viernes, 20 de octubre de 2006

Oviedo acoge la ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Asturias

Don Felipe y doña Letizia reciben en Oviedo a los premiados con el Príncipe de Asturias

La Princesa de Asturias a su llegada a Oviedo. (Foto: EFE)
 
EFE | ELMUNDO.ES

OVIEDO.- Los Príncipes de Asturias reciben en audiencia a los premiados con el galardón antes de presidir la ceremonia de entrega, que comenzará a las 18.30 horas en el Teatro Campoamor.

La recepción tiene lugar desde las 12.30 horas en el Hotel de la Reconquista de Oviedo con la asistencia, además de los galardonados, de los presidentes de los Jurados y los patronatos Príncipe y Fundación de los Premios, que cumplen 25 años.

La ceremonia de entrega de los Premios se celebrará en el Teatro Campoamor de la capital asturiana, y contará con la asistencia de la ministra de Cultura, Carmen Calvo, y la de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera.

La Princesa llegó minutos antes de las 23:00 horas del jueves al Hotel de la Reconquista, lugar en el que habitualmente se alojan los Príncipes en sus visitas oficiales a la región.

Don Felipe llegó el miércoles a la capital asturiana y dedicó el jueves a recibir en audiencia a diversos colectivos sociales e inaugurar una exposición de fotógrafo brasileño Sebastiao Salgado.

Doña Letizia, que se encuentra embarazada de su segundo hijo, que nacerá en primavera, no viajó el miércoles a Oviedo por las molestias que padece debido a su estado.

El año pasado doña Letizia no pudo acompañar al Príncipe en el Teatro Campoamor ya que los médicos desaconsejaron el viaje dada la proximidad del parto de su primogénita, la Infanta Leonor, que nació en la madrugada del 31 de octubre, una semana después de la ceremonia en el Campoamor.
Actividades de los premiados

Los galardonados de esta edición llevan ya varios días en Asturias, donde están participando en diversas actividades al tiempo que conocen el Principado.

El primero en llegar, el pasado día 16, fue John Fahey, presidente de la National Geographic Society, galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades.

Desde el día 18 se encuentran en Oviedo Juan Ignacio Cirac, Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica, Pedro Almodóvar, Príncipe de Asturias de las Artes, y Paul Auster, Príncipe de Asturias de las Letras. El director de cine español y el escritor estadounidense ofrecieron el jueves por la noche en Gijón un coloquio en el que pusieron en común las raíces de su impulso creativo.

Pepu Hernández, Pau Gasol, y otros miembros de la selección española de baloncesto, galardonada con el Príncipe de Asturias de los Deportes, también se encuentran en Oviedo.

Mary Robinson, Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales, ha llegado al Principado el mismo viernes.

Además, la Fundación Príncipe de Asturias ha galardonado a Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) con el Premio de la Concordia, a Juan Ignacio Cirac con el de Investigación Científica y Técnica y a la Fundación Bill y Melinda Gates con el de Cooperación Internacional.
Agradecimiento de Bill Gates

Bill Gates ha expresado su agradecimiento en un vídeo difundido por la Fundación Príncipe de Asturias y ha lamentado no poder asistir a la entrega de de premios. Melinda Gates, esposa del fundador y presidente de Microsoft, y el padre de éste, Bill Gates Senior, sí estarán presentes en la ceremonia.

"Mi padre es co-presidente de nuestra Fundación, y ha sido una gran inspiración para Melinda y para mí; personifica todo lo que representa nuestra Fundación", señala Gates en el vídeo, en el que asegura que es un "gran honor" recibir este premio.

miércoles, 18 de octubre de 2006

Don Felipe y Doña Letizia llegan hoy a Oviedo para asistir a los actos de los Premios Príncipe de Asturias

ABC

Los Príncipes de Asturias llegan hoy a Oviedo para asistir a los actos organizados con motivo de la entrega de los Premios Príncipe de Asturias, prevista para el viernes. Don Felipe y Doña Letizia llegarán por la tarde al hotel Reconquista. Los actos oficiales no comenzarán, sin embargo, hasta el jueves.

Esta es la segunda ocasión en la que la Princesa acompañará al Príncipe a los actos organizados con motivo de la entrega de los Premios. Doña Letizia suspendió el año pasado su viaje al Principado a última hora por encontrarse en la recta final de su primer embarazo. La Princesa tampoco pudo acompañar a su esposo en la última visita que hizo a Oviedo el 28 de septiembre como consecuencia de las molestias del embarazo de su segundo hijo.

Los Príncipes iniciarán el jueves una apretada agenda de actos oficiales. A la totalidad de los actos está prevista la asistencia de doña Letizia a excepción de las audiencias programadas para el jueves en las que sólo estará presente don Felipe. El primer acto oficial al que asistirán los Príncipes de Asturias será a la inauguración de la exposición fotográfica 'Génesis' de Sebastiao Salgado (Premio Príncipe de Las Artes) que podrá visitarse en el paseo de Los Alamos de Oviedo. Ambos asistirán además al concierto de clausura de la Semana de Música de Cajastur que se celebrará en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo.

La agenda de don Felipe prevista para el jueves se completará con las audiencias a los galardonados con la Medalla de Asturias 2006, a los Premios Fin de Carrera 2005 de la Universidad de Oviedo, al Instituto Jovellanos de Gijón, a representantes del Ente Público de Comunicación del Principado, a la Unión Sindical Obrera, a la Junta directiva del Club Asturiano de Calidad, a la junta de gobierno del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales del Principado y a la del Colegio Oficial de Agentes Comercial de Oviedo, a la Asociación Cultural Llacín, al Círculo Aeronáutico Jesús Fernández Duro y al Consejo Rector de la Cooperativa Farmacéutica Asturiana.

ENTREGA y AUDIENCIA
Los Príncipes de Asturias celebrarán dos audiencias en la mañana del viernes, horas antes de la ceremonia de entrega de los galardones. La primera audiencia será a las 12, 00 con los miembros protectores de la Fundación Príncipe de Asturias. Posteriormente se reunirán con los presidentes de los jurados de los galardones y con los galardonados en esta edición de los premios.

La ceremonia de entrega de los galardones se celebrará a las 18, 30 horas en el teatro Campoamor. La estancia de los Príncipes en Asturias culminará el sábado con la visita a la comunidad vecinal de Sariego, para hacerle entrega del Premio al Pueblo Ejemplar.

