domingo, 22 de octubre de 2006

Agenda de la Princesa Letizia

Publicado en el suplemento de El Mundo el día 15 de octubre y que por su interés se reproduce ahora.

OBJETIVO: QUE NO ECLIPSE AL PRINCIPE

HA SIDO su primera semana de gloria: Doña Letizia se estrenó en solitario como Princesa. Se ha ampliado el personal para atender la avalancha de peticiones. Eso sí, se evitará que sea la «Lady Di» española
CONSUELO FONT

Este lunes pasado, a las 11,30 de la mañana, la princesa Letizia hacía entrada en el colegio público Príncipes de Asturias de la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón. Iba acompañada de la plana mayor de la Secretaría del Príncipe, con Jaime Alfonsín, su responsable, a la cabeza. Además de dos jefes de prensa, personal de protocolo, ayudantes de campo y un nutrido grupo de escoltas que trataban de contener el gentío congregado a las puertas del centro. En el séquito se integraron también la ministra de Educación, Mercedes Cabrera, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. Tanta parafernalia no era para menos, ya que se trataba de un momento estelar para la Princesa, que había levantado una enorme expectación mediática: el estreno de su propia agenda de actividades oficiales, por separado del Príncipe. Con un campo de trabajo adaptado además a la medida de sus inquietudes: infancia y juventud.
 
Ataviada con un traje diplomático gris que marcaba aún más su delgadez y unos zapatos de serpiente de tacón alto, la Princesa se pateó durante dos horas las aulas del centro. Y eso que su nuevo embarazo le está haciendo pasar un auténtico via crucis de náuseas, mareos y permanente malestar. Hasta el punto de que en un momento del recorrido, debió de ver el cielo abierto cuando avistó el letrero «baño». Allí se metió a toda prisa, seguramente para descargar un inoportuno vómito mañanero.

Su embarazo fue uno de los focos de atención de la visita. En charlas informales con el profesorado del centro, la Princesa reconoció con total naturalidad que se encontraba peor que en el embarazo anterior «me está tocando sufrir», dijo. Comentó también que esperaba que no le durara mucho tiempo el malestar «si estoy así los nueve meses, me muero», y que ya le había dicho al Príncipe que «eso de cuatro o cinco niños...» e hizo un significativo gesto con la mano de «nada de nada».

El otro gran foco de atracción, sobre todo para los críos, era la Infanta Leonor. Gracias a ellos se supo que está dando sus primeros pasos. «¿No has traído a Leonor porque tú has venido andando y ella no anda?», preguntó una niña a la Princesa. Ésta le respondió: «No creas, ya casi anda».

También se pudo comprobar la minuciosidad con que Letizia había preparado su estreno. En cada aula preguntaba a los niños sus nombres y se paraba a hablar con ellos. En una clase, le regalaron un dibujo firmado por los alumnos. Letizia lo observó y dijo dirigiéndose a uno de ellos: «Miguel, no veo tu firma». El niño, en efecto, contestó que la había tachado. Una capacidad de memorizar que impresionó a la concurrencia y, sin embargo, es una práctica habitual en los miembros de la Familia Real, que sorprenden a sus interlocutores llamándoles por su nombre. Lo cual es producto de un entrenamiento exhaustivo.

TODO PLANEADO

Y demuestra que este espaldarazo definitivo dentro de la familia real que supone dotar a la Princesa de agenda propia no ha sido algo improvisado. Tampoco una cortina de humo, como afirmó la rumorología, para paliar los efectos de un chiste no muy afortunado desvelado por Joaquín Sabina sobre ella y Estefanía de Mónaco. Ha sido, según indican a CRONICA fuentes de Zarzuela, algo minuciosamente calculado. «Ya se dijo, tras la boda, que a medio plazo Doña Letizia tendría su agenda propia de trabajo, por separado del Príncipe. Se decidió que fuera ya, porque desde distintos sectores de la sociedad se acumulaban muchas peticiones para la Princesa. Estaba todo programado. La prueba es que muchos se preguntan si el momento es oportuno, al coincidir con su segundo embarazo. Esto demuestra que, independientemente de las circunstancias, todo se desarrolla según un plan fijado de antemano».

La Princesa se ha ausentado en múltiples actos desde que el 25 de septiembre se anunció su nuevo embarazo. Su última ausencia fue en la recepción que este jueves celebraron los Reyes con motivo de la Fiesta Nacional, aunque Letizia sí acudió a la parada militar previa. Estas inevitables ausencias motivaron que no se esperara a los tres meses protocolarios para dar el comunicado. «Ya criticaron a los Príncipes por no acudir a la final del mundial de baloncesto. También dijeron que Doña Letizia estaba enfadada con su familia porque no acudió a Asturias. Si empieza a fallar a actos serían capaces de inventar una enfermedad incurable o un divorcio», asegura un miembro del círculo de la Princesa.

Sin embargo, este estreno de agenda no le va a suponer de momento una sobrecarga de actividades. La previsión es que vaya con cuentagotas. «De momento serán actos puntuales. Tampoco se ha establecido periodicidad fija, se verá con el tiempo», aseguran en Zarzuela. Por este motivo, la Princesa no dispondrá de momento de equipo propio. Aunque sí se ha ampliado el número de miembros de la Secretaría del Príncipe. Una oficina que dirige el abogado del Estado Jaime Alfonsín, con dos segundos de a bordo: Manuel Pulido, quien lleva muchos años al servicio del Heredero, y Emilio Tomé de la Vega, el militar que fuera su primer ayudante de campo. Con ellos trabajaban cinco administrativos, que han aumentado a siete para cubrir las nuevas necesidades. Letizia contará también con el apoyo de todos los departamentos de Zarzuela, especialmente prensa, protocolo y seguridad. «Suponemos que a partir de ahora habrá una avalancha de peticiones para Doña Letizia, a las que se irán dando curso. Si se estima oportuno en un futuro, se planteará dotarle de equipo propio».

La causa de este lento goteo no responde sólo a las molestias de su embarazo. Tiene que ver sobre todo con el orden de prioridades que Zarzuela ha establecido de acuerdo con la Princesa. «Lo principal para ella ahora mismo es ocuparse de su familia. La Infanta Leonor es muy pequeña y su madre quiere ocuparse de ella personalmente. Además, viene otro hijo en camino. Su segunda gran prioridad es ejercer junto al Príncipe su papel consorte, acompañándole en sus actos y viajes oficiales. Y en último lugar, se sitúa su agenda de actividades propias».

En definitiva, que nadie piense que a partir de ahora la Princesa se va a convertir en una superestrella en solitario, acaparando un protagonismo similar a la maximanía que se produjo en Holanda con la princesa Máxima, en detrimento del Heredero, Guillermo Alejandro. Menos aún que vaya a gestarse otra Lady Di, cuyo gancho mediático eclipsó tanto a Carlos que éste llegó un día a disculparse por la decepción que produjo su presencia sin Diana: «Lamento no tener varias esposas para acudir a los actos» dijo. Con la Princesa Letizia toda nueva iniciativa, como la de dotarle de agenda propia, sigue estando prudentemente calculada. Sin riesgos.

