domingo, 11 de febrero de 2007

«Mi hermana pequeña»



POR BEATRIZ CORTÁZAR
ABC
MADRID. La lista, la guapa y la artista. Así es como algunos llamaban a las hijas de los Ortiz Rocasolano cuando aún no habían superado la adolescencia y vivían en Oviedo junto a sus padres y abuelos paternos. Letizia con z, Thelma con th y Érika con acento, solían aclarar sus padres cuando escribían los nombres de sus tres niñas, de la misma manera que años más tarde repetirían ellas cada vez que tenían que dar sus datos.
Tres nombres que se salían de lo común y que reflejan la personalidad de un matrimonio que huía de convencionalismos, como demostraron casándose muy jóvenes, ella con 19 años, él con 21, sin haber terminado aún sus estudios (ella de Enfermería, él de Derecho) y con la «mili» pendiente, que Ortiz tuvo que hacer un año despúes dejando a su esposa en casa de sus padres.
Todas las biografías de la Princesa de Asturias coinciden en que las niñas Ortiz tuvieron una infancia feliz. Primero en Oviedo, después en Madrid, crecieron unidas junto a sus padres y demostraron que los estudios nunca iban a ser un problema. Todo lo contrario. Sus expedientes han sido brillantes y tanto Thelma como Érika consiguieron becas Erasmus que las llevaron a Italia y Alemania, respectivamente.
Pero como pasa en todas las familias, la hija mayor siempre asume un papel que es justamente el contrario al que acarrea ser la benjamina de la casa. Y en esta familia, Doña Letizia fue la mayor, la primogénita, mientras que Érika era la última, la pequeña, y así la veían a pesar de que ya había dejado la infancia atrás. «Mi hermana pequeña», dijo entre sollozos la Princesa al referirse a ella delante de los periodistas. Doña Letizia no pronunció su nombre porque era más importante su condición, su orden en la familia, su puesto entre las hermanas.
Responsable, obediente y muy disciplinada en todo, la Princesa siempre ejerció como hermana mayor con Érika, a quien adoraba y por quien sentía auténtica debilidad. Apenas se llevaban tres años pero la enorme sensibilidad que la pequeña siempre manifestó en todo implicaba también una fragilidad en su carácter que le hacía más vulnerable a los contratiempos. Por eso, su hermana mayor siempre estuvo volcada y pendiente de ella.
Érika se licenció en la carrera de Bellas Artes, pero no lo tuvo nada fácil a la hora de salir adelante. En la Universidad se enamoró de un compañero de estudios, Antonio Vigo, y juntos probaron fortuna en el mundo laboral desde abajo, desde los primeros puestos que uno recibe cuando necesita trabajar y salir adelante. En su entorno eran los «bohemios» de la familia por sus inclinaciones artísticas y ya se sabe que en el mundo del arte o eres uno de los elegidos o te las ves y las deseas para llegar a final de mes. Desde montar una casa rural a vender libros a domicilio o entrar en el servicio de limpieza para sacar un sueldo y cuidar a su hija Carla.
Por desgracia, la vida nunca será igual para los Ortiz Rocasolano tras la muerte de Érika. La tragedia de enterrar a un hijo es algo que ningún padre puede asumir con frialdad, es contra natura. Pero también perder a una hermana en la flor de la vida y ver cómo su hija se queda huérfana de madre es una desgracia a la que nadie se resigna. Porque si Érika era el ojito derecho de la Princesa, su única sobrina, Carla, era su locura. Los que conocen bien a Doña Letizia saben cómo quiere a la niña y recuerdan cómo la llevaba de la mano a algunos estrenos infantiles antes de conocer al Príncipe. Desde que nació, la pequeña tuvo en su tía una segunda madre y por eso disfruta enormemente cuando la ve jugar con su hija Leonor quien, a pesar de su corta edad, no se perdió el último cumpleaños de su prima Carla en la fiesta que Paloma Rocasolano organizó en su casa, de la misma manera que Carla también participó en el primer aniversario de la Infanta Leonor.
Desde la mañana del pasado miércoles nada será igual para la Princesa. Hay dolores que sólo los pueden explicar quienes los han sentido y Doña Letizia ahora ya sabe cuánto sufrimiento es capaz de producir un ser querido. Su «hermana pequeña» era su ojito derecho, su cómplice y amiga, la única a quien podía confiarle absolutamente todo, la bebé que cogió en brazos cuando ella también era una niña pero ya sentía en su piel el instinto maternal. La mayor y la pequeña. Desde ese orden la ayudó y aconsejó en todo lo que pudo: desde encajar la separación de sus padres a cederle el piso que ocupaba hasta que se hizo público su compromiso con el Príncipe para que su hermana pudiera vivir con su pareja e hija en ese domicilio.
A la Princesa le abrumaba pensar en el agobio que su familia podía sufrir por la pérdida del anonimato a raíz de su boda, y seguramente ése sería el único nubarrón en lo que era la felicidad de su nueva vida junto a Don Felipe. A pesar del protocolo y sus nuevas obligaciones, nunca perdió el contacto con los suyos y mucho menos con su hermana pequeña, por quien ahora llora desconsolada mientras su segunda hija crece en su vientre.

sábado, 10 de febrero de 2007

Funeral por Erika Ortiz

Letizia Ortiz, junto a la Reina, su madre, Paloma Rocasolano, y la Infanta Elena. (Foto: Reuters)
 
 
EFE

MADRID.- La Reina y los Príncipes de Asturias han acudido esta noche a la misa funeral que se oficia por el alma de Erika Ortiz Rocasolano en la parroquia de Nuestra Señora la Anunciación de Prado de Somosaguas, en Pozuelo (Madrid).

Erika Ortiz, de 31 años y hermana menor de la Princesa de Asturias, fue encontrada muerta en su domicilio el pasado miércoles.

Los padres y hermanas de la fallecida han acudido junto a familiares y amigos a la misa funeral, que ha comenzado a las 20.30 horas, y que ha contado con la presencia de Doña Sofía, que no pudo estar, por encontrarse de viaje, en el responso que tuvo lugar en el Tanatorio de la Paz en Tres Cantos al día siguiente de la muerte y al que sí asistieron el Rey, los Príncipes y los Duques de Lugo y de Palma de Mallorca.

Doña Sofía, acompañada de su hija la infanta Elena, y de su hermana, la princesa Irene de Grecia, fue la primera en llegar en un automóvil.

Seguidamente lo hicieron los Príncipes de Asturias junto a Paloma Rocasolano y sus padres, Francisco y Enriqueta y la otra hermana de Erika, Telma Ortiz.

Nadas más bajarse de los automóviles, la Reina cogió cariñosamente a Paloma Rocasolano del brazo, mientras que la Princesa de Asturias hizo lo propio con su abuelo materno, ayudada por la infanta Elena.

En la puerta principal de la parroquia se encontraba, desde quince minutos antes, el padre de la Princesa de Asturias, Jesús Ortiz, junto con su esposa, Ana Togores, y su madre Menchu Álvarez del Valle.

Asistieron también al funeral los duques de Soria, la infanta Margarita y Carlos Zurita, acompañados de sus hijos, Alfonso y María, así como el primo de los Príncipes de Asturias, Bruno Gómez-Acebo.

Asimismo, asistieron al funeral Antonio Vigo, padre de la hija de Erika, su último novio, Roberto García, y Emilio Aragón, Presidente de la cadena de televisión La Sexta, en una de cuyas empresas, Globomedia, trabajaba Erika Ortiz.

Algunas otras personas entraron al templo, localizado en el municipio madrileño de Pozuelo de Alarcón, por una puerta lateral. Se trata de una construcción sobria, sin ninguna clase de adorno.

El arzobispo castrense emérito José Manuel Estepa celebró el acto religioso en esta parroquia del Prado de Somosaguas (Pozuelo), que la Familia Real siguió desde el lado del Evangelio y los familiares de Erika desde el lado de la Epístola.

La Reina se enteró del fallecimiento de la hermana de Doña Letizia el mismo miércoles cuando se encontraba en Medan (Indonesia) en una visita de Cooperación y, tras recibir la llamada de los Príncipes que le comunicaron la noticia, decidió suspender la gira que debía continuar hacía Camboya.

Doña Sofía ha tenido que cancelar su presencia en el concierto que se celebrará esta tarde en el Auditorio Nacional de Madrid para recaudar fondos para el Proyecto Alzheimer de Vallecas -promovido por la Fundación que lleva su nombre- y que se inaugurará el próximo 8 de marzo.

También está en el acto religioso de esta noche la otra hermana de Erika, Telma, que trabaja en Manila (Filipinas) en la Agencia de Cooperación Española y que no pudo llegar a Madrid hasta ayer.

viernes, 9 de febrero de 2007

Más Princesa que nunca

Más Princesa que nunca

POR BEATRIZ CORTÁZAR

ABC

Del brazo de su abuelo materno, sin gafas oscuras que ocultaran sus lágrimas y sin excusas a causa de las molestias del embarazo que podían haber justificado su ausencia, la Princesa de Asturias acudió ayer seria y emocionada a dar el último adiós a su hermana pequeña. Los metros que recorrió a pie hasta llegar a la capilla del tanatorio fueron sin duda los más difíciles de caminar sabiendo como sabía que todas las miradas se iban a volcar en su dolor, en su tristeza y en la angustia de haber perdido a un ser tan querido. Pero Doña Letizia demostró ayer que sabía perfectamente cuál tenía que ser su papel y su responsabilidad.

La Princesa es la mayor de las hermanas y ayer fue el mayor apoyo de su madre. Siempre con el Príncipe Don Felipe a su lado, Doña Letizia no dejó a Paloma Rocasolano ni un momento. Con Telma viajando desde Manila, era la única hija que podía consolar el dolor de unos padres que nunca volverán a ver la vida igual. Embarazada de seis meses, la Princesa mostró una generosidad con la que nadie contaba cuando al final del responso se acercó con el Príncipe hasta los reporteros para darles las gracias por el tratamiento que están dando a la muerte de su hermana. Doña Letizia fue la primera en hablar, aunque las lágrimas inundaron unas palabras que apenas encontraban aire para ser expulsadas y que testimoniaron cómo había asumido su obligación como Princesa. También entre lágrimas contenidas se la vio cumplimentando al Rey Don Juan Carlos, y también con el pañuelo entre sus dedos despidió a todos sus familiares. Los Príncipes fueron los primeros en llegar y también los últimos en irse. Destrozada, hundida, sin poder anestesiar su dolor a causa del embarazo y sacando fuerzas de donde pudo, ayer la Princesa estuvo a la altura de unas circunstancias que sólo el paso del tiempo podrán hacer más llevaderas.

Dolor ante la muerte

 
POR JOSÉ LUIS DE HARO
ABC

Hubo quien en su momento la tachó de «hermanísima» de Doña Letizia, pero lo cierto es que Érika Ortiz no eligió ser el centro de atención del candelero mediático. Simplemente era una persona como usted o como yo, con defectos y virtudes. Aun así, su muerte a los 31 años ha acaparado las portadas de todo el mundo en un doloroso duelo informativamente abordado desde distintos enfoques. En Estados Unidos, el New York Times incluía el obituario de la hermana menor de la Princesa de Asturias acompañado del de otras figuras, que también abandonaron este mundo el mismo día, como el medallista olímpico Charles Grimes.
El Washington Post no dudaba en destacar las lágrimas de la Reina Doña Sofía y el «máximo respeto» exigido por José Luis Rodríguez Zapatero para superar este triste momento, mientras el Miami Herald también se hacía eco de la incineración de la menor de los Ortiz Rocasolano a través de un perfil de la agencia de noticias AP, que también inundó otros medios norteamericanos.
Al otro lado del Atlántico, la ausencia de Doña Sofía y la hermana mediana de Érika, Telma, ambas lidiando con los avatares del cambio horario del continente asiático entre un mar de lágrimas, daba paso a titulares como el publicado por el Frankfurter Allgemeine Zeitung, que destacaba el «Luto en la Familia Real española». El resto de países europeos también se teñía de luto con mensajes similares. En Italia, La Stampa resaltaba «Ha muerto la hermana de la Princesa Letizia» y en Gran Bretaña, donde las tragedias reales son bastante familiares, The Times afirmaba que «España está horrorizada» ante la muerte de la joven Érika. El rotativo inglés no dudaba en poner de manifiesto el respeto que la prensa de nuestro país ha tenido siempre con la Familia Real, algo que en las tierras británicas brilla por su ausencia. Nuestros vecinos galos podían leer en Le Monde los pormenores del último adiós a Érika en el tanatorio de La Paz.
Como bien dijo Borges, «la muerte es una vida vivida» y, dejando especulaciones a un lado, sólo cabe desear que Érika descanse en paz.

Las lágrimas de la Princesa y los abrazos a las Infantas Doña Elena y Doña Cristina


La princesa Letizia recibe el pésame de la Infanta Elena a su salida del Tanatorio de la Paz


La princesa de Asturias llora desconsolada abrazada a la infanta Cristina

ABC

Llegó blanca, desencajada, derrumbada por la tragedia, sostenida por el brazo del Príncipe, desnuda de abalorios, solamente con su alianza de casada, tacones muy altos, pequeños brillantes como pendientes, y la melena más corta que de costumbre. Llegó con los ojos rojos de llorar, desencajados, tristes, cabizbajos en ocasiones, la mirada ora al suelo, ora al cielo, y a los ojos de Don Felipe. Doña Letizia se encuentra en su sexto mes de embarazo, y a pesar de las molestias propias de sus estado sacó fuerzas para despedir a su hermana pequeña. La Princesa estaba triste, muy triste, pero emocionó el abrazo en el que se fundió con las Infantas. Primero con Doña Elena, y con los ojos prendidos en lágrimas, Doña Letizia se aferró al cuello de Doña Cristina, que acababa de llegar de Barcelona, para enhebrar un abrazo eterno.

La Reina llega a Madrid procedente de Indonesia


La Reina Sofía era recibida por el oficial del Ejército de Tierra al mando de la base, a su llegada esta noche a Torrejón de Ardoz procedente de Indonesia

Madrid. (EFE).- La Reina ha llegado esta noche a Madrid procedente de Indonesia, donde conoció la trágica muerte el miércoles de Erika Ortiz Rocasolano, hermana menor de la Princesa de Asturias, motivo por el cual decidió adelantar su regreso a España.

El avión de la Fuerza Aérea Española en el que ha viajado la Reina aterrizó en la base aérea de Torrejón de Ardoz, próxima a Madrid, a las doce de la medianoche, tras volar durante toda la jornada.

Doña Sofía conoció la muerte de Erika Ortiz el miércoles por la tarde al regresar a su hotel de Medan, en Sumatra, tras pasar la jornada en la vecina isla de Nías, donde visitó proyectos de cooperación española.

Muy emocionada, con lágrimas en los ojos, la Reina comunicó la trágica muerte de la hermana de la Princesa de Asturias a la delegación que la acompañaba en este viaje de cooperación, en la que figuraba Leire Pajín, secretaria de Estado de Cooperación Internacional.

Esa misma noche se decidió su regreso anticipado a Madrid, para acompañar a la Princesa de Asturias y a su familia en tan tristes momentos.

La Reina había llegado el lunes a la capital de Indonesia, Yakarta, para iniciar allí un viaje de cooperación que el martes la llevó a la ciudad de Banda Aceh, al norte de Sumatra, para conocer como vuelve a la normalidad la "zona cero" del tsunami que el 26 de diciembre de 2004 causó sólo allí más de ciento cincuenta mil muertos.

El jueves, de no haberse adelantado su regreso a España, la Reina hubiera visitado el Parque Nacional Gunung Leuser, en Sumatra, donde la cooperación española tiene una presencia destacada y en el que se desarrolla un proyecto para devolver a la vida salvaje a orangutanes criados en cautividad.

Desde allí tenía previsto continuar su viaje en Camboya, si bien el avión en el que ha regresado a España hizo la mañana de ayer una primera escala en Phnom Penh.

En la capital camboyana se quedó la secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Leire Pajín, y el resto de la delegación, para llevar a cabo un programa de actividades reducido en relación al previsto inicialmente.

En el aeropuerto esperaban a la Reina Somaly Man, Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional en 1998, y el jesuita español y obispo de Battambang Kike Figaredo, que estuvieron con doña Sofía las más de dos horas que duró la escala en Phnom Penh.

De no haberse precipitado el regreso de la Reina a España, doña Sofía hubiera viajado a Siem Reap, en el interior de Camboya, para visitar uno de los centros que la organización humanitaria creada hace años por Somaly Man tiene por el país para acoger a mujeres y niñas explotadas sexualmente.

También en Siem Reap, la Reina tenía previsto acudir al centro fundado por el obispo Figaredo para atender a personas mutiladas por la explosión de minas anti-personas. Figaredo acudió ayer a Phnom Penh acompañado por una de las jóvenes que han recibido asistencia en dicho centro.

Doña Sofía se comprometió con Somaly Man y con Kike Figaredo a viajar a Camboya lo antes posible, en cuanto haya una fecha libre en su apretada agenda oficial para los próximos meses, ya que tiene mucho interés en conocer personalmente el trabajo humanitario de ambos.

El avión de la Fuerza Aérea Española realizó otra escala en Dubai en su camino de regreso a Madrid.

A la hora en la que el avión aterrizaba en el aeropuerto del emirato árabe, el Rey, los Príncipes de Asturias y las Infantas asistían junto a la familia de la fallecida a un responso en el tanatorio de la Paz de Madrid.

jueves, 8 de febrero de 2007

Otra vez llueve para la Princesa

Letizia Ortiz camina con la mirada perdida al llegar al tanatorio. (Foto: Reuters)
 
OLALLA CERNUDA
El Mundo

MADRID.- Rota por el dolor, Letizia Ortiz ha sacado fuerzas de flaqueza para levantar la cabeza y caminar, agarrada a su madre, apenas unas decenas de metros. La Princesa de Asturias, embarazada de seis meses, ha logrado controlar las lágrimas en su primer 'paseíllo' delante de los periodistas que esperaban captar las primeras imágenes de la pareja tras conocer la trágica noticia, pero en la puerta de la pequeña capilla la Princesa se ha derrumbado.

Caía agua con fuerza en Madrid, una lluvia que parece destinada a perseguir a la princesa de Asturias en los momentos cruciales de su vida, los buenos y los malos. Llovía el día de su boda, llovía la noche que nació su hija Leonor, y diluviaba en la localidad madrileña de Tres Cantos mientras incineraban a su hermana pequeña, su cómplice, su confidente, su 'niña bonita'.

La princesa de Asturias ha llegado al tanatorio de la Paz minutos antes de las dos de la tarde, en un coche conducido por su marido. Detrás, en tres vehículos de Zarzuela, el resto de la familia Ortiz Rocasolano, así como un puñado de familiares muy cercanos de la hermana de la Princesa, que han caminado con paso lento y mirada perdida, agarrándose los unos a los otros para sobrellevar el trago. Y con ellos, ejerciendo de 'matriarca, una Letizia que no ha querido en ningún momento soltar a su madre.

Los Príncipes han acompañado a la familia hasta la capilla, cerrada a cal y canto para los medios de comunicación, y la pareja ha esperado en la puerta la llegada del Rey, las Infantas y sus respectivos maridos. Allí, bajo un pequeño pórtico que les protegía de la fuerte lluvia, Letizia Ortiz ha recibido compungida el pésame de Don Juan Carlos, la Infanta Elena y Jaime de Marichalar. Cuando se ha acercado a ella la Infanta Cristina, ambas se han fundido en un cálido abrazo rompiendo a llorar, mientras Iñaki Urdangarín recibía el abrazo de su cuñado.

Dentro, en una capilla llena de coronas de flores enviadas desde buena parte de España, el capellán de La Zarzuela, Serafín Sedano, ha oficiado un breve responso por Erika Ortiz y se ha incinerado su cadáver.

Apenas 20 minutos después, la comitiva ha salido del tanatorio, encabezada por la Familia Real al completo a excepción de la Reina, que estaba regresando de un viaje oficial en Indonesia.

Ante un respetuoso silencio por parte de los medios de comunicación -los mismos que ayer 'asaltaban' a los vecinos en la puerta del domicilio de Erika a la busca de cualquier declaración- todos, junto a los Príncipes de Asturias, han posado para la prensa, justo antes de que Letizia, serena pero con lágrimas en los ojos, hiciera una reverencia al Rey al despedirse de él.
 
La Princesa de Asturias hace una reverencia al Rey al despedirse de él. (Foto: Diego Sinova)

Tras esperar dentro de la capilla hasta que toda la familia ha abandonado el lugar, los Príncipes de Asturias, cogidos del brazo, se dirigieron hacia el coche pero, en un gesto inesperado y que pilló completamente por sorpresa a los medios de comunicación, se pararon a charlar unos instantes con los informadores. Mientras los periodistas corrían hacia el lugar con cámaras, pértigas y escaleras a cuestas, una Letizia desconsolada, con voz muy débil y entrecortada, se dirigió a las cámaras para musitar: "Muchas gracias a todas las personas que se han sentido apenadas por la muerte de mi hermana pequeña". No pudo decir más. Mientras las lágrimas asomaban a sus ojos y la voz se quebraba, su marido tomó la palabra para agradecer de nuevo a los medios su trabajo. "Gracias a todos por la comprensión, y sentimos el remojón que estáis sufriendo", dijo.

Doña Letizia: 'Gracias por apenaros por la muerte de mi hermana pequeña'

[foto de la noticia]

ALCOBENDAS (MADRID).- La Familia Real y los Ortiz Rocasolano han despedido juntos a la hermana de la Princesa de Asturias, Erika Ortiz, en el tanatorio de La Paz de Alcobendas. El cuerpo ha sido incinerado tras un breve responso de carácter privado que se ha celebrado con las únicas ausencias de la Reina y la hermana mayor de Doña Letizia, Telma, que llegarán esta tarde procedentes de Asia.

Tras el responso, los Príncipes se han acercado a la prensa y han posado brevemente cubiertos por un paraguas negro. "Muchas gracias a todos los que os habéis apenado por la muerte de mi hermana pequeña", ha dicho a los periodistas Doña Letizia con la voz quebrada y al borde del llanto.
 
La Princesa, en el tanatorio. (REUTERS) MÁS FOTOS

Los numerosos periodistas que han cubierto el acto bajo la lluvia han podido ver la llegada de las dos familias. Los primeros han sido los Príncipes de Asturias, vestidos de negro y arropando en todo momento a la madre de la fallecida, Paloma Rocasolano, que ocultaba sus ojos tras unas gafas de sol y avanzaba del brazo de Don Felipe.

A la despedida han acudido además Jesús Ortiz, padre de la Princesa y de la fallecida, con su mujer, y su madre, Menchu Álvarez del Valle. El ex marido de Erika Ortiz, Antonio Vigo, también ha estado presente en el acto, así como otros familiares.