El Rey alaba a Delibes por «reflejar al hombre, en toda su honda y compleja dimensión»

El Rey alaba a Delibes por «reflejar al hombre, en toda su honda y compleja dimensión»
 
A. CORBILLÓN. VALLADOLID.

ABC

Sus Majestades los Reyes presidieron ayer la entrega del premio Vocento a los Valores Humanos, que este año ha sido concedido al escritor Miguel Delibes, en un acto que reunió a cientos de invitados en el hotel Palacio de Santa Ana, de Arroyo de la Encomienda.
Ausente el premiado, al que su estado de salud tiene recluido en su domicilio -como él mismo se encargó de recordar a los asistentes en un discurso grabado y que se proyectó durante el acto-, el protagonismo recayó en Miguel Delibes de Castro, su hijo, encargado de recibir el premio, una escultura de Mariano Villalonga, y las felicitaciones de todos los que intervinieron en el homenaje.
El biólogo estuvo arropado por una amplia representación de la familia Delibes, entre ellos, sus siete hijos y otros tantos nietos, que compartieron mesa y mantel con los demás asistentes al homenaje, entre ellos, representantes de los distintos sectores de la sociedad, directivos de Vocento y los directores de todos sus medios de comunicación.
Don Juan Carlos, que tras pronunciar su discurso se desplazó con la Reina hasta la residencia del novelista para felicitarle personalmente, centró gran parte de sus palabras en glosar la figura y los méritos que hacen acreedor a Miguel Delibes del galardón. Tras felicitarse por su estancia en «la muy querida ciudad de Valladolid», el Monarca destacó el afecto que por «su persona y su obra sentimos la Reina y yo, en los que hallamos múltiples y destacados valores que lo hacen merecedor de esta prestigiosa distinción».
Para Don Juan Carlos, las cualidades literarias del autor de «Cinco horas con Mario» y su forma de moldear las palabras encarnan los valores del «respeto, la verdad y la libertad». Todo ello para saber «reflejar al hombre, en toda su honda y compleja dimensión, mediante un lenguaje exacto, riguroso, medido y depurado».
Al discurso Real le precedieron las palabras del presidente del Consejo de Administración de «El Norte de Castilla», Alejandro Royo-Villanova, que, tras agradecer la presencia de los Monarcas, recordó el papel del diario como «crónica de los haceres y deshaceres» de los últimos 150 años. Y es que precisamente ayer hace siglo y medio salió a la luz el primer ejemplar de esta publicación, decana de la prensa española. Royo-Villanova destacó también el compromiso de seguir haciéndolo, ahora, «en la mejor época de nuestra historia que coincide con el Reinado de Vuestras Majestades».
Santiago de Ybarra en su participación subrayó la vocación de Vocento como empresa por la defensa de la palabra y de los valores humanos.
El claustro del palacio de Santa Ana se quedó pequeño, en especial cuando, tras la entrada de Don Juan Carlos y Doña Sofía, los invitados hicieron cola para saludarles. Dentro de un protocolo llevado al milímetro, la anécdota la protagonizó la consejera de Hacienda de la Junta de Castilla y León, Pilar del Olmo, que realizó un celérico esprint para dar la mano a los Reyes tras despistarse y quedar descolgada de la larga fila de invitados que saludaron a Don Juan Carlos y Doña Sofía.
Antes de presidir la entrega del premio, Sus Majestades visitaron el histórico edificio de la Universidad de Valladolid, cuya Facultad de Medicina celebra su VI Centenario. Desde el Paraninfo se trasladaron al Palacio de Santa Cruz, donde visitaron una exposición en la que se refleja la trayectoria de la Facultad de Medicina. El comisario de la muestra, Anastasio Rojo, les explicó algunas de las peculiaridades de los fondos expuestos.
La intensa jornada en la ciudad castellana y leonesa terminó con la presencia de los Reyes en el Teatro Calderón para asistir al concierto conmemorativo del 150 aniversario del periódico «El Norte de Castilla». La visita de Don Juan Carlos y Doña Sofía estuvo acompañada en todo momento por cientos de vallisoletanos que quisieron saludar personalmente a los Reyes.

lunes, 16 de octubre de 2006

Reportaje sobre el 25 aniversario de los Premios Príncipe de Asturias

 

El País publicó este domingo un reportaje sobre los 25 años de los Premios Príncipe de Asturias.

Don Felipe inicia su crónica homenajeando a los Miembros del Patronato, Miembros Protectores, al personal de la Fundación y a cuantos han contribuido a lograr engrandecer a la institución. Según él, éstos se han propuesto que a través de los homenajeados podamos reconocer a los "innumerables ciudadanos que hacen crecer nuestro mundo con su esfuerzo cotidiano y silencioso, asumiendo responsabilidades y avivando ilusiones".

El Príncipe indica que en 25 años, los premios han conseguido reunir en Asturias a dos centenares de hombres y mujeres que representan lo más noble de la humanidad. Sin embargo, según reconoce el futuro heredero a la Corona, pocos creyeron en la idea de crear una fundación en torno al heredero. La iniciativa de crear la institución salió de Graciano García, periodista : "El Príncipe sólo tenía 11 años. Carecía de protagonismo institucional". Por este motivo, según afirma Don Felipe, su primer discurso supuso el trampolín para darse a conocer en el mundo y en la esfera política.

No obstante, la idea era "sacar" la fundación de la institución real y con tal motivo el Rey recomendó a García discreción en cuanto a su respaldo. "No quería que pareciera una idea salida de la Casa, sino un proyecto nacido de la esperanza que vivía España". Esa esperanza también impregnó en el Príncipe quien afirma que su discurso de apertura es el más personal y el de mayor trasfondo político de los que pronuncia.

Herramienta política

La alocución representa una herramienta política e institucional que cada vez se ha hecho mejor y más grande, ya que, según el futuro heredero a la Corona, es en el que cree. el Príncipe lo recalca: "Es el más mío".

Y es que, a través de las palabras que lanza en Oviedo se comprende su pasión por Iberoamérica, la construcción europea y la búsqueda de la paz en Oriente Próximo; la necesidad de un diálogo intercultural; la conexión con los valores del deporte; la adhesión al espíritu constitucional; la creencia en la unidad de España; la preocupación por la globalización y las desigualdades; por el papel de la ciencia en el bienestar de la humanidad; el interés por la información; su reivindicación del papel de la mujer, y, sobre todo, la esperanza en una sociedad mejor.

Don Felipe también hace un guiño a su esposa, Doña Letizia, para afirmar que de los 24 discursos se quedaría con el de 2004, el primero en el que asistió la princesa de Asturias. El Príncipe concluyó con estas palabras, en las que comparaba la fundación con un árbol: "A partir de ahora contará con el cuidado y la ayuda entregada de mi esposa, Letizia". Y es que después de 18 años presidiendo en solitario la entrega, tenía, por fin, a su lado a alguien con quien compartir su labor.

Futuro pasa por Asia y Estados Unidos

Por último, el artículo señala cual debe de ser al misión de la fundación en el futuro. Se afirma que en estos momentos se debe poner énfasis en al dirección internacional, especialmente hacia Asia y Estados Unidos, y mejorar el patrimonio, que está en 20 millones de euros, insuficiente para la autofinanciación.

Y es que aunque la fundación nació pobre, según indica Graciano García, cuenta con la mejor agenda del país. "Más de 200 premiados que son un referente intelectual y ético para la humanidad y que se sienten intensamente unidos a los premios. Para algunas de las personas involucradas, ése es el futuro de la Fundación Príncipe de Asturias: aprovechar esa red de contactos como una herramienta del Estado. Aunque sin renunciar a su papel de premiar cada año al cuadro de honor de la humanidad", sentenció.

miércoles, 11 de octubre de 2006

Un siglo y medio de Zarzuela

EFE

MADRID.- Los Reyes han presidido el primero de los dos conciertos conmemorativos del 150º aniversario del madrileño Teatro de la Zarzuela, que ha logrado reunir sobre su escenario a un selecto grupo de voces líricas españolas.

Acompañaron a los Reyes en tan histórica fiesta de cumpleaños la ministra de Cultura, Carmen Calvo; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre; y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz Gallardón, y un teatro a rebosar que no escatimó bravos y aplausos en una noche irrepetible.

El 10 de octubre de 1856 abría sus puertas el Teatro de la Zarzuela, por iniciativa de Barbieri, Joaquín Gaztambide, Francisco Salas y Luis Olana. Desde entonces sobre su escenario se ha escrito gran parte de la historia del género lírico español.

Los promotores del coliseo de la calle de Jovellanos, vecino del Congreso de los Diputados, impulsaron la construcción del teatro al considerar que la zarzuela grande y el género chico, una música tan española, merecía un teatro propio, después de la reapertura poco tiempo antes del Real, dedicado a la ópera italiana.

En este siglo y medio de vida, la Zarzuela ha sufrido incendios, cierres y numerosas reformas, acogió durante décadas la temporada operística madrileña, hasta la reapertura del Teatro Real hace casi 10 años, vivido noches de éxito y rotundos fracasos, pero sin perder un ápice de su personalidad. Hoy es un teatro abierto a otras artes escénicas.

El concierto de esta noche reunió sobre el histórico escenario del teatro a muchas de las voces españolas que triunfan dentro y fuera de nuestro país, voces consagradas junto a otras más jóvenes hasta completar un elenco, en los dos conciertos -el segundo se celebrará el viernes día 13-, de más de 50.

Aunque no han podido estar Plácido Domingo, Montserrat Caballé o Teresa Berganza, que tantos éxitos han vivido en el escenario de la Zarzuela, en la larga lista María Bayo, Milagros Martín, María José Moreno, José Bros, Juan Pons, Carlos Alvarez, Isabel Rey, Mariola Cantarero, Luis Dámaso, Carlos Chausson, Manuel Lanza, María José Moreno o Ana María Sánchez, que cosechó la primera gran ovación de la noche.

Tras otra largísima ovación al concluir el concierto, de subir y bajar varias veces el telón, los Reyes saludaron a todos los cantantes participantes, al director musical de la gala, Miguel Roa, y al de escena, Luis Olmos, actual responsable del Teatro de La Zarzuela.

Los dos conciertos conmemorativos del 150 cumpleaños pasarán revista a las páginas más brillantes y populares del género, con dúos, romanzas y otros momentos inolvidables que han hecho historia.

Milagros Martín, Guadalupe Sánchez, Luis Alvarez y el hoy actor José Sacristán, que recordó esta noche sus inicios en el teatro como cantante de zarzuela, levantaron el telón con 'Agua, azucarillos y aguardiente', de Federico Chueca.

Después vendrían 'El barberillo de Lavapiés', 'El niño judío', 'La del manojo de rosas', 'Doña Francisquita', 'Los gavilanes', 'La bruja', 'Marina' o 'Luisa Fernanda'. Chapí, Jacinto Guerrero, Amadeo Vives, Pablo Sorozábal, Barbieri, Moreno Torroba o Manuel Fernández Caballero, entre otros grandes nombres del género.

Con motivo de este aniversario, la dirección del Teatro ha organizado numerosos actos y actividades, como la grabación de un disco en el que artistas actuales de otro tipo de músicas -Ana Belén, Martirio o Estrella Morente- interpretarán piezas de zarzuela.

Días atrás, al presentar todos los actos, la ministra Carmen Calvo habló de un "joven de 150 años", refiriéndose a la Zarzuela, que atesora un "patrimonio especialmente querido y especialmente español. No nos sentimos -agregó- ni nostálgicos ni viejos, sino dispuestos a afrontar todas las novedades".

lunes, 9 de octubre de 2006

Doña Letizia debuta en solitario con niños de tres años

La Princesa recibe un regalo de los niños para la Infanta Leonor. (Foto: EFE)
 
CARLOS MÍNGUEZ (EFE)

POZUELO (MADRID).- Dibujos y sonrisas, aunque también alguna que otra lágrima, han sido los obsequios que, en el día de su debut en solitario, ha recibido la Princesa de Asturias. La esposa del heredero ha inaugurado esta mañana un colegio público en la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón.

A partir de ahora, dos años y medio después de su boda con el Príncipe de Asturias, Letizia Ortiz tendrá agenda oficial propia, centrada sobre todo en la infancia y la juventud, dos temas por los que siente interés y preocupación.

Y a la infancia ha dedicado esta mañana. Ha sido en un centro de infantil y primaria situado en la localidad madrileña y que lleva, por vez primera, el nombre de Príncipes de Asturias.

Vestida con un traje de chaqueta gris de raya diplomática azul, altos zapatos de tacón, sonriente y aparentemente tranquila, la Princesa llegaba puntual al colegio, donde aguardaban ya la ministra de Educación, Mercedes Cabrera, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que la acompañaron durante el recorrido por las instalaciones escolares.

Letizia charló con los más pequeños en las aulas de infantil, aunque algunos, como Eduardo, de tres años de edad, no pudo evitar las lágrimas cuando vio a la Princesa rodeada de cámaras de televisión y de fotógrafos, y de muchas otras personas que llegaban para romper la rutina de otros días.

Antes, la directora del centro, Teresa de Matías, al concluir una reunión explicativa sobre el funcionamiento y objetivos pedagógicos del centro, le había felicitado públicamente, en nombre de todos los que trabajan en el colegio, por el embarazo de su segundo hijo.

 

'Se ha quedado en casa'

Con espontaneidad, sin cortarse, varios pequeños preguntaron por la Infanta Leonor, y por qué no la había acompañado. "Se ha quedado en casa", respondió la Princesa ante la curiosidad de Álex, que no dudó en invitarla a la suya.

Los niños y niñas de tres años obsequiaron a la Princesa con tres dibujos idénticos: tres floreros, aunque de colores diferentes. Uno verde, otro rojo y otro azul.

En otra aula, le entregaron un cuaderno con más dibujos, para la Infanta Leonor como regalo en su primer cumpleaños, que celebrará el próximo día 31. La Princesa no pudo evitar una sonrisa cuando vio que uno de ellos llevaba por título: 'Doña Letizia buscando manzanas mientras Leonor descansa en el castillo'.

Cuando una niña le preguntó si su hija ya camina, la Princesa contestó: "Casi, casi... Está a punto".

Un cartel anunciando una sorpresa, la visita "al cole" de la Princesa, colgaba de la pared en el aula de apoyo, donde en esos momentos la profesora trabajaba con cinco niños autistas que estudian en el centro, con los que la Princesa jugó y quiso hacerse una fotografía.

Con un "¡hola!, ¿cómo estáis?", la Princesa entraba en otra de las aulas, donde en esos momentos las voces de niños y niñas cantaban que "había una vez una rana con una bata de lana que tomaba café a la hora del té".

Los alumnos de segundo y tercero de primaria, recitaron a la Princesa un texto, 'La paloma de los sueños', que llevaban aprendiendo de memoria desde hacía días.

Patricia le contó que su mamá acababa de tener un bebé que antes había estado "en su tripita" y señalaba a Letizia Ortiz la suya, mientras Guillermo trajo de casa, envuelto en celofán amarillo, un pequeño perro de peluche para la Infanta Leonor, que doña Letizia prometió entregarle nada más llegar a La Zarzuela.

 

Una muy particular memoria histórica

Por LUIS SUÁREZ FERNÁNDEZ
de la Real Academia de la Historia
ABC
 
 
EL pensamiento me devuelve a aquellas mañanas del 22 y 23 de julio de 1969. Se celebraba un pleno de las Cortes, no para debatir sino para ejecutar la preceptiva ceremonia del juramento como, desde siglos, reclamaba la institución de la Monarquía: las Cortes juran el futuro rey y reciben a su vez el juramento. Una circunstancia meramente coyuntural hizo que yo me encontrara allí, pues los rectores de Universidad teníamos asiento en la Asamblea. Como nos colocaban por orden alfabético de apellidos se dio el hecho de que junto a mí estaban Adolfo Suárez y Fernando Suárez, cuyo decisivo papel en la transición es por todos reconocido y debidamente valorado. Para mí era un momento de especial alegría.
Para mí y para muchos que, desde uno u otro sector de la sufrida España, habíamos venido suplicando a Dios que el amor sustituyese al odio y permitiese borrar, si no los hechos, si la secuela que de los mismos se derivaran. Aprendí mucho de mis vecinos de escaño, y por eso les guardo reconocimiento y afecto.
Las guerras civiles son duras; he ahí la suprema lección de la Historia. Pero también son la oportunidad de gestos generosos y ayudas inesperadas incluso a los enemigos lacerantes. ¿Por qué no recordamos también estos aspectos positivos? Ellos nos ayudarían a superar los rescoldos con más eficacia aún que el olvido. Durante años, mientras maduraba en mi carrera y profesión de historiador, aceptando las circunstancias que me había tocado vivir, fui descubriendo y valorando el acierto de quienes pensaban que la solución a tantos dolores recíprocos no podía venir sino del restablecimiento de esa legitimidad histórica que es la Monarquía; pues ella sitúa la cabeza y representación del Estado por encima de las diversas facciones que tienden a constituirse en el seno de la sociedad.
La Monarquía no es un régimen político sino una forma de Estado, capaz de acomodar los instrumentos institucionales de gobierno a las diversas circunstancias que marcan los tiempos, cambiantes. Hace ya muchos siglos, documentos tan importantes como el de Casa y Corte de Pedro IV, el Ordenamiento de Alcalá de Alfonso XI y las disposiciones de las Cortes de Toledo de 1480, habían hecho una definición exhaustiva. Rey y reino se entienden mediante un contrato explícito que está fijo en la ley. Mientras ésta se cumple, especialmente en sus estructuras constitucionales -así lo advirtió Jovellanos, antes de 1812- los súbditos gozan de libertad. Tal es el secreto profundo, que ahora nos empeñamos en olvidar. Un patrimonio heredado es el que da la forma decisiva. Y aquella mañana del 22 de julio allí estábamos, simples testigos, para recibir responsablemente al futuro Rey.
No faltaban los sectores decepcionados porque se saltaba uno de los escalones de la trayectoria dinástica. Pero la presencia de ésta resultaba indudable. La herencia clave estaba en dos hechos fundamentales: aceptar el pasado -a fin de cuentas los acontecimientos no pueden repetirse- y construir el futuro sobre las bases que marcaba la trayectoria de nuestra legitimidad.
Muchas veces, cuando repaso textos que hacen el elogio de la transición española poniéndola como ejemplo, me pregunto a mi mismo: ¿habría sido posible si se hubiese elegido un camino distinto, aquel que se aparta de la trayectoria europea? Pues los historiadores debemos recordar a nuestros lectores que la Monarquía es una forma de Estado típicamente europea. Algunas veces recurrimos al titulo de rey para designar a los portadores de un poder personal en otras culturas, pero se trata de un abuso de lenguaje. La Monarquía nace como consecuencia del encuentro entre tres vectores, el del ius romano, el de la konigtum germánica y la definición del hombre como persona asistida por esos derechos naturales que llegó a definir el cristianismo.
La Monarquía hispana avanzó, en muchos aspectos, con paso más firme que otras europeas. Los visigodos hicieron suya la lex romana. El Fuero de León precede en el tiempo a la Carta Magna. Muchos antes de que se creara la Cámara de los Comunes -y no tengo suficientes palabras de elogio para ella- ya se reunían en Cortes los miembros del tercer Estado. La libertad fue formulada en las leyes de Guadalupe. Y es España quien se adelanta a proclamar el derecho de gentes. Hubo errores, sin duda; ningún pueblo puede presumir de páginas en blanco, pero si meditamos profundamente sobre lo que la Monarquía significa hallaremos, como se intentó ya en 1969 la plataforma suficiente y necesaria para construir con seguridad el futuro. Y permítanme que, en un gesto de reconocimiento, evoque aquí la memoria de quienes como López Rodó, Carrero Blanco, o Fernández Miranda, decidieron seguir ese camino.
La senectud me permite ahora evocar aquellas mañanas luminosas. Creía, de buena fe, que estaba en marcha el propósito formulado desde 1947 por el que hacía cabeza de la Dinastía: «Para todos los españoles». Había llegado la hora de deponer los odios, barrer las distancias y sin reclamar abjuraciones ni engaños, entrar en el futuro. Temo mucho que me estaba equivocando de punta a punta. El odio no perdona ni renuncia a lo suyo. Y vuelve a aparecer ante nosotros pretendiendo decirnos que solo es Historia lo que conviene a los propósitos políticos de cada hora. La memoria pertenece únicamente a la voluntad individual. Ahora se trata de imponerla desde un determinado sector confundiendo poder con legitimidad. Hace ya mucho tiempo que Jacobo Burckhardt el mejor historiador europeo nos hizo una seria advertencia. Cada generación recibe su pasado como un patrimonio. Puede encerrarse en él negándose a avanzar, grave error; puede intentar destruirlo volviendo a la nada, error todavía más grave. Pero puede emplearlo como un capital, la parábola de los talentos, y hacerlo fructificar. Los pueblos que eligen la destrucción de su pasado, añadía, están condenados a sucumbir en manos de tiranos que se erigen en conductores. Él, curiosamente, utilizaba el término alemán, fuhrers.
Desde mi propia amargura pido a Dios que nos ayude a recobrar el sentido. Dejen a los historiadores, a todos, hacer su trabajo. Sólo la verdad, sin paliativos, puede hacer libre al hombre.
 

sábado, 7 de octubre de 2006

Doña Letizia presidió el IV Concierto Homenaje a las Víctimas, inspirado en la unidad de los demócratas

 
ABC
 
La Familia Real, representada en esta ocasión por la Princesa de Asturias, volvió a subrayar su compromiso con quienes han sufrido la lacra terrorista con su decidido apoyo a los actos convocados por los colectivos de víctimas. En este caso, se trataba del IV Concierto Homenaje a las Víctimas del Terrorismo, celebrado en el Auditorio Nacional y organizado por la Fundación de Víctimas del Terrorismo (FVT), la Fundación para la Libertad y Radio Televisión Española, una convocatoria ya clásica (y siempre emotiva), que contó con un preludio nada desafinado, el de las palabras que la presidenta de la FVT, Maite Pagazaurtundúa, engarzó ante los asistentes. Dijo «Pagaza» que «quienes en sí mismos han soportado el drama del terror nos piden a todos que seamos capaces de lograr que la intolerancia, la exclusión y el miedo no puedan sustituir nunca a la palabra y la razón. Estas palabras constan por unanimidad en la Ley de Solidaridad cuando por fin se aprobó en 1999, tras tres décadas de terrorismo». Añadió que «la razón y la ley son las que deben vencer al fanatismo sin impunidad ideológica o judicial», dentro de la línea del discurso ya esgrimido en otras ocasiones para desenmascarar no sólo a quienes aprietan el gatillo, sino a quienes los encubren, justifican y amparan.
También quiso denunciar el silencio que se pretende imponer a las víctimas desde determinadas instancias: «Pedimos justicia y que no se caiga, por tacticismo sociopolítico, en la tentación de cargar sobre nosotros la inhabilitación social, moral o intelectual», porque, prosiguió, «si sucediera algo así, inhabilitaríamos el corazón de nuestra democracia». Por último, tuvo una cálida alusión a la Princesa de Asturias: «Amamos la vida, Alteza Real. Vaya nuestra felicitación llena de cariño por la vida en camino».
Tuvieron ocasión de escuchar el breve pero intenso discurso de Maite Pagazaurtundúa, inequívoco llamamiento a la unidad de los demócratas, el vicepresidente económico del Gobierno, Pedro Solbes; la secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez; la presidenta de la Asamblea de Madrid, Concepción Dancausa; el responsable de Justicia y Libertades Públicas del PP, Ignacio Astarloa, y la directora general de RTVE, Carmen Caffarel. Los asistentes dijeron echar en falta al ministro del Interior, Alfredo Pérez-Rubalcaba, dado que es el máximo responsable de la política de atención a las víctimas y que en la anterior convocatoria de este concierto sí estuvo presente quien entonces ostentaba ese cargo, el ahora titular de Defensa, José Antonio Alonso. Como representación de Interior asistieron ayer el subsecretario Justo Zambrano y el director general de Atención a las Víctimas, José Manuel Rodríguez Uribes.
Tampoco faltó, como parte de la organización, el presidente de la Fundación para la Libertad, Nicolás Redondo Terreros.

El Príncipe, invitado especial de Bush en la Casa Blanca

Don Felipe y Bush, con Alberto Gonzales al fondo, conversan en la Casa Blanca. (Foto: EFE)
 
ABC
 
Su Alteza Real el Príncipe de Asturias acudió ayer como invitado especial del presidente de Estados Unidos, George Bush, a la tradicional ceremonia que con motivo del mes de la Herencia Hispana organiza cada año la Casa Blanca. Además, Bush tuvo varios gestos de deferencia con el Heredero de la Corona, a quien recibió -sin que estuviera previsto- en el Despacho Oval, donde ambos estuvieron conversando unos minutos. Después, le sentó a su derecha durante el acto y, en su discurso, destacó que era «un honor» contar con la presencia de «un amigo de la familia». También agradeció el «noble gesto por parte de un gran país» de participar en el homenaje de ayer. «Nos sentimos orgullosos de que esté aquí», afirmó.
El Príncipe, que desde que llegó el pasado martes a Washington ha repetido en numerosas ocasiones que se siente «orgulloso de ser hispano también», fue recibido por un sonriente Bush que le estrechó la mano y dio muestras de la mayor cordialidad. De hecho, la Familia Real española siempre ha mantenido una relación de afecto con la familia Bush, tanto con el padre como con el hijo, lo que sirvió para encauzar las relaciones entre España y Estados Unidos en momentos complicados.
Tras el breve encuentro entre Bush y el Príncipe, empezó la ceremonia hispana en un salón del ala Oeste de la Casa Blanca, donde aguardaban unas 320 personas que recibieron al presidente de Estados Unidos con un sonoro aplauso y con vivas. En el lugar más destacado de la primera fila -a la derecha del que después del discurso ocupó Bush- estaba sentado el Príncipe.
En ese momento, el presidente norteamericano pronunció unas palabras de bienvenida, con algunas frases en español y el resto en inglés, en las que hizo referencia a la importante aportación de la comunidad hispana a Estados Unidos. Bush subrayó en varias ocasiones la presencia de Don Felipe, lo que fue acogido con aplausos por los asistentes.
La broma del presidente
El presidente estadounidense no pudo dejar de hacer una de sus bromas, cuando comentó: «Por favor, transmita nuestros saludos a Su Majestad y a su madre. Por mi parte, haré lo mismo en su nombre con mi padre y su majestad mi madre», frase que provocó las risas de los presentes.
Después, Bush cedió a la palabra a la cantante de Miami Ana Cristina, artista elegida este año para cerrar el acto, quien cantó dos boleros, «Contigo en la distancia» y «Bésame mucho», entre otras canciones.
A la recepción asistieron líderes hispanos del mundo político, educativo, cultural y empresarial, así como embajadores de países iberoamericanos, entre ellos el español Carlos Westendorp. También acudieron empresarios españoles, como José Ignacio Sánchez Galán, de Iberdrola; Rafael Montes, de FCC; Alfonso Líbano, de Cobega-Coca-Cola; Isaac Andiac, de Mango, y Enrique Bañuelos, de Astroc.
Quienes no pudieron asistir al acto fueron algunos periodistas españoles correctamente acreditados que, después de esperar durante más de hora y media bajo la intensa lluvia a las puertas de la Casa Blanca, se tuvieron que quedar en la calle por una mala organización.
Se da la circunstancia de que la recepción de Bush a los hispanos tuvo lugar en plena polémica por la construcción de un muro en la frontera con México que impida la entrada ilegal de inmigrantes. Esta misma semana el presidente ha aprobado una partida de 1.200 millones de dólares para construir el muro.
Con esta cita en la Casa Blanca terminó ayer la visita oficial de tres días que el Príncipe ha realizado a Washington con el fin de estrechar las relaciones con la pujante comunidad hispana. Han sido tres días en los que Don Felipe se ha identificado plenamente con los hispanos, hablando parte en español y parte en inglés -como hacen ellos- y en los que no ha cesado de transmitirles todo el apoyo y admiración del pueblo español. «Nosotros somos los hispanos de Europa», afirmó.
Antes de acudir a la Casa Blanca, el Príncipe de Asturias visitó ayer el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), donde fue recibido por su presidente, Luis Alberto Moreno, antes de asistir a la apertura de la II Convención de Líderes Hispanos.

viernes, 6 de octubre de 2006

Princesas de cuento de hadas

 

El Rey entrega las Medallas de Oro al Mérito de las Bellas Artes

Córdoba. Efe

El Rey entregó hoy las Medallas de Oro al Mérito de las Bellas Artes, en un acto en el que destacó que los premiados han podido desarrollar su trabajo en la libertad esencial para las personas y que consagra la Constitución.

Los Reyes presidieron esta mañana en el incomparable recinto del capilla de Villaviciosa de la Mezquita de Córdoba los galardones correspondientes a 2006, que este año se han ampliado a la conservación del patrimonio bibliotecario y el trabajo de toda una vida en defensa del libro y la edición.

Entre los galardonados figuran, los cantantes Raphael y Joaquín Sabina, la periodista Maruja Torres, el diseñador Francis Montesinos y el torero José María Manzanares.

jueves, 5 de octubre de 2006

Payne: «Quien defienda la República en España merece estar en un manicomio»

ABC

El prestigioso hispanista norteamericano Staley Payne calificó ayer de «trance muy complicado» y de «inédito» el momento que atraviesa España y advirtió sobre los desastres que puede traernos el «nuevo movimiento republicano».

El historiador recordó que la experiencia republicana en España «ha sido desatrosa, pues la Primera colapsó el país y la Segunda lo dividió en una Guerra Civil». «Si con esta experiencia alguien cree que la República puede ser en este momento una solución para España, merece estar apartado en un manicomio», afirmó, intentando suavizar con sentido del humor su seria advertencia.

Payne hizo estas afirmaciones a un grupo de periodistas españoles después de pronunciar una conferencia en la Cátedra Príncipe de Asturias de la Universidad de Georgetown sobre «La España del siglo XXI: logros y retos», en la que hizo un repaso a la historia reciente de nuestro país tras la muerte de Franco y a la que asistió Don Felipe, que se encuentra de visita oficial en Washington.

No sólo la izquierda radical

El hispanista excluyó de esta tendencia republicana al «hombre de la calle, que no está politizado», y apuntó a «la extrema izquierda, a algún sector del Partido Socialista y a los ex comunistas, la llamada «izquierda hundida»», una minoría que, según explicó, no valora lo que significó la Transición de España a la democracia.

En su opinión, «el nuevo movimiento republicano hasta ahora no ha creado grandes dificultades, pero no sabemos qué va a ocurrir en el porvenir, porque pasar de la actual Constitución y de la actual estructura del Estado, instaurar la República o hacer una Segunda Transición será desastroso para España».

No obstante, Payne matizó que aunque un cambio drástico de sistema sería catastrófico, «otra cosa es reformar la Constitución, porque toda Constitución es reformable y, a veces, incluso deseable».

También se refirió en sus declaraciones al problema del nacionalismo radical, motivado por «la ausencia en la Constitución actual de un techo» que limite la transferencia de competencias a las Comunidades. En este sentido, añadió que conseguir que la estructura del Estado sea «estable» corresponde al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, algo que, en su opinión, «ha funcionado en el caso catalán, pero es mucho más difícil en el caso vasco», ya que implicaría una reforma de la Constitución no modesta, ni marginal y «éste es uno de los peligros» que amenazan a España.

Preguntado sobre la incapacidad que demuestran los dos grandes partidos, PP y PSOE, de ponerse de acuerdo sobre temas fundamentales, como la reforma de la Constitución, las autonomías y el terrorismo, Payne quiso ser prudente: «Hay que ver qué propuesta y en qué términos hace el Gobierno y cómo responde el PP. Pero será complicado, sobre todo en el caso vasco, porque hay exigencias enormes que son muy difíciles de satisfacer dentro de los moldes democráticos».

Además, aludió al «Gobierno interno del País Vasco» y afirmó que en esta Comunidad «no se respetan los derechos constitucionales, democráticos y civiles como se respetan en el resto de España. Hay un problema de abandono de los ciudadanos del País Vasco. El gobierno de nacionalismo radical, en varios aspectos, restringe los derechos. Este cinismo es un gran problema».

Payne, profesor emérito de Historia en la Universidad de Wisconsin-Madison, es autor de numerosos libros sobre España. El último publicado es «El colapso de la República. Los orígenes de la Guerra Civil (1933-36)».

 

Visita oficial del Príncipe Felipe a Estados Unidos

EFE | ELMUNDO.ES

WASHINGTON.- El Príncipe de Asturias expresó este miércoles en la Universidad de Georgetown, al inicio de su visita oficial a Washington, la necesidad de fortalecer las relaciones entre España y EEUU.

Durante una intervención ante 270 personas ante la que fue su universidad durante dos años a comienzos de los 90, Don Felipe mostró su convencimiento de que a este estrechamiento de vínculos pueden contribuir decisivamente unos lazos más potentes entre las instituciones educativas de ambos países.

El heredero de la Corona presentó la nueva biblioteca sobre España que el próximo año inaugurará previsiblemente Georgetown, donde desde 1997 existe una Cátedra Príncipe de Asturias de Estudios Españoles que, en el marco de la 'School of Foreign Service', forma parte de un amplio programa para promocionar la cultura española en el mundo académico de Washington.

Don Felipe habló de una España que, al inicio del siglo XXI, nada tiene que ver con la de comienzos de los años 80, ya que en este tiempo "se ha metido de lleno en la modernidad, con cambios espectaculares en lo político, lo económico y en lo social".

jueves, 28 de septiembre de 2006

Portadas de las revistas sobre el embarazo real

 
 
 

Fuente: El Confidencial

El anuncio del embarazo de los Príncipes de Asturias ha dejado a las revistas del corazón fuera de combate. Aunque recogen la noticia en sus portadas, no le dedican grandes especiales en su interior como en otras ocasiones. Nadie pensaba que Letizia y Felipe ampliaran la familia tan rápido y, menos aún, que realizaran la comunicación oficial a las seis semanas de su gestación, algo poco habitual.

"Un hermano para Leonor", "¡Otro bebé!", "Expectación y alegría ante el segundo embarazo"… sirven para presentar al nuevo niño o niña real. Hola destaca la complicidad de los Príncipes de Asturias en sus últimos actos oficiales cuando sólo ellos conocían este secreto desvelado antes de tiempo. Como dato científico, cuenta que resulta extraño el embarazo "que llega a los nueve meses del nacimiento de Leonor, antes de lo habitual tras una cesárea". Semana aclara que la extrema delgadez de la asturiana, que no le hubiera permitido ni desfilar en la Pasarela Cibeles, se debe a los mareos y nauseas que padece. La sucesión a la Corona y la reforma de la ley ya son otro cantar.

miércoles, 27 de septiembre de 2006

A su Casa viene

IDA Doña María de las Mercedes con su beticismo y su currismo; enterrada Doña Esperanza en su Escorial marismeño con su Triana y su Rocío, a las nuevas generaciones (ojú, qué mal suena) de la Casa Real Española les falta un poquito de casticismo, excepción hecha de cuando Su Majestad se echa la muleta a la izquierda y borbonea como Dios manda; esto es, se mete a los republicanos en el bolsillo con una frase, un gesto, un abrazo a tiempo o un chiste.
La plaza montada del casticismo tradicional en la Casa Real Española podía ocuparla con toda propiedad y soltura la Infanta Doña Elena, que llora y se emociona. Y va a los toros. Las Infantas son de dos clases: las que van a los toros, modelo La Chata, y las que prefieren el balonmano y esas anglosajonerías a las que renunció Doña Victoria Eugenia, que sí que era una gran profesional.
Razón castiza por la cual la Infanta Doña Elena tiene en estos momentos una gran responsabilidad en la polémica en curso sobre el orden de sucesión al Trono y la propia Institución Monárquica. Sesudos constitucionalistas, dirigentes de la oposición y políticos en el poder han expresado su opinión, pero ha faltado este factor castizo en la valoración del segundo embarazo de la Princesa de Asturias. La frase podría decirla Su Majestad, que aprendió un rico castellano de expresiones populares marcando el caqui en la Academia Militar de Zaragoza. Pero mucho mejor podría decirla Doña Elena. Si es la frase ritual que ante un embarazo dicen en una institución tan querida y popular para los españoles como la Casa de Janeiro, felizmente reinante en todos los platós de televisión y alcachofeo de tomates, ¿por qué no ha de pronunciarla la Casa de Borbón, también felizmente reinante? Allí, en la Casa de Janeiro, donde hay un veterano Humberto mucho más conocido que el de Saboya, suelen decir ante un embarazo la frase castiza:
-Sea niño o sea niña, a su casa viene.
Estoy esperando escuchar esa frase castiza a Su Majestad o a la Infanta Doña Elena. Daría la clave de todo. Qué gozo, que dijeran:
-Sea niño o sea niña, a su Casa viene.
A su Casa con mayúscula. A la Casa que nos devolvió las libertades a los españoles y garantiza que cuatro separatistas de cafelitos de Perpiñán y siete tiros al aire de asesinos en la campa no nos las quiten por el procedimiento del tirón constitucional. Ojo al Cristo, que es de bronce. Que el cirio es corto y la procesión, larga. El augusto niño o niña, a su Casa con mayúsculas viene. A la Casa depositaria de todos los derechos tradicionales de la Corona, sobre los que exijo la misma memoria histórica que se utiliza para la exhumación del odio. Aquí se admite, por ejemplo, que el PSOE sea tradicionalmente republicano y nadie lo cuestiona. Pero no se acepta que la Casa Real Española sea monárquica y tenga sus propias tradiciones en la sucesión. Su liturgia. Tú le quitas la liturgia, el rito, la magia, la singularidad de lo excepcional a la Institución Monárquica y estás a cinco minutos de la III República. No, el Príncipe de Asturias no es un señor particular, ni la sucesión al Trono es una lista electoral paritaria. Hasta ahí podía llegar la ola de igualitarismo que nos invade. Porque puestos a la no discriminación por razón de sexo, habría que llevarlo hasta el final. ¿Por qué hay que discriminar entonces por razón de edad al futuro hermano o hermana de la Infantita Doña Leonor?
Como se pongan así de puristas en lo igualitario, habré de decir como en la sucesión de los títulos nobiliarios: que el heredero al Trono sea decidido entre los hijos de los Príncipes de Asturias por el procedimiento Heraclio Fournier: se toma una baraja, y el que saque el rey de oro, Rey o Reina de España. Eso sí que es paritario e igualitario. Así sí que no se discrimina a nadie por razón de sexo ni de edad.

La Princesa Letizia mantiene su agenda de trabajo

Los príncipes de Asturias, a su llega a la cena en El Pardo. (Foto: AFP)
 
 
EFE

MADRID.- La princesa de Asturias acudió anoche a la recepción que ofreció en Palacio de El Pardo el presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, en honor de los Reyes, apenas veinticuatro horas después de que se hiciera público que será madre por segunda vez a primeros del próximo mes de mayo.

Letizia Ortiz, que llegó a las puertas del Palacio junto al Príncipe de Asturias y en la misma comitiva que los Reyes y los Duques de Lugo, se despedirá esta noche del mandatario portugués- de visita de Estado en España- a quien en principio pensaba acompañar el próximo jueves durante su estancia en Oviedo, pero en la que Felipe de Borbón actuará de anfitrión en solitario.

La princesa de Asturias, de acuerdo con un portavoz de la Casa del Rey, ha querido así agradecer las atenciones de Aníbal Cavaco Silva y de su esposa, María, con quienes ayer almorzó en el Palacio de la Zarzuela, junto a los Reyes y al Príncipe, encuentro en el que uno de los principales temas de conversación fue el embarazo de la esposa del Heredero de la Corona.

Fuentes del Palacio de la Zarzuela indicaron que la Princesa de Asturias mantiene su agenda de trabajo, pero que las molestias propias de los primeros meses de gestación le impedirán asistir a algunos actos como la visita a la capital del Principado, a donde si irá, en principio, el 20 de octubre a la entrega de los Premios Príncipe de Asturias.

Los Reyes, los Príncipes, los Duques de Lugo y Aníbal Cavaco Silva, junto a su esposa, María, posaron para los medios de comunicación ante una de las entradas de El Pardo. Letizia de Ortiz agradeció las felicitaciones y dijo, desde lejos, que se encontraba "muy bien".

Los miembros de la Familia Real y el matrimonio Cavaco Silva asistieron en el Pardo a un concierto, previo a la recepción, que ofreció el coro de la Fundación Calouste Gulbekian, cuyas 32 voces interpretaron obras de Domenico Scarlatti y Frank Martin. Las fuentes de Zarzuela no precisaron si la Princesa de Asturias permanecerá en el Pardo hasta el final de la recepción.

Ayer, Letizia Ortiz no estuvo en la cena de gala que ofrecieron los Reyes en el Palacio de Oriente al visitante portugués, debido a la larga duración de ese tipo de actos - aunque los médicos que la atienden no le han mandado reposo- aunque si asistieron el resto de los miembros de la Familia Real.

Las hermanas del Rey, las infantas Pilar y Margarita, esta última junto a su esposo, Carlos Zurita, fueron otros de los invitados a la recepción de esta noche en El Pardo.

Además, en la lista de asistentes figuraban los nombres de los ministros de Exteriores, Economía, Medio Ambiente y Educación, así como el nuncio, Manuel Monteiro de Castro, el ex presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga Iribarne, o la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.

martes, 26 de septiembre de 2006

Descendencia real

ABC

EL anuncio del futuro nacimiento del segundo hijo de los Príncipes de Asturias -niño o niña- es, además de una buena noticia en lo personal para Don Felipe y Doña Letizia, igualmente buena desde el punto de vista del aseguramiento de la sucesión en la Corona -institución cuyo titular encarna la Jefatura del Estado-, al ser ésta hereditaria en los sucesores de S. M. el Rey Don Juan Carlos I de Borbón, «legítimo heredero de la dinastía histórica», según reza textualmente el artículo 57 de la Constitución.
A tenor de la interpretación de ese precepto, el hecho sucesorio no se producirá hasta tanto el Príncipe de Asturias no sea proclamado Rey por fallecimiento o abdicación de su padre, de tal manera que los hijos de Don Felipe son iguales en la consideración hereditaria, esto es, tienen derecho al título de Infantes de España con tratamiento de Alteza Real.
En tanto el tracto sucesorio no se produzca, existe una mera expectativa de derecho, pero no derecho adquirido a favor del hijo mayor varón -si lo tuvieran- de los Príncipes de Asturias, pero no se genera derecho adquirido alguno. Como quiera que está en trance de debate público -y con un amplio consenso social- la supresión de la prevalencia sucesoria del varón sobre la mujer prevista en la Constitución, conviene despejar las urgencias que podría generar la noticia del feliz nuevo embarazo de Doña Leticia. Según un cálculo razonable, hay tiempo más que suficiente para que la Constitución sea modificada en su artículo 57.1 de tal suerte de que, llegado el momento de la sucesión, la Infanta Doña Leonor sea la Princesa de Asturias.
Tanto la voluntad política de los partidos con representación parlamentaria como el dictamen al respecto del Consejo de Estado, y un perceptible consenso social, requieren que en la sucesión a la Corona cese ya la prevalencia del varón sobre la mujer como criterio discriminador, que, aunque propio de la tradición dinástica, ha caído en desuso y, sobre todo, en una consideración general lesiva para la igualdad de sexos. Lo mismo ocurre en el derecho nobiliario, cuestión que ha sido solventada, aunque con una disposición transitoria de retroactividad que afecta a la seguridad jurídica. Sin urgencia ni apresuramientos -y aunque el segundo hijo de Don Felipe sea varón- hay que ponerse en la tesitura de reformar este punto la Constitución de 1978. El problema -de ahí que el sosiego sea imprescindible- es que al tratarse del Título II de la Carta Magna su modificación debe producirse por el denominado procedimiento agravado, es decir, requiere de referéndum popular previa disolución de las Cámaras legislativas y ratificación por las nuevas, todo lo cual reclama un entendimiento muy profundo entre los grupos parlamentarios, que debe ser liderado por el Gobierno, sea en ésta o en la próxima legislatura.
Sería razonable que la reforma del artículo 57 de la Constitución, cuando se produzca, se haga acompañar de otras modificaciones constitucionales que están siendo analizadas tanto por el Ejecutivo como por la oposición: la mención a la Unión Europea, el catálogo de comunidades autónomas y de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla y otros extremos que pueden acordarse y pongan al día el texto constitucional.
Es importante, sin embargo, que estas modificaciones -siendo la de la sucesión a la Corona la más trascendente de todas- se produzcan en un clima bien distinto al actual, demasiado crispado y distorsionado por los muy próximos comicios municipales y autonómicos. La voluntad de servicio de S. M. el Rey -y su afortunada buena salud- y la disponibilidad de S. A. R. el Príncipe de Asturias al cumplimiento de sus obligaciones ofrecen un horizonte temporal largo y sereno en función del cual todo lo que deba hacerse conforme a la voluntad general se hará, pero sin urgencias ni premuras. La España democrática y monárquica, constitucional y parlamentaria, debe recibir, con la feliz noticia del pronto nacimiento de un nuevo Infante o Infanta de España, la garantía de estabilidad y continuidad de la Corona, a la que la Constitución encomienda, entre otras misiones, simbolizar la integridad y continuidad del Estado.

lunes, 25 de septiembre de 2006

Los Príncipes de Asturias esperan su segundo hijo para principios del mes de mayo

MADRID.- Los Príncipes de Asturias esperan su segundo hijo para principios del mes de mayo, según ha confirmado esta tarde la Casa Real. Al igual que sucedió con el nacimiento de la Infanta Leonor, la Casa Real ha adelantado la noticia a la prensa con un mensaje SMS. El anuncio se produce a poco más de un mes de que la Infanta Leonor cumpla un año.

El comunicado del Palacio de la Zarzuela es el siguiente:

"Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias tienen la gran alegría de anunciar que esperan el nacimiento de su segundo hijo para principios del próximo mes de mayo. Sus Majestades los Reyes desean con este motivo sumarse a la gran alegría de este feliz anuncio".

La Princesa Letizia, que acaba de cumplir 34 años, no asistirá esta noche a la cena de gala que ofrecerán los Reyes al presidente portugués, Aníbal Cavaco Silva, informó un portavoz de la Casa del Rey.

Aunque la Princesa se encuentra bien y el médico que le atiende no ha recomendado que guarde reposo, sí tiene "las molestias propias de los primeros meses de embarazo" por lo que no estará esta noche en el Palacio de Oriente con el resto de la Familia Real, añadieron fuentes del Palacio de la Zarzuela.

Sin embargo, de momento la Princesa de Asturias mantiene su agenda oficial, como la asistencia el próximo miércoles a Oviedo para acompañar junto a su esposo al mandatario portugués en su visita a la capital del Principado, aunque serán los médicos los que tendrán la última palabra y decidirán si va o no, "en función de como esté".

Las fuentes añadieron que se ha hecho el anuncio antes de que se cumplan los tres meses de gestación, porque si el embarazo "está encaminado no hay motivo para retrasar la comunicación".

La Constitución y el orden sucesorio

El anuncio del embarazo pone de nuevo sobre la mesa la necesidad de comenzar la reforma de la Constitución que termine con la preferencia del varón en la sucesión a la Corona. Esta modificación, que afecta al artículo 57.1, es una de las promesas electorales de Zapatero y requiere un complicado proceso que pasa por disolver las Cortes.

Actualmente, la Infanta Leonor ocupa, tras su padre, el segundo puesto en la línea sucesoria. Con la Constitución de 1978 y al ser niña, sólo llegará a ser Jefa del Estado en el caso de que no tenga hermanos varones que, de nacer, le arrebatarían la prioridad en la sucesión.

miércoles, 6 de septiembre de 2006

La princesa Kiko da a luz a un varón, tercero en la línea de sucesión japonesa

El niño nació por cesárea, con un peso de 2,558 kilogramos

EFE

TOKIO.- La princesa Kiko, esposa del príncipe nipón Akishino y cuñada del príncipe heredero Naruhito, ha dado a luz a un niño, que se convierte en tercero en la línea de sucesión al Trono Imperial de Japón.

El niño nació por cesárea en el Hospital Aiiku de Tokio, a las 8.27 hora local (23.27 GMT del martes), con un peso de 2,558 kilogramos, según fuentes del Gobierno citadas por la agencia Kyodo.

Kiko, de 39 años, y Akishino, de 40, se casaron en 1990 y son ya padres de otras dos niñas, Mako y Kako, de 14 y 11 años, respectivamente. Muchos han cuestionado la 'oportunidad' del embarazo justo cuando se impulsaba un cambio legal para garantizar que el primogénito de los herederos pudiera convertirse en monarca, fuera cual fuera su sexo.

El nacimiento de este hijo varón —el primero en la familia real desde Akishino, hace 40 años— aplaza, al menos de momento, la controversia sucesoria.

La Ley de Sucesión Imperial, de 1947, establece que sólo pueden heredar el Trono del Crisantemo los varones descendientes por línea directa del emperador.

El príncipe Naruhito, de 46 años, y su esposa, la princesa Masako, de 42, sólo tienen una hija, Aiko, de cuatro, por lo que antes de que se conociera en enero el embarazo de su cuñada Kiko se había planteado la reforma legal para posibilitar la ascensión al Trono de esta niña.

'Buenas noticias'

En noviembre pasado, un comité gubernamental recomendó cambiar la legislación y posteriormente el primer ministro nipón, Junichiro Koizumi, se comprometió a llevar el proceso hasta el Parlamento.

Sin embargo, el embarazo de Kiko lo cambió todo, al existir la posibilidad de que diera a luz un varón con derecho a ser tercero en esa línea de sucesión. El jefe del Gobierno, quien tiene previsto dejar su cargo en los próximos días, manifestó al conocer el nacimiento del varón que se trataba de "buenas noticias".

Los principales partidos políticos de Japón se decantaron en este sentido por "aplazar" el debate de la reforma. El portavoz del Gobierno, Shinzo Abe, quien en un par de semanas se convertirá casi con toda seguridad en presidente del gobernante Partido Liberal Demócrata (PLD) y primer ministro nipón, recomendó "calma" y "cuidado" a la hora de abordar cambios a la mencionada ley.

La princesa había sido ingresada en la clínica Aiiku del distrito tokiota de Minato el pasado 16 de agosto, con el fin de ser preparada para el parto y también a consecuencia de algunos problemas surgidos en su embarazo.