarquía...

Logró la complicidad absoluta con Santiago Carrillo, que llegó a convertir en confidente y ayudante en momentos delicados. Juntos adquirieron compromisos que salvaguardaron la paz civil en momentos dramáticos. Con Felipe González fue una relación más desconfiada, porque era el combate entre el dueño del poder y el aspirante y hubo que llegar a situaciones de amenaza, por ejemplo con la posibilidad de crear otro partido socialista desde el gobierno. Con la derecha clásica, sencillamente, nunca se entendió bien. Al principio, porque Fraga lo menospreciaba. Después, porque el mismo Fraga fue utilizado por Felipe González para desprestigiar el liderazgo de Suárez con aquello de "a usted le cabe el Estado en la cabeza".

Recuerdo su dignidad, dignidad de Estado, demostrada cuando se preparó para que lo mataran si lo secuestraba ETA, porque no soportaba la idea de que un presidente de gobierno pudiera ser objeto de chantaje terrorista. Y también cuando se quedó sentado en su escaño en el golpe de Estado, porque prefería morir de un disparo que humillarse en el suelo ante un golpista. "El Estado no podía tirarse al suelo", repetiría años después.

Y desprendía generosidad, pero compartida. La transición fue un éxito porque hubo un ejercicio colectivo de generosidad: de los exiliados que a su vuelta no tuvieron una palabra de revancha; de los encarcelados que salieron a la calle dispuestos a olvidar y colaborar; de los demás líderes políticos, que estuvieron dispuestos a renunciar a algo para que aquello saliera bien. Es fácil suponer que, si el presidente del gobierno no diese el primer ejemplo de renuncia y de capacidad de ceder, no hubieran sido posibles los pactos ni el clima general de concordia. El resto lo aportó el miedo: el miedo a repetir la historia, que fue un compañero incómodo, pero compañero, de la transición.

¿En qué falló Suárez? En varias cosas. La más tonta, en no tener madera de líder de partido, lo cual le condenó a una sensación de caos permanente en la UCD, debidamente ayudado. La más sorprendente, en su miedo escénico al Parlamento. Parece increíble que un hombre tan seductor, tan convincente y tan elocuente huyese de la tribuna como él huía, pero así fue. El gran deterioro de su liderazgo se produjo en su investidura de 1979: al negarse a defender su propio programa de gobierno y delegar en sus ministros resultó un desastre de imagen. Él mismo reconoció que había sido su gran error.

A partir de ahí, la decadencia y el cerco, la entrada en la pendiente de la soledad y la dimisión. Dimitió por todo: por cansancio, por el abandono de su partido, por la feroz oposición socialista, por la presión de los medios informativos, por un desamor que intuyó en el Rey y, sobre todo, para evitar el golpe militar, porque las reuniones de golpistas eran constantes y en algún momento agobiantes.

Su referencia al paréntesis en la vida de España no está escrita por casualidad: es una confesión de que veía el riesgo de un golpe, y era un golpe pensado única y exclusivamente contra él, porque era el traidor que había abierto las puertas a los derrotados en la guerra civil.

Su aventura posterior en el CDS tuvo, sobre todo, mala suerte: era un partido de centro-izquierda cuando la España de centro-izquierda había apostado por Felipe González. Hubiera tenido un futuro importante, a la vista de la necesidad de un partido-bisagra y la crisis de la socialdemocracia; pero no tenía capacidad de resistencia económica ante un futuro demasiado difuso y demasiado lejano. Pero sí sirvió para algo: para demostrar una vez más la generosidad de este hombre, que estuvo dispuesto a ayudar siempre al gobierno socialista, aunque los socialistas le habían asediado con crueldad. No es que les perdonase. Es que, por su experiencia personal, comprendía perfectamente las necesidades del gobernante.

Me han preguntado mucho si este país ha sido justo con él. En principio, no, y creo que por una razón: porque las necesidades diarias, nunca bien atendidas, impedían ver la dimensión histórica de su obra. Más tarde sí, pero no tuvo tiempo de comprobar la gratitud política ni social. Recibió reconocimientos notables como el premio Príncipe de Asturias a la Concordia, fue objeto de unos cuantos homenajes públicos, pero los más importantes testimonios tardaron demasiado en llegar.

Creo que el ejemplo de Alfonso Guerra es elocuente del cambio de opinión de este país: pasó de llamarle "tahúr" a ser el gran defensor de su obra. Guerra es un espejo de un arrepentimiento colectivo por las injusticias anteriores.