Se oye la Marcha Real

POR MANUEL OLIVENCIA

LO contó Antonio Burgos: el «viejo monárquico» se plantó extasiado ante una fotografía de Don Juan de Borbón, ocupante por vez primera del palco real en el segundo centenario de la plaza de toros de la Maestranza de Caballería de Ronda (1985). La foto no llevaba firma, pero sí la evidente autoría de Rafael Atienza, Marqués de Salvatierra, actual Teniente de Hermano Mayor de la Real Corporación. Bellísima foto. Ronda tiene una larga tradición de artistas de la fotografía. Los Martín pasaron del retrato al óleo a la placa. Hace poco que murió don Miguel, el fotógrafo de los Ordóñez -de Cayetano, de Antonio, de Francisco-, de Orson Welles, de Hemingway, de Belmonte, «el Gallo» y Álvaro Domecq. Los tres últimos posaron en el jurado de una corrida concurso. ¡Qué premio para un concurso de fotografías!
Pero, además de grandes profesionales, la tradición rondeña se extiende a un nutrido grupo de buenos aficionados al arte de la fotografía. Tengo un amigo notario, Ramón Corrales, que practica el retrato fotográfico con dotes de artista, excelente técnica y profundidad de psicólogo. Cada imagen es retrato de un alma. Un día pregunté a un camarero de Ronda si había ido por el local don Ramón Corrales, y me respondió con otro interrogante: «¿Ese señor que es fotógrafo?». «Bueno -le respondí-, ese señor es notario». Y el camarero afirmó tajante: «Sí, es verdad, también es notario». Lo principal, en tierra de artistas, es el arte.
Volvamos a la foto de Rafael Atienza, otro miembro de esa dinastía rondeña de fotógrafos aficionados. Caballos, enganches, cortijos, caseríos y retratos lucen, preferentemente, en su rico repertorio; además, naturalmente, de la joya arquitectónica de la plaza maestrante. Conservo de él un retrato de don Ramón Carande, envuelto su rostro nonagenario en volutas de humo de pipa, que el viejo maestro me dedicó «como amigo, no como el divo que aquí aparece». Y conservo la foto de Don Juan, que extasió al «viejo monárquico».
Enmarcado en las columnas que sostienen el arco del palco real -«armonía de piedra»-, erguida la figura en posición marcial de «firmes», vestido de paisano, henchido el tórax, alzada la cabeza, adelantado el mentón, lejana la mirada... el Conde de Barcelona se asoma a una multitud respetuosa con la solemnidad del momento.
-«¡Qué foto más buena! ¡Qué bien está el Rey!», exclamó el «viejo monárquico», para concluir con este elogio: «¡Se oye la Marcha Real!».
El «viejo monárquico» se llamaba José Acedo. Había sido miembro del Consejo Privado de Don Juan y hasta la muerte siguió siendo ejemplo de lealtad a la Corona. No pudo elegir mejor elogio para su Rey y para el artista que había captado una instantánea de imagen y sonido, de plástica y música, porque en la belleza gráfica estampada en el papel se escuchaban los acordes de nuestro himno. Sólo así se explican la postura y la actitud de Don Juan, si se adivinan los compases de la Marcha Real, si la imagen muda cobra sonido.
Los signos son señales exteriores que expresan conceptos; la bandera, el escudo, el himno representan a una nación. No son un trapo coloreado, ni un dibujo con figuras, ni unas notas musicales; lo importante es lo que los signos significan. Y eso es lo que hay que respetar; de la misma manera que si se quiere menospreciar su significado se permanece sentado al paso de una bandera, la actitud de respeto exige una expresión corporal. El aprecio o el menosprecio no se para en el signo, sino que se dirige a lo que representa. Claro, que si no se cree en la nación, mal se puede rendir respeto a sus signos. Si se piensa que la nación es «de naciones», quizás se desee que esa pluralidad se exprese mejor en un popurrí de charanga y en una bandera irisada.
Pero el respeto a los signos no es formalismo de fachas; es formalidad de todos, de derechas y de izquierdas con educación cívica. Es algo que hay que enseñar, y hay que aprender, en las escuelas, no sólo en los cuarteles. A mí me lo enseñaron en una escuela pública y me lo inculcaron en el servicio militar. Como experiencia personal, he visto practicar en todos los países democráticos en los que he vivido el respeto a conceptos y expresiones que unen, por encima de ideologías y de partidos. ¿O es que la izquierda que renuncia a los conceptos de patria, de España y a sus signos nacionales puede acusar a la derecha de «apropiarse» de ellos? Porque, eso sí, quienes se proclaman nación exigen respeto riguroso a sus señas mientras permiten el ultraje a las de todos.
¡España es diferente! Aquí hay que recurrir al abrazo en cadena de los futbolistas de la selección nacional durante la interpretación del himno para evitar actitudes despectivas, o, lo que es peor, que las respetuosas se interpreten como «fascistas».
Cuestión de formas; pero las formas son fundamentales en la convivencia. Sobre todo, en la democrática.
 

sábado, 21 de octubre de 2006

Don Felipe, orgulloso «de pertenecer a esa estirpe desvalida y gloriosa que llamamos hombre»

viernes, 20 de octubre de 2006

Palabras de Don Felipe en la entrega de los Premios Príncipe de Asturias

Como cada año, con la llegada del otoño, son muchos los recuerdos, las ilusiones y, sobre todo, las esperanzas que se agolpan en nuestros corazones, al vivir de nuevo en las entrañables tierras asturianas esta ceremonia solemne tan emotiva y de tan profundo y simbólico significado.

Regresamos en esta ocasión cuando el brillo de nuestro XXV Aniversario se adentra ya en nuestra memoria y lo hacemos sintiendo la satisfacción de poder evocar el camino trazado y recorrido por la Fundación durante este primer cuarto de siglo de existencia. Un feliz caminar, lleno de afanes que en sus comienzos parecían irrealizables y que hoy son nuestros mejores cimientos para continuar tan apasionante tarea.

Reiteramos nuestra gratitud infinita a quienes crearon esta Fundación y la hacen posible día a día, a sus Directivos, Patronos y Protectores, a los miembros de los Jurados, y a cuantos se unen a nosotros con entusiasmo para compartir nuestros ideales, y hacer de este día una gran fiesta de la cultura.

Los logros de nuestra Fundación están siempre en deuda con esta hermosa y querida tierra de Asturias. En el Principado de Asturias encontramos una de las más profundas raíces de la cultura española que hoy también aporta a la España contemporánea espléndidos éxitos individuales y excelentes muestras de espíritu solidario. Todo ello, presidido por el esfuerzo y la voluntad de superación de los asturianos, que son y siempre serán, el más rico capital del Principado.

Los Premios y la Fundación tienen como común denominador una permanente defensa de los principios y virtudes que distinguen a la persona y que motivan la concesión de cada Premio.

El poeta asturiano Carlos Bousoño, al recibir el Premio de las Letras, ya señalaba que "hoy, más que nunca, debemos sentirnos orgullosos de pertenecer a esa estirpe desvalida y gloriosa que llamamos "el hombre".

Es el hombre el que, en definitiva, se sitúa en el centro de nuestros quehaceres.

Por tanto, los Premios de este año en sus ocho categorías, han recaído en instituciones y personalidades que han hecho de su obra un testimonio vivo de preocupación por conocer mejor al ser humano y a su entorno; que han promovido valores, modelos de comportamiento solidario, que han logrado hallazgos notables al servicio del progreso de la ciencia, o que han buscado la sensibilidad expresiva y estética.

Por ello, les felicitamos muy cordialmente. Su presencia y participación en este acto constituyen un motivo de verdadera alegría y de sincera gratitud pues nos permiten acercar, realzar y proyectar el significado de sus valiosas trayectorias.

El matrimonio Gates, Bill y Melinda, junto con sus padres, William y Mimí Gates, que hoy nos acompañan, crearon con lucidez y con extraordinaria generosidad, la Fundación ejemplar que lleva su nombre, a la que se ha concedido el Premio de Cooperación Internacional.

Las estadísticas más seguras nos dicen que todos los años mueren en el mundo más de ocho millones de personas, una buena parte de ellas niños, víctimas del hambre y de enfermedades que son consecuencia de una vida en medio de la pobreza extrema. Una situación que conmueve nuestras conciencias y que obliga - a quienes tenemos el privilegio de vivir en los países más ricos - a atajar esta situación inhumana, más intolerable aún si pensamos que la mayor parte de esas víctimas inocentes lo son por enfermedades que se pueden prevenir o combatir con medicamentos hoy a nuestra disposición. Enfrentarnos a este estado de cosas es un deber y la garantía de un mundo mejor y más seguro para todos.

La Fundación Bill y Melinda Gates lidera hoy este esfuerzo en favor de seres humanos, especialmente niños, víctimas de la enfermedad, la guerra, la injusticia y la miseria, con dedicación prioritaria al Continente africano. En un gesto de filantropía sin precedentes, la familia Gates está destinando una parte muy importante de su patrimonio y de sus esfuerzos a esta gran empresa con apasionada entrega y dedicación. Así, están creando también las condiciones necesarias para que investigadores y científicos de todo el mundo - entre ellos, algunos españoles - trabajen unidos en la lucha contra la tuberculosis, la malaria o el sida, logrando así una mayor eficacia en sus programas.

La Fundación Bill y Melinda Gates trabaja con ideas avanzadas y nos da un gran ejemplo de desprendimiento mostrándonos también la verdadera índole de la pobreza extrema: su inutilidad, su irracionalidad, y la injusticia de su misma existencia. De la familia Gates se podrá algún día decir, como en el luminoso verso de Paul Verlaine, que su corazón no ha latido en vano.

La "National Geographic Society" galardonada con el Premio de Comunicación y Humanidades, es una prestigiosa institución creada en Washington, a finales del siglo XIX, con la que colaboran miles de profesionales del mundo entero. A lo largo de su historia ha desempeñado un papel esencial en la exploración e investigación de la Tierra, así como en la difusión a un público amplísimo de los avances científicos sobre la Naturaleza y el legado histórico, etnológico, geográfico y artístico de la Humanidad.

Publica, además, cinco revistas mensuales –una de ellas en treinta y una lenguas y con una tirada de más de ocho millones de ejemplares- que sitúan a esta Institución en la vanguardia de la comunicación sobre las maravillas de la naturaleza y la cultura en todo el mundo. Con una cuidada estética, a través de imágenes de enorme capacidad simbólica, cualquier tema relacionado con la aventura del ser humano sobre la Tierra y como parte del Universo, se realza con la labor de esta empresa editorial, televisiva y filmográfica.