La Princesa, visiblemente afectada, ha entrado en el tanatorio junto a su abuelo. Minutos después llegaban el Rey, las infantas y sus maridos. Todos ellos han sido recibidos en la puerta del tanatorio por los Príncipes.

Doña Letizia ha roto a llorar por primera vez desde su llegada al encontrarse con la infanta Cristina.

La Reina llegará procedente de Indonesia y Camboya, donde se encontraba haciendo un viaje oficial que ha interrumpido al conocer la noticia. Telma Ortiz, la hermana cooperante de la Princesa de Asturias y de Erika, partió hoy desde Manila con destino a Madrid, según amigos de la joven.

Toda la Familia Real asistirá hoy a un responso por Erika Ortiz

Traslado del féretro de Erika Ortiz. (Foto: Carlos Alba)
ELMUNDO.ES AGENCIAS

MADRID.- El Rey, el Príncipe Felipe y las infantas acompañarán hoy a la Princesa de Asturias y a la familia Ortiz Rocasolano en el responso que se rezará a las 14.00 horas de hoy por Erika Ortiz, hermana de doña Letizia, que fue encontrada muerta ayer en Madrid. La Reina llegará esta tarde a España procedente de Asia, donde se encontraba de viaje oficial.

Los restos mortales de Erika Ortiz Rocasolano serán incinerados esta tarde en el tanatorio de La Paz, próximo a la localidad madrileña de Tres Cantos, según informaron fuentes próximas a la familia.

Erika Ortiz falleció el miércoles en su domicilio de Madrid y sus restos mortales fueron trasladados al Instituto Anatómico Forense, donde se les practicó la autopsia.

El Rey de España agradeció públicamente el pésame que le transmitió Karlheinz Koegel, fundador de la sociedad que concede el Premio de los Medios de Comunicación que recibió Don Juan Carlos, por el fallecimiento de Erika Rocasolano, hermana de la Princesa de Asturias.

Don Juan Carlos le dio las gracias por esas palabras y dijo que hará llegar "sus sentimientos de pesar a los Príncipes de Asturias, ante la muy triste noticia del fallecimiento de la hermana de la Princesa de Asturias, que mucho sentimos en la Familia Real".

El fundador de los galardones dijo, antes de comenzar la entrega del Premio al Rey Juan Carlos por su trayectoria durante 30 años como jefe de Estado de España, que conocían la "triste noticia" de la muerte de la hermana de la Princesa de Asturias y querían transmitirle su pesar. El Rey tenía previsto regresar a España en la pasada noche.

Por su parte, la Reina Doña Sofía llegará hoy a primera hora de la tarde a Madrid, tras suspender su viaje oficial a Indonesia al conocer el fallecimiento de Erika Ortiz, según confirmaron fuentes de la Casa Real.

La Reina se encontraba realizando un viaje de cooperación por Indonesia junto a la secretaria de Estado de Cooperación, Leire Pajín.

El pésame de la clase política

La inesperada muerte de Erika Ortiz, hermana menor de la Princesa de Asturias, ha suscitado múltiples reacciones y desde todos los ámbitos se lanzan mensajes de condolencia hacia la familia de la fallecida.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, transmitió su pésame a la Familia Real y abogó por hacer el "máximo esfuerzo de respeto a la familia".

Por su parte, el presidente del PP, Mariano Rajoy, envió un mensaje de condolencia en su nombre y en el de su partido a la Familia Real y, en especial, a doña Letizia.

Izquierda Unida y Esquerra Republicana de Cataluña, ambas formaciones de ideología republicana, expresaron asimismo sus condolencias.

Hallada muerta en su casa

La hermana menor de la Princesa de Asturias fue encontrada muerta por su pareja sentimental en la casa de Vicálvaro (Madrid) donde vivía, la misma en la que residió Letizia Ortiz antes de su noviazgo con el Príncipe Felipe.

Erika, de 31 años, era interiorista y diseñadora gráfica de la productora Globomedia, donde trabajaba desde junio de 2005 y donde tenía previsto emprender pronto a un nuevo proyecto.

Erika se había incorporado al trabajo después de Navidad tras una baja de varios meses, al parecer, motivada por una depresión.

El triste regreso de la Reina

El triste regreso de la Reina
 
ABC

MEDAN. Nadie sabe como Su Majestad la Reina compartir el dolor de quienes sufren y llevarles palabras de consuelo, y si Doña Sofía nunca ha dudado en acompañar a los españoles cuando ocurren grandes desgracias (Biescas, 11-M, Yakolev, agentes asesinados en Irak...), cómo no iba a estar ahora junto a los Príncipes de Asturias y su familia en unos momentos tan dolorosos como los que están viviendo. Por ello, nada más conocer el fallecimiento de la hermana menor de Doña Letizia, la Reina decidió interrumpir el viaje de cooperación que realizaba por Indonesia y Camboya y regresar inmediatamente a España con el fin de apoyar a Don Felipe y a Doña Letizia y al resto de la familia y compartir su dolor.

Profundamente impresionada, la Reina dijo a los periodistas españoles que la acompañaban en el viaje que había hablado por teléfono con Don Felipe y Doña Letizia, así como con Paloma Rocasolano, y que la Princesa le pidió que continuara el programa previsto, pero ella consideró que no podía hacerlo «en estas circunstancias». Muy apenada por la noticia, Doña Sofía afirmó que en estos momentos tenía que estar al lado de la familia y destacó la inmensa tristeza que produce cualquier muerte, pero más aún cuando se trata de una persona en plena juventud. En términos muy íntimos, la Reina hizo unas reflexiones sobre la tragedia ocurrida y el dolor que supone esa ausencia.

Doña Sofía recibió la noticia cuando regresó de la isla de Nías, donde vivió una jornada agotadora llevando la solidaridad de España a este territorio pobre y castigado por los terremotos. Los problemas de comunicación de la isla impidieron que la Reina fuera informada antes, ya que los teléfonos móviles se encontraban fuera de cobertura en Nías.

Pasadas las seis de la tarde (las doce del mediodía en España), Doña Sofía regresó en helicóptero y se trasladó al hotel de la ciudad de Medan en el que se albergaba y, cuando subió a su habitación para cambiarse de ropa antes de bajar a cenar con la delegación que le acompañaba, fue cuando se enteró del trágico fallecimiento de Érika Ortiz.

Lágrimas de Doña Sofía

Con un gesto de profunda tristeza, la Reina bajó al vestíbulo del hotel, donde la esperaban los miembros de la delegación española, muy impresionados pues también acababan de conocer la noticia. Sin pronunciar una palabra, Doña Sofía se acercó al grupo, se llevó las manos a la cara y no pudo contener las lágrimas. Tras unos momentos cargados de dolor, la Reina se trasladó al restaurante del hotel, arropada por sus acompañantes, con el fin de planificar su regreso. Entre ellos, se encontraban el embajador de España en Indonesia, Dámaso de Lario; la secretaría de Estado de Cooperación Internacional, Leire Pajín, y el jefe de la Secretaría de la Reina, José Cabrera.

Con ese sentido de la responsabilidad institucional que la caracteriza, Doña Sofía procuró en todo momento que su imprevista vuelta a España afectara en la menor medida posible al viaje de Cooperación Española, que debía continuar hoy por Sumatra y Camboya para regresar en la noche de mañana, viernes, a Madrid. De esta forma, el avión de la Fuerza Aérea Española que partió esta madrugada (medianoche en España) desde la ciudad indonesia de Medan con la Reina a bordo, tenía previsto hacer una escala en la capital de Camboya, Phnom Penh, para que la secretaria de Estado de Cooperación Internacional y su equipo puedan continuar con el programa previsto. Si el avión no partió antes de Medan fue precisamente porque el aeropuerto de la capital camboyana se encontraba cerrado de noche y el avión no podía hacer dicha escala.

Además, Doña Sofía llamó por teléfono personalmente al Rey de Camboya, Norodom Sihamoni, quien había organizado para esta noche una cena en su honor en el Palacio Real, para explicarle las dolorosas razones por las que había tenido que suspender el viaje.

La Reina tenía previsto reunirse en Camboya con el obispo de Battambang, monseñor Kike Figaredo, para conocer su admirable labor de ayuda a los mutilados por las minas antipersona, y con Somaly Mam,para que le explicara su proyecto de ayuda a las niñas y jóvenes víctimas de la esclavitud sexual. Anoche, Leire Pajín tenía previsto comunicarse con ellos para explicarle los cambios, ya que será ella quien se entreviste con ambos.

Nada tenía que ver el gesto de la Reina ayer con el de los días anteriores, en los que se la veía feliz llevando solidaridad y ayuda a los más necesitados. Pero ni siquiera en estos momentos de dolor y profunda tristeza Doña Sofía dejó de pensar en los demás y hasta se ocupó personalmente de resolver el regreso anticipado de los periodistas invitándolos a volver a España en su avión.

El Rey: «Toda la familia lo sentimos mucho»

ABC

BADEN-BADEN. Al palacio de los reyes y a la choza de los pobres llama la muerte con el mismo pie, anotaba Horacio; la de ayer para el Rey tuvo que ser una llamada de su hijo al móvil, apenas tomó tierra su avión en Baviera. Horas después Don Juan Carlos se detendría con este diario para agradecer las muestras de afecto de la prensa en el extranjero: «Puede estar seguro que se las transmitiré ahora a los Príncipes de Asturias de su parte» y, solicitadas unas palabras para el conjunto de los españoles, el Rey agregó que «haga llegarles el profundo agradecimiento por sus sentimientos, comprenda que esto es algo que toda la familia lo sentimos mucho».

El móvil de la tristeza
Cuando había sonado a mediodía el móvil de la tristeza, el Rey acababa de aterrizar en la pista muniquesa de la Agencia Europea Aereoespacial y algo pareció virarse, congelando por un largo rato el programa real: Nadie sabía aún. El audiovisual sobre el avión europeo de combate, que iba a explicar el presidente de CASA, Pablo de Bergia, y el excitante simulador aéreo en compañía de un piloto del Eurofighter, todo se detuvo y durante esa media hora larga Don Juan Carlos comprobó probablemente lo que, aquí junto a Baden-Baden, decía hace 900 años el reformista borgoñón Bernardo de Claraval: que «si al viejo la muerte lo aguarda a la puerta, al joven lo espera al acecho». Muertes que suceden siempre, como sugirió el alemán Erich Fromm, antes de haber nacido del todo. No se suspendió, en todo caso, nada más y el Rey regresó a primera hora de la noche a Madrid.
En Baden-Baden lo esperaba después no sólo el Premio de los Medios Alemanes, en reconocimiento a su obra democrática en la España moderna, sino también, a su entrada en el Konzerthaus, el «Asturias, patria querida», interpretado por el Coro de la Universidad Juan Carlos I. La mirada fija del Rey, absorto, quedo, seriamente profesional, no traicionaba el golpe pero, después de rebuscar la sonrisa, inevitablemente bajaba los ojos, largos segundos.
Los organizadores del respetado premio, concedido al unísono por toda la prensa alemana a una trayectoria, valoraban al «faro que ha sido para un pueblo y su tiempo», al que un día dijera sin ambages «soy rey, pero también un hombre», al «rey directo y lleno de humor», al que, aún príncipe, respondió al presidente alemán Heinemann, sobre cómo vislumbraba el futuro español tras la dictadura: «Pues como ustedes, los alemanes». El ex presidente Clinton, «un gran amigo» y anterior premiado, le dijo por videoconferencia que «usted ha ayudado no sólo a su pueblo sino también a otros» como los del Cercano Oriente. Plácido Domingo, que presentó al monarca, dijo asumir que sin Don Juan Carlos «ésta excepcional evolución de España habría sido improbable o sumamente difícil».
El Rey agradeció que los españoles «siempre hemos encontrado, en Alemania un especial afecto» y «un sólido entendimiento en Europa», al que dijo querer corresponder; especialmente viniendo el premio de una prensa alemana «distinguida por su peso e independencia y haber seguido con tanto interés la formidable transformación» y méritos «del primer protagonista de este premio: el pueblo español». Un pueblo que hace 30 años recobraba «con ilusión las riendas de su propio destino», si no exento de «muchos sacrificios y renuncias, mucha generosidad y tolerancia». Un «esfuerzo que compartieron todos los partidos del arco democrático, animados por el común espíritu de superar avatares y edificar juntos una España de todos y para todos».
Don Juan Carlos recordó que «el instrumento para culminar tan complejo y apasionante período fue la búsqueda permanente del consenso, anteponiendo el interés general sobre los enfoques puramente partidistas», a fin de lograr «una Constitución verdaderamente integradora y hecha entre todos, producto del más amplio consenso nunca alcanzado entre españoles» y que puso como ejemplo «para preservar una armónica convivencia en el futuro». Tarea -destacó- que el Príncipe de Asturias «sabrá retomar en su día con profunda entrega, sentido de la responsabilidad y eficacia». El gran timonel del semanario Spiegel -en un laudo profesoral quizás algo anacrónico- concluyó aludiendo a que la reciente unión Real con la familia Ortíz-Rocasolano quizá habría coronado definitivamente a los reyes como «una familia realmente normal». Una que sentía pues ayer «como familia» lo sucedido, dijo el Rey, que es el punto en que Malraux vislumbraba que tal vez no sea la muerte lo grave si no el dolor.

El afecto de la discreción

Editorial ABC

 
EL fallecimiento de Erika Ortiz Rocasolano, hermana de Su Alteza Real la Princesa de Asturias, ha causado una honda conmoción en la sociedad española. Su juventud -31 años-, su dinamismo vital y profesional y la estrecha vinculación de afecto y complicidad con Doña Letizia y con Telma, su otra hermana, hace de su muerte prematura una tragedia que ha golpeado no sólo a su familia, sino también a la de Su Majestad el Rey. La sociedad española -en la que la familia Ortiz Rocasolano se ha hecho extraordinariamente popular- siguió ayer con enorme interés y consternación este luctuoso suceso, acompañando así en el dolor a los Príncipes de Asturias y a su familia.

Conviene, sin embargo, alertar sobre la necesidad de no confundir el natural interés por este triste acontecimiento con prácticas seudoinformativas que incurran en intromisiones ilegítimas, por frívolas o morbosas, en la intimidad de la fallecida y de su entorno familiar. La proximidad de la finada con la Familia Real exige, además, una particular meticulosidad en el ejercicio informativo, porque la institución de la Corona constituye un patrimonio común de los españoles, que no pocos deterioran -con absoluta impunidad- haciendo alardes de sensacionalismo, ausencia de rigor y falta de respeto. Que a la Princesa de Asturias no le falte en este trance tan duro el afecto de la discreción general, al que debe añadirse el sincero pesar por una pérdida irreparable.

miércoles, 7 de febrero de 2007

Los Reyes reciben la noticia en el extranjero

El Rey recibe la trágica noticia en Alemania

El Rey Don Juan Carlos ha recibido hoy en Alemania la noticia del fallecimiento de Erika Ortiz, la menor de las hermanas de la Princesa de Asturias, Doña Letizia Ortiz, confirmaron a Europa Press fuentes de la Casa Real.
Erika Ortiz era licenciada en Bellas Artes. Estaba casada y separada de Antonio Vigo y tenía una hija pequeña.
El monarca tenía previsto acudir hoy a las instalaciones del consorcio aeronáutico EADS (European Aeronautic Defence and Space Company), en Múnich, y antes de regresar a Madrid tenía que recibir en Baden Wþrttemberg el premio Alemán de los Medios de Comunicación por méritos de su vida y obra.
 

La Reina se muestra «muy apenada» ante el fallecimiento de Erika

La Reina se ha mostrado hoy muy apenada tras conocer en Indonesia, donde se encuentra de viaje, la muerte de Erika Ortiz Rocasolano, hermana menor de la Princesa de Asturias.
Con lágrimas en los ojos, doña Sofía comunicó la triste noticia a la delegación que la acompaña en este viaje en la que figura la secretaria de Estado de Cooperación Internacional Leire Pajín y el embajador de España en Indonesia, Dámaso de Larios.
La Reina conoció la noticia nada más llegar a la ciudad de Medán, en la isla de Sumatra, después de pasar la jornada en la isla de Nias, donde ha visitado diversos proyectos de cooperación española

Fallecimiento de Erika Ortiz, hermana menor de la Princesa de Asturias

 
ELMUNDO.ES

MADRID.- Erika Ortiz, hermana menor de la Pricesa de Asturias, ha muerto a los 31 años en Madrid, según ha confirmado la Casa Real. Al parecer, habría fallecido en la casa de Vicálcaro (Madrid) donde vivía, la misma en la que residió Letizia Ortiz antes de su noviazgo con el Príncipe Felipe.

Una juez de instrucción de Madrid, acompañada de dos agentes del cuerpo nacional de policía, llegaron a las 14:40 horas a la vivienda, situada en la calle Almendros. En los alrededores del edificio donde residía se han congregado numerosos periodistas y curiosos.

La familia Ortiz Rocasolano ha pedido "respeto y prudencia" en relación con el fallecimiento de Erika Ortiz, según fuentes familiares.

Paloma Rocasolano, madre de Erika Ortiz, se enteró de la muerte de su hija cuando se encontraba trabajando en el sindicato de enfermería (SATSE) de Madrid. Nada más conocer de la noticia Paloma Rocasolano dejó su trabajo, aunque sus compañeros no pudieron precisar hacia dónde se dirigió.

También acudió esta mañana a su trabajo normalmente el padre de la fallecida, Jesús Ortiz, en la empresa Estudio de Comunicación, donde únicamente se limitaron a señalar a Europa Press que había salido.
Diseñadora y madre de una niña

Erika Ortiz era interiorista y diseñadora gráfica de la productora Globomedia. Concha García Campoy, presentadora de 'Las mañanas de Cuatro', ha asegurado que el viernes fue a trabajar con normalidad. No obstante, había pedido un permiso "de dos días" aunque ahora tenía previsto incorporarse "a un nuevo proyecto".

La hermana de la princesa de Asturias había protagonizado últimamente las revistas del corazon por su separación de Antonio Vigo, con el que tenía una hija, Carla, y su posterior supuesto noviazgo con Roberto García, cámara de televisión. La pequeña, de seis años, es la única sobrina carnal de la Princesa de Asturias.

El Rey Don Juan Carlos ha recibido en Alemania la noticia del fallecimiento de Erika Ortiz, según fuentes de la Casa Real. Doña Sofía fue informada de la muerte en Indonesia, donde se encuentra visitando las zonas afectadas por el 'tsunami'. Periodistas españoles que la acompañan han relatado cómo se llevó las manos al rostro al enterarse de la noticia. "¡Qué lástima, qué lastima!", dijo, rompiendo a llorar. La Reina estudia regresar a Madrid.

Fallece Erika Ortiz, la hermana menor de la Princesa de Asturias

Fallece a los 31 años Erika Ortiz, hermana de la princesa de Asturias

MADRID.- Erika Ortiz, hermana menor de la Pricesa de Asturias, ha muerto a los 31 años en Madrid, según ha confirmado la Casa Real.

La familia Ortiz Rocasolano ha pedido "respeto y prudencia" en relación con el fallecimiento de Erika Ortiz, según fuentes familiares.

Érika Ortiz era interiorista y diseñadora gráfica de la productora Globomedia. La hermana de la princesa de Asturias había protagonizado últimamente las revistas del corazon por su separación de Antonio Vigo, con el que tenía una hija, Carla.

martes, 30 de enero de 2007

El Príncipe cumple 39 años

 
El Príncipe de Asturias cumple este martes 39 años. A pesar de que es su último año en la 'década de los 30', Felipe de Borbón no tiene prevista ninguna celebración especial, según ha informado un portavoz de la Casa del Rey. Los miembros de la Familia Real española acostumbran a pasar estos aniversarios en la intimidad familiar, aunque hace tres años, en 2004, el Príncipe estuvo en este día con su entonces prometida, Letizia Ortiz, en el santuario de Nuestra Señora de Covadonga, en Asturias.

jueves, 25 de enero de 2007

La Familia Real, más de 300.000 kilómetros en 2006 al servicio de España

El Rey aboga ante los embajadores por luchar contra el terrorismo desde la firmeza democrática

Carmen Gurruchaga
La Razón

MADRID- El Gabinete de Relaciones con los Medios de Comunicación de la Casa de Su Majestad el Rey entregó ayer, por primera vez, un resumen de las actividades internacionales realizadas por la Casa Real a lo largo de 2006. De acuerdo con los datos ofrecidos, Sus Majestades los Reyes y sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias han llevado a cabo durante el año pasado más de medio millar de actos en una agenda oficial con un marcado acento en las cuestiones institucionales, internacionales y de impulso a la actividad económica y empresarial española.
Sobre al año concluido, el informe destaca un despliegue de actividades en el extranjero que ha sumado más de 300.000 kilómetros, casi ocho veces la vuelta al mundo, «en representación de España y en defensa de los intereses españoles».

Asimismo, han realizado un total de 37 viajes a una treintena de países. En estos desplazamientos figuran visitas de Estado y oficiales, la participación en Cumbres y eventos internacionales e, incluso, la presencia en acontecimientos deportivos de máximo nivel con participación española.

La acción de la Corona se ha repartido por todas las zonas de interés preferente para la política exterior española: UE, Iberoamérica, Zagreb y Oriente Medio y los destinos más prometedores de Asia, como China. Esta intensa actividad Real contrasta con la paupérrima agenda exterior del presidente del Gobierno, con apenas media docena de viajes oficiales en 2006.

Por otra parte, Don Juan Carlos aprovechó la tradicional recepción al Cuerpo Diplomático acreditado en España, celebrada ayer en el Palacio Real, para agradecer las numerosas muestras de solidaridad y apoyo recibidas del mundo entero con ocasión del asesinato en Barajas de dos ciudadanos ecuatorianos. «Éstas nos reconfortan y alientan en nuestra determinación en la lucha contra el terrorismo, desde la firmeza del Estado de Derecho y la solidez de nuestras convicciones democráticas», afirmó.

Durante la recepción, a la que asistieron el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, el Monarca propuso «no escatimar esfuerzos ni en el plano nacional ni en el de la cooperación internacional para acabar con el terrorismo».

El Rey inició su intervención con unas sentidas palabras, proferidas en su nombre y en el de su familia, para recordar a los dos jóvenes ecuatorianos asesinados por ETA, «cuyas vidas, sueños e ilusiones quedaron brutalmente truncados por la barbarie terrorista el pasado 30 de diciembre en Madrid». «El terrorismo constituye una grave lacra que a todos nos incumbe y afecta y que siempre resulta cruel, irracional e inhumano», agregó.
Don Juan Carlos hizo un breve repaso a las iniciativas internacionales llevadas a cabo por el Ministerio español de Exteriores. Así por ejemplo, se refirió al plan Asia-Pacífico, a la presidencia española de la OSCE o al Plan África. Tampoco olvidó mencionar el recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio o el reforzamiento de los mecanismos de coordinación con los socios de España en materia de seguridad. «Junto al desarrollo de nuestra identidad europea, vocación iberoamericana y dimensión mediterránea, España otorga una gran importancia al vínculo trasatlántico y a la amistad con los EE UU», añadió .

El Rey, antes de concluir su intervención, destacó la relevancia y trascendencia que están adquiriendo los flujos migratorios en España. Valoró que "los numerosos trabajadores inmigrantes contribuyen con su esfuerzo a nuestro progreso y bienestar". Propuso que, dada la dimensión social y humanitaria de este fenómeno, "Europa ponga en marcha una política migratoria coherente y solidaria".

Su Majestad no dudó en afirmar la necesidad de afrontar adecuadamente el reto de gestionar los flujos migratorios "desde la legalidad y la justicia, actuando eficazmente contra las redes de inmigración ilegal que tanta muerte, dolor y tragedia generan en nuestras fronteras". Finalmente, resaltó la necesidad de promover el desarrollo de los países de origen, de combatir la pobreza y de trabajar por los Derechos Humanos.

lunes, 22 de enero de 2007

Vuelta al trabajo

Vuelta al trabajo

La Princesa de Asturias, tras varias semanas sin aparecer en ningún acto público, ha reanudado su agenda de compromisos. Ha sido en una audiencia en el Palacio de la Zarzuela, junto al Príncipe Felipe, en la que recibió a una representación del 'Movimiento Clima' de la Asociación para la Defensa de la Naturaleza (ADENA).

Rania de Jordania desmiente que vaya a ser repudiada

domingo, 21 de enero de 2007

Sobre la sucesión a la Corona

ABC 

LA Monarquía es la propia historia patria encarnada en la Jefatura del Estado. Y así la Historia explica el orden sucesorio consagrado en su artículo 57.1 de nuestra Constitución. Los constituyentes de 1978 nos encontramos con que lo menos polémico en aquel trance era asumir el orden sucesorio consagrado en nuestras Constituciones monárquicas desde la de 1812, que hundía sus raíces en las Leyes de Partidas. Y la solución tradicional se asumió en 1978 ayuna de polémicas.

Recordemos que los constituyentes no instauramos a Don Juan Carlos, pues ya había accedido al Trono. Y éramos conscientes de que su hermana, Doña Pilar, le superaba en edad. Igualmente, el Príncipe Felipe estaba siendo educado como Príncipe de Asturias, aunque no era hijo primogénito. Consecuentemente, sobre estos datos de la realidad se constitucionalizó por consenso la preferencia en el mismo grado del varón sobre la mujer. La decisión era discutible, pero ni era una rareza machista (la prioridad del varón sobre la mujer regía entonces en la mayoría de las Monarquías parlamentarias europeas), ni el poder constituyente se rendía ante presuntos derechos adquiridos, ya que obviamente los mismos no constituían argumento alegable frente a la única fuente de legitimidad en una democracia contemporánea, la decisión de la soberanía nacional expresada en Cortes constituyentes. La Constitución de 1978 simplemente contiene al respecto un consenso chapuzado de realismo.

Visto como ha desempeñado Don Juan Carlos la Jefatura del Estado creo que prácticamente toda la ciudadanía comprende la solución adoptada en 1978 sobre el orden de sucesión a la Corona. Por cierto, los muy respetables republicanos juancarlistas suelen explicar su adhesión por la decisiva intervención regia en las horas difíciles del 23-F-1981. Nada que objetar. Sólo anoto, de que en mi modestia alguna vez me pregunté que habría pasado si el Trono lo hubiese ocupado una Reina ayuna de la educación castrense que por entonces se reservaba a los hombres en las academias militares. ¿Las conversaciones telefónicas nocturnas del Rey con los Capitanes Generales y la alocución -debidamente uniformado- en TVE de madrugada hubiesen cosechado los mismos balsámicos efectos? Nos hemos quedado sin saber la respuesta, pero no podemos reprochar a nuestro subconsciente que se la formule.

Quizás usted piense que cogí la pluma para defender con ahínco el dejar el artículo 57.1 de nuestra Lex superpor tal y como está per eternitatem. Nada más ajeno a mi intención. No en vano la mejor defensa de las constituciones es su ajuste a las circunstancias cambiantes. El problema, sin embargo, para ser bien resuelto debe plantearse correctamente. Como punto de partida, no debemos dudar que se ha de suprimir de nuestro texto constitucional la preferencia del hermano menor varón sobre su hermana mayor. Es consustancial a la Corona ser una magistratura simbólica; dada su vinculación histórica con un territorio y con un pueblo no puede ya ser un símbolo eminente de una sociedad que ha protagonizado la revolución femenina de fines del siglo XX sin que la forma monárquica de la Jefatura del Estado sea también reflejo de aquella. Nuestra Monarquía para cumplir su alta función representativa se encuentra ante la misma necesidad de adaptación a la sensibilidad respecto a la igualdad de sexos que ha motivado las recientes reformas del orden de sucesión al Trono en la mayoría de las monarquías parlamentarias europeas.

Pero esta reforma constitucional no se puede plantear, como algunos insisten con empeño, como obligada aplicación del principio constitucional a la igualdad y a la no discriminación por razón de sexo. No es concebible la prerrogativa sucesoria de los Infantes como un derecho fundamental a la Corona. Esta es una institución esencialmente inigualitaria y que en nuestra Constitución constituye el único «status-roll» decidida y abiertamente «adscrito», esto es recibido, que opera en los mecanismos políticos de una democracia coronada. Dicho en palabras más llanas u obviamos el desafortunado enfoque de tratar al Rey como a un ciudadano más y a su sucesión como un tema de derecho constitucional a la igualdad, o, erróneamente, pondremos en cuestión la legitimidad de la excepción de los derechos sucesorios del actual Príncipe de Asturias.

Compatibilizar la necesaria adecuación de la Constitución a la sensibilidad de nuestro tiempo con mantener como heredero de la Corona a Don Felipe se justifica por ser políticamente funcional.

La legitimación moderna de la Monarquía parlamentaria en el siglo XXI es, en última instancia, la weberiana de la eficacia. No nos escandalicemos, ya lo apuntó brillantemente Antonio Cánovas en el Congreso el 6 de junio de 1876 con su defensa utilitarista de la restauración de la Institución. Hoy la reforma debe salvar la condición de heredero de Don Felipe, por razones de funcionalidad política y no por presuntos derechos adquiridos. No se puede construir el adefesio jurídico de una reforma constitucional para evitar violaciones de «derechos fundamentales», pero salvando pretendidos «derechos adquiridos». La sucesión a la Corona no es materia de derechos fundamentales, pero si tal cosa se pensase no cabría vulnerarlos alegando ninguna suerte de derechos adquiridos. Como bien ha expuesto un fino colega, baste recordar aquel ejemplo de un propietario de esclavos, que, ante la abolición de la esclavitud, alegaba esperpénticamente que era titular de derechos adquiridos, ya que había comprado sus esclavos antes de la entrada en vigor de la nueva norma, cuando la compraventa era lícita. En Noruega y Bélgica se ha reformado -en fechas aun recientes- el orden de sucesión a la Corona salvando las expectativas de los herederos varones no primogénitos, con una mera explicación funcional de toda la reforma.

Pero la reforma pendiente tiene un talón de Aquiles: La desafortunada redacción del art. 168 de la Constitución que no limita su forma agravada de reforma a la existencia de la Monarquía, sino que la extiende a todos los pormenores del Título II, relativo a la Corona. Como sabemos ello implica disolución de las Cámaras que aprueben la reforma y ulterior referéndum. La citada disolución, puede no constituir especial quebradero de cabeza. Pero la celebración de un referéndum sobre esta reforma es harina de otro costal. El referéndum tiene tan buena prensa entre los profanos como preocupaciones genera entre los politólogos. Y certeramente nuestra Constitución es muy restrictiva respecto a esta forma de democracia directa que se ha prestado en la historia a tantas demagogias. Es verdad que la pregunta puede circunscribirse a un punto bien concreto, pero no es menos cierto que los referéndums parecen seguir la pauta de aquel viejo método de aprender idiomas, según el cual a una cuestión cabe cualquier respuesta en la misma lengua. Es probable que sectores políticos marginales convirtieran el debate en una polémica sobre el sentido de la Monarquía. Y si a ello se suma el que la abstención puede ser sensiblemente mayor que en las elecciones generales es lícito preguntarse si no se corre el riesgo de deslegitimar en alguna medida la Institución.

Las Monarquías parlamentarias europeas, Bélgica, Dinamarca, Holanda, Luxemburgo, Noruega y Suecia no tienen blindado su orden sucesorio con referéndum alguno. Sabia decisión de la que se aparta el art. 168 de nuestra Constitución con su imperfecta técnica de someter a reforma agravada títulos enteros de aquella, lo cual lleva al absurdo de que, por ejemplo, si se trata de garantizar mejor que el funcionamiento de los partidos sea democrático o de cambiar la formulación de un derecho tan inocuo como el de petición, ha de celebrarse un referéndum. ¿No se debería empezar por reformar el art. 168? Si se mira bien el problema se observará que se asemeja al que tienen los británicos, que aún conservan como nosotros la primacía del varón sobre la mujer en la sucesión a un Trono que encabeza a parte de los Estados de la Commonwealth, en que la reforma sucesoria conlleva un cierto embrollo constitucional.

ÓSCAR ALZAGA VILLAAMIL
Catedrático de Derecho Constitucional

sábado, 20 de enero de 2007

Christie's subasta los tesoros del rey Jorge I de Grecia

La bombonera de Fabergé, con Jorge I al fondo. (Foto: AP)
 
EFE

LONDRES.- La casa de subastas Christie's mostró los tesoros de la familia del rey Constantino de Grecia, exiliado en Londres a raíz del golpe militar perpetrado en su país en 1967, que subastará la próxima semana en su sede principal de Londres. La puja, que se celebrará el 24 y 25 de enero, ofrecerá al mejor postor unos 850 objetos de la colección del rey Jorge I (1862-1913), bisabuelo de Constantino, hermano de la reina Sofía de España.

Christie's sacará, pues, a la venta "una extraordinaria selección de piezas de plata y objetos de Fabergé, junto a muebles, obras de arte, jade, porcelana china y cuadros". La puja resulta significativa, ya que se trata de la primera subasta pública de bienes de la familia real griega desde que se aboliera formalmente la monarquía helénica en 1974.

Una portavoz de Christie's comentó que esperan recaudar una suma "superior a 2,25 millones de euros". Sin embargo, la misma fuente admitió que resulta difícil predecir el montante total dado el atractivo especial que normalmente tienen los bienes de la realeza.

Según Harry Williams-Bulkeley, director del departamento de platería de la casa londinense, los precios de los artículos oscilan entre 75 y 375.000 euros, de ahí que muchos artículos puedan estar al alcance de bolsillos corrientes. El lote 'estrella' es un reloj de oro del famoso orfebre ruso Carl Gustavovich Fabergé, que data de comienzos del siglo XX y está valorado en hasta 370.000 euros, según los subastadores.

También destacan un par de vasijas de peregrino labradas en plata por los prestigiosos orfebres de Garrard (la joyería más antigua de mundo, con sede en Londres,) que pueden valer hasta 177.600 euros,. Otro de los lotes que atraerá todas las miradas es una magnífica bombonera de Fabergé con forma de huevo, cubierta de esmalte y decorada con oro y piedras preciosas, cuyo precio se calcula en hasta 75.000 euros.

Los valiosos objetos, repartidos en tres salas de la sede central de Christie's en King Street (centro de Londres) y muchos de ellos cuidadosamente protegidos por vitrinas, se exhibirán al público hasta el próximo miércoles. Los artículos de la colección proceden en su mayoría de Tatoi, palacio favorito del exiliado monarca a unos 25 kilómetros de Atenas.

Constantino, que reinó entre 1964 y 1973, pudo sacar la colección de Tatoi en 1991, cuando el Gobierno de Atenas le permitió el traslado de objetos de la realeza fuera del país, pese a las disputas legales entre ambas partes debido a que el monarca no había pagado los elevados impuestos de sus propiedades al erario griego.

Según la prensa británica, el exiliado monarca ha decidido vender los tesoros animado por el éxito de la subasta de una colección de joyas de la princesa Margarita, hermana de la reina Isabel II de Inglaterra, que se celebró en junio pasado y recaudó 20 millones de euros.

Sobre los motivos del depuesto monarca para vender la colección, un amigo cercano a él declaró en diciembre pasado al diario pro monárquico 'Daily Telegraph' que Constantino no está "arruinado" pero "necesita dinero". Casado con la reina Ana María de Dinamarca, el rey Constantino, de 66 años y padre de cinco hijos, se vio obligado a exiliarse como consecuencia del golpe de Estado que militares republicanos griegos asestaron el 21 de abril de 1967.

domingo, 14 de enero de 2007

El Príncipe, en Ecuador, con las víctimas del terrorismo

El Príncipe, junto a la madre, ciega, de Palate. (Foto: AFP)
AGENCIAS

QUITO.- Felipe de Borbón, de viaje oficial en Quito, ha tenido la oportunidad de hablar con la familia de Carlos Alonso Palate, uno de los dos ecuatorianos que perdieron la vida por la bomba de ETA en la T4. El Príncipe que asistirá mañana a la investidura del nuevo presidente del país, Rafael Correa, ha presidido una misa por los dos víctimas del atentado de ETA.

El heredero de la Corona española llegó a la capital ecuatoriana a primera hora de la mañana y, al mediodía, asistió a la misa, celebrada por el arzobispo de Quito, Raúl Vela, en la iglesia de Nuestra Señora de Guápulo, en memoria de Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio.

El Príncipe de Asturias, al visitar el país de origen de las víctimas del atentado de ETA del pasado 30 de diciembre en el aeropuerto madrileño de Barajas, solicitó que esta misa se celebrase en su memoria, para recalcar la solidaridad y apoyo de la Casa Real y el pueblo español a sus familias, informó un portavoz del Príncipe.

A la misa han acudido diversas autoridades ecuatorianas y también familiares de Palate y Estacio, cuyos cadáveres tardaron varios días en ser recuperados de los escombros a que quedó reducido un módulo del estacionamiento de la terminal T-4 de Barajas tras el atentado con una furgoneta bomba colocada por la banda terrorista ETA.

El lunes, el heredero de la Corona española acudirá al Palacio Legislativo de Quito a la ceremonia de traspaso del poder, en la que Correa jurará el cargo de presidente y recibirá, de manos de su antecesor, Palacio, la banda que simboliza la Jefatura del Estado ecuatoriano.

domingo, 7 de enero de 2007

El Rey insta a «redoblar esfuerzos» para proteger a nuestros soldados, dentro y fuera

En su tradicional discurso de la Pascua Militar, Su Majestad el Rey instó ayer a «redoblar esfuerzos para garantizar al máximo la protección y seguridad de nuestros soldados, dentro y fuera del territorio nacional». A continuación publicamos el texto íntegro del discurso:

«Queridos compañeros,

Me llena de especial satisfacción y alegría poder celebrar con todos vosotros, junto a la Reina y al Príncipe de Asturias, la Pascua Militar, que este año cumple el 225 Aniversario de su instauración en 1782 por el Rey Carlos III.
Al inicio del Año Nuevo, quiero expresar nuestros mejores deseos de paz, felicidad y prosperidad a todos los integrantes de nuestras Fuerzas Armadas y Guardia Civil, así como a sus respectivas familias.
En estas fechas, siempre tan entrañables, tampoco puede faltar mi más emotivo recuerdo, y el de toda la Familia Real, a todos aquellos compañeros que el año pasado dieron sus vidas en el cumplimiento del deber. Expresamos nuestro cariño, apoyo y solidaridad hacia sus seres más queridos.
Gratitud y reconocimiento
El Monumento a los Fallecidos en Operaciones de Misiones Internacionales, que el año pasado inauguramos, es fiel reflejo del deber de gratitud y reconocimiento que la sociedad española tiene contraída con todos ellos.
Por desgracia, una vez más, el afán cruel y despreciable de los terroristas ha causado nuevas víctimas. Durante la pasada Navidad, en un cobarde y vil atentado terrorista han perdido la vida dos jóvenes trabajadores ecuatorianos, que vivían en nuestro país con la ilusión de conseguir un futuro mejor para ellos y sus familias.
Quiero expresar nuestro pesar, afecto, apoyo y solidaridad a sus familiares y amigos en estos difíciles momentos. Y reiterar nuestro más respetuoso homenaje a todas las víctimas de la abominable lacra del terrorismo, así como nuestro decidido respaldo a sus familias.
Junto a la radical repulsa y firme condena de ese salvaje atentado, quiero también subrayar que la barbarie terrorista nunca quebrará nuestra fe en la democracia y nuestra determinación en la defensa de los valores y principios de nuestra Constitución, que garantiza el pleno ejercicio de nuestros derechos, el pluralismo, la diversidad y la convivencia en libertad de todos los españoles.
Unidos, acabaremos con el terrorismo. Con plena confianza en la fortaleza de nuestras instituciones democráticas, en todos los instrumentos que nos proporciona el Estado de Derecho, en la sólida acción de la Justicia, en la eficaz actuación de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y en el reforzamiento de la cooperación internacional, conseguiremos poner fin definitivamente a la violencia terrorista.
Este solemne Acto de la Pascua Militar me permite, como Rey y como Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, rendir un homenaje de sincera felicitación y honda gratitud a los miembros de la gran Familia Militar, cuya vocación de servicio a la Patria muestra su amor y dedicación a España y a los españoles.
Dirijo un muy especial saludo a cuantos miembros de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil se encuentran lejos de sus hogares en estas fechas tan señaladas, ya sea cumpliendo misiones en el extranjero, o bien salvaguardando -con su abnegado y silencioso quehacer diario- los intereses permanentes de nuestra Patria.
«Una España siempre mejor»
Estos primeros días del Año Nuevo son especialmente apropiados para hacer balance, reafirmar compromisos, renovar ilusiones y aquilatar objetivos, en nuestro común empeño por construir una España siempre mejor.
Mucho agradezco al Señor Ministro de Defensa sus afectuosas palabras de felicitación en nombre propio y de la Institución Militar, así como su detallada exposición que refleja el interés y esfuerzo de su Departamento por seguir mejorando día a día nuestras Fuerzas Armadas, para responder con mayor eficiencia a su misión al servicio de España.
A lo largo del año 2006 han sido múltiples las ocasiones en que he tenido la grata oportunidad, al igual que el Príncipe de Asturias, de asistir a diversos ejercicios tácticos y de visitar numerosas Unidades Militares, comprobando la elevada disciplina, profesionalidad y eficacia de nuestras Fuerzas Armadas, así como sus necesidades.
Ha sido un año en el que han sabido responder, con flexibilidad, eficacia y prontitud, a los requerimientos planteados a escala nacional e internacional, como bien lo reflejan los informes de situación diarios, emitidos por el Mando de Operaciones. La actividad desplegada ha sido, además, muy intensa y compleja. Merecen, por todo ello, la expresión de nuestro más sincero y profundo reconocimiento.
Escenarios tan diferentes y distantes como Haití, Congo, Etiopía, Sudán, Mauritania, Bosnia y Herzegovina, Kosovo, los Países Bálticos, Timor Oriental, Pakistán, Afganistán y Líbano se han beneficiado de la eficaz y experimentada labor de nuestros Ejércitos y de la Guardia Civil en apoyo a la Acción Exterior del Estado, ya sea en misiones de mantenimiento de la paz o de carácter humanitario. Unas actuaciones que han acreditado su prestigio a escala internacional.
También quiero subrayar y agradecer la muy valiosa labor profesional desarrollada dentro de nuestras fronteras. Una labor continua y permanente, siempre austera y generosa, que contribuye de forma decisiva a mantener la seguridad, a reforzar la estabilidad y a consolidar el bienestar de nuestra sociedad.
Al mismo tiempo, fenómenos tan dispares como la inmigración ilegal, los incendios forestales u otras calamidades, han requerido de la amplia, efectiva y coordinada capacidad de respuesta que poseen nuestras Fuerzas Armadas y Guardia Civil, que han colaborado eficazmente en apoyo de otras instituciones y organismos del Estado.
Con legítimo orgullo podemos decir que están plenamente cualificadas para atender a las necesidades cada vez más exigentes que reclama la sociedad española, así como de cooperación con las Organizaciones Internacionales a las que pertenece España, ya sea en el ámbito multilateral, o conforme a nuestra condición de socios o aliados.
Todo ello explica la altísima valoración y merecida confianza que nuestras Fuerzas Armadas y Guardia Civil suscitan en la opinión pública española.
Así se pone de manifiesto su plena sintonía con la sociedad a la que sirven, y la creciente identificación de los ciudadanos con los objetivos de la Seguridad y la Defensa Nacional.
La progresiva y continua modernización y adaptación de nuestros Ejércitos a las necesidades de la España de hoy y del futuro, son procesos que -desde hace años- conllevan el despliegue de importantes esfuerzos en materia de personal, organización, instalaciones, material y equipos.
Profesionalidad y disciplina
Pero tales esfuerzos resultarían baldíos de no contar con las preciadas virtudes de profesionalidad, disciplina y sacrificio de los hombres y mujeres que han elegido la milicia como un estilo de vida.
Hombres y mujeres que han sabido convertir su vocación de servicio en el norte de sus vidas, que están dispuestos a volcar lo mejor de sí mismos para llevar la paz y la seguridad allá donde se les requiera.
Esperamos, por ello, que el actual desarrollo normativo en asuntos relativos a la política de personal dé sus frutos y que, quienes escogen servir a España desde la Carrera Militar, vean recompensado su esfuerzo con una trayectoria profesional que reconozca su entrega y disponibilidad permanentes, así como unas condiciones económicas y de calidad de vida acordes a su función.
La cambiante situación del escenario estratégico mundial nos va exigiendo nuevas capacidades militares. Esto implica la adopción de nuevos procedimientos, nuevas estructuras y una profunda revisión de la preparación y formación de nuestros soldados y cuadros de mando. Con dicho proceso de transformación conseguiremos unas unidades mejor dotadas, interoperables en escenarios conjuntos y combinados, al tiempo que más eficientes y eficaces.
He sido informado de que el incremento presupuestario para este año está destinado a mejorar, entre otros aspectos, la operatividad de nuestras unidades con más recursos y mejores equipamientos, dándose los pasos necesarios para adecuarlas a las misiones requeridas y situarlas al nivel que les corresponde en el concierto internacional.
Por otro lado, el apoyo a la investigación, desarrollo e innovación en el ámbito de la Defensa, debe permitir fortalecer nuestro tejido industrial y contribuir, por ello, al progreso de España.
Dentro del riesgo intrínseco que implica el empleo de las capacidades militares, debemos redoblar esfuerzos para garantizar al máximo la protección y la seguridad de nuestros soldados, dentro y fuera del territorio nacional.
España cuenta hoy con unas Fuerzas Armadas y una Guardia Civil que se afanan por situarse a la altura de los tiempos y de nuestras necesidades.
Por ello, con motivo de la Pascua Militar, quiero manifestaros una vez más mi confianza, gratitud y orgullo por la profesionalidad, sentido de la responsabilidad y capacidad de sacrificio que os distingue en el cumplimiento de vuestras misiones al servicio de España. También, por el alto espíritu militar, la probada lealtad y el generoso compañerismo que caracterizan el desempeño de vuestros quehaceres cotidianos.
Vuestro sentido del deber, junto a vuestra eficaz y esforzada labor diaria, son la mejor respuesta que ofrecéis a la confianza que el conjunto de la sociedad española tiene depositada en todos vosotros.
Como Rey y Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, contáis con mi permanente apoyo y mayor reconocimiento hacia vuestro firme compromiso de servicio a España, una España democrática, moderna y unida, cada vez más justa, próspera y solidaria. Un afán y unos ideales consustanciales a la Corona que encarno, y que tienen en el Príncipe de Asturias su mejor garantía de futuro.
En la celebración de esta Pascual Militar, os animo a que perseveremos en nuestro profundo amor y voluntad de servicio a España, trabajando todos juntos con orgullo, disciplina, lealtad, ilusión y entrega. ¡Viva España!»

sábado, 6 de enero de 2007

El Rey: 'Unidos acabaremos con el terrorismo'

El Rey condena el atentado y apela a la unidad para acabar con el terrorismo
 
EFE | EUROPA PRESS

MADRID.- El Rey ha afirmado en la celebración de la Pascua Militar, y una semana después del atentado de ETA en el aeropuerto de Barajas, que "unidos, acabaremos con el terrorismo".

"Con plena confianza en la fortaleza de nuestras instituciones democráticas, en todos los instrumentos que nos proporciona el Estado de Derecho, en la sólida acción de la justicia, en la eficaz actuación de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y en el reforzamiento de la cooperación internacional, conseguiremos poner fin definitivamente a la violencia terrorista", destacó Don Juan Carlos.

Ya en su mensaje de Navidad, el día de Nochebuena, el Rey pidió a los partidos políticos consenso y unidad para combatir el terrorismo.

En último discurso, y ante una amplia representación de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil, el Rey quiso expresar su "pesar, afecto, apoyo y solidaridad" a los familiares y amigos de las dos víctimas del atentado de ETA el pasado sábado en el aparcamiento de la T4 de Barajas.

El Rey calificó de "cobarde y vil" el atentado terrorista en el que perdieron la vida dos jóvenes trabajadores ecuatorianos "que vivían en nuestro país con la ilusión de conseguir un futuro mejor para ellos y sus familias".

Don Juan Carlos habló del "afán cruel y despreciable" de los terroristas y reiteró su "más respetuoso homenaje" a todas las víctimas de la "abominable lacra del terrorismo", así como su decidido respaldo a las familias.

"Junto a la radical repulsa y firme condena de este salvaje atentado, quiero también subrayar que la barbarie terrorista nunca quebrará nuestra fe en la democracia y nuestra determinación en la defensa de los valores y principios de nuestra Constitución", insistió el Rey.

Una Constitución, recordó, que garantiza el pleno ejercicio de los derechos, el pluralismo, la diversidad y la convivencia en libertad de todos los españoles.

A la celebración de la Pascua Militar asisten, junto a los Reyes y el Príncipe de Asturias, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, los ministros de Defensa e Interior, José Antonio Alonso y Alfredo Pérez Rubalcaba, respectivamente, y el jefe del Estado Mayor de la Defensa, Félix Sanz Roldán.

Discurso de Alonso

Precisamente el ministro de Defensa pronunció un discurso en el que expresó su "cariño y respeto" a los familiares de las víctimas del último atentado de la banda terrorista, a quienes ofreció su "máximo apoyo y solidaridad", así como el de la sociedad española. Alabó, además, el trabajo de las Instituciones de la Seguridad y Justicia del Estado contra el terrorismo.

"Entre todos los demócratas, cada cual desde su ámbito de responsabilidad, desde las reglas de la Constitución y las leyes, desde la firmeza y fortaleza de la democracia y con la necesaria colaboración internacional, conseguiremos acabar con una lacra", indicó en su discurso.

Los Reyes presiden hoy la celebración de la Pascua Militar

AGENCIAS

MADRID.- El Rey, acompañado por la Reina y el Príncipe de Asturias, presidirá a mediodía la celebración de la Pascua Militar, que estará marcada por el atentado cometido el hace justo una semana por la banda terrorista ETA en el aeropuerto de Barajas.

El discurso que pronunciará Don Juan Carlos, que hoy celebra su 69 cumpleaños, será el primero desde el atentado de ETA, que ha puesto fin al alto el fuego declarado en marzo y que ha costado costó la vida a los ciudadanos ecuatorianos Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio. El cadáver de este último ha sido rescatado esta misma mañana.

En su discurso de la Pascua Militar del año pasado, el Rey hizo referencia a las víctimas de "la abominable e inaceptable sinrazón terrorista", trasladando "el pleno respaldo y afecto" a sus familiares y allegados, al tiempo que señaló que para acabar con esta lacra hay que aplicar todos los instrumentos del Estado de Derecho", esto es, la Justicia, la acción de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y la cooperación internacional.

En esta misma línea se manifestó en su tradicional Mensaje de Navidad, en el que Su Majestad pidió la unidad a los partidos políticos y las instituciones para conseguir el "objetivo irrenunciable de poner fin al terrorismo" dentro del respeto a la Constitución.

Al acto, que se celebrará en el Palacio Real, asistirán también el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, la tradicional Pascua Militar. Es la primera Pascua Militar a la que asiste Alonso, quien se hizo cargo de esta cartera el pasado mes de abril, en sustitución de José Bono.

No se descarta que la Princesa de Asturias, que se encuentra en el quinto mes de embarazo, asista a la recepción del Palacio Real, aunque su presencia no está prevista inicialmente.

Los actos conmemorativos se iniciarán a las 12.00 horas en la Plaza de la Armería, donde varias compañías, en representación de los Ejércitos de Tierra y del Aire y de la Armada, rendirán honores al rey Don Juan Carlos.

Don Juan Carlos impondrá condecoraciones a miembros de las comisiones militares. El Salón del Trono será, como es tradición, escenario de las palabras del Rey y del ministro de Defensa.

Polémica anterior

La celebración de la Pascua Militar estuvo dominada el pasado año por la gran polémica suscitada por el entonces jefe de la Fuerza Terrestre, teniente general José Mena, quien en el discurso que pronunció en un acto en Sevilla con motivo de esa festividad advirtió de que las Fuerzas Armadas tendrían que intervenir si algún estatuto de autonomía sobrepasase los límites de la Constitución.

Las palabras de Mena, que coincidieron con el debate político abierto en torno a la tramitación del nuevo Estatuto de Cataluña, provocaron su destitución y una sanción de arresto domiciliario de ocho días que fue ordenada por José Bono al día siguiente del discurso pronunciado por el militar.

La tradición de la celebración de la Pascua Militar arranca en el siglo XVIII, cuando Carlos III felicitó a las tropas españolas que recuperaron Mahón (Menorca), que estaba en poder de los ingleses, el 6 de enero de 1782.

martes, 2 de enero de 2007

Una canción para la Princesa Mathilde de Bélgica

 
Bruselas. Agencias
 
El cantante Salvatore Adamo, de 63 años, que dedicó en los años sesenta la canción "Dolce Paola" a la actual reina de Bélgica, Paola, ha compuesto un tema para la princesa Mathilde, esposa del heredero a la corona belga.
El esposo de Mathilde, el príncipe Philippe, pidió a Adamo "de forma amistosa pero insistente" que compusiera una canción para la princesa, según declaró el intérprete belga de origen siciliano a las publicaciones flamencas "Het Laatste Nieuws" y "De Nieuwe Gazet".
"He escrito algo sobre la sonrisa de Mathilde y cómo cambia el mundo. Se trata de un homenaje a la princesa y a su belleza", añadió Adamo, quien afirmó que el tema no está incluido en su último álbum titulado "La part de l'ange", que sale a la venta hoy.
Según Adamo, la canción no saldrá al mercado "porque no quiero enriquecerme a costa de la familia real", y si al final decide comercializarla será por una buena causa como UNICEF, el fondo de las Naciones Unidas para la infancia.
La princesa Mathilde, de 33 años, se casó con Philippe, primogénito de los reyes Alberto II y Paola, en diciembre de 1999, y tienen tres hijos, Elisabeth, Gabriel y Emmanuel.
La reina Paola llegó de Italia a los 21 años para casarse con el entonces príncipe Alberto, y la canción "Dolce Paola" que le dedicó Adamo desató en su día muchas críticas por su amistad con el artista.

viernes, 29 de diciembre de 2006

La Monarquía y la Transición: el éxito de la reforma

Por Manuel Álvarez Tardío

Los españoles, por lo que sabemos gracias a las encuestas del CIS, tienen y han tenido a lo largo de estos últimos veinticinco años, una opinión muy positiva sobre la Transición a la democracia. (El 86 por ciento consideraba, en el año 2000, que la manera en que se llevó a cabo la Transición «constituye un motivo de orgullo».) Y son conscientes, además, del papel desempeñado en ese proceso por la Monarquía, institución que siguen valorando, asimismo, de forma muy positiva. (En esa misma encuesta del año 2000 el Rey era, de hecho, el que recibía una puntuación más alta en cuanto al grado de contribución al éxito de la Transición, por encima de actores como el «movimiento obrero», los medios de comunicación o los intelectuales.)
Que la Transición merezca ese juicio cabe atribuirlo, entre otros factores, a una amplia conciencia de la misma como un proceso que permitió conjurar los fantasmas del pasado. Ya antes de la muerte de Franco, los sondeos indicaban que una mayoría de los españoles deseaba la instauración de un régimen que reconociera y amparara el pluralismo político, pero siempre y cuando el cambio se condujera sin menoscabo del orden y la paz, esto es, sin riesgo de una nueva guerra civil. Se mostraban, así, sensatamente conservadores de su nuevo grado de bienestar y desarrollo alcanzado desde principios de los años sesenta en adelante. Detestaban la dictadura, pero comprendían que la guerra había venido precedida de un proceso de democratización fracasado y preñado de exclusivismo.
Al igual que ellos, también dentro del régimen franquista, una nueva generación de políticos nacidos durante o después de la guerra civil, habían comprendido, a diferencia de los tecnócratas, que los logros de la dictadura en materia de reformas económicas y administrativas, lejos de debilitar el anhelo de libertad, lo habían acentuado, si bien dentro de esas prevenciones conservadoras. Ellos mismos habían cobrado conciencia de que el camino a recorrer después de Franco no pasaba, como en su día diseñaran López Rodó y Carrero Blanco, por el establecimiento de una democracia controlada o limitada y una monarquía con amplios poderes. Por el contrario, la dictadura debía dejar paso a una democracia en la que todos tuvieran sitio. Y para eso, paradójicamente, los planes de los tecnócratas podían ser de suma utilidad. Es decir, había que aprovechar las oportunidades que había abierto la designación del Príncipe Juan Carlos como Heredero y los poderes que le atribuía la Ley Orgánica, para que, lejos de convertirle en la máxima autoridad de un régimen postfranquista sin Franco, fuera el Rey de todos los españoles. La Transición a la democracia podría arrancar, por tanto, sin ser precedida de una ruptura brusca con la legalidad vigente; para, desde ahí, hacer posible un camino, con elecciones democráticas incluidas, que atrajera al nuevo sistema a la oposición. Esa sería, de hecho, la gran aportación de la Ley para la Reforma Política y de cuantos participaron en su gestación y defensa ante las Cortes.
Lo que esa nueva generación de políticos del régimen postuló fue, no la reforma del sistema para asegurar la continuidad, como le hubiera gustado al almirante Carrero, sino la reforma para abrir un camino a la democracia que, a diferencia de lo ocurrido en 1931, no excluyera a un porcentaje elevado de españoles, en este caso, a quienes, sin ser ultras del franquismo y deseando homologar la política española a la occidental, tampoco deseaban que el final de la dictadura implicara una vuelta a 1936 ni a la legitimidad republicana. Si además, esa reforma para llegar a la democracia plena, conseguía atraerse a la oposición, en la medida en que ésta renunciara a la ruptura no pactada y confiara en la buena voluntad de los reformistas, el inmenso éxito del proceso radicaría en haber sido capaces de poner en marcha unas Cortes constituyentes en las que estuviera representado todo el país. En definitiva, un parlamento en el que fuera obligada una amplia transacción en la elaboración de las reglas del juego.
El camino fue, por tanto, el de la reforma; pero una reforma -conviene recordarlo en estos tiempos en los que se oyen tantas barbaridades- pactada con la oposición, tan pactada que, incluso desde antes de que ésta abandonara oficialmente el discurso de la ruptura ya se habían negociado con ella cuestiones tan sustanciales como determinados aspectos de la misma Ley para la Reforma Política. Así, la exclusión de la ruptura a la vez que la transacción fueron los dos pilares que aseguraron, incluso en condiciones ciertamente adversas, el éxito del proceso. Y eso lo entendió muy bien quien tenía en sus manos, desde el día 21 de noviembre de 1975, la máxima autoridad del país. En ese sentido, sin la firme voluntad reformista del Rey nada hubiera sido como fue.
Don Juan Carlos compartía con esa nueva generación partidaria de la reforma, a la que él mismo pertenecía, ese afán de llegar a una democracia de todos. Sabía, además, porque así se lo explicó en varias ocasiones Torcuato Fernández Miranda, que ese trayecto podía recorrerse partiendo de la legislación vigente. Él podía, como de hecho ocurrió, aprovechar ese fuerte poder que había heredado -además del mando supremo de los ejércitos e importantes poderes simbólicos, en virtud de la Ley Orgánica contaba con un amplio poder ejecutivo y podía nombrar y cesar al presidente del gobierno; sin su beneplácito, además, no se podía poner en marcha ninguna reforma constitucional- para asegurar la lealtad de sectores del régimen tan imprevisibles como el ejército. A la vez que, por otra parte, suplía el déficit de legitimidad democrática mediante un trabajo de persuasión de la oposición, a la que debía convencer de que su autoridad sería, no una garantía de la continuidad, sino la llave de una monarquía parlamentaria.
Sólo dentro de esas claves puede apreciarse la riqueza de matices que tuvieron todos sus discursos más relevantes, incluido el primero ante las Cortes tras la muerte del dictador, donde afirmó, significativamente, que guardaría y haría guardar las leyes, pero «teniendo por norte la justicia y sabiendo que el servicio del pueblo es el fin que justifica toda mi función.»
El Rey heredó, ciertamente, una parte muy sustantiva de los poderes que había detentado Franco, aunque no todos. Si la Transición tuvo éxito se debió, en gran medida, a una utilización profundamente meditada y prudente de los mismos, cuando no al puro y simple estado de hibernación de una parte sustantiva de aquellos. Como correspondía a un poder moderador bien entendido, si de lo que se trataba era de hacer una democracia que no excluyera a quienes la dictadura había relegado a la clandestinidad, se trataba tanto o más de promover la formación de un gobierno, el primero de Adolfo Suárez, que no siendo democrático, supiera ser el gobierno para la democracia.
El Rey supo, así, cerrar con su autoridad la puerta del continuismo, sin por ello excluir del camino de lareforma a quienes postulaban el respeto del pluralismo y la libertad aun viniendo de dentro del régimen. Lo que los españoles respaldaron al aprobar por una amplísima mayoría, primero la Ley para la Reforma Política y más tarde la Constitución, fue también la legitimidad de una Monarquía que había comprendido que debía usar sabiamente su autoridad para quedarse sin poder ejecutivo, esto es, para hacer posible que la única soberanía de la nueva democracia fuera la del pueblo español. El Rey, como casi todos los españoles, había aprendido del pasado. Aquello sí era, en verdad, buena memoria y, desde luego, una buena lección de Historia e ingeniería política.

martes, 26 de diciembre de 2006

El Rey y el impulso de la Transición

ABC

UN año más, Su Majestad el Rey ha dirigido a los españoles el tradicional mensaje de Nochebuena con las palabras adecuadas que corresponden al ejercicio ejemplar de sus funciones. La Corona simboliza la unidad y permanencia del Estado, y su titular es árbitro y moderador del funcionamiento regular de las instituciones. Como es habitual, Don Juan Carlos habla a los ciudadanos desde la gravedad y la mesura propias de su condición, pero también con el afecto y la cercanía personal que distinguen al Monarca en su contacto permanente con la sociedad. Este ha sido un año importante para la Corona. El anuncio de que los Príncipes de Asturias serán padres por segunda vez ha devuelto al primer plano el debate sobre la reforma constitucional, si bien el hecho de que la próxima Infanta será una niña evita las urgencias a la hora de modificar el artículo 57. Existe un acuerdo pleno entre los partidos políticos y una sólida convicción social sobre la igualdad entre el varón y la mujer. Tanto el procedimiento como el contenido de la reforma están muy claros según los criterios jurídicos más rigurosos, de manera que sólo falta encontrar el momento oportuno en términos políticos para desarrollar el complejo mecanismo del artículo 168. En todo caso, ningún debate artificial puede empañar la profunda sintonía entre la Corona y los españoles.
Don Juan Carlos desempeñó un papel determinante en la Transición. Así lo reconocen la historia y la opinión pública, a pesar de algunos intentos poco afortunados de diluir su protagonismo. La declaración del Congreso de los Diputados con motivo del aniversario del 23-F fue un error reconocido por unos y mantenido por otros al servicio de estrategias partidistas que sólo favorecen a los radicales. Los españoles saben muy bien a quién se debe el impulso decisivo para esta larga etapa de éxito colectivo. Como bien dijo el Monarca en su mensaje de Nochebuena, esa voluntad de consenso que hizo posible la Transición es el fundamento del éxito de una Constitución «de todos y para todos». Con su precisión habitual, Don Juan Carlos recordó una idea capital: «España es una gran nación de la que todos podemos sentirnos orgullosos». Sin apartarse ni un milímetro de sus funciones constitucionales, son muy significativas las referencias a la reconciliación, la concordia y la generosidad, a la necesidad de «concentrarnos en todo aquello que nos une», y a «sosegar» la vida política. Palabras muy certeras, sin duda, en estos tiempos de falso revisionismo histórico y de exaltación de las diferencias menores sobre los acuerdos imprescindibles.
Así pues, la Constitución como «marco amplio y generoso que asegura la convivencia en libertad» ha sido una vez más el eje del mensaje real. En este contexto se insertan las menciones al «objetivo irrenunciable de poner fin al terrorismo», entre las que destacan la advertencia sobre la primacía del Estado de Derecho y el recuerdo afectuoso para las víctimas y sus familias. Son ideas que comparte una gran mayoría y que adquieren todo su sentido en el difícil momento presente. También son muy significativas las constantes apelaciones al éxito de España en los ámbitos económico, cultural e incluso deportivo, frente a quienes ponen en circulación la falacia de que el sistema vigente ha sido un fracaso. Don Juan Carlos ha tenido un recuerdo para quienes sufren la pobreza, la marginación o la exclusión social, poniendo como ejemplo positivo la reciente aprobación por unanimidad de la Ley de Dependencia. Mencionó también alguno de los problemas que preocupan de verdad a la gente, como la sanidad, la vivienda o la educación. Muy acertado ha sido igualmente el enfoque relativo a la inmigración: junto con el reconocimiento y la gratitud a quienes contribuyen con su esfuerzo a nuestro crecimiento, resaltaba la necesidad de luchar contra el tráfico de personas y la prioridad de los derechos humanos. Esta vez el Rey ha puesto especial énfasis en el medio ambiente y el desarrollo sostenible, y no ha faltado, como todos los años, el recuerdo a la misión de nuestros soldados en el exterior. Un mensaje, en fin, que refleja la singular capacidad del Monarca para hacer suya la sensibilidad de la inmensa mayoría de los españoles.

lunes, 25 de diciembre de 2006

Isabel II pide en Navidad un mayor entendimiento entre jóvenes y mayores

Queen helps with nativity collage made by schoolchildren at Southwark Cathedral
 
La reina Isabel II de Inglaterra pidió hoy, en su tradicional mensaje de Navidad, un mayor entendimiento entre los jóvenes y los mayores para evitar las divisiones por edad que parece imponer la vida moderna.

'Las presiones de la vida moderna parecen a veces debilitar los vínculos que tradicionalmente nos han mantenido unidos en familias y comunidades', afirmó la Reina, en una alocución retransmitida a toda la nación por radio, televisión e Internet.

Según la Monarca, de 80 años, 'a medida que los niños crecen y desarrollan su propio sentido de confianza e independencia en el cambiante mundo tecnológico, existe siempre el peligro de que surja una verdadera división entre jóvenes y mayores basada en la falta de familiaridad, la ignorancia y la malinterpretación'.

Con un árbol navideño de fondo, Isabel II subrayó que 'Cristo propiamente pidió a sus discípulos que permitieran a los niños acercarse a él. Y San Pablo recordó a los padres que fuera amables con sus hijos, y a los hijos que fueran amables con sus padres'.

La Reina, que vistió para la ocasión un traje verde y lució un broche floral que le regalaron sus padres con motivo del nacimiento en 1948 de su primer hijo, el príncipe Carlos, heredero al trono, dio después un tono multiconfesional a la misma temática.

'La sabiduría y la experiencia de las grandes religiones habla de la necesidad de criar y guiar a los jóvenes y de animarles a respetar a los ancianos', dijo la Soberana, cuyo mensaje fue acompañado por primera vez de imágenes de musulmanes rezando en una mezquita.

'Si la gente mayor permanece más activa durante más tiempo, se multiplicarán los nuevos caminos para unir a jóvenes y mayores', concluyó la Reina, no sin antes desear 'una muy feliz Navidad a todos juntos'.

Como ejemplo de esa voluntad de tender puentes entre generaciones, el mensaje de la Reina se divulgó también en formato 'podcast' (programas de audio descargables en ordenadores o aparatos portátiles desde Internet).

Isabel II, que asistió hoy con su familia a la tradicional misa navideña que cada año se oficia en la iglesia de la finca real de Sandringham (sureste de Inglaterra), ya envió este domingo por radio un mensaje navideño a las Fuerzas Armadas del Reino Unido.

La Reina elogió especialmente el coraje de las tropas británicas desplegadas en Irak y Afganistán, al reconocer el 'gran riesgo personal' que corren los militares movilizados en esos países.

Terra Actualidad - EFE