Al final de sus días, el Suárez al que habían negado el saludo en misa, al que despreciaba el empresariado por ser obrerista y menospreciaban los progres por ser conservador, estaba viviendo un nuevo esplendor: la justicia histórica hacia su obra, el reconocimiento de su trabajo, el ensalzamiento de su figura. Eso ocurrió cuando había suficiente distancia en el tiempo para apreciarlo, cuando se le podía comparar con quienes le sucedieron y también por un poco de compasión: la compasión hacia el hombre que al final vivió tragedias familiares y su propia tragedia. Él no pudo ver ese renacimiento del respeto a su figura.

El último testimonio suyo que conservo es una carta personal del año 1995. Terminaba así: "De la transición política, de la democracia española, no se puede hablar de vencedores ni vencidos. Esa es nuestra mayor gloria". Se trata de un fantástico resumen de aquella fantástica aventura de la transición que él gestionó y que fue la hermosa aventura de conquistar la libertad.

La Reina: «España hace todo lo que puede en la ayuda al desarrollo»

La Reina: «España hace todo lo que puede en la ayuda al desarrollo»

ABC

La Reina ha afirmado que «España está haciendo todo lo que puede en la ayuda al desarrollo» y ha calificado de «formidable» el trabajo de los cooperantes. Doña Sofía hizo estas afirmaciones en la ciudad de Antigua, tras constatar sobre el terreno durante cuatro días la labor que está realizando Cooperación Española en Guatemala y recibir un aluvión de agradecimientos por la ayuda prestada. Desde el presidente de la República hasta la Defensora de la Mujer Indígena, además de religiosos que trabajan con los más desfavorecidos, humildes autoridades locales y guatemaltecos anónimos han hecho llegar a la Reina su gratitud, tanto por su entrega personal como por la solidaridad española.

En una breve conversación con los periodistas que le acompañan en este viaje de cooperación, la Reina relató que conoce el trabajo realizado por los españoles en este país centroamericano desde hace 37 años, «cuando hicimos el primer viaje oficial el Rey y yo», y recordó que desde entonces ha realizado un segundo viaje oficial con Don Juan Carlos, en 2007, y cuatro de cooperación a Guatemala. «Desde la última vez que vinimos, hemos visto un gran avance. Realmente, Guatemala está avanzando en conjunto con España», añadió.

También elogió la labor que realizan los cooperantes y los religiosos españoles en este país: «Realmente, es un trabajo formidable, impresionante». Doña Sofía destacó la «buena sintonía» con la que trabaja la AECID en colaboración con el Gobierno de Guatemala «para avanzar en todo lo que es desarrollo».

«Quiero felicitar a la AECID por la labor que hace desde hace 25 años», manifestó. Entre los avances, resaltó especialmente los esfuerzos para acabar «con la violencia contra la mujer, que es impresionante», pero también destacó «la lucha contra la desnutrición de los niños» y los esfuerzos a favor «del desarrollo rural».

Doña Sofía, que esta noche emprende el regreso a Madrid tras permanecer cuatro días en Guatemala, también agradeció la «cariñosa» acogida que le han brindado el presidente del Gobierno de la República, Otto Pérez Molina, y su esposa, Rosa Leal. "Él y su mujer han estado muy afectuosos y encantadores y nos han ofrecido una cena muy simpática, con mucho cariño."

La Reina hizo estas declaraciones luciendo un chal guatemalteco ("perraje") que le acababa de regalar la Defensora de la Mujer Indígena, Gloria Laynez, en agradecimiento por el apoyo prestado por Doña Sofía, personalmente, y por «los españoles a través de sus impuestos».

«No habríamos subsistido sin España»

«Sin la ayuda de España, no hubiéramos podido subsistir», manifestó Laynez, quien destacó que la Reina «es amiga de las mujeres indígenas de Guatemala» y afirmó que, gracias a la ayuda española «se han defendido los derechos de las indígenas, especialmente vulnerables por ser mujeres, indígenas y víctimas de la extrema pobreza, y, además, a los indígenas se les ha atendido en sus propios idiomas». Laynez agradeció a la Reina «el aporte económico de Cooperación Española, que ha permitido atender a 38.000 mujeres desde 2008».

Durante su estancia en Antigua, la Reina también recibió un espectacular homenaje maya, dirigido por unos chamanes, que le brindaron un rito de purificación y agradecimiento mediante incienso de copal, siguiendo sus tradiciones.

Más información del viaje de la Reina a Guatemala