Se trata además de una organización sin ánimo de lucro, que reinvierte sus beneficios en sus productos periodísticos y en sus actividades culturales y científicas. Gracias a los más de ocho mil proyectos de investigación y expediciones financiados hasta ahora y los más de quinientos que desarrolla en la actualidad, esta Sociedad contribuye notablemente a difundir con gran credibilidad la información necesaria para crear esa conciencia activa que debemos tener frente a las amenazas que se ciernen sobre la Naturaleza y para estimular la voluntad necesaria para vencerlas.

La National Geographic se convierte así en una luz que ilumina y ayuda a limpiar el hermoso mundo que se nos ha concedido. Su mirada y su palabra propaga esa armonía que tanto necesita nuestro tiempo. Es además una ventana abierta a un mundo que deseamos persevere en su maravillosa riqueza, complejidad y hermosura. En él los humanos seguimos explorando, pero ahora con la conciencia y el deber de protegerlo como algo trascendental para el futuro de la Humanidad y de la vida.

Se concede el Premio de las Artes al cineasta Pedro Almodóvar, que ha conseguido llevar su cine hasta las más altas cotas de resonancia y éxito internacionales. La originalidad y capacidad de creación de este director español han atravesado fronteras y cautivado a millones de espectadores de todo el mundo. Sus personajes sufren, ríen, experimentan amor, melancolía y ternura, en escenas salpicadas de sentido del humor, de ironía y también de crudeza, conformando así los trazos inseparables que marcan su inconfundible sello y estilo.

En el fondo de su filmografía conviven las realidades inmediatas, aprehendidas en su Mancha natal, con el mundo joven del Madrid de los años ochenta, que se integran en el caleidoscopio internacional de la cultura urbana de las siguientes décadas. Presenta, así, una síntesis estética nueva y de vanguardia, con raíces españolas que se reconocen en Mihura, Berlanga o Buñuel; Y en ella nos ofrece retratos valiosísimos de la condición humana tratados genuinamente por su personalidad creadora.

Su cine logra la atracción de los espectadores que en su obra perciben, no sólo algunas afirmaciones, dudas, contradicciones, miedos o esperanzas, sino también nuevas facetas de un mundo cultural en transformación permanente. En todo el mundo se siguen sus películas como parte importante de un universo intelectual y estético, haciendo de él un referente de la mejor creación cinematográfica en España.

Este galardón a Pedro Almodóvar expresa el alto reconocimiento a un gran director de cine ya consagrado, y sirve de aliento a los empeños y realizaciones de tantos jóvenes e ilusionados profesionales del Séptimo Arte en nuestro país.

Se ha concedido este año el Premio de Investigación Científica y Técnica al físico español Juan Ignacio Cirac Sasturain. Se reconoce de este modo la tarea extraordinaria de este joven y destacado Profesor, experto en computación cuántica, que en la actualidad dirige el Departamento de Óptica Cuántica del Instituto Max Planck, en la República Federal de Alemania.

Nos satisface especialmente saber que su candidatura ha sido apoyada, entre otros eminentes científicos, por cinco Premios Nobel de Física, que han destacado la admiración que sienten por su trabajo, el prestigio internacional conseguido con sus investigaciones de vanguardia y su liderazgo mundial en el revolucionario campo de la información cuántica, una nueva ciencia para el siglo XXI.

Sus trabajos sobre el procesador cuántico a gran escala en cualquier sistema físico han tenido un fuerte impacto y han impulsado a muchos laboratorios a iniciar experimentos en este innovador campo científico. Él mismo ha señalado que "el ordenador cuántico revolucionará el mundo de la información" al permitir una mayor eficacia y seguridad en la comunicación y en el tratamiento de datos. Cirac investiga asimismo sobre otros campos de vanguardia, que servirán para avanzar en la mejora de la calidad de vida de los seres humanos.

Su ejemplo enaltece y anima a todos los que aman la ciencia y supone un potente estímulo para los investigadores de nuestro país, a los que desde aquí alentamos a perseverar en su trabajo. Su destacada labor, su juventud y la dimensión de sus conocimientos, nos invitan a seguir consolidando un futuro mejor para la ciencias y la investigación en España, cada vez con mayor aprecio y apoyo en la sociedad como uno de los factores determinantes para nuestro progreso económico y social.

El Premio de las Letras de este año se ha concedido al novelista estadounidense Paul Auster cuya obra - que no ha rehuido el acercamiento a la poesía, la crónica o el cine - constituye un análisis agudo y penetrante de lo que el autor entiende como la incoherencia existencial y las limitaciones del hombre de hoy.

Paul Auster es un nombre clave en la renovación de la literatura de nuestro tiempo. Con una portentosa imaginación, ha construido con sus obras un universo único, en el que el azar, como elemento fundamental del misterio, lleva al lector hacia un mundo de sorpresas, de casualidades, de reacciones imprevistas y casi siempre extraordinarias, que, al mismo tiempo, humanizan a los personajes, transformándolos en seres sensibles y realistas.

La característica esencial de su obra es el tratamiento de temas eternos y universales, como la soledad, la contingencia del ser humano o la muerte, gracias a un discurso en absoluta libertad. Con sabia maestría y con inteligencia, Auster – para quién escribir es siempre una gran aventura- ha conseguido transmitir sus preocupaciones y sus deseos, contándonos historias cargadas de misterio e incluso de elementos inverosímiles.

Paul Auster sitúa sus narraciones con frecuencia en la ciudad de Nueva York, como metáfora universal de la vida de nuestro tiempo y escenario de vidas terriblemente frágiles. Una fragilidad que él considera moralmente obligatorio recordarnos sin cesar. Son vidas que despiertan la compasión del lector, quién se identifica con ellas y se ve irremisiblemente empujado hacia el placer de la lectura.

El Premio de Ciencias Sociales recompensa a una dama irlandesa, Mary Robinson, ex Presidenta de Irlanda, Profesora de Derecho, promotora del Tribunal Penal Internacional, ex Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y, en la actualidad, Presidenta del Proyecto "Iniciativa para una Globalización Ética".

Representa a una tierra antigua y hermosa, Irlanda, con la que España mantiene un hondo vínculo cultural y una estrecha amistad desde hace tantos siglos; desde muy remotos orígenes, si atendiéramos a una antigua leyenda.

Su labor se ha distinguido por un rasgo especialmente significativo: su compromiso permanente con los valores de la cultura y con el esfuerzo tenaz para extender los derechos humanos en el mundo. Su trabajo también recorre el eje de la justicia, de la fraternidad y de la generosidad como elementos clave del equilibrio en las relaciones internacionales.

Mary Robinson representa también a tantos hombres y mujeres que han sabido unir la modernidad a los valores depurados por los siglos, contribuyendo a hacer de nuestro mundo un espacio más abierto y humano.

Seguramente no son ajenos a su condición femenina, ni su gran sensibilidad social, ni su extraordinario sentido práctico. Una mujer de nuestro tiempo que se duele por el dolor de los demás, por tantas personas que sufren el horror de la violencia. Necesitamos personas que, como Mary Robinson, conjuguen un profundo conocimiento de la realidad contemporánea, con una indeclinable aspiración a la paz y una capacidad real para buscar soluciones a los problemas concretos en cada momento.

A lo largo de estos años, he recordado siempre el gran estímulo que para los jóvenes supone el deporte noblemente practicado y el gran ejemplo que representa para el conjunto de la sociedad. La fuerza de voluntad, el sacrificio personal, el juego limpio y la sana competitividad, forman parte inseparable de la trayectoria de los deportistas más destacados. Unas virtudes que se manifiestan, además, de manera especial cuando se practican en equipo. Por ello ha sido una gran alegría que este año el Premio de los Deportes se haya concedido a nuestra Selección Nacional de Baloncesto.

Este equipo ha sido capaz de aunar, durante largo tiempo, mucho tesón, una admirable unidad con su entrenador y una gran cohesión, fruto de la generosidad en el trabajo y del compañerismo, que sin duda son los pilares de su éxito.

Sus frecuentes triunfos, la forma en que han ido ascendiendo peldaño a peldaño hasta alcanzar la cima nos recuerdan la idea de Unamuno acerca de ese rasgo que hace aún más grandes a los que luchan por la victoria: ir hacia ella con brío y fe, encontrando consuelo en la derrota y moderación en el triunfo, pues es sabido que nada importante se alcanza en la vida sin calidad humana, sin fraternal compañerismo.

Por ello, el alto ejemplo que nos ha dado a todos la Selección Nacional de Baloncesto permanecerá imborrable en la historia del deporte y especialmente entre quienes lo amamos y practicamos. En palabras de su entrenador, Pepu Hernández, la Selección representa a un grupo de buena gente, que se reúne para hacer buenas cosas y cuyo objetivo es hacer feliz a todo un país. Hoy damos fe de ello y les animamos a continuar con tan buen propósito.

Por todas estas virtudes, hoy son premiados. Y, gracias también a ellas, ganaron de forma tan brillante y merecida, el Campeonato del Mundo del pasado mes de septiembre en Japón e hicieron vibrar al unísono a España entera.

Con la concesión este año del Premio de la Concordia a UNICEF, este galardón adquiere su dimensión más entrañable y más plena, pues ninguno de los problemas que padece la Humanidad nos conmueve tanto como aquellos que afectan a la infancia, a tantos niños y niñas que en el mundo entero requieren una atención especial y urgente a sus derechos, a sus necesidades o a sus sufrimientos.

UNICEF ha sido desde su fundación en 1946 una Organización pionera en atacar estos males que revuelven nuestras conciencias y provocan un clamor rotundo, porque sus víctimas son los seres humanos más indefensos y porque una infancia abandonada, amenazada o agredida no sólo es un mal perverso y dañino en sí mismo, sino la fuente de muchos males futuros.

El hecho de que ocho de cada diez niños del Planeta no disfruten de sus derechos más elementales, constituye una señal de alarma permanente, a la que UNICEF ha sabido responder con gran eficacia en casi doscientos países del mundo.

Reconocemos, pues, con este Premio el esfuerzo que UNICEF hace a diario para lograr una infancia mejor, para paliar la triste realidad de los niños enfermos, para erradicar la dolorosa situación que aún viven, en pleno siglo XXI, tantos niños maltratados, explotados y hambrientos.

Señoras y señores:

Dentro de pocas semanas clausuraremos los actos conmemorativos del vigésimo quinto aniversario de nuestros Premios, cuya intensa y hermosa historia evoca en mí innumerables vivencias y sentimientos entrañables, pues ha sido una hermosa aventura; una aventura que echó a andar, como Don Quijote, cuando salió a las tierras luminosas y austeras de La Mancha, para ir por todos los horizontes soñando, con enorme ilusión y menguado equipaje, en hacer posibles los más nobles ideales.

En este cuarto de siglo y en la personalidad de nuestros premiados, hemos tenido la oportunidad de admirar y subrayar la fuerza de la inteligencia, del sacrificio y de la excelencia. Además, la Fundación y nuestros Premios han alentado la generosidad sobre el egoísmo, la concordia sobre la división, la convivencia sobre el fanatismo, el compromiso sobre la indiferencia.

Un mensaje que queremos que llegue siempre transparente y lleno de vigor y de fuerza, sobre todo a los más jóvenes, para que se engrandezcan con esos valores, se alejen de toda posible desesperanza y se sumen con ilusión a la gran aventura de la vida en paz, plenitud y responsabilidad.

Esta tarea pudo nacer y se ha desarrollado gracias al marco de libertad y estabilidad que garantiza nuestra Constitución. Los Premios y la Fundación que los sustenta, aúnan en la historia de su éxito las mismas virtudes que han guiado la vida de los españoles durante los últimos años: determinación y prudencia, firmes convicciones, fe y confianza en nuestro proyecto común.

Cumplido este tiempo, lo que nos llena de mayor satisfacción es constatar el más valioso de cuantos apoyos podía recibir nuestra Fundación y nuestros premios: el de la inmensa mayoría de los españoles, que los consideran un gran patrimonio cultural y moral de España ante el mundo.

La Corona ha alentado la vida de la Fundación en su permanente impulso a la Cultura. Una labor concebida al servicio de España, de nuestro progreso y proyección exterior como gran nación. Esa fue la razón primordial que inspiró a S.M. el Rey en su activo respaldo al nacimiento de esta Fundación; un respaldo que, junto al de S.M. la Reina, nos ha brindado en todo momento.

Con nuestro inolvidable Julián Marías pienso ahora que lo fundamental es mirar hacia delante, hacia el futuro, y creer en lo que estamos haciendo. La Princesa y yo vivimos felices al pensar que transmitiremos a nuestros hijos todo ese inmenso caudal de emociones y enseñanzas, todo este emotivo patrimonio de imborrables recuerdos. Porque queremos que así crezcan en sus corazones la esperanza, el anhelo de un mundo más justo, la búsqueda incansable y comprometida de una humanidad de hombres y mujeres libres. Porque queremos, en fin, que ellos, como nosotros, crean también en la luz aun antes de que despunte el alba.

Muchas gracias.

Oviedo acoge la ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Asturias

Don Felipe y doña Letizia reciben en Oviedo a los premiados con el Príncipe de Asturias

La Princesa de Asturias a su llegada a Oviedo. (Foto: EFE)
 
EFE | ELMUNDO.ES

OVIEDO.- Los Príncipes de Asturias reciben en audiencia a los premiados con el galardón antes de presidir la ceremonia de entrega, que comenzará a las 18.30 horas en el Teatro Campoamor.

La recepción tiene lugar desde las 12.30 horas en el Hotel de la Reconquista de Oviedo con la asistencia, además de los galardonados, de los presidentes de los Jurados y los patronatos Príncipe y Fundación de los Premios, que cumplen 25 años.

La ceremonia de entrega de los Premios se celebrará en el Teatro Campoamor de la capital asturiana, y contará con la asistencia de la ministra de Cultura, Carmen Calvo, y la de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera.

La Princesa llegó minutos antes de las 23:00 horas del jueves al Hotel de la Reconquista, lugar en el que habitualmente se alojan los Príncipes en sus visitas oficiales a la región.

Don Felipe llegó el miércoles a la capital asturiana y dedicó el jueves a recibir en audiencia a diversos colectivos sociales e inaugurar una exposición de fotógrafo brasileño Sebastiao Salgado.

Doña Letizia, que se encuentra embarazada de su segundo hijo, que nacerá en primavera, no viajó el miércoles a Oviedo por las molestias que padece debido a su estado.

El año pasado doña Letizia no pudo acompañar al Príncipe en el Teatro Campoamor ya que los médicos desaconsejaron el viaje dada la proximidad del parto de su primogénita, la Infanta Leonor, que nació en la madrugada del 31 de octubre, una semana después de la ceremonia en el Campoamor.
Actividades de los premiados

Los galardonados de esta edición llevan ya varios días en Asturias, donde están participando en diversas actividades al tiempo que conocen el Principado.

El primero en llegar, el pasado día 16, fue John Fahey, presidente de la National Geographic Society, galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades.

Desde el día 18 se encuentran en Oviedo Juan Ignacio Cirac, Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica, Pedro Almodóvar, Príncipe de Asturias de las Artes, y Paul Auster, Príncipe de Asturias de las Letras. El director de cine español y el escritor estadounidense ofrecieron el jueves por la noche en Gijón un coloquio en el que pusieron en común las raíces de su impulso creativo.

Pepu Hernández, Pau Gasol, y otros miembros de la selección española de baloncesto, galardonada con el Príncipe de Asturias de los Deportes, también se encuentran en Oviedo.

Mary Robinson, Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales, ha llegado al Principado el mismo viernes.

Además, la Fundación Príncipe de Asturias ha galardonado a Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) con el Premio de la Concordia, a Juan Ignacio Cirac con el de Investigación Científica y Técnica y a la Fundación Bill y Melinda Gates con el de Cooperación Internacional.
Agradecimiento de Bill Gates

Bill Gates ha expresado su agradecimiento en un vídeo difundido por la Fundación Príncipe de Asturias y ha lamentado no poder asistir a la entrega de de premios. Melinda Gates, esposa del fundador y presidente de Microsoft, y el padre de éste, Bill Gates Senior, sí estarán presentes en la ceremonia.

"Mi padre es co-presidente de nuestra Fundación, y ha sido una gran inspiración para Melinda y para mí; personifica todo lo que representa nuestra Fundación", señala Gates en el vídeo, en el que asegura que es un "gran honor" recibir este premio.

miércoles, 18 de octubre de 2006

Don Felipe y Doña Letizia llegan hoy a Oviedo para asistir a los actos de los Premios Príncipe de Asturias

ABC

Los Príncipes de Asturias llegan hoy a Oviedo para asistir a los actos organizados con motivo de la entrega de los Premios Príncipe de Asturias, prevista para el viernes. Don Felipe y Doña Letizia llegarán por la tarde al hotel Reconquista. Los actos oficiales no comenzarán, sin embargo, hasta el jueves.

Esta es la segunda ocasión en la que la Princesa acompañará al Príncipe a los actos organizados con motivo de la entrega de los Premios. Doña Letizia suspendió el año pasado su viaje al Principado a última hora por encontrarse en la recta final de su primer embarazo. La Princesa tampoco pudo acompañar a su esposo en la última visita que hizo a Oviedo el 28 de septiembre como consecuencia de las molestias del embarazo de su segundo hijo.

Los Príncipes iniciarán el jueves una apretada agenda de actos oficiales. A la totalidad de los actos está prevista la asistencia de doña Letizia a excepción de las audiencias programadas para el jueves en las que sólo estará presente don Felipe. El primer acto oficial al que asistirán los Príncipes de Asturias será a la inauguración de la exposición fotográfica 'Génesis' de Sebastiao Salgado (Premio Príncipe de Las Artes) que podrá visitarse en el paseo de Los Alamos de Oviedo. Ambos asistirán además al concierto de clausura de la Semana de Música de Cajastur que se celebrará en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo.

La agenda de don Felipe prevista para el jueves se completará con las audiencias a los galardonados con la Medalla de Asturias 2006, a los Premios Fin de Carrera 2005 de la Universidad de Oviedo, al Instituto Jovellanos de Gijón, a representantes del Ente Público de Comunicación del Principado, a la Unión Sindical Obrera, a la Junta directiva del Club Asturiano de Calidad, a la junta de gobierno del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales del Principado y a la del Colegio Oficial de Agentes Comercial de Oviedo, a la Asociación Cultural Llacín, al Círculo Aeronáutico Jesús Fernández Duro y al Consejo Rector de la Cooperativa Farmacéutica Asturiana.

ENTREGA y AUDIENCIA
Los Príncipes de Asturias celebrarán dos audiencias en la mañana del viernes, horas antes de la ceremonia de entrega de los galardones. La primera audiencia será a las 12, 00 con los miembros protectores de la Fundación Príncipe de Asturias. Posteriormente se reunirán con los presidentes de los jurados de los galardones y con los galardonados en esta edición de los premios.

La ceremonia de entrega de los galardones se celebrará a las 18, 30 horas en el teatro Campoamor. La estancia de los Príncipes en Asturias culminará el sábado con la visita a la comunidad vecinal de Sariego, para hacerle entrega del Premio al Pueblo Ejemplar.

El Rey alaba a Delibes por «reflejar al hombre, en toda su honda y compleja dimensión»

El Rey alaba a Delibes por «reflejar al hombre, en toda su honda y compleja dimensión»
 
A. CORBILLÓN. VALLADOLID.

ABC

Sus Majestades los Reyes presidieron ayer la entrega del premio Vocento a los Valores Humanos, que este año ha sido concedido al escritor Miguel Delibes, en un acto que reunió a cientos de invitados en el hotel Palacio de Santa Ana, de Arroyo de la Encomienda.
Ausente el premiado, al que su estado de salud tiene recluido en su domicilio -como él mismo se encargó de recordar a los asistentes en un discurso grabado y que se proyectó durante el acto-, el protagonismo recayó en Miguel Delibes de Castro, su hijo, encargado de recibir el premio, una escultura de Mariano Villalonga, y las felicitaciones de todos los que intervinieron en el homenaje.
El biólogo estuvo arropado por una amplia representación de la familia Delibes, entre ellos, sus siete hijos y otros tantos nietos, que compartieron mesa y mantel con los demás asistentes al homenaje, entre ellos, representantes de los distintos sectores de la sociedad, directivos de Vocento y los directores de todos sus medios de comunicación.
Don Juan Carlos, que tras pronunciar su discurso se desplazó con la Reina hasta la residencia del novelista para felicitarle personalmente, centró gran parte de sus palabras en glosar la figura y los méritos que hacen acreedor a Miguel Delibes del galardón. Tras felicitarse por su estancia en «la muy querida ciudad de Valladolid», el Monarca destacó el afecto que por «su persona y su obra sentimos la Reina y yo, en los que hallamos múltiples y destacados valores que lo hacen merecedor de esta prestigiosa distinción».
Para Don Juan Carlos, las cualidades literarias del autor de «Cinco horas con Mario» y su forma de moldear las palabras encarnan los valores del «respeto, la verdad y la libertad». Todo ello para saber «reflejar al hombre, en toda su honda y compleja dimensión, mediante un lenguaje exacto, riguroso, medido y depurado».
Al discurso Real le precedieron las palabras del presidente del Consejo de Administración de «El Norte de Castilla», Alejandro Royo-Villanova, que, tras agradecer la presencia de los Monarcas, recordó el papel del diario como «crónica de los haceres y deshaceres» de los últimos 150 años. Y es que precisamente ayer hace siglo y medio salió a la luz el primer ejemplar de esta publicación, decana de la prensa española. Royo-Villanova destacó también el compromiso de seguir haciéndolo, ahora, «en la mejor época de nuestra historia que coincide con el Reinado de Vuestras Majestades».
Santiago de Ybarra en su participación subrayó la vocación de Vocento como empresa por la defensa de la palabra y de los valores humanos.
El claustro del palacio de Santa Ana se quedó pequeño, en especial cuando, tras la entrada de Don Juan Carlos y Doña Sofía, los invitados hicieron cola para saludarles. Dentro de un protocolo llevado al milímetro, la anécdota la protagonizó la consejera de Hacienda de la Junta de Castilla y León, Pilar del Olmo, que realizó un celérico esprint para dar la mano a los Reyes tras despistarse y quedar descolgada de la larga fila de invitados que saludaron a Don Juan Carlos y Doña Sofía.
Antes de presidir la entrega del premio, Sus Majestades visitaron el histórico edificio de la Universidad de Valladolid, cuya Facultad de Medicina celebra su VI Centenario. Desde el Paraninfo se trasladaron al Palacio de Santa Cruz, donde visitaron una exposición en la que se refleja la trayectoria de la Facultad de Medicina. El comisario de la muestra, Anastasio Rojo, les explicó algunas de las peculiaridades de los fondos expuestos.
La intensa jornada en la ciudad castellana y leonesa terminó con la presencia de los Reyes en el Teatro Calderón para asistir al concierto conmemorativo del 150 aniversario del periódico «El Norte de Castilla». La visita de Don Juan Carlos y Doña Sofía estuvo acompañada en todo momento por cientos de vallisoletanos que quisieron saludar personalmente a los Reyes.

lunes, 16 de octubre de 2006

Reportaje sobre el 25 aniversario de los Premios Príncipe de Asturias

 

El País publicó este domingo un reportaje sobre los 25 años de los Premios Príncipe de Asturias.

Don Felipe inicia su crónica homenajeando a los Miembros del Patronato, Miembros Protectores, al personal de la Fundación y a cuantos han contribuido a lograr engrandecer a la institución. Según él, éstos se han propuesto que a través de los homenajeados podamos reconocer a los "innumerables ciudadanos que hacen crecer nuestro mundo con su esfuerzo cotidiano y silencioso, asumiendo responsabilidades y avivando ilusiones".

El Príncipe indica que en 25 años, los premios han conseguido reunir en Asturias a dos centenares de hombres y mujeres que representan lo más noble de la humanidad. Sin embargo, según reconoce el futuro heredero a la Corona, pocos creyeron en la idea de crear una fundación en torno al heredero. La iniciativa de crear la institución salió de Graciano García, periodista : "El Príncipe sólo tenía 11 años. Carecía de protagonismo institucional". Por este motivo, según afirma Don Felipe, su primer discurso supuso el trampolín para darse a conocer en el mundo y en la esfera política.

No obstante, la idea era "sacar" la fundación de la institución real y con tal motivo el Rey recomendó a García discreción en cuanto a su respaldo. "No quería que pareciera una idea salida de la Casa, sino un proyecto nacido de la esperanza que vivía España". Esa esperanza también impregnó en el Príncipe quien afirma que su discurso de apertura es el más personal y el de mayor trasfondo político de los que pronuncia.

Herramienta política

La alocución representa una herramienta política e institucional que cada vez se ha hecho mejor y más grande, ya que, según el futuro heredero a la Corona, es en el que cree. el Príncipe lo recalca: "Es el más mío".

Y es que, a través de las palabras que lanza en Oviedo se comprende su pasión por Iberoamérica, la construcción europea y la búsqueda de la paz en Oriente Próximo; la necesidad de un diálogo intercultural; la conexión con los valores del deporte; la adhesión al espíritu constitucional; la creencia en la unidad de España; la preocupación por la globalización y las desigualdades; por el papel de la ciencia en el bienestar de la humanidad; el interés por la información; su reivindicación del papel de la mujer, y, sobre todo, la esperanza en una sociedad mejor.

Don Felipe también hace un guiño a su esposa, Doña Letizia, para afirmar que de los 24 discursos se quedaría con el de 2004, el primero en el que asistió la princesa de Asturias. El Príncipe concluyó con estas palabras, en las que comparaba la fundación con un árbol: "A partir de ahora contará con el cuidado y la ayuda entregada de mi esposa, Letizia". Y es que después de 18 años presidiendo en solitario la entrega, tenía, por fin, a su lado a alguien con quien compartir su labor.

Futuro pasa por Asia y Estados Unidos

Por último, el artículo señala cual debe de ser al misión de la fundación en el futuro. Se afirma que en estos momentos se debe poner énfasis en al dirección internacional, especialmente hacia Asia y Estados Unidos, y mejorar el patrimonio, que está en 20 millones de euros, insuficiente para la autofinanciación.

Y es que aunque la fundación nació pobre, según indica Graciano García, cuenta con la mejor agenda del país. "Más de 200 premiados que son un referente intelectual y ético para la humanidad y que se sienten intensamente unidos a los premios. Para algunas de las personas involucradas, ése es el futuro de la Fundación Príncipe de Asturias: aprovechar esa red de contactos como una herramienta del Estado. Aunque sin renunciar a su papel de premiar cada año al cuadro de honor de la humanidad", sentenció.

miércoles, 11 de octubre de 2006

Un siglo y medio de Zarzuela

EFE

MADRID.- Los Reyes han presidido el primero de los dos conciertos conmemorativos del 150º aniversario del madrileño Teatro de la Zarzuela, que ha logrado reunir sobre su escenario a un selecto grupo de voces líricas españolas.

Acompañaron a los Reyes en tan histórica fiesta de cumpleaños la ministra de Cultura, Carmen Calvo; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre; y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz Gallardón, y un teatro a rebosar que no escatimó bravos y aplausos en una noche irrepetible.

El 10 de octubre de 1856 abría sus puertas el Teatro de la Zarzuela, por iniciativa de Barbieri, Joaquín Gaztambide, Francisco Salas y Luis Olana. Desde entonces sobre su escenario se ha escrito gran parte de la historia del género lírico español.

Los promotores del coliseo de la calle de Jovellanos, vecino del Congreso de los Diputados, impulsaron la construcción del teatro al considerar que la zarzuela grande y el género chico, una música tan española, merecía un teatro propio, después de la reapertura poco tiempo antes del Real, dedicado a la ópera italiana.

En este siglo y medio de vida, la Zarzuela ha sufrido incendios, cierres y numerosas reformas, acogió durante décadas la temporada operística madrileña, hasta la reapertura del Teatro Real hace casi 10 años, vivido noches de éxito y rotundos fracasos, pero sin perder un ápice de su personalidad. Hoy es un teatro abierto a otras artes escénicas.

El concierto de esta noche reunió sobre el histórico escenario del teatro a muchas de las voces españolas que triunfan dentro y fuera de nuestro país, voces consagradas junto a otras más jóvenes hasta completar un elenco, en los dos conciertos -el segundo se celebrará el viernes día 13-, de más de 50.

Aunque no han podido estar Plácido Domingo, Montserrat Caballé o Teresa Berganza, que tantos éxitos han vivido en el escenario de la Zarzuela, en la larga lista María Bayo, Milagros Martín, María José Moreno, José Bros, Juan Pons, Carlos Alvarez, Isabel Rey, Mariola Cantarero, Luis Dámaso, Carlos Chausson, Manuel Lanza, María José Moreno o Ana María Sánchez, que cosechó la primera gran ovación de la noche.

Tras otra largísima ovación al concluir el concierto, de subir y bajar varias veces el telón, los Reyes saludaron a todos los cantantes participantes, al director musical de la gala, Miguel Roa, y al de escena, Luis Olmos, actual responsable del Teatro de La Zarzuela.

Los dos conciertos conmemorativos del 150 cumpleaños pasarán revista a las páginas más brillantes y populares del género, con dúos, romanzas y otros momentos inolvidables que han hecho historia.

Milagros Martín, Guadalupe Sánchez, Luis Alvarez y el hoy actor José Sacristán, que recordó esta noche sus inicios en el teatro como cantante de zarzuela, levantaron el telón con 'Agua, azucarillos y aguardiente', de Federico Chueca.

Después vendrían 'El barberillo de Lavapiés', 'El niño judío', 'La del manojo de rosas', 'Doña Francisquita', 'Los gavilanes', 'La bruja', 'Marina' o 'Luisa Fernanda'. Chapí, Jacinto Guerrero, Amadeo Vives, Pablo Sorozábal, Barbieri, Moreno Torroba o Manuel Fernández Caballero, entre otros grandes nombres del género.

Con motivo de este aniversario, la dirección del Teatro ha organizado numerosos actos y actividades, como la grabación de un disco en el que artistas actuales de otro tipo de músicas -Ana Belén, Martirio o Estrella Morente- interpretarán piezas de zarzuela.

Días atrás, al presentar todos los actos, la ministra Carmen Calvo habló de un "joven de 150 años", refiriéndose a la Zarzuela, que atesora un "patrimonio especialmente querido y especialmente español. No nos sentimos -agregó- ni nostálgicos ni viejos, sino dispuestos a afrontar todas las novedades".

lunes, 9 de octubre de 2006

Doña Letizia debuta en solitario con niños de tres años

La Princesa recibe un regalo de los niños para la Infanta Leonor. (Foto: EFE)
 
CARLOS MÍNGUEZ (EFE)

POZUELO (MADRID).- Dibujos y sonrisas, aunque también alguna que otra lágrima, han sido los obsequios que, en el día de su debut en solitario, ha recibido la Princesa de Asturias. La esposa del heredero ha inaugurado esta mañana un colegio público en la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón.

A partir de ahora, dos años y medio después de su boda con el Príncipe de Asturias, Letizia Ortiz tendrá agenda oficial propia, centrada sobre todo en la infancia y la juventud, dos temas por los que siente interés y preocupación.

Y a la infancia ha dedicado esta mañana. Ha sido en un centro de infantil y primaria situado en la localidad madrileña y que lleva, por vez primera, el nombre de Príncipes de Asturias.

Vestida con un traje de chaqueta gris de raya diplomática azul, altos zapatos de tacón, sonriente y aparentemente tranquila, la Princesa llegaba puntual al colegio, donde aguardaban ya la ministra de Educación, Mercedes Cabrera, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que la acompañaron durante el recorrido por las instalaciones escolares.

Letizia charló con los más pequeños en las aulas de infantil, aunque algunos, como Eduardo, de tres años de edad, no pudo evitar las lágrimas cuando vio a la Princesa rodeada de cámaras de televisión y de fotógrafos, y de muchas otras personas que llegaban para romper la rutina de otros días.

Antes, la directora del centro, Teresa de Matías, al concluir una reunión explicativa sobre el funcionamiento y objetivos pedagógicos del centro, le había felicitado públicamente, en nombre de todos los que trabajan en el colegio, por el embarazo de su segundo hijo.

 

'Se ha quedado en casa'

Con espontaneidad, sin cortarse, varios pequeños preguntaron por la Infanta Leonor, y por qué no la había acompañado. "Se ha quedado en casa", respondió la Princesa ante la curiosidad de Álex, que no dudó en invitarla a la suya.

Los niños y niñas de tres años obsequiaron a la Princesa con tres dibujos idénticos: tres floreros, aunque de colores diferentes. Uno verde, otro rojo y otro azul.

En otra aula, le entregaron un cuaderno con más dibujos, para la Infanta Leonor como regalo en su primer cumpleaños, que celebrará el próximo día 31. La Princesa no pudo evitar una sonrisa cuando vio que uno de ellos llevaba por título: 'Doña Letizia buscando manzanas mientras Leonor descansa en el castillo'.

Cuando una niña le preguntó si su hija ya camina, la Princesa contestó: "Casi, casi... Está a punto".

Un cartel anunciando una sorpresa, la visita "al cole" de la Princesa, colgaba de la pared en el aula de apoyo, donde en esos momentos la profesora trabajaba con cinco niños autistas que estudian en el centro, con los que la Princesa jugó y quiso hacerse una fotografía.

Con un "¡hola!, ¿cómo estáis?", la Princesa entraba en otra de las aulas, donde en esos momentos las voces de niños y niñas cantaban que "había una vez una rana con una bata de lana que tomaba café a la hora del té".

Los alumnos de segundo y tercero de primaria, recitaron a la Princesa un texto, 'La paloma de los sueños', que llevaban aprendiendo de memoria desde hacía días.

Patricia le contó que su mamá acababa de tener un bebé que antes había estado "en su tripita" y señalaba a Letizia Ortiz la suya, mientras Guillermo trajo de casa, envuelto en celofán amarillo, un pequeño perro de peluche para la Infanta Leonor, que doña Letizia prometió entregarle nada más llegar a La Zarzuela.

 

Una muy particular memoria histórica

Por LUIS SUÁREZ FERNÁNDEZ
de la Real Academia de la Historia
ABC
 
 
EL pensamiento me devuelve a aquellas mañanas del 22 y 23 de julio de 1969. Se celebraba un pleno de las Cortes, no para debatir sino para ejecutar la preceptiva ceremonia del juramento como, desde siglos, reclamaba la institución de la Monarquía: las Cortes juran el futuro rey y reciben a su vez el juramento. Una circunstancia meramente coyuntural hizo que yo me encontrara allí, pues los rectores de Universidad teníamos asiento en la Asamblea. Como nos colocaban por orden alfabético de apellidos se dio el hecho de que junto a mí estaban Adolfo Suárez y Fernando Suárez, cuyo decisivo papel en la transición es por todos reconocido y debidamente valorado. Para mí era un momento de especial alegría.
Para mí y para muchos que, desde uno u otro sector de la sufrida España, habíamos venido suplicando a Dios que el amor sustituyese al odio y permitiese borrar, si no los hechos, si la secuela que de los mismos se derivaran. Aprendí mucho de mis vecinos de escaño, y por eso les guardo reconocimiento y afecto.
Las guerras civiles son duras; he ahí la suprema lección de la Historia. Pero también son la oportunidad de gestos generosos y ayudas inesperadas incluso a los enemigos lacerantes. ¿Por qué no recordamos también estos aspectos positivos? Ellos nos ayudarían a superar los rescoldos con más eficacia aún que el olvido. Durante años, mientras maduraba en mi carrera y profesión de historiador, aceptando las circunstancias que me había tocado vivir, fui descubriendo y valorando el acierto de quienes pensaban que la solución a tantos dolores recíprocos no podía venir sino del restablecimiento de esa legitimidad histórica que es la Monarquía; pues ella sitúa la cabeza y representación del Estado por encima de las diversas facciones que tienden a constituirse en el seno de la sociedad.
La Monarquía no es un régimen político sino una forma de Estado, capaz de acomodar los instrumentos institucionales de gobierno a las diversas circunstancias que marcan los tiempos, cambiantes. Hace ya muchos siglos, documentos tan importantes como el de Casa y Corte de Pedro IV, el Ordenamiento de Alcalá de Alfonso XI y las disposiciones de las Cortes de Toledo de 1480, habían hecho una definición exhaustiva. Rey y reino se entienden mediante un contrato explícito que está fijo en la ley. Mientras ésta se cumple, especialmente en sus estructuras constitucionales -así lo advirtió Jovellanos, antes de 1812- los súbditos gozan de libertad. Tal es el secreto profundo, que ahora nos empeñamos en olvidar. Un patrimonio heredado es el que da la forma decisiva. Y aquella mañana del 22 de julio allí estábamos, simples testigos, para recibir responsablemente al futuro Rey.
No faltaban los sectores decepcionados porque se saltaba uno de los escalones de la trayectoria dinástica. Pero la presencia de ésta resultaba indudable. La herencia clave estaba en dos hechos fundamentales: aceptar el pasado -a fin de cuentas los acontecimientos no pueden repetirse- y construir el futuro sobre las bases que marcaba la trayectoria de nuestra legitimidad.
Muchas veces, cuando repaso textos que hacen el elogio de la transición española poniéndola como ejemplo, me pregunto a mi mismo: ¿habría sido posible si se hubiese elegido un camino distinto, aquel que se aparta de la trayectoria europea? Pues los historiadores debemos recordar a nuestros lectores que la Monarquía es una forma de Estado típicamente europea. Algunas veces recurrimos al titulo de rey para designar a los portadores de un poder personal en otras culturas, pero se trata de un abuso de lenguaje. La Monarquía nace como consecuencia del encuentro entre tres vectores, el del ius romano, el de la konigtum germánica y la definición del hombre como persona asistida por esos derechos naturales que llegó a definir el cristianismo.
La Monarquía hispana avanzó, en muchos aspectos, con paso más firme que otras europeas. Los visigodos hicieron suya la lex romana. El Fuero de León precede en el tiempo a la Carta Magna. Muchos antes de que se creara la Cámara de los Comunes -y no tengo suficientes palabras de elogio para ella- ya se reunían en Cortes los miembros del tercer Estado. La libertad fue formulada en las leyes de Guadalupe. Y es España quien se adelanta a proclamar el derecho de gentes. Hubo errores, sin duda; ningún pueblo puede presumir de páginas en blanco, pero si meditamos profundamente sobre lo que la Monarquía significa hallaremos, como se intentó ya en 1969 la plataforma suficiente y necesaria para construir con seguridad el futuro. Y permítanme que, en un gesto de reconocimiento, evoque aquí la memoria de quienes como López Rodó, Carrero Blanco, o Fernández Miranda, decidieron seguir ese camino.
La senectud me permite ahora evocar aquellas mañanas luminosas. Creía, de buena fe, que estaba en marcha el propósito formulado desde 1947 por el que hacía cabeza de la Dinastía: «Para todos los españoles». Había llegado la hora de deponer los odios, barrer las distancias y sin reclamar abjuraciones ni engaños, entrar en el futuro. Temo mucho que me estaba equivocando de punta a punta. El odio no perdona ni renuncia a lo suyo. Y vuelve a aparecer ante nosotros pretendiendo decirnos que solo es Historia lo que conviene a los propósitos políticos de cada hora. La memoria pertenece únicamente a la voluntad individual. Ahora se trata de imponerla desde un determinado sector confundiendo poder con legitimidad. Hace ya mucho tiempo que Jacobo Burckhardt el mejor historiador europeo nos hizo una seria advertencia. Cada generación recibe su pasado como un patrimonio. Puede encerrarse en él negándose a avanzar, grave error; puede intentar destruirlo volviendo a la nada, error todavía más grave. Pero puede emplearlo como un capital, la parábola de los talentos, y hacerlo fructificar. Los pueblos que eligen la destrucción de su pasado, añadía, están condenados a sucumbir en manos de tiranos que se erigen en conductores. Él, curiosamente, utilizaba el término alemán, fuhrers.
Desde mi propia amargura pido a Dios que nos ayude a recobrar el sentido. Dejen a los historiadores, a todos, hacer su trabajo. Sólo la verdad, sin paliativos, puede hacer libre al hombre.
 

sábado, 7 de octubre de 2006

Doña Letizia presidió el IV Concierto Homenaje a las Víctimas, inspirado en la unidad de los demócratas

 
ABC
 
La Familia Real, representada en esta ocasión por la Princesa de Asturias, volvió a subrayar su compromiso con quienes han sufrido la lacra terrorista con su decidido apoyo a los actos convocados por los colectivos de víctimas. En este caso, se trataba del IV Concierto Homenaje a las Víctimas del Terrorismo, celebrado en el Auditorio Nacional y organizado por la Fundación de Víctimas del Terrorismo (FVT), la Fundación para la Libertad y Radio Televisión Española, una convocatoria ya clásica (y siempre emotiva), que contó con un preludio nada desafinado, el de las palabras que la presidenta de la FVT, Maite Pagazaurtundúa, engarzó ante los asistentes. Dijo «Pagaza» que «quienes en sí mismos han soportado el drama del terror nos piden a todos que seamos capaces de lograr que la intolerancia, la exclusión y el miedo no puedan sustituir nunca a la palabra y la razón. Estas palabras constan por unanimidad en la Ley de Solidaridad cuando por fin se aprobó en 1999, tras tres décadas de terrorismo». Añadió que «la razón y la ley son las que deben vencer al fanatismo sin impunidad ideológica o judicial», dentro de la línea del discurso ya esgrimido en otras ocasiones para desenmascarar no sólo a quienes aprietan el gatillo, sino a quienes los encubren, justifican y amparan.
También quiso denunciar el silencio que se pretende imponer a las víctimas desde determinadas instancias: «Pedimos justicia y que no se caiga, por tacticismo sociopolítico, en la tentación de cargar sobre nosotros la inhabilitación social, moral o intelectual», porque, prosiguió, «si sucediera algo así, inhabilitaríamos el corazón de nuestra democracia». Por último, tuvo una cálida alusión a la Princesa de Asturias: «Amamos la vida, Alteza Real. Vaya nuestra felicitación llena de cariño por la vida en camino».
Tuvieron ocasión de escuchar el breve pero intenso discurso de Maite Pagazaurtundúa, inequívoco llamamiento a la unidad de los demócratas, el vicepresidente económico del Gobierno, Pedro Solbes; la secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez; la presidenta de la Asamblea de Madrid, Concepción Dancausa; el responsable de Justicia y Libertades Públicas del PP, Ignacio Astarloa, y la directora general de RTVE, Carmen Caffarel. Los asistentes dijeron echar en falta al ministro del Interior, Alfredo Pérez-Rubalcaba, dado que es el máximo responsable de la política de atención a las víctimas y que en la anterior convocatoria de este concierto sí estuvo presente quien entonces ostentaba ese cargo, el ahora titular de Defensa, José Antonio Alonso. Como representación de Interior asistieron ayer el subsecretario Justo Zambrano y el director general de Atención a las Víctimas, José Manuel Rodríguez Uribes.
Tampoco faltó, como parte de la organización, el presidente de la Fundación para la Libertad, Nicolás Redondo Terreros.

El Príncipe, invitado especial de Bush en la Casa Blanca

Don Felipe y Bush, con Alberto Gonzales al fondo, conversan en la Casa Blanca. (Foto: EFE)
 
ABC
 
Su Alteza Real el Príncipe de Asturias acudió ayer como invitado especial del presidente de Estados Unidos, George Bush, a la tradicional ceremonia que con motivo del mes de la Herencia Hispana organiza cada año la Casa Blanca. Además, Bush tuvo varios gestos de deferencia con el Heredero de la Corona, a quien recibió -sin que estuviera previsto- en el Despacho Oval, donde ambos estuvieron conversando unos minutos. Después, le sentó a su derecha durante el acto y, en su discurso, destacó que era «un honor» contar con la presencia de «un amigo de la familia». También agradeció el «noble gesto por parte de un gran país» de participar en el homenaje de ayer. «Nos sentimos orgullosos de que esté aquí», afirmó.
El Príncipe, que desde que llegó el pasado martes a Washington ha repetido en numerosas ocasiones que se siente «orgulloso de ser hispano también», fue recibido por un sonriente Bush que le estrechó la mano y dio muestras de la mayor cordialidad. De hecho, la Familia Real española siempre ha mantenido una relación de afecto con la familia Bush, tanto con el padre como con el hijo, lo que sirvió para encauzar las relaciones entre España y Estados Unidos en momentos complicados.
Tras el breve encuentro entre Bush y el Príncipe, empezó la ceremonia hispana en un salón del ala Oeste de la Casa Blanca, donde aguardaban unas 320 personas que recibieron al presidente de Estados Unidos con un sonoro aplauso y con vivas. En el lugar más destacado de la primera fila -a la derecha del que después del discurso ocupó Bush- estaba sentado el Príncipe.
En ese momento, el presidente norteamericano pronunció unas palabras de bienvenida, con algunas frases en español y el resto en inglés, en las que hizo referencia a la importante aportación de la comunidad hispana a Estados Unidos. Bush subrayó en varias ocasiones la presencia de Don Felipe, lo que fue acogido con aplausos por los asistentes.
La broma del presidente
El presidente estadounidense no pudo dejar de hacer una de sus bromas, cuando comentó: «Por favor, transmita nuestros saludos a Su Majestad y a su madre. Por mi parte, haré lo mismo en su nombre con mi padre y su majestad mi madre», frase que provocó las risas de los presentes.
Después, Bush cedió a la palabra a la cantante de Miami Ana Cristina, artista elegida este año para cerrar el acto, quien cantó dos boleros, «Contigo en la distancia» y «Bésame mucho», entre otras canciones.
A la recepción asistieron líderes hispanos del mundo político, educativo, cultural y empresarial, así como embajadores de países iberoamericanos, entre ellos el español Carlos Westendorp. También acudieron empresarios españoles, como José Ignacio Sánchez Galán, de Iberdrola; Rafael Montes, de FCC; Alfonso Líbano, de Cobega-Coca-Cola; Isaac Andiac, de Mango, y Enrique Bañuelos, de Astroc.
Quienes no pudieron asistir al acto fueron algunos periodistas españoles correctamente acreditados que, después de esperar durante más de hora y media bajo la intensa lluvia a las puertas de la Casa Blanca, se tuvieron que quedar en la calle por una mala organización.
Se da la circunstancia de que la recepción de Bush a los hispanos tuvo lugar en plena polémica por la construcción de un muro en la frontera con México que impida la entrada ilegal de inmigrantes. Esta misma semana el presidente ha aprobado una partida de 1.200 millones de dólares para construir el muro.
Con esta cita en la Casa Blanca terminó ayer la visita oficial de tres días que el Príncipe ha realizado a Washington con el fin de estrechar las relaciones con la pujante comunidad hispana. Han sido tres días en los que Don Felipe se ha identificado plenamente con los hispanos, hablando parte en español y parte en inglés -como hacen ellos- y en los que no ha cesado de transmitirles todo el apoyo y admiración del pueblo español. «Nosotros somos los hispanos de Europa», afirmó.
Antes de acudir a la Casa Blanca, el Príncipe de Asturias visitó ayer el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), donde fue recibido por su presidente, Luis Alberto Moreno, antes de asistir a la apertura de la II Convención de Líderes Hispanos.

viernes, 6 de octubre de 2006

Princesas de cuento de hadas

 

El Rey entrega las Medallas de Oro al Mérito de las Bellas Artes

Córdoba. Efe

El Rey entregó hoy las Medallas de Oro al Mérito de las Bellas Artes, en un acto en el que destacó que los premiados han podido desarrollar su trabajo en la libertad esencial para las personas y que consagra la Constitución.

Los Reyes presidieron esta mañana en el incomparable recinto del capilla de Villaviciosa de la Mezquita de Córdoba los galardones correspondientes a 2006, que este año se han ampliado a la conservación del patrimonio bibliotecario y el trabajo de toda una vida en defensa del libro y la edición.

Entre los galardonados figuran, los cantantes Raphael y Joaquín Sabina, la periodista Maruja Torres, el diseñador Francis Montesinos y el torero José María Manzanares.

jueves, 5 de octubre de 2006

Payne: «Quien defienda la República en España merece estar en un manicomio»

ABC

El prestigioso hispanista norteamericano Staley Payne calificó ayer de «trance muy complicado» y de «inédito» el momento que atraviesa España y advirtió sobre los desastres que puede traernos el «nuevo movimiento republicano».

El historiador recordó que la experiencia republicana en España «ha sido desatrosa, pues la Primera colapsó el país y la Segunda lo dividió en una Guerra Civil». «Si con esta experiencia alguien cree que la República puede ser en este momento una solución para España, merece estar apartado en un manicomio», afirmó, intentando suavizar con sentido del humor su seria advertencia.

Payne hizo estas afirmaciones a un grupo de periodistas españoles después de pronunciar una conferencia en la Cátedra Príncipe de Asturias de la Universidad de Georgetown sobre «La España del siglo XXI: logros y retos», en la que hizo un repaso a la historia reciente de nuestro país tras la muerte de Franco y a la que asistió Don Felipe, que se encuentra de visita oficial en Washington.

No sólo la izquierda radical

El hispanista excluyó de esta tendencia republicana al «hombre de la calle, que no está politizado», y apuntó a «la extrema izquierda, a algún sector del Partido Socialista y a los ex comunistas, la llamada «izquierda hundida»», una minoría que, según explicó, no valora lo que significó la Transición de España a la democracia.

En su opinión, «el nuevo movimiento republicano hasta ahora no ha creado grandes dificultades, pero no sabemos qué va a ocurrir en el porvenir, porque pasar de la actual Constitución y de la actual estructura del Estado, instaurar la República o hacer una Segunda Transición será desastroso para España».

No obstante, Payne matizó que aunque un cambio drástico de sistema sería catastrófico, «otra cosa es reformar la Constitución, porque toda Constitución es reformable y, a veces, incluso deseable».

También se refirió en sus declaraciones al problema del nacionalismo radical, motivado por «la ausencia en la Constitución actual de un techo» que limite la transferencia de competencias a las Comunidades. En este sentido, añadió que conseguir que la estructura del Estado sea «estable» corresponde al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, algo que, en su opinión, «ha funcionado en el caso catalán, pero es mucho más difícil en el caso vasco», ya que implicaría una reforma de la Constitución no modesta, ni marginal y «éste es uno de los peligros» que amenazan a España.

Preguntado sobre la incapacidad que demuestran los dos grandes partidos, PP y PSOE, de ponerse de acuerdo sobre temas fundamentales, como la reforma de la Constitución, las autonomías y el terrorismo, Payne quiso ser prudente: «Hay que ver qué propuesta y en qué términos hace el Gobierno y cómo responde el PP. Pero será complicado, sobre todo en el caso vasco, porque hay exigencias enormes que son muy difíciles de satisfacer dentro de los moldes democráticos».

Además, aludió al «Gobierno interno del País Vasco» y afirmó que en esta Comunidad «no se respetan los derechos constitucionales, democráticos y civiles como se respetan en el resto de España. Hay un problema de abandono de los ciudadanos del País Vasco. El gobierno de nacionalismo radical, en varios aspectos, restringe los derechos. Este cinismo es un gran problema».

Payne, profesor emérito de Historia en la Universidad de Wisconsin-Madison, es autor de numerosos libros sobre España. El último publicado es «El colapso de la República. Los orígenes de la Guerra Civil (1933-36)».

 

Visita oficial del Príncipe Felipe a Estados Unidos

EFE | ELMUNDO.ES

WASHINGTON.- El Príncipe de Asturias expresó este miércoles en la Universidad de Georgetown, al inicio de su visita oficial a Washington, la necesidad de fortalecer las relaciones entre España y EEUU.

Durante una intervención ante 270 personas ante la que fue su universidad durante dos años a comienzos de los 90, Don Felipe mostró su convencimiento de que a este estrechamiento de vínculos pueden contribuir decisivamente unos lazos más potentes entre las instituciones educativas de ambos países.

El heredero de la Corona presentó la nueva biblioteca sobre España que el próximo año inaugurará previsiblemente Georgetown, donde desde 1997 existe una Cátedra Príncipe de Asturias de Estudios Españoles que, en el marco de la 'School of Foreign Service', forma parte de un amplio programa para promocionar la cultura española en el mundo académico de Washington.

Don Felipe habló de una España que, al inicio del siglo XXI, nada tiene que ver con la de comienzos de los años 80, ya que en este tiempo "se ha metido de lleno en la modernidad, con cambios espectaculares en lo político, lo económico y en lo